Que me guste o no el libro, no tiene ninguna importancia: ¡Que lo pueda decir es mucho más importante!

Perdonad que insista, por si alguno de los lectores no se ha dado cuenta del todo. Un libro de teología, o de exégesis, tiene el valor que pueda tener no por el autor que lo escribe, sino por los argumentos, el desarrollo lógico, la coherencia conceptual, etc. Tampoco importa, quiero decir, no debería importar, la […]