La crueldad de la plebe desatada

Lo hemos visto en las terribles fotografías de las últimas horas de Gadafi. Ha sido una de las más impresionantes emociones que hemos vivido a través de los medios de comunicación en los tiempos recientes. Es muy bueno, y sano, que todavía, después de tanta imagen y noticia llenas de crueldad, ésta nos abrume y nos descoloque. Quiere decir que no hemos perdido del todo el sentido de la humanidad y del humanismo ético. Los tiranos pasan por encima de estos sentimientos, y viven alejados de la decencia moral que hace más nobles a las personas y a los pueblos.

Sucede, sin embargo, algo muy notable con la anterior consideración. Los individuos, uno por uno, en general, y con las excepciones de rigor, suelen mantener un índice apreciable de dignidad ética. No se puede decir, desgraciadamente, lo mismo de las masas, de los individuos arremolinados en horda, en manada a la defensiva, y por eso mismo, al ataque desatado, con sed de sangre y de venganza. La detención del dictador Gadafi entraba en los planes de lo conveniente y lo deseado. No así su ejecución sumaria, implacable, cruel y vergonzosa. No se puede poner un país a la altura, o a la bajeza moral, de sus dictadores, de aquellos que durante años han provocado destrucción y muerte. La cruda venganza sobre ellos es una manera póstuma y macabra de darles la razón, de estar de acuerdo en que el máximo argumento es el poder y la fuerza.

Es triste que un pueblo comience su restructuración política y social con el crimen y la venganza. Es, además, una pena que el dictador libio no  haya llegado entero al tribunal internacional dela Hayapara explicar a los jueces, y al mundo, su trayectoria, y la implicación de tantos líderes mundiales en sus desmanes. Esos mismos líderes, de esos mismos países, que ahora han colaborado en su strágico fin, agasajaron en su tiempo al tirano y repartieron con él las ventajas económicas de las explotaciones petrolíficas que tanto deben de interesar, por lo visto, a los gobiernos. Puede suceder que el temor a las revelaciones de Gadafi haya contribuido, podersosamente, a su final dramático, que ha conseguido, evidentemente, acallar para siempre una voz incómoda y potgentialmente peligrosa. Yo soy de los que ven en la muerte cruel y demasiado rápida del tirano libio la mano negra de intereses internacionales. Por eso me parece fundamental una investigación neutral y justa para esclarecer este odioso crimen.

Jesús Mª Urío Ruiz de Vergara            

Discussion area - Dejar un comentario






He leído y acepto las condiciones generales y la política de privacidad


Información básica sobre protección de datos
Responsable: REVISTA REINADO SOCIAL 21RS (más info)
Finalidad: • Gestión de la adquisición del producto, suscripción o donativo, así como la tramitación de los mismos.
• Envío de comunicaciones relacionadas con el proceso de compra, las suscripciones o los donativos.
• Envío de comunicaciones y ofertas comerciales, por diferentes medios, incluidos los medios electrónicos (email, SMS, entre otros). (más info)
Legitimación: Ejecución de una compra online, suscripción o donativo. (más info)
Destinatarios: No se cederán datos a terceros, salvo obligación legal. (más info)
Derechos: Acceso, rectificación, supresión, cancelación, y oposición. En determinados casos derecho a la limitación del tratamiento de sus datos. (más info)
Información adicional: Puede consultar toda la información completa sobre protección de datos a través del siguiente enlace (más info)
Los enlaces de (más info)