El Vaticano, “cerrado, provinciano y anticuado”.

Según papeles de Wikileaks que publica y comenta hoy Europa Press,  Estado Unidos considera al Vaticano “como un poder cerrado, provinciano y anticuado”. Mucho me temo que los parámetros que usa la diplomacia americana para semejante denominación no son homologables con los criterios que emplearíamos desde dentro de la iglesia al considerar la realidad del Vaticano.

Lo de “cerrado” lo suscribimos sin mucho esfuerzo. La cúpula jerárquica de la Iglesia hace tiempo que ha desconectado de la realidad circundante, en temas tan esenciales como la representatividad dentro de la misma, el sistema y proceso de elección y acceso de sus miembros a los ministerios de más alta responsabilidad, la realidad social y sus mecanismos de cambio, el mundo de la información, que sigue siendo opaco y espeso. Alejado, sin duda, del precepto evangélico de “sí, sí, no, no, y lo que pasa de eso es pecado”. En los ambientes vaticanos se confunde prudencia con falta de transparencia, maquinación con diplomacia, verdad con asentimiento obediente, consenso con pensamiento único.

Lo de “provinciano” es en verdad preocupante. No en el sentido que le pueden dar al concepto desde Norteamérica, desde luego. La primera vez que visité Roma alguien que trabajaba en el Vaticano me afirmo: “No se conoce la esencia de la Iglesia hasta que no se contempla la realidad romana y vaticana”. Es inútil, y en mi caso lo fue, intentar disuadir a un burócrata vaticano, desde los más altos –cardenales, prefectos de congregaciones, secretarios, miembros de la Escuela de Nobles, es decir, diplomáticos, etc-, hasta los más sencillos y normales, como oficinistas, y esa pléyade de monseñores y monseñoritos que pululan por las estancias vaticanas, de que la esencia de la Iglesia es otra cosa muy distinta. Y aun no llegando a lo de “Roma veduta, fide perduta”, este aserto estaría más cerca de la verdad que la consideración de la institución vaticana, (no digo el primado de Pedro, que se podría ejercer con certeza de otra manera, y que tampoco es la esencia de la Iglesia), como lo nuclear de la misma.

He denominado preocupante al calificativo de “provinciano”, porque eso sí sería ir en contra de la “catolicidad” de la Iglesia, esta sí nota esencial de la realidad eclesial. Desgraciadamente se tiene la impresión desde la “periferia” social de la Iglesia de que los que se mueven en el mundo vaticano, sobre todo el Papa y los cardenales, y todos los eclesiásticos que aspiran a llegar a esas cumbres más pronto o más tarde, piensan estar instalados en el corazón de la Iglesia. Nada más falso. He usado antes la palabra periferia consciente de su inexactitud. Todo es central en la Iglesia que está presidida, y tiene como corazón y centro nuclear a Cristo Resucitado, que es la “plenitud (pleroma) del cuerpo de la Iglesia”. La Iglesia, está, sobre todo, y más su corazón, donde el Evangelio resplandece como estilo de vida y signo para los hombres. Cosa que, con toda evidencia, no se puede afirmar del Vaticano.

Lo de “anticuado” no necesita comentario, ni lo tiene. El papa Juan XXIII, al convocar el Concilio Vaticano II, afirmó que  intentaba, entre otras cosas, “aggiornar”, poner al día la Iglesia, en especial, en su estructura y en su funcionamiento. Todos sabemos en qué ha quedado eso. No creo nada en los pronunciamientos solemnes de respeto y obediencia a las conclusiones y, menos todavía, al espíritu del Concilio. “Por sus obras los conoceréis”, y las obras de los altos responsables de la Iglesia actual no demuestran, más bien al contrario, ni respeto, ni obediencia, ni aprecio, ni confianza, en las deliberaciones conciliares y en sus conclusiones. Y, repito, mucho menos en su espíritu.

Jesus Mª Urío Ruiz de Vergara

One Response to “El Vaticano, “cerrado, provinciano y anticuado”.”

  1. Otro buenísimo artículo.

Discussion area - Dejar un comentario






He leído y acepto las condiciones generales y la política de privacidad


Información básica sobre protección de datos
Responsable: REVISTA REINADO SOCIAL 21RS (más info)
Finalidad: • Gestión de la adquisición del producto, suscripción o donativo, así como la tramitación de los mismos.
• Envío de comunicaciones relacionadas con el proceso de compra, las suscripciones o los donativos.
• Envío de comunicaciones y ofertas comerciales, por diferentes medios, incluidos los medios electrónicos (email, SMS, entre otros). (más info)
Legitimación: Ejecución de una compra online, suscripción o donativo. (más info)
Destinatarios: No se cederán datos a terceros, salvo obligación legal. (más info)
Derechos: Acceso, rectificación, supresión, cancelación, y oposición. En determinados casos derecho a la limitación del tratamiento de sus datos. (más info)
Información adicional: Puede consultar toda la información completa sobre protección de datos a través del siguiente enlace (más info)
Los enlaces de (más info)