Echo en falta una mayor implicación de los “pesos pesados”

Ayer se organizó un pequeño revuelo por mi estilo, un tanto descarnado, de mi comentario-crítica a la intervención del cardenal Cañizares en la semana de la familia organizada en Córdoba. A alguien le pudo extrañar que me atreviera a insinuar que la actitud ante los documentos papales no tenía por qué ser, de entrada, laudatoria y ditirámbica. Y que me parecía encontrar con demasiada frecuencia esa actitud, sin pizca de mención de elementos o aspectos no digo ya negativos, sino menos positivos y brillantes. Y recordaba la expresión coloquial de nuestra niñez y adolescencia cuando hablábamos de “hacer la pelota”.

Pues bien. Apelo a las personas de honestidad probada, y de acendrada libertad, vamos a llamar evangélica, para no herir susceptibilidades, que me rebatan si lo que afirmo no es cierto. Y que nieguen que hay un tufillo de halago, que se convierte en autobombo, al ir dirigido a quienes son de la misma altura en las dignidades eclesiásticas, o, lo que es más claro, cuando el objeto de la alabanza y la exaltación es quien está por encima de uno. Creo recordar, y que alguien me corrija si me equivoco, que Jesús en el evangelio tiene una actitud dulce, compasiva y misericordiosa con los “de abajo”, y dura, clara, implacable, crítica y denunciadora con los “de arriba”.

Como aseguraba en mi artículo de marras, las cosas han ido a mucho peor en la Iglesia en este sentido, (también en otros, que ahora no vienen al caso). Hay en los medios eclesiásticos, o eso lo parece, una especie de miedo, o tal vez haya que quitar lo de especie, y denominar directamente “miedo” a esa actitud a medio camino entre la prudencia y la falta de valor. Una cosa es lo que hoy se denomina socialmente lo “políticamente incorrecto”, y otra lo incorrecto en sí, que serían, a mi entender, las expresiones ofensivas, insultantes, y, de manera genérica, las poco fraternas o faltas de caridad. Pero la sinceridad y la claridad en los planteamientos y comentarios a actuaciones y escritos de la jerarquía no se parece a ninguno de esos comportamientos señalados más arriba, a no ser, repito, que se falte clara y gravemente a la caridad y a la verdad.

Abogo, pues, por una mayor valentía y firmeza en las críticas y en la corrección fraterna a las actuaciones, de hecho y de dicho, oral o escrito, por nuestra jerarquía. Y sería de desear que los “pesos pesados” de la Teología, de la Biblia, de la Pastoral, del Derecho Canónico, alzaran sus voces o hicieran correr diligentemente sus plumas para clamar contra tanta rutina en el Magisterio, tanta vulgaridad, a veces, y, muchas más, tanta idea prehistórica y pre-tridentina. Y no digamos, pre-Vaticano II. ¿A qué tienen miedo nuestros preclaros autores, a perder la cátedra o a que sean censurados sus escritos? Recuerden la observación entre Iriarte y Samaniego (no recuerdo de quien a quien) : “… que tus obras no son leídas aunque sean prohibidas por la Santa Inquisición”. De lo que se infiere que la censura de ésta es motivo de propaganda y divulgación. (El caso de Pagola lo tenemos bien cerca)

Jesús Mª Urío Ruiz de Vergara       

4 Responses to “Echo en falta una mayor implicación de los “pesos pesados””

  1. Ayer tuvimos una claro ejemplo de “valentia y firmeza en las criticas” como tú muy bien lo defines, en las declaraciones del Obispo de Tripoli, denunciando que las bombas de la aviacion de la Otan estan matando a civiles. Hasta ahora nadie se habia atrevido a denunciarlo , ya que oficialmente los bombardeos son para defender a la poblacion civil de los ataques de los gadafistas, pero como muy bien ha señalado el citado obispo: es imposible bombardear objetivos militares en una ciudad como Tripoli, sin alcanzar a los civilesque viven al lado” .Por su parte la Otan se ha limitdo a contestar que “lo investigaran”. Curioso concepto de la justicia, un acusado investigandose a si mismo.

  2. Juan:
    recuerda cómo en mi entrada del 26 de Marzo, “Las cosas no están tan claras como parecen en la intervención aliada en Libia”, el arzobispo de Tánger, Santiago Agrelo Martínez, ya condenaba los bombardeos. Es de justicia recordarlo. Y ayer los portales cristianos informaban de que el Vaticano también popnía serios reparos a los mismos. En la práctica era una condena. (Lo cortés no quita lo valiente)
    El Areópago

  3. Los que ahora estan destruyendo las armas pesadas y aviacion de Gadafi , son los mismos que se las vendieron antes, cuando era su amigo, y si las cosas cambian quizas vuelvan a venderle nuevas armas, a cambio de petroleo. El gobierno español esta negociando en estos momentos la venta de una partida de tanques a Arabia Saudi, que es una dictadura igual o peor que la de Gadafi, supondo que tambien lo haran en nombre de la democracia, porque para los capitalistas eso es la democracia: dinero, petroleo, venta de armas…

  4. Tienes bastante razón en esto que dices, Juan.Un saludo.
    Areópago

Discussion area - Dejar un comentario






He leído y acepto las condiciones generales y la política de privacidad


Información básica sobre protección de datos
Responsable: REVISTA REINADO SOCIAL 21RS (más info)
Finalidad: • Gestión de la adquisición del producto, suscripción o donativo, así como la tramitación de los mismos.
• Envío de comunicaciones relacionadas con el proceso de compra, las suscripciones o los donativos.
• Envío de comunicaciones y ofertas comerciales, por diferentes medios, incluidos los medios electrónicos (email, SMS, entre otros). (más info)
Legitimación: Ejecución de una compra online, suscripción o donativo. (más info)
Destinatarios: No se cederán datos a terceros, salvo obligación legal. (más info)
Derechos: Acceso, rectificación, supresión, cancelación, y oposición. En determinados casos derecho a la limitación del tratamiento de sus datos. (más info)
Información adicional: Puede consultar toda la información completa sobre protección de datos a través del siguiente enlace (más info)
Los enlaces de (más info)