La entrevista de Barriocanal al diario “El País

Fernando Giménez Barriocanal (Madrid, 50 años), casado y con cinco hijos, es jefe de finanzas de la Conferencia Episcopal Española, director de la COPE, y el único de la institución que ha accedido a ser entrevistado por EL PAÍS —tras numerosas peticiones— en un momento en el que la Iglesia española se encuentra en el ojo del huracán, no solo por la polémica exhumación de los restos del dictador Franco, sino también por la lentitud en el trato del problema de la pederastia, que para muchos, más que lento, está paralizado. Llama la atención la poca valentía, la falta de prontitud, y de disposición, de los señores obispos, para aceptar una entrevista en un medio como el País, el medio escrito de mayor difusión en España, y, en opinión popular casi unánime, uno de los más serios. Y, aunque se piense lo contrario por parte de los que nunca lo ha leído, de rigurosos controles de estilo, de edición y de publicación. Y también choca que en un momento tan crucial y delicado para la credibilidad de la jerarquía de la Iglesia española, y, en concreto, de la Conferencia Episcopal (CEE), los obispos hayan preferido que sea un laico el que se enfrente un micrófono que se suponía adverso, por no decir, riguroso y comprometedor. Razón de más para que saliera a la palestra uno de los líderes de la CEE, o, incluso, su presidente. El caso es que las respuestas del señor administrador de los bienes de la Iglesia española han resultado no solo dubitativas, (diez (10) ,veces “eso no lo sé”, “lo desconozco”), o respuestas poniendo en duda la pregunta, etc.

Entre todas las repuestas, la que es sin duda la estrella es aquella en la que asegura que la pederastia en la Iglesia española, es “irrelevante, irrelevante, irrelevante”. Esta es la secuencia pregunta-respuesta.

P– En España no se ha pedido perdón. (En el asunto de la pederastia)  R. Con todo respeto al medio que representan, hay una cosa importante. Cuando uno publica algo [se refiere a los casos de pederastia en el seno de la Iglesia destapados por este periódico], no solo hace falta que lo publicado sea verdad, que probablemente yo no lo cuestionaré salvo que vea que es mentira. Pero la realidad es que se está construyendo un relato sobre este tema que no tiene nada que ver con la realidad de la Iglesia.

P. Pero la Iglesia no ofrece su propio relato. R. Ustedes pueden coger los datos de Eurostat sobre este tema y ver los porcentajes que hay de las distintas casuísticas y entonces uno dice: ¿y por qué solo se pone el foco en la Iglesia si es un porcentaje insignificante?

P. ¿De qué? R. De toda esta temática de la que estamos hablando es un porcentaje irrelevante, irrelevante, irrelevante. Irrelevante en el conjunto de la sociedad.

Y un poco más abajo, sigue el periodista, P. Aunque solo hubiera una víctima, ¿No le parece triste decir que es “irrelevante”? R. Hay que leer lo que dice el diccionario, estoy hablando de que tiene importancia relativa.

Irrelevante, directamente, significa “lo que no tiene relevancia”, y, supongo, que los señores obispos, jefes de la empresa en la que trabaja el señor Barriocanal, no estarán de acuerdo con la afirmación de su administrador. Que alguien a quien se le encomienda el cuidado de niños y jóvenes, –cura, en latín, significa cuidado, de ahí curar, curación-, se convierta en un lobo feroz que destroza la vida del que está a su  cuidado   (“El sacerdote que me violó era un depredador, un cazador de niños“, afirma Fernando García Salmones, una de las víctimas). Que una acción tan demoledora de alguien revestido de una aureola de respetabilidad, y merecedor de toda reverencia, sea tildada de irrelevante, es, además, un grosero e insoportable insulto para las jóvenes víctimas de pederastas sedientos de sexo y aventura, siempre desde el mando y el poder, que cosificaban a sus educandos, convirtiéndolos en muñecos rotos, Me crea un inquietante desasosiego que alguien que califica de irrelevante una de las acciones más depravadas y viles que se pueden cometer, comportamiento agravado “ad nauseam” si protagonizado por curas y religiosos, ostente la dirección de un canal radiofónico de la Iglesia, y me obliga a interrogarme por los valores humanos, y sobre todo, cristianos, que el señor director de la Cope vaya a exigir a los profesionales periodísticos de la cadena.

El diario “El País” ha iniciado una campaña para facilitar, y dar oportunidades reales, a victimas de la pederastia, teniendo en cuenta, además, que en nuestro país la prescripción de los delitos vuela con motores poderosísimos, y borra la responsabilidad penal con una celeridad que, en el caso de la pederastia, es bochornosa. Por eso ha puesto al servicio de sus lectores, y de todos los que quieran airear ese capítulo tan doloroso, penoso y deprimente, de la pederastia clerical. De hecho, loas informaciones del párrafo anterior las he sacado de “El País” de ayer , lunes. Y es chocante la poca diligencia con la que la CEE está abordando este escándalo, mirando para otro lado del que, en los últimos tiempos, señala frecuentemente el Papa para una conversión que sea, además, balsámica para toda la Iglesia. En el vaticano están preocupados con esta demora, y aparente poca dedicación. Voy a poner, pues, varios titulares de es¡te diario en los últimos días.

Domingo, 11 de Noviembre:La Iglesia (española) se resiste a revisar el pasado” . “La cúpula eclesiástica (de la CEE) rechaza clarificar los abusos , como ha hecho Alemania (la Iglesia en), y anuncia en Francia”. ·Los jesuitas anuncian que investigarán sus casos de la últimas décadas” . “La gestión de la Iglesia española (del asunto de la pederastia) preocupa en el Vaticano”. 

Lunes, 12 de Noviembre: (Ver arriba)

Martes, 13 de Noviembre, Hans Zollner, miembro de la comisión del Vaticano para prevenir abusos a menores: “La Conferencia Episcopal Española (CEE) debe dar justicia a las víctimas”. “En España se está moviendo algo, pero queda mucho por hacer”. Es importante admitir errores, aunque se pierda credibilidad.” No hay relación entre homosexualidad y pederastia”. “La formación del personal que trabaja con los jóvenes es clave”. “Un abuso cometido por un cura tiene peso más grave”.

La entrevista fue más normal y potable en los asuntos económicos, como el pago del IBI, y el escándalo, para muchos fieles católicos españoles, de las inmatriculaciones de bienes muebles  en favor de la Iglesia, asunto en el que el entrevistado dio señales de no estar cómodo, ni totalmente de acuerdo con actuaciones, que en su día, no estaban contempladas con la complacencia y benevolencia que, leyes posteriores, concedieron a la Iglesia. En mi opinión, honra al señor Giménez Barriocanal, esta sinceridad. Aunque me parece demasiado connivente con los centros de enseñanza concertada que dirige la Iglesia al negar rotundamente cobros extras, prohibidos por ley, con falsos pretextos.

Jesús Mª Urío Ruiz de Vergara

     

 

¿Qué la Iglesia no tiene nada que decir de la inhumación de los restos de Franco?

  • Aun con el peligro de repetirme, (he tratado este tema en mi artículos del blog “El Guardián del Areópago“, del día 29/10(2018,  días ante la falta de información de los medios de comunicación, y las dudas que muchos tienen sobre la no implicación de la Iglesia en la definitiva ocupación del cadáver de Franco, una vez sea exhumado del Valle de los Caídos, me he animado a dar la información que considero necesaria, y, después, mi opinión:
  • Vemos lo que ordena el canon 1242: “No deben enterrarse cadáveres en las iglesias, a no ser que se trate del Romano Pontífice o de sepultar en su propia iglesia a los Cardenales o a los Obispos diocesanos, incluso «eméritos».
  • Es la Cripta una Iglesia? Vamos a ver: cuadro de horario de misa de la Almudena:
  • Como vemos, en la cripta hay cuatro misas por semana: dos en los días laborables, y dos los Domingos. Misas públicas, para la asistencia de los fieles: luego se trata de una Iglesia. El canon citado no habla de “templo parroquial”, o “catedralicio”, sino, simplemente, que “No deben enterrarse cadáveres en las iglesias”, con las únicas excepciones del Papa, de los cardenales, y de los obispos de la diócesis, también los eméritos. La pregunta es, pues, ¿los que están enterrados en la Iglesia conocida como cripta de la Catedral de la Almudena” son alguna de las tres cosas señaladas en el canon? Franco, a pesar de haber entrado tantas veces en la Iglesias bajo palio, ¿es Papa, cardenal u obispo? Y otra pregunta embarazosa puede haber propiedad privada dentro de un espacio propiedad de la Iglesia, y más si este espacio es sagrado? Hace unos días leí en un periódico, de un periodista que no recuerdo, como tampoco del diario, que la propiedad privada de las tumbas en la cripta de la Almudena constituía un pecado de simonía, condenado severamente por la Iglesia cono pena de excomunión.
  • Sabemos que ese fue el modo de conseguir donantes, ¡o no tan donantes, pues tenía beneficio, como era poseer una tumba en terreno tan sagrado y señalado como la cripta de la Almudena”!, para los trabajos de terminación de la catedral de Madrid. Pero, ¿es motivo suficiente el beneficio económico, para establecer una excepción para el enterramiento en una Iglesia, tan poco evangélica, pues para solo los ricos podrían alcanzar esa excepción? Sabemos que esto sucedió hace tiempo, y, suponemos, que con la licencia de la Santa Sede. Pero no solo pedimos, sino que exigimos, por el bien de la Iglesia, por transparencia en tema tan sensible, y por corresponsabilidad entre jerarcas-ministros del Altar, y los fieles, que sea conocido y hecho público el documento vaticano que dio licencia para efectuar, lo que sin ella, sería un grave escándalo. Y, tal vez, ni con esa licencia, se podrá evitar el escándalo.
  • . Ahora una referencia específica a la relación obispos-Franco. Copio la nota que escribí al final del artículo que he citado:
  • “(Nota importante: en mi opinión, los señores obispos podrían perfectamente aprovechar la circunstancia de qué hacer con los restos de Franco, y, en vez de afirmar que la Iglesia española no puede hacer nada para que esos restos no sean inhumados en la cripta de la Almudena, intervenir seriamente, que sí puede, y, en mi opinión, debe. Me explico: la Conferencia Episcopal Española (CEE), en tiempos del cardenal Tarancón como presidente de la misma, ya solicitó el perdón de la sociedad española, en la famosa Asamblea Conjunta, por su actuación, nada neutra, en una guerra entre hermanos. Muchos católicos españoles, más españoles que católicos, no aceptaron de buen grado esa petición de perdón. Pero que yo sepa, los obispos, ni en aquel momento, ni después, como sucesores de los que durante tantos años condujeron al general golpista bajo palio, han pedido, seriamente, perdón, por lo que, objetivamente, puede ser calificado, sin exagerar, como algo no solo indecoroso y escandaloso, sino incluso sacrílego. Así que propongo que para compensar aquel trato sacro e indebido a un tremendo dictador, ahora se oponga a que sus restos sean enterrados en sagrado. La Iglesia, representada por la CEE lo puede hacer, y sería una magnífica compensación a tantas injerencias en la política de nuestra tierra, que la Iglesia española ha practicado desde siempre, y, más, desde la guerra civil hasta hoy. Demostraría una magnífica grandeza si así se comportara)”. 
  • Jesús Mª Urío Ruiz de Vergara

El Santo sepulcro del dictador

(Artículo del teólogo Juan José Tamayo, publicado por “Redes CristianaS2es profesor emérito de la Universidad Carlos III de Madrid y autor de “Teologías del Sur. El giro descolonizador” (Trotta, Madrid, 2017). Os invito  leer esta colaboración de Tamayo en “Redes Cristianas“, publicado hoy, 02 de Noviembre de este año 2018, por su alto nivel, y la total concordancia con la opinión que yo tengo sobre este asunto, que ya manifesté en mi reciente entrada de este blog “Señores obispos, ¿no en la situación de descomposición de la sociedad española”, del día 29/Octubre/2018)

***************************

“El Santo sepulcro del dictador”  (Juan José Tamayo)

Desde que los obispos españoles apoyaron el golpe militar del general Franco contra la República en la Carta Colectiva del 1 de julio de 1937, la jerarquía católica no ha logrado liberarse del yugo que le ataba al dictador y a su régimen. Juntos celebraron la victoria con el brazo en alto y el canto del Tedeum en iglesias, catedrales, seminarios y colegios religiosos. La Santa Sede Apostólica y el Estado Español firmaron el Concordato de 1953 que llenaba de privilegios a la Iglesia católica: económicos, culturales, educativos, fiscales, culturales, religiosos, familiares, laborales, jurídicos y militares. El Concordato exigía a los sacerdotes españoles “elevar preces” por el dictador.

Se conformaba así el nacionalcatolicismo, sistema político-religioso de doble legitimación: de la dictadura a la “Religión Católica, Apostólica y Romana”, reconocida como “la única de la Nación española” con carácter “de sociedad perfecta” y de la Iglesia al régimen de Franco. Ni siquiera el Concilio Vaticano II, que desmontaba pieza por pieza el edificio nacionalcatólico, defendía la democracia y condenaba las dictaduras, logró modificar las relaciones de dependencia de la iglesia del Estado y eliminar los privilegios de entrambos.

Durante casi cuarenta años Franco contó con el privilegio de entrar bajo palio en las iglesias y catedrales con los mismos honores que el Santísimo Sacramento de la Eucaristía. Colocar al mismo nivel al Jefe del Estado que a Jesús Sacramentado es, teológicamente hablando, un sacrilegio. A la muerte de Franco la mayoría de los obispos españoles, incluidos quienes en la última hora habían sido moderadamente críticos con el franquismo, le reconocieron como un cristiano ejemplar y se prodigaron en panegíricos. El cardenal Primado Isidoro Gomá y Tomás le llamó “instrumento de los Planes de Dios sorbe la Tierra”. Es de destacar el panegírico del cardenal Tarancón: “Creo que nadie dudará en reconocer aquí conmigo la absoluta entrega, la obsesión diaria, incluso, con la que Francisco Franco se entregó a trabajar por España, por el engrandecimiento espiritual y material de nuestro país, con olvido incluso de su propia vida”.

Desde hace cuarenta y tres años Franco tiene su Santo Sepulcro en la Basílica del Valle de los Caídos protegido por una comunidad de Benedictinos- orden religiosa masculina-, dedicada a mantener viva la memoria del dictador. ¡Triste menester! Conviene recordar que el primer abad del Monasterio benedictino fue fray Justo Pérez de Urbel, procurador en Cortes y confesor de la esposa de Franco, y el actual, Santiago Cantera, fue candidato en las listas de Falange y defensor a ultranza de la permanencia de Franco en el Valle de los Caídos. ¡Franquismo en estado puro!
Durante este tiempo la jerarquía católica española se ha mostrado complaciente con dicha permanencia y en ningún momento se ha pronunciado a favor de su retirada. Ha sido el Congreso de los Diputados quien ha acordado la exhumación de los restos del dictador de la Basílica. Solo entonces los obispos han expresado su voluntad de respetar la decisión parlamentaria.

Ahora la familia quiere enterrarlo en la catedral de la Almudena y la jerarquía eclesiástica dice no poder oponerse a dicho deseo, apelando a tres razones: que la familia es propietaria de un panteón en la catedral, que la Iglesia acoge a todos y que los muertos no tienen carnet político. ¿Una propiedad privada en un espacio religioso? ¿No es eso simonía? ¿La Iglesia acoge a todos? Claro que no: a las personas divorciadas vueltas a casar les puede impedir comulgar; las mujeres que interrumpen el embarazo y las ordenadas son excomulgadas; a los homosexuales se les prohíbe el acceso al sacerdocio, etc. ¿Los muertos no tienen carnet político? Por supuesto que lo tienen, y alguno como el de dictador es contrario a los valores evangélicos.
Si se retira a Franco del Valle de los Caídos y se le entierre en la Almudena supondría sacarlo del Santo Sepulcro basilical, colocarlo bajo el manto protector de la patrona de Madrid y prolongar la legitimación del dictador. ¿Alguien se imagina que el papa Francisco permitiera que el general Videla fuera enterrado en la catedral de Buenos Aires?

El 20 de noviembre me parece la fecha más señalada para exhumar los restos de Franco de la Basílica benedictina y entregarlos a la familia para que les den sepultura conforme a sus deseos, menos en la Catedral de la Almudena, que sería la profanación de un lugar sagrado. Asimismo me parece una fecha simbólica para que el episcopado español pida perdón por haber apoyado el golpe de Estado de Franco, legitimado durante cuarenta años la dictadura y mantenido el Santo Sepulcro de Franco durante cuarenta y tres años en el Valle de los Caídos. Si, al final, se cediera a los deseos de la familia y Franco fuere enterrado en la Almudena no estaríamos hablando ´de nacionalcatolicismo, sino de franco-catolicismo. Espero y deseo que eso no suceda.
Juan José Tamayo es profesor emérito de la Universidad Carlos III de Madrid y autor de “Teologías del Sur. El giro descolonizador” (Trotta, Madrid, 2017

(Trascrito para “El Guardián del Areópago“, por Jesús Mª Urío Ruiz de Vergara).

 

Señores obispos, ¿no ven la situación de descomposición de la sociedad española?

Pues hagan algo, se mojen, no sigan haciendo como que solo les interesa las cosas que afectan directamente a la Iglesia. Además, ¿qué cosas son éstas? ¿La clase de Religión , las inmatriculaciones ventajosas, no de la Iglesia misterio de salvación, sino de la Iglesia institucional? ¿Los privilegios de la tratados internacionales con el Vaticano? ¿Las esenciales fiscales, otra vez, no de las propiedades de la Iglesia comunidad de salvación, sino las que gestiona, administra y disfruta la Iglesia institucional, es decir, las que están en manos de la jerarquía de la Iglesia? ¿Si los señores obispos han salido a la calle para oponerse a problemas tan graves y decisivos para la ciudadanía como la ley del divorcio, algo indudablemente propio de los derechos humanos, pues no todos los ciudadanos están obligados ni a ser miembros de la Iglesia, ni siquiera a la ley del amor desinteresado, y generoso, por toda la eternidad? ¿O a la ley de la despenalización del aborto, o del matrimonio entre homosexuales? Si han sido capaces de intervenir sonada, públicamente, y en la calle, en estas situaciones ciudadanos, ¿no lo harán, sin tener que salir ala calle, sino con un documento público, respetuoso pero valiente, ante la situación de crispación e enfrentamiento artificial, por intereses políticos electorales, no sociales, que está sufriendo en estos días nuestro país, y sus ciudadanos?

Vean lo que ha pasado en Brasil, a pesar de que allí los obispos sí se han pronunciado sobre la deriva de radicalización y de desprecio a los más mínimos derechos humanos, como el respeto a las minorías, a todas la etnias, a los homosexuales, a las mujeres, a los más desfavorecidos, a los que el recientemente elegido presidente de la República, ayer mismo, ha mostrado desprecio y desconsideración por puros motivos ideológicos? Ya sé que la situación en nuestra patria no es tan catastrófica ni tan urgentemente grave. Pero la derechización de algunos de los principales partidos de la oposición, la especie de competición a ver quien se nuestra más rotundo y decisivo en la descalificación del contrario, en este caso, de los miemnbors del Gobierno, no por lo que hacen o dicen, sino por el mero hecho de ser Gobierno, según esa oposición, con un argumento  de evidente mala ley, porque, dicen,  han conseguido el poder por medios espurios, por atajos, como expresó el anterior presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, desalojado de la presidencia por una legítima, legitimísima, constitucional, constitucionalísima, moción de censura.

¿Se puede tolerar argumento menos democrático que negar, en contra de lo que todos los días proclaman cuando creen que les beneficia, en lo referente a que el Parlamento es el lugar donde reside la soberanía popular del Estado, que 80 diputados, contra 70, que apoyaron la moción de censura, es perfectamente democrático, previsto constitucionalmente? Porque, como afirma hoy el diario El país, y no me resisto, a traer parte de este editorial en mie artículo.

Veamos las perlas siguientes:

“El regreso de la estrategia de la crispación”        Casado y Rivera resucitan para desgastar a Pedro Sánchez la fórmula de acoso y derribo que empleó hace diez años Rajoy en su oposición al Gobierno de Zapatero

(El País) “El Gobierno de Sanchez depende del secesionismo. España no puede estar descontrolada por los independentistas”, dice Pablo Casado, presidente del PP. Y Albert Rivera no le va a la zaga: “Sánchez por mantenerse en el poder ha entregado España al independentismo que quiere romperla. El Estado está contra las cuerdas”. Sobre el País Vasco, Rivera dice: “Sánchez concede privilegios a los presos de ETA para mantenerse en La Moncloa”. Casado no se queda atrás: “Sánchez premia al PNV y Bildu con el traslado de presos por su vergonzante apoyo a la moción de censura”. Da igual que ese traslado de presos ya estuviera concertado con Mariano Rajoy o que Sánchez responda al independentismo que no concederá el derecho a la autodeterminación. Como a Rajoy le dio igual, hace diez años, que José Luis Rodríguez Zapatero no cediera en su diálogo con ETA ni que el Estatuto de Cataluña rompiera la unidad de España. Siguió acusándolo de “traicionar a los muertos” y “romper España”.

“La verdad no importaba entonces ni ahora porque lo que hay y hubo hace diez años es una estrategia de la crispación, dirigida por la derecha, caracterizada por la sustitución del debate de propuestas por el ruido mediático, para erosionar al Gobierno socialista. Así lo ve Ignacio Sánchez Cuenca, profesor de Ciencia Política de la Universidad Carlos III de Madrid, que, hace una década, junto con Belén Barreiro, analizó el fenómeno para la Fundación Alternativas. “Es un mecanismo que el PP aplicó en la última legislatura de Felipe González; en la primera de Zapatero y hoy con Sánchez, acompañado de Ciudadanos. Consiste en insistir en que España está amenazada como nación por la debilidad del PSOE, cómplice de sus enemigos, y elige como campo temas sensibles como el terrorismo y la cuestión territorial. Además, como vemos estos días, elude el debate político al centrar la agenda en ataques personales a ministros y al presidente”, señala. (El País, 29 de octubre de 2018)

¿Podrían ayudar algo los señores obispos para rebajar este estado demencial, que va a más, de crispación y radicalización, instalado en las mentiras, no por el bien del Gobierno ni del PSOE, sino de España? Podrían, esta vez sí, los obispos españoles regalarnos este gesto de patriotismo?

(Nota importante: en mi opinión, los señores obispos podrían perfectamente aprovechar la circunstancia de qué hacer con los restos de Franco, y, en vez de afirmar que la Iglesia española no puede hacer nada para que esos restos no sean inhumados en la cripta de la Almudena, intervenir seriamente, que sí puede, y, en mi opinión, debe. Me explico: la Conferencia Episcopal Española (CEE), en tiempos del cardenal Tarancón como presidente de la misma, ya solicitó el perdón de la sociedad española, en la famosa Asamblea Conjunta, por su actuación, nada neutra, en una guerra entre hermanos. Muchos católicos españoles, más españoles que católicos, no aceptaron de buen grado esa petición de perdón. Pero que yo sepa, los obispos, ni en aquel momento, ni después, como sucesores de los que durante tantos años condujeron al general golpista bajo palio, han pedido, seriamente, disculpas, por lo que, objetivamente, puede ser calificado, sin exagerar, como algo no solo indecoroso y escandaloso, sino incluso sacrílego. Así que propongo que para compensar aquel trato sacro e indebido a un tremendo dictador, ahora se oponga a que sus restos sean enterrados en sagrado. La Iglesia, representada por la CEE lo puede hacer, y sería una magnífica compensación a tantas injerencias en la política de nuestra tierra, que la Iglesia española ha practicado desde siempre, y, más, desde la guerra civil hasta hoy. Demostraría una magnífica grandeza si así se comportara).

Jesús Mª  Urío Ruiz de Vergara

 

¿Quién des-legitima al poder judicial?

El presidente del Partido popular (PP), Pablo Casado ha acusado al presidente del gobierno de “des-legitimar” las resoluciones del poder judicial al recordar la intervención del Señor Trillo en el Congreso de los Diputados precisando que “Rebelión” se producía cuando había violencia adecuada, o proporcionada, generalmente con elementos del ejército, o de institutos armados,  con el fin de modificar, o cambiar sustancialmente, el régimen de Gobierno de un país. Y que no parecía que esos supuestos se hubieran dado en los sucesos de revuelta y desobediencia, eso sí, el años pasado, en este mes de octubre, en Cataluña.

Hace una semana, más o menos, el expresidente del Consejo Superior del Poder Judicial, del Tribunal Supremo,  y del Tribunal Constitucional, señor Pascual Sala, declaró,  que no veía la figura de rebelión en lo que sucedió el año pasado en Cataluña, así como muchos otros juristas de renombre y de mérito, que también opinan igual. Lo mismo que los jueces de la Unión Europea que se han tenido que pronunciar sobre la algarada catalana, , que ni tienen esa figura penal de rebelión como Golpe de Estado, ni la ven en los sucesos que han llevado a más de un año a la cárcel preventiva a los dirigentes del “procéss” de secesión. Yo lo afirmé hace tiempo: lo que más me sorprendía, y admiraba, a la vez que lo consideraba como una frescura histórico-social monumental, el hecho de que los dirigentes catalanes se aprovecharan de la Democracia para obtener, sin armas, lo que en los tiempos de asentamiento de las naciones se había conseguido solo con guerras. Y yo lo denominé “revolución” de salón, que fue lo que sucedió al fin, sin ningún resultado práctico jurídico¡, ni político, ni social. Y son estos resultados, o carencia de ellos, los que derrumban las tesis más severas de los jueces del Supremo que mandaron a esos dirigentes a la cárcel, acusados de sedición y rebelión.

Si no me engaño ha sido hoy cuando hemos sabido la advertencia del que fue  presidente del Tribunal Superior de Cataluña durante diez años, José María Mena Álvarez, quien se ha pronunciado sobre el tema con la siguiente claridad: “. A los Jordis no se les puede imputar ni malversación ni desobediencia ni tampoco prevaricación (…). Nos encontramos con unas personas que no pueden ser acusadas y surge la necesidad de imputarles un delito de sedición”. Así como ha expresado su opinión autorizada sobre la implicación e influencia de la política y de los Gobernantes sobre el poder judicial, pero chocante, con la que está cayendo hoy por parte de la oposición, al decir “Aunque la opinión pública tiende a pensar que los tribunales ceden mucho a las posiciones políticas, mi opinión personal es que ceden muy poco”.

Mi opinión sobre este tema es que en un régimen democrático la “Separación de Poderes” no se quiebra con la convergencia o divergencia de opiniones, sino por el hecho de que uno de esos poderes del Estado, por desidia, flojedad, o poca consistencia,  política o jurídica, se deje influir por otro en las decisiones. Pero la simple opinión no deslegitima nada. A no ser que alguien, queriendo exaltar y resaltar la distinción de poderes, lo que está haciendo, sin saberlo, o sabiéndolo, y de propósito, querer dejar sentado que el Poder ejecutivo tiene tal poder de decisión que su simple opinión contraria a la del poder judicial deslegitima la de éste. Ha sido justamente el exmagistrado y ex fiscal señor Mena el que ha recordado que tanto puede estorbar, y deslegitimar, usando la terminología de Casado, los políticos que no consideran la figura de rebelión del mismo modo que los jueces, como así parece por parte del señor Presidente del Gobierno, como, por otro lado, la opinión de los presidentes del PP y de Ciudadanos, que opinan a favor. Se trata de la misma intromisión, si es que los jueces se vieran obligados (¿?) a considerar forzosamente esos pronunciamientos. Cosa, que, como asegura un magistrado tan experimentado, y casi todos las personas de bien creemos, no suele suceder, ¡Gracias a Dios!

 

Otra vez esta basura no-informativa en la COPE

Estoy avergonzado, Don Ricardo, me refiero al señor cardenal D. Ricardo Bláquez, presidente de la Conferencia Episcopal Española, CEE, propietaria, junto con otras instituciones católicas, de la Cadena Cope. Y quiero hacer preámbulo, antes de poner a mis lectores en el brete de hacerles leer la insoportable editorial que esta mañana el periodista estrella (¿¿¿¿¿¿-??????) de su radio, Don. Carlos Herrera ha pronunciado en los micrófonos de la que suponemos, imaginamos, queremos, y esperamos todos que sea una radio con un sentido cristiano de la información, en dos vertientes: a), en la profesional, es decir, que brille por la veracidad, la seriedad, y la ecuanimidad en la información, y, a ser posible, también me atrevo a  introducir en este apartado un estilo literario depurado y correcto, y si posible, brillante; y b), y en lo humano y ético, trato no solo correcto, sino respetuoso a los protagonistas objeto de la información. Y, sobre todo, que las opiniones, sobre todo, si son poco o nada beneficiosas para cualquier ciudadano, sean no solo pertinentes, sino, y especialmente, debidamente fundamentadas, y en  casos extremos desfavorables, bien probadas. Así entendemos, por lo menos, en los círculos que pretenden ser cristianos en los que me nuevo, un periodismo humanista, y sobre todo, cristiano, pues otra cosa no se puede suponer en un medio que tiene en su programa esa adjetivo. Ahora lean el desconsolador discurso radiofónico, que irá todo él en cursiva, y entrecomillado, y al final apuntaré los abusos que, en mi opinión, no deberíamos cometer, ni presentar, en medios cristianos de información.     

*****************

Discurso del Señor Herrera, día 25/10/2018

“Señoras, señores, me alegro, ¡buenos días!

Miren, del sábado al domingo no solo se cambia la hora, es decir, se retrasa la hora para que se duerma una hora más. No solo se emite ‘Radio Carlitos Deluxe’ entre la 1 y las 2, sino que, además, caen las temperaturas sensiblemente. Por ejemplo, les habló de Sevilla donde hoy con mangas de camisa vas de maravilla, como en tantos lugares de España, incluso con manga corta. El domingo la mínima que se espera, por ejemplo, en Sevilla es de 5 grados. Bueno, pues eso ya es una cosa que se parece un poquito más al invierno o al otoño, ¿no? Pues si eso es así en el sur peninsular, descartamos Canarias que está a lo suyo, por cierto, que va a haber lluvias fuertes, pues en otros lugares más sensibles con las temperaturas, pues… Vamos, que para los que amen el frío se lo van a pasar en grande porque es el primer día que van a tener un destello de frío, que no va a ser frío, pero bueno, va a ser un fresco razonable.

 

Ayer, damas y caballeros, hubo sesión en el Congreso de los Diputados. En realidad Pedro Sánchez iba a hablar de las armas que se iban a vender a Arabia Saudí. Esas armas que con un baño de Realpolitik ha dicho que las va a vender. ¿Por qué? Porque es que nos puede molestar mucho, puede ser indudablemente inconveniente , repugnante particularmente el régimen saudí, el asesinato de Khashoggi, tantas otras cosas. Pero los intereses nacionales circulan por un carril, y salvo todos aquellos que quieren confundir los carriles de circulación de las cosas, cada carril debe tener su autonomía.

Y los trabajadores de San Fernando, de Puerto Real, del Puerto de Santa María de Cádiz, de la Bahía de Cádiz, de Navantia y, luego, además, la industria auxiliar que está en otros lugares, Ferrol y Cartagena, etcétera, etcétera. Oiga, supongo que hoy respirarán un poco más cuando han oído al presidente del Gobierno, pues… Eso, apelar al interés de España. Bueno, yo me imagino que también apelar secretamente al interés de las elecciones en Andalucía. ¿Si no hubiera habido elecciones en Anadalucía estaríamos en la misma postura? Pues miren, yo ya no lo sé porque de Sánchez cualquier cosa es posible. Cualquier reacción es posible. Es el tío menos fiable que hay. En Sánchez posiblemente todo es falso. Impostado. Hasta las donaciones de sangre.

«Todo en Sánchez es falso, impostado, hasta las donaciones de sangre»

Ayer lo que le dijo Casado en una sesión en la que Casado se consagró ante los suyos, todo sea dicho, puede parecer grueso calado o puede parecer tiroteo o munición demasiado elevada. Calificar nada menos que de golpista al presidente del Gobierno o cómplice de golpista. Pero, oigan, es que hay datos o detalles que invitan a pensar que, aunque eso sea, efectivamente, de grueso calado, hay mucho de cierto también en ello.

Que Sánchez quiera dar un golpe de Estado en España yo no lo creo, de acuerdo, partamos de ahí. No lo creo. Pero que Sánchez está atrapado por la parte más arrugada del escroto, por quienes sí lo han dado, esa es una evidencia. Absoluta evidencia. Miren, ayer dijo algo Sánchez en el Congreso que es de verdad lo que hay que reparar. Sugirió que el delito de rebelión no es aplicable al 1 de octubre. Oiga, por primera vez el presidente del Gobierno manda un mensaje claro dando a entender que la instrucción que se ha realizado en el Supremo, y que se basa, precisamente, en ese delito de rebelión para tener encarcelados a los que tiene encarcelados, y para dar toda la munición jurídica para que luego un tribunal les juzgue, no está en lo cierto. Eso es lo que dijo ayer Sánchez. Y eso es particularmente grave.

¿Y saben por qué es particularmente grave? Porque realmente es lo que le pidió Pablo Iglesias cuando salio de la carcel de Lledoners después de entrevistarse con Oriol Junqueras. Y dijo: “El Gobierno ya sabe lo que tiene que hacer. Tiene que moverse”, que es lo que a su vez le dijo Junqueras: “Si queréis algo, si queréis que nos entendamos, aquí tiene que haber gestos para nuestra libertad o para, desde luego, el empequeñecimiento, para que sean más pequeños los delitos de los que nos acusan”-

Y lo primero que hace Sánchez en sede parlamentaria es salir de abogado defensor de Junqueras y compañía, de señores que han dado un golpe, citaba a Trillo en el año 94 cuando, siendo diputado, dijo que la rebelión puede darse por militares o civiles armados etcétera, etcétera. Oigan, han pasado desde el año 94, yo tengo una hija que nació en ese año y sé la edad que tiene, por lo tanto, 24 años. 24 años. Las cosas se han hecho muy posmodernas, hasta los golpes. No es Tejero entrando con una pistola en el Congreso de los Diputados. Los golpes se organizan ante la Consejería de Economía impidiendo la acción de la justicia con violencia e impidiendo la actuación de la Guardia Civil con violencia, pero eso para Sánchez no es rebelión. Sí lo es para los jueces que con criterio técnico jurídico así lo entienden y así lo han aplicado. Ojo que tienen que venir otros jueces formando un tribunal y tienen que decidir si es así o no es así. Ya veremos, a lo mejor dicen que no y tiene razón Sánchez. Pero es un mensaje claro de abogado defensor.

Y cuando ahí le dice, es que usted está junto a los que han perpetrado ese golpe, tampoco están diciendo grandes tonterías. No dijo ninguna tontería Pablo Casado. Ayer la tontería la dijo Tardá. “Es que si ustedes pudieran nos fusilarían”. Pero qué tontería, pero qué clase de cretinismo político es el que se está alcanzando en España, que cada día se da un paso más. Cuando crees que ya no hay más territorio en el callejón de los cretinos , siempre hay espacio al final para otro paso.

Pues, oiga, sus socios, los socios de Sánchez atacan al jefe del Estado, le reprueban, quieren abolir la monarquía, que en realidad es abolir las libertades y la Constitución en España, quieren desmontar España empezando por los de esa extrema izquierda que resulta una atracción fatal para Sánchez y los suyos. ¿Y Sánchez qué hace? Nada. ¿Qué dice? Nada. ¿Por qué? Porque son los que le pagan el sueldo de presidente del Gobierno, los que le tienen en La Moncloa. Y lo que hace es salir de abogado defensor de todos estos tal y como se pactó en la cárcel de Lledoners entre el señor Iglesias, que es su enviado, y el señor Junqueras.

Ese es el detalle importante de la sesión de ayer. Ese es el detalle muy concreto de la sesión de ayer. Y luego lo que diga Iglesias acerca de que hay que pagar. “Nosotros tenemos que pagar, los ricos, las Koplowitz y Amancio Ortega que paguen las corbetas y que se hagan las corbetas igual, pero no se las vendamos a Arabia Saudí”. Bueno, retrata lo que… Retrata la cortedad mental o la maldad perversa de los socios de este individuo en el que, insisto, todo es ‘fake’. Sánchez es ‘fake'””.

(1º) Es deleznable el insulto gratuito: ¿Cómo demuestra Herrera que en el presidente del Gobierno de España “«Todo en Sánchez es falso, impostado, hasta las donaciones de sangre”.

2º) Decir que “Casado se consagró ante los suyos”, (por tratar al presidente de “golpista”) no deja de ser un ditirambo impropio de un periodista que debe de ser, y parecer, ecuánime, y no partidista. Una cosa es la euforia comprensible, aunque indebida en este caso, de sus compañeros de bancada, por exagerada, al comparar esa salida fuera de tono con un gran político español del siglo XIX, y otra cosa es el entusiasmo de un periodista entregado a la causa.

3º) Hacer gestos políticos para serenar la situación catalana no solo no es malo, sino ayuda en la situación actual. Es algo por lo que la valoración del presidente sube, y la intención de voto favorece al PSOE.

4º) Dice Herrera; “Cuando crees que ya no hay más territorio en el callejón de los cretinos , siempre hay espacio al final para otro paso”. Y se refiere a una frase de Junqueras. ¡Y dale con los insultos! (.,.pero cretinos os hay en todas  las profesiones).

5º) Que Sánchez quiera dar un golpe de Estado en España yo no lo creo, de acuerdo, partamos de ahí. No lo creo. Pero que Sánchez está atrapado por la parte más arrugada del escroto, por quienes sí lo han dado, esa es una evidencia. Absoluta evidencia. Y que los que pagan al presidente en la Moncloa son todos esos que, por lo visto, deberían ser expulsados como diputados. No se dan cuenta de que mientras no sean disueltos pot las jueces los diputados que votaron la moción de censura son tan democráticos, y tan votados por el pueblo, como los del PP y los de Ciudadanos, aunque éstos no estén “atrapados por el escroto”.

6º) “Retrata la cortedad mental o la maldad perversa de los socios de este individuo en el que, insisto, todo es ‘fake’. Sánchez es ‘fake'””. ¿Maldad y cortedad mental, señor Herrera? Mírese en el espejo de su conciencia, D. Carlos Herrera.

Y, desde luego, su artículo-discurso inaugural del día radiofónico, no me resulta notable ni por la profesionalidad de la información, ni, mucho menos, por la calidad humana, o la ética humanista del mismo. Y la brillantez literaria sí que se hace notar, pero por su ausencia.

Jesús Mº Urio Ruiz de Vergara

 

Cosas que pasan en la Iglesia, y en España: la “venia docendi” para los profesores de Rligión

1ª) La “venia docendi” de los obispos ( Y el caso concreto de Resurreción Galera en la diócesis de Almería)

 Dejando de lado la cursilería de querer expresar en latín ciertos temas, o por lo menos sus titulares, “Venia docendi“, significa “licencia de/para enseñar”, y según nuestros obispos, para la clase de Religión, esa licencia la concede ellos, los prelados en cada una de sus diócesis. Algo que, evidentemente, no es cierto. en los centros oficiales de enseñanza, la única autoridad habilitada para conceder esa licencia es el Estado, o bien a nivel del Ministerio,, o de las Secretaría Autonómicas de Educación. Otro tema es el de los requisitos que El Estado exige para conceder esa licencia, como pueden ser la posesión de un título universitario, o de un diploma adecuado, o, en el caso de la Religión Católica, el permiso de enseñar esa materia, concedida por el obispo. Pero así como no podemos decir que la “licencia para enseñar” no la conceden directamente las Universidades o Escuelas adecuadas, lo mismo tendremos que afirmar de la clase de Religión, que para impartirla necesita el permiso del obispo, como para otras materias, el título universitario: requisitos necesarios pero no constitutivos de la declaración última como profesor, sin la pertinente intervención burocrática, pero oficial, del Estado, al nivel que sea, como hemos dicho. Además, hay otro argumento decisivo, que los obispos olvidan: el que paga es el Estado, y para un trabajo que va a abonar el Estado, sólo éste puede formalizar el contrato. Se trata de trabajadores, que, como tales, de un país determinado, están sujetos a la legislación laboral, y, en los litigios, a las decisiones de los tribunales nacionales.

Todo lo anterior viene a cuento por las declaraciones que el obispo de Almería, D. Adolfo González Montes, en una entrevista periodística a Jesús Bastante, en la entrevista para “Religión Digital“, sobre el asunto de la profesora, Resurrección Galera, readmitida 17 (¡diecisiete!) años después, sin ese permiso episcopal, que es preceptivo. No sé cómo el obispo almeriense acepta esa política de hechos consumados, y tolera que una profesora dicte sus lecciones sin su venia. Sería mucho mejor, y menos hipócrita, conceder oficialmente ese permiso, “por imperativo legal”, que es uno de los mayores imperativos que se pueden tener en una sociedad democrática). De este asunto ya escribí en el artículo de este blog el 25 de Noviembre de 2017, con el título Señor Adolfo González Montes, obispo de Almería, ¡Aplíquese el cuento! que pueden encontrar, todavía, si entran en el blog. En él yo  quería apuntar la contradicción que había entre las palabras de Montes, sobre la actitud de los políticos catalanes separatistas, que él tildaba de “anti constitucionalistas”, sin prestar atención a que él se negaba a ejecutar una última sentencia proveniente, justamente, del Tribunal constitucional, reprochando, desde mi punto de vista. la doble vara de medir.            

Teniendo en cuenta lo que afirmo en el primer párrafo, hay que admitir que no es de recibo que la Iglesia, o un obispo de la misma, haya tardado tanto en ejecutar varias sentencias del Tribunal Superior de Justicia andaluz, y otras, por lo menos dos, del Tribunal Supremo. Además, los argumentos que da no son de recibo. Afirma el señor obispo: “Como es sabido, la Iglesia no contrata a los profesores de Religión, sino el Ministerio o la Consejería concernida de una determinada Comunidad Autónoma. Por eso veíamos bien, y así lo propusimos, que se salvaguardara el derecho laboral en un área distinta al área de Religión y Moral Católica”. Y un poco más abajo:  “Según el Acuerdo Internacional del Estado Español y la Santa Sede, no se reconoce como profesor de Religión a aquella persona docente que actúa o vive en contradicción con la fe y la moral católica que enseña. Yo no he otorgado la «venia docendi», que según el Acuerdo Internacional es requisito necesario para ser habilitado como profesor de Religión y Moral católica. El Ministerio se ha visto obligado a cumplir una sentencia que para la Iglesia es de imposible cumplimiento desde el punto de vista formal. No se ha respetado el Acuerdo Internacional, pero quiero insistir en que no es cuestión sólo del acuerdo, sino del hecho de estar en juego un derecho fundamental, como es el derecho a la libertad religiosa”.

D. Adolfo quiere poner en juego, y enfrentar, dos derechos fundamentales: el derecho internacional, y el derecho laboral de un país. Se refiere al Acuerdo con ola Santa Sede, antes Concordato, que, efectivamente, tienen rango de Derecho internacional. Pero en ningún tratado internacional se puede disponer que una sentencia fallada por un tribunal competente alguien lo puede dejar de incumplir, porque, como es lógico los jueces sentenciadores también conocen las cláusulas de ese tratado, y, muy difícilmente fallarán en contra de alguna de ellas. Porque, además, si en una hipótesis absurda pudieran existir ese tipo de cláusulas, serían anuladas antes de firmarse el tratado. Otras cosas es que presenten excepciones o privilegios, algo muy común en épocas anteriores, medievales, por ejemplo, pero inaceptables en sociedades democráticas, pluriculturales y . Y es por el desconocimiento, o descuido, de este aspecto por donde vienen, con frecuencia, las quejas de jerarcas de la Iglesia Católica, acostumbrada a tratos de excepción y a un cúmulo de privilegios, que ya no pueden sustentarse en las modernas sociedades. 

Jesús Mª Urío Ruiz de Vergara      

La tremenda, ¡o trágica!, ironía de monseñor Agrelo.

(Monseñor Santiago Agrelo Martínez, (Asados, Rianjo, La Coruña, España, 20 de junio de 1942) es un franciscano español arzobispo de Tánger. Es fruto de un tradición de varios siglos que el arzobispo de Tánger sea un franciscano español. Monseñor Amigo, antes que arzobispo de Sevilla, fue también arzobispo de esa ciudad africana. Os presento esta pequeña nota del crítico y profético arzobispo españolen África, sobre las “disonancias” del nuevo Misal Romano, y del Leccionario, libros de lecturas, del que también este blog se ha hecho eco, bastante crítico, por cierto, porque son, somos, muchos los que no vemos la necesidad de estas ediciones tan caras, para, además, mostrar faltas de ortografía. Bien que podían pagar un corrector, con lo caros que resultan estos libros. Ahí va, pues, el pequeños y jocoso e irónico comentario del arzobispo Agrelo).

Santiago Agrelo, arzobispo de Tánger).- ¡Que vuelva al latín! Lo digo en serio: ¡Que vuelva el latín a la liturgia romana!

Y no piensen que he perdido el juicio. He perdido sólo la esperanza, no ya de ver retirado de la circulación el «Misal Romano. Edición típica según la tercera edición típica latina, aprobada por la Conferencia Episcopal Española y confirmada por la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos», sino incluso la de ver asomar al ánimo de los pastores una mínima señal de preocupación o inquietud por el abandono en que el Misal ha dejado a los fieles.

¿Por qué volver al latín? Porque cuando el latín era la lengua ritual, los fieles suponían que con aquella lengua incomprensible el cura expresaba pensamientos sublimes, realidades misteriosas, cosas de Dios. Y ahora, que de aquella lengua del clero se ha hecho traducción literal a la lengua del pueblo, a todos ha resultado evidente que detrás de las palabras no había nada: ¡Nada!

Fíjense en el texto que padecemos esta semana en las misas del Tiempo Ordinario:

-“Dios todopoderoso y eterno, haz que te presentemos una voluntad solícita y estable, y sirvamos a tu grandeza con sincero corazón.”

-“Concédenos, Señor, estar al servicio de tus dones con un corazón libre, para que, con la purificación de tu gracia, nos sintamos limpios por los mismos misterios que celebramos.”

-“Señor, haz que nos sea provechosa la celebración de las realidades del cielo, para que nos auxilien los bienes temporales y seamos instruidos por los eternos.”

Me pregunto si entre los millones de fieles de lengua española se encontrará uno solo que utilice semejante fraseología. Apuesto a que no.

Entonces, por favor, volvamos al latín. Al menos, nos engañaremos un poco a nosotros mismos pensando que decimos algo.

(Transcrito por “El Areópago” para este blog)

“Entre vosotros, que no sea así”

El evangelio de hoy, 29º Domingo del tiempo común, nos muestra muy bien una de los grandes, mayores traiciones, de la alta Jerarquía de la Iglesia a los valores que Jesús nos trasmitió en los evangelios, pretendiendo convertir en moral, (más, además, que en Ética, algo que podría tener un pequeños sentido), el estilo de Vida que Jesús nos enseñó, con su Vida y sus palabras.  Dice así este texto en su último párrafo:

Jesús, reuniéndolos, les dijo: “Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. Vosotros, nada de eso: el que quiera ser grande, sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no ha venido para que lo sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por todos”. (Mc, 10, 42-45) Si juntamos este texto con el del evangelio de Lucas, 7, 25b, que a raíz de Juan Bautista, Jesús afirmaba lo siguiente: “Los que viven magníficamente, y viven con molicie, están en los palacios”, me ayudará a llegar hasta donde quiero..

Las palabras de Jesús vienen a propósito de una discusión entre los apóstoles, suscitada por Santiago y Juan, sobre quien, entre los doce, era el mayor. Y la enseñanza del Señor en este texto están en perfecta concordancia con su gesto, y su explicación, en la Última Cena, al lavar los pies de los discípulos. Llevamos mucho tiempo en la Iglesia católica cambiando el foco de lo que verdadero y esencial en la configuración de la Comunidad eclesial. Y ahora, haciendo una derivación al estilo de los teléfonos móviles, me voy a fijar en un episodio que me dolió intensa y personalmente. Sucedió a poco de ser elevado Francisco a la sede de Roma, cuando las altas esferas vaticanas se enteraron de que la estancia papal en la fonda eclesiástica de Santa Marta no se iba a quedar reducida a la de la primera noche, sino que, de momento, ¡que dura ya más de cinco años!, era la escogida para residencia fija pontificia. Creo que muchos fieles no se enteraron de las críticas inmisericordes e impiadosas con las que  las altas jerarquías vaticanas se enfurecieron ante esa decisión del papa, que unida a otras que los descolocaba, como no usar una cadena y crucifijo dorados en el pecho, sino de hierro,  y su tendencia inequívoca a aceptar sin subterfugios y sin falsas ni falaces interpretaciones las enseñanzas y decisiones del concilio Vaticano II, y otros muchos detalles mas Ya la noche de su presentación en la plaza de San Pedro soliviantó, preocupó, y a algunos curiales más apocados, ¡o más hipócritas!, no se sabe, escandalizó cuando, con aquella sorna e ironía porteña afirmó, “No sé por qué los cardenales han ido a buscar un obispo para Roma al fin del mundo”. Era su original manera de marcar, desde el primer momento, su espíritu  de colegialidad episcopal, una de las grandes herencias del Concilio.

Y todavía me molestaron e hirieron más los reproches sobre la falta de tacto con los papas anteriores que, según unos cuantos cardenales disgustados y molestos, habría cometido el papa Francisco  con su estilo evangélico y directo, que podría dejar en mal lugar a sus predecesores. Pienso que más que veneración y respeto por los papas anteriores, refiriéndose sobre todo al papa emérito Benedicto XVI, estaban nerviosos al sentir el vacío bajo sus pies, ante gestos que significaban por parte del Papa, indudablemente, casi un desprecio del poder y de la demostración de “grandeza”. Y estas criticas y reproches nunca llegaron a la gran prensa, ni a la televisión.. Pero hay que responder a estos díscolos y revoltosos cardenales, que si alguien deja, en cualquier caso, en mal lugar, a los papas que durante más de 10 siglos, han vivido y residido en palacios, no sabemos si viviendo con molicie, pero sí con toda “pompa y circunstancia“, con lujo y ostentación, no es Francisco, sino las palabras claras, diáfanas, llenas de fuerza y vigor, del Evangelio, traicionadas, éstas sí, durante siglos, no obedeciendo a Jesús, cuando dijo, “entre vosotros que no sea así”.

Jesús Mª Urio Ruiz de Vergara

 

La señora Tejerina, y otras perlas

1ª) ¡A ver quien grita más! Estoy desconcertado con la oposición que el Partido Popular y Ciudadanos están realizando. De alguna manera entiendo lo del PP, que ya ha demostrado muchas veces el carácter patrimonial con el que ocupa el poder: el poder es mío, y si otro partido llega Gobierno,  es porque me lo ha usurpado, y lo “okupa” indebidamente. ¡Hay que ver lo mal que le sienta perder el poder al Partido Popular! Sospecho que lo mismo les pasa a todos los partidos, pero el que más lo demuestra es el PP. Y es hora, ya que no lo explicitan demasiado los periodistas, de recordar a los integrantes del PP algo que deberían no solo saber, sino aceptar y cumplir, si quieren ser considerados demócratas. Nuestro sistema constitucional dispone que las elecciones no sean, como en otros países, presidenciales; no se elige al presidente. Se elige a los diputados que, después, elegirán al presidente del Gobierno. Y ese mantra tan repetido de que gobierne la lista más votada, además de que es una patraña democrática, porque el que gobierna es el que tiene más votos en el Congreso, cuando  se prevé que no va a suceder esa victoria electoral, se cambia de opinión descaradamente. Es lo que está sucediendo en la época pre electoral de Andalucía, en la que los populares, conscientes de que ni por un milagro de los de verdad, van a conseguir ser la lista más votada, ya están preparando al personal para que gobierne el que más votos consiga en los escaños del parlamento autonómico. Les debe de dar mucha rabia a los diputados del PP, pero es lo que realmente sucedió en la moción de censura, merecidísima, y con resultado de cajón, ante la sentencia judicial que demostraba una corrupción sistémica, y una financiación, no solo irregular, sino innegablemente, delictiva.

Pero he comenzado con la diputada del PP Isabel García Tejerina, una hermosa y sensata mujer que había demostrado tantas veces su talante equilibrado, de un  estilo conciliador y  un discreción a toda prueba. ¿Qué está pasando para que una diputada de estas características haya pronunciado esas declaraciones tan exageradas, crispadas, y fuera de lugar? Lo más llamativo han sido sus palabras sobre la enseñanza en Andalucía y en Castilla y León, con su frase, verdaderamente hiriente, y casi insultante, -o sin casi, para la presidenta de Andalucía Susana Díaz-, “lo que sabe un niño de diez años en Andalucía es lo que sabe un niño de ocho en Castilla y León”. Es sorprendente, y lleno de interés cognoscitivo, cómo y por qué la diputada está tan segura de ese aserto. Pero no es la única joya que ha producido en sus declaraciones. Para salir del atolladero en el que ellas misma se había metido, ha declarado,  posteriormente, matizando sus palabras que “los niños y profesores andaluces son de diez”, aprovechado el envite para poner en solfa, ¡no se iban a ir de rositas!, la gestión educativa tras 40 años de gobiernos socialistas, que califica de “ineficaz”. Habría que invitar a los políticos que no repartan opiniones sin un mínimo de rigor, evitando la poca consistencia de que los vituperados sean siempre ,os de otro partido, !Qué coincidencia! Juanma Moreno, el presidente del PP de Andalucía, no ha tenido otra que desmarcarse de su compañera del Parlamento, no sin clavar otra vez el aguijón en los ineficaces y desastrosos socialistas: “No compartimos las palabras de Isabel García Tejerina. Los niños y profesores andaluces son de diez, sólo les falta un gobierno a su altura”.

2º) Toca pagar a los bancos.  (… es decir, ayer tocaba)

Hay un dicho en Brasil particularmente expresivo: “cuando a esmola è grande, o santo desconfía”, (cuando la limosna es grande, el santo desconfía). En este caso, el santo, sin corona ni aureola, soy yo, el escriba de este blog. Ayer no me atreví a tejer un comentario festivo y exultante, a pesar de mis deseo de comentar la que me parecía victoria grande, enorme, inesperada, casi milagrosa, en favor de los miles, tal vez millones de ciudadanos de a pie, solicitantes, recipiendarios, y, con frecuencia, sufridores, de las aventuras, convertidas con excesiva frecuencia en desventuras, de la lucha que deberían sostener para poder pagar los créditos hipotecarios, necesarios para la compra de su casa. A lo que había que sumar, también, a las espaldas, ¡como no!, de los usuarios, el importe del pago de  los impuestos de esa hipoteca,. La sorpresa de sentencia del Supremo decidiendo que la carga de ese pago correspondería a los bancos fue tan proporcional, y tan enorme, ten esperanzadora y milagrosa para los usuarios, como tremenda, terrible, podemos afirmar sin exageración , para los bancos, a quienes en un solo día esa decisión les costó la broma de 5.000 millones de euros en la Bolsa. El desconcierto, el miedo, y el riesgo de inmensas pérdidas, que experimentaron ayer los bancos ha sido tan brutal, que el Supremo, en una decisión inaudita, por nunca realizada, ha suspendido de momento el cumplimiento de la sentencia, pero sin anularla, por ahora, para revisar  todos los condicionamientos, y consecuencias de la misma. Ahora se deja al pleno de la Sala de loa contencioso los que revisen, por segunda vez, el asunto. Por segunda vez, porque el pleno de lko civil ya había decidido en Febrero de este año que fuera el cliente el que pagara el impuesto proveniente del crédito hipotecario.  Pero ahora ha sido la sección segunda de la sala de loa contencioso, que es, teórica y prácticamente, la que reúne a los jueces más expertos en asuntos tributarios. Y ahora, lógicamente, los juristas opinan si no es una temeridad que se encargue a jueces bastante menos expertos en la materia el revisar lo que los más expertos han decidido. Algunos afectados más avisados ya se ha apresurado a que huele mal el asunto, es decir, que les huele a chamusquina.

Nunca la dicha es demasiado grande, ni duradera, en casa del pobre. Estaremos atentos al desenlace de esta trama.

Jesús Mª Urío Ruiz de  Vergara