La hipocresía atómica internacional

Este título quiere decir varias cosas. La primera, que la hipocresía es grande, enorme, monumental. Y la segunda, que versa sobre la energía atómica, sea para uso pacífico o para uso militar. Los EE.UU. tienen miedo de que países “irreponsables”, como Irán, se hagan con la bomba atómica, por el peligro global que eso supondría, si bien lo que quieren decir es que no sería tan fácil asustarlo, y que, además, significaría un peligro real para Israel. Uno y otro país deben pensar que ellos son ciudadanos de primera clase en el mundo, y los demás, incluidos nosotros los europeos, estos pobres ingenuos, desfasados y envejecidos, de segunda, o tercera categorías, y de ahí para bajo.

Estuvo muy bien el gran Lula cuando en la asamblea general anual de la ONU, que por tradición, desde su fundación, la abre el presidente de Brasil, recordó a sus pares que si su gran país decidía aplicar la tecnología nuclear para fines pacíficos lo haría sin admitir la ingerencia ni el control de terceros. Y si decidía que era bueno para sus fines estratégicos y para su seguridad nacional, como arma disuasoria, avanzar por la tecnología nuclear con fines militares, hacia la bomba atómica, lo haría. Que éste no es privilegio de un reducido club de países primeros espadas, mientras los demás se tienen que contentar con rezar para que los poderosos no tengan la veleidad de atacar a los in-atómicos. Que todo puede pasar.

De hecho ya pasó. Aunque los norteamericanos se empeñen en que los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki se produjeron para evitar miles de víctimas, si ese efecto disuasorio era el buscado, hubiera bastado con bombardear una sola ciudad, no las dos. Además de que con el Japón postrado, y la ingente superioridad tecnológica de EE.UU. en el final de la guerra, hubiera sido muy fácil contener y rodear a los japoneses en un cerco de hierro. Las víctimas habrían sido mínimas. Se trataba, como lo demostraron los bombardeos a ciudades alemanas, donde solo había civiles, de usar y consumir parte del inmenso arsenal militar que habían fabricado durante la guerra, y de experimentar la fiereza destructiva del mismo. Estas armas, sí, de destrucción masiva. Pero, por lo visto, mínimamente peligrosas por ser norteamericanas.

Así que, mientras no se demuestre lo contrario, el único país irresponsable que ya ha provocado y realizado, ¡y cómo!, la destrucción atómica, ha sido el gran país norteamericano, a quien no le duelen prendas para hacer pagar caro a sus enemigos la osadía de enfrentarlos. Y a quien me diga, por hacer esta observación verídica y real, que soy antiamericano, le rogaría amablemente que fuera al campo a contar las hojas de las margaritas.

Jesús Mª Urío Ruiz de Vergara    

Discussion area - Dejar un comentario






He leído y acepto las condiciones generales y la política de privacidad


Información básica sobre protección de datos
Responsable: REVISTA REINADO SOCIAL 21RS (más info)
Finalidad: • Gestión de la adquisición del producto, suscripción o donativo, así como la tramitación de los mismos.
• Envío de comunicaciones relacionadas con el proceso de compra, las suscripciones o los donativos.
• Envío de comunicaciones y ofertas comerciales, por diferentes medios, incluidos los medios electrónicos (email, SMS, entre otros). (más info)
Legitimación: Ejecución de una compra online, suscripción o donativo. (más info)
Destinatarios: No se cederán datos a terceros, salvo obligación legal. (más info)
Derechos: Acceso, rectificación, supresión, cancelación, y oposición. En determinados casos derecho a la limitación del tratamiento de sus datos. (más info)
Información adicional: Puede consultar toda la información completa sobre protección de datos a través del siguiente enlace (más info)
Los enlaces de (más info)