¡Maldita política!

Generalmente considero la política un arte noble y decente, y defiendo la dedicación de los políticos. Pero también hay una acepción de la palabra que indica una vertiente fea y desagradable de la misma, como cuando la gente dice “¡asco de política”, o la expresión del título ”maldita política”, así, con minúscula y con desprecio.