Sobre la mula y el buey en el Belén (¡Si Cunchillos levantara la cabeza!)

Cunchillos es, llamado de manera coloquial, el padre Jesús Luis Cunchillos, ss.cc., nuestro gran, turbulento y un tanto exótico, profesor de Biblia en los años sesenta en El Escorial. Pero gran profesor. Si la grandeza de un profesor se mide por la influencia en sus alumnos, Jesús Luis lo fue de verdad, porque el horizonte bíblico que él nos abrió sigue siendo no solo válido, sino profundo y propio casi de especialistas, aunque seamos unos simple curas. Resulta que estos días se habla, con bombo y platillos, del último libro de Joseph Ratzinger, actual papa Benedicto XVI, sobre los evangelios de la infancia, los primeros capítulos de Mateo y Lucas. Y conviene aclarar que el contenido del mismo no es “doctrina del Papa”, sino teoría de un autor, el teólogo Ratzinger. Así que no estar de acuerdo con ella no significa desacuerdo con el papa, sino con un autor o teólogo  determinado.

Fue famosa en el mundo académico católico la vehemencia con la que el prestigioso catedrático de Eclesiología de la Universidad Gregoriana, J. Salaverri s.j., citaba, como primer adversario de su tesis, a Pío XII, por su encíclica Mystici Corporis Christi, con la que no estaba de modo alguno de acuerdo. Y esa sí era enseñanza del Magisterio. Pero todo el mundo sabía que la encíclica la había escrito, o inspirado al papa, otro profesor de la Gregoriana, P. Sebaastian Tromp s.j., alemán, tan amigo en la vida diaria del eclesiólogo español como enfrentado en lo académico. Y es que, lamentáblemente, se ha hecho llegar al pueblo la idea descabellada de que el papa es infalible en todo lo que dice o escribe. Y, ¡gracias al buen Dios!, no es así.

Ayer pude percibir el revuelo que se armó entre la gente porque el Papa habría afirmado en su libro, según dijeron algunas fuentes que son expertas en coger el rábano por las hojas, o en destacar cualquier anécdota insignificante, cuanto más popular mejor, que en el portal de Belén no había ni buey ni mula. Que es muy diferente que afirmar, porque es de sentido común, que no consta en el Evangelio qué animales había junto al pesebre. Tan de sentido común que si era lo que asegura el Evangelio, no es descabellado que en la cuadra, pues de eso se trataba, hubiera animales, concretamente las que asegura la tradición. Sin olvidar que la creación de los belenes es obra de San Francisco de Asís, en el siglo XIII, y, como es lógico, imaginó un establo al estilo italiano de su época.

Yo he leído entero el capítulo dedicado a la venida de los Magos, y abruma por su “innecesaria” erudición, porque tanta documentación científica me recuerda la época en que los exegetas daban cuarenta vueltas llenas de sesuda información para defender la lectura literal del Evangelio. Y aquí radica, en mi opinión, el centro y meollo de la cuestión: en si los relatos de los evangelios de la infancia en Mateo y Lucas son empíricamente ciertos, tal como entendemos nosotros como certeza empírica, o solo son ciertos a nivel literario y teológico. Es decir, en lo que quieren decir y transmitir, no en el cómo lo dicen o transmiten. Tal como se encuentra hoy la exégesis, es bastante evidente que se trata del género literario que conocemos como “midrás”, que es como un cuento pedagógico, o a él asemejado.

No olvidemos que Mateo escribe para la comunidad judeo-cristiana que se ha asentado en Siria huyendo del asedio de Jerusalén. También parece bastante claro que  en el relato de los Magos no hace otra cosa que recordar a esa comunidad, que conoce las escrituras, las promesas mesiánicas de “universalización” de la Revelación que profetizara Isaías, como aparece con claridad en el capítulo 60, y que explica perfectamente los regalos orientales y la luz de la estrella: ¡Levántate y resplandece, Jerusalén, que llega tu luz; la gloria del Señor amanece sobre ti! Es verdad que la tierra está cubierta de tinieblas y los pueblos de oscuridad, pero sobre ti amanece el Señor y se manifiesta su gloria. A tu luz caminarán los pueblos, y los reyes al resplandor de tu aurora.Levanta los ojos y mira a tu alrededor: todos se reúnen y vienen a ti; tus hijos llegan de lejos, a tus hijas las traen en brazos. Al ver esto te pondrás radiante, palpitará y se emocionará tu corazón, porque derramarán sobre ti los tesoros del mar y te traerán las riquezas de los pueblos. Te inundará una multitud de camellos y dromedarios de Madián y de Efá. Vienen todos de Sabá, trayendo incienso y oro y proclamando las alabanzas del Señor. (Is 60, 1-6).

Hay otro argumento que citan los “literalistas” ante la pregunta de cómo saben los evangelistas lo que aconteció en los primeros días de Jesús, pues, evidentemente, esos hechos no los presenciaron los apóstoles: que fueron informados por María. Y aquí si que se traspasa toda la lógica: ¿No era más previsible que María, que según la tradición avalada por el propio evangelio vivió con Juan, le hubiera comunicado a éste sus recuerdos del nacimiento maravilloso de su hijo? Pero se da el caso que su Evangelio nada cuenta de esos primeros años, sino que comienza con el Bautismo de Jesús en el Jordán, igual que el evangelio de Marcos. Y también es raro que este último, según la tradición del grupo de Pedro, no tuviera la información de la que dispusieron Mateo y Lucas. Demasiadas incoherencias. Además es ya bastante de dominio público cómo se escribieron los evangelios, y en ese proceso no hay que apelar, para nada, a la literalidad empírica de todo lo que cuentan, sobre todo de los primeros años de Jesús, cuya historia está llena de llamadas al “cumplimiento” de la Escritura.

Jesús Mª Urío Ruiz de Vergara

Discussion area - Dejar un comentario






He leído y acepto las condiciones generales y la política de privacidad


Información básica sobre protección de datos
Responsable: REVISTA REINADO SOCIAL 21RS (más info)
Finalidad: • Gestión de la adquisición del producto, suscripción o donativo, así como la tramitación de los mismos.
• Envío de comunicaciones relacionadas con el proceso de compra, las suscripciones o los donativos.
• Envío de comunicaciones y ofertas comerciales, por diferentes medios, incluidos los medios electrónicos (email, SMS, entre otros). (más info)
Legitimación: Ejecución de una compra online, suscripción o donativo. (más info)
Destinatarios: No se cederán datos a terceros, salvo obligación legal. (más info)
Derechos: Acceso, rectificación, supresión, cancelación, y oposición. En determinados casos derecho a la limitación del tratamiento de sus datos. (más info)
Información adicional: Puede consultar toda la información completa sobre protección de datos a través del siguiente enlace (más info)
Los enlaces de (más info)