Así no vamos a ninguna parte

Así: con este tipo de misas-espectáculo-concierto que nos ha ofrecido, en medio de boato, lujo, bellos efebos cantantes, cardenales,  monseñores, mucha gente, cuerpo diplomático, mantillas de las señoras, reclinatorios y comuniones en la boca, el Vaticano. Cambiando de cadena, de la dos a la uno, teníamos la impresión de una competición, en lujo y ostentación, […]