La santidad, oferta promocional.

Para mi gusto hay una inflación de santos. Pasa una cosa curiosa, que he notado, o me lo ha parecido, no lo podría jurar: mientras el Libro de la Sede, ese apuntador impagable para los sacerdotes en la celebración de la Eucaristía, y el calendario litúrgico oficial,  que se encuentra en todas las sacristías, han disminuido el […]