Una amable nota a mi buen amigo Don Atilano, nuevo obispo de Sigüenza-Guadalajara.

Coincidí con Atilano, (lo llamo así de tú, y muy cercano, por el motivo que enseguida se verá) en la Casa sacerdotal de Salamanca, cuando él era un simple  cura secular, y yo religioso de los Sagrados Corazones (ss.cc.), haciendo él la licenciatura en Teología y yo en Derecho Canónico. Todas las lenguas, buenas y […]