La Santidad, oferta promocional (y III)

El otro aspecto a tener en cuenta, y del que ya escribí algo en la anterior entrega es: no se es santo por méritos propios sino por participación de la santidad de Dios. La cosa parece clara, y en la teoría nadie osaría negar esta afirmaicón, pero… En la realidad práctica las cosas son de otra manera. […]