“Margin Call”: tiburones voraces en el mundo de las finanzas

Es difícil que comportamientos tan inmorales, tan obscenos, como los exhibidos por las grandes compañías financieras internacionales, y en especial, las que proporcionan y promueven hipotecas basura, no sean todavía delitos. Que se queden en eso,  escandalosas actitudes inmorales e insolidarias. La humanidad ha progresado convirtiendo en delitlos las actitudes deshonestas más llamativas. En nuestro caso, por lo visto, no.

Hay una película, Margin Call,  que trae estos problemas a la pantalla, minuciosamente analizados, casi quirúrgicamente tratados como con un bisturí cinematográfico. Se trata del primer film serio de J.C. Chandor, con una constelación de actores como  Kevin Spacey, Paul Bettany, Jeremy Irons, Zachary Quinto, y la delicada Demi Moore en un papel de mujer ambiciosa, enredadora y finalmente perdedora lacrimógena. La trama se desarrolla, frenéticamente, con toda nocturnidad real y física, y con la myor alevosía moral, en las veinticuatro  horas previas al estallido de la crisis de 2008. El jefazo de la empresa, cuyo nombre oculta piadosamente, (pero todos suponemos que se trata de la mayor máquina de préstamos arriesgados, casi suicidas, pero de suculentas ganancias mientras funciona), espléndidamente interpretado por Jeremy Irons, es, y así es catalogado, como un auténtico tiburón. Y así él lo reconoce, porque aunque las cosas se pongan mal, “hay que ser el primero en dar el mal paso de vender a cualquier precio, aun sabiendo que se trata de basura”, hasta que los demás se den cuenta y bajen el precio de compra hasta cero. Pero para entences, “como todos quieren ganar deseperadamente“, ya habrán podido empatar el precio de la operación. ¿Y los demás? “A los demás que les den … (sic)” 

Hay un personaje, el protagonista,  puesto en escena magistralmente por Kevin Spacey, que tiene verdaderos escrúpulos de tipo moral, arrastrando en su actitud a otros colaboradores del más alto nivel. Es, para mí, lo más original de la película. Su lucha interior entre el grito de su conciencia, nada maleada por los usos y prácticas de las altas finanzas  a pesar de sus trienta años de trabajo en las alturas financieras, (espectacularmente visibles desde las enormes cristaleras de sus despachos y cafeterías, con la ciudad a los pies), y la imperiosa necesidad de dinero para mantener su calidad de vida, lo  hace claudicar, y retirar su solicitud de baja laboral ante los desmanes éticos de los tiburones de la organización. Esa resolución de la película, con el fracaso, aunque lamentado, de la conciencia ante la apetencia de dinero es una de las más acertadas parábolas sobre la génesis, el desarrollo y la virulencia de la crisis económica mundial actual.

Me ha gustado ese final por dos motivos: porque me parece acertado, justo y lógico, y porque el Domingo, en mi homilía sobre el Texto del principal mandamiento de la Ley “amarás a Dios con todo tu corázón con toda tu alma y con todas tus fuerzas, y al prójimo como a tí mismo” recalqué la misma idea: que no sólo los prestamistas, generalmente bancos aparentemente serios y bien aseados, ansían (ansiar significa “querer con ansia”) ganar mas y más dinero, sino que los receptores de esos préstamos también desean, a veces tan desesperadamente, elevar su nivel de vida, es decir, disponer de más dinero, que no miden las posibles consecuencias de sus arriesgados contratos. Y esta dinámica nose puede llevar a cabo con el principio evangéllico depensar en los demás. Mas bien sucede por el empeño de mirar solo al propio ombligo. Y acabamos claudicando, como del protagonista de la película.  

Jesús Mª Urío Ruiz de Vergara 

One Response to ““Margin Call”: tiburones voraces en el mundo de las finanzas”

  1. No hay delito ni estamento que pueda ser su juez.
    Es la impunidad campando por sus respetos.

Discussion area - Dejar un comentario






He leído y acepto las condiciones generales y la política de privacidad


Información básica sobre protección de datos
Responsable: REVISTA REINADO SOCIAL 21RS (más info)
Finalidad: • Gestión de la adquisición del producto, suscripción o donativo, así como la tramitación de los mismos.
• Envío de comunicaciones relacionadas con el proceso de compra, las suscripciones o los donativos.
• Envío de comunicaciones y ofertas comerciales, por diferentes medios, incluidos los medios electrónicos (email, SMS, entre otros). (más info)
Legitimación: Ejecución de una compra online, suscripción o donativo. (más info)
Destinatarios: No se cederán datos a terceros, salvo obligación legal. (más info)
Derechos: Acceso, rectificación, supresión, cancelación, y oposición. En determinados casos derecho a la limitación del tratamiento de sus datos. (más info)
Información adicional: Puede consultar toda la información completa sobre protección de datos a través del siguiente enlace (más info)
Los enlaces de (más info)