¡Saudades de Río! (II)

Mis primeros días en Río constituyeron para mí un descanso y un relax gratificante, verdaderamente agradable. A pesar de que a poco de llegar cogí un resfriado descomunal, entre el calor, la humedad y el no saber lidiar convenientemente con el aire acondicionado. No tenía otro cometido que aprender portugués, leer y leer, y ver […]