¿Para qué sirven los cementerios, mamá?

Tengo un amiguito de seis (6) años que es un sabio. Ya escribí otra vez de él. Se llama Fernando, y es el que se enfadó porque la gente dejó muy sucia una parte del parque cercano a su casa que acababa de ser inaugurada. Y exclamó, “¡que guarreen en sus casas, pero que no […]