“Servus servorum Dei”

“Jesús se sentó llamó a los Doce y les dijo: “Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos.” Y, acercando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: “El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí; y el que me acoge a mí no me acoge a mí, sino al que me ha enviado“”. (Mc 30,35-37)

 

La cita es del evangelio de hoy, 25º domingo del tiempo ordinario. Es la última parte de la lectura evangélica. Siempre que toca este texto pregunto a la gente, “¿por qué Jesús pone en medio un niño?”, y casi todas las veces la respuesta es: “porque los niños son buenos e inocentes”. Y yo, “de inocentes, nada. ¡Pueden ser más malos que un demonio!, crueles, egoístas, y mentir con la mayor cara de poker”. Evidentemente, el Señor pone como ejemplo a los niños por otro motivo.

Vemos con preocupación, y yo reconozco que con horror, cómo muchos “papás”, de esos que tanto entiende nuestra directora de redacción Mª Ángeles, mal educan a sus hijos, dejándoles hacer lo que les viene en gana, con la excusa que repiten sin cesar, “¡son niños!”. Y como son niños, y, por lo visto, nunca van a dejar de serlo, no los educan en vista al futuro, para cuando el niños tenga quince, veinte, treinta, cuarenta años, y sea por fin, si es posible con esos comienzos y esos cimientos, adulto. Conozco muchas parejas que han convertido al niño, cuanto más pequeño más y mejor, es decir, peor, en el reyezuelo del hogar; generalmente, en el tirano de la casa.

En tiempo de Jesús no era así, muy al contrario. Todos tenían derecho, y hasta obligación, de educar y corregir a los más pequeños, hasta en la casa del emperador. Tenemos textos de cómo los esclavos y libertos corregían y regañaban a los peques, sin maltratarlos, por supuesto, pero dejándoles bien clarito que eran los últimos de la escala social. Así que la enseñanza de Jesús está bien clara: el que quiera ser el mayor, el primero, en la comunidad eclesial, que sea, literalmente, el último, y el servidor de todos: El Maestro no lo dice de broma, ni para epatar, ni para quedar bonito. Por eso, desde la edad Media, el título más entrañable del Papa es “servus servorum Dei” (siervo de los siervos de Dios). Otra cosa es que lo sea de verdad. En la forma, desde luego, no lo es. ¡Lo será en el fondo!

Jesús Mª Urío Ruiz de Vergara    

Discussion area - Dejar un comentario






He leído y acepto las condiciones generales y la política de privacidad


Información básica sobre protección de datos
Responsable: REVISTA REINADO SOCIAL 21RS (más info)
Finalidad: • Gestión de la adquisición del producto, suscripción o donativo, así como la tramitación de los mismos.
• Envío de comunicaciones relacionadas con el proceso de compra, las suscripciones o los donativos.
• Envío de comunicaciones y ofertas comerciales, por diferentes medios, incluidos los medios electrónicos (email, SMS, entre otros). (más info)
Legitimación: Ejecución de una compra online, suscripción o donativo. (más info)
Destinatarios: No se cederán datos a terceros, salvo obligación legal. (más info)
Derechos: Acceso, rectificación, supresión, cancelación, y oposición. En determinados casos derecho a la limitación del tratamiento de sus datos. (más info)
Información adicional: Puede consultar toda la información completa sobre protección de datos a través del siguiente enlace (más info)
Los enlaces de (más info)