El Cristo de Medinaceli me produce “vergüenza ajena”.

  He leído hoy un artículo de un periodista, -más que periodista es escritor, a secas-, que no me suele gustar, porque va por la vida de “enfant terrible”, y por seguir el símil francófono, de “boutade en boutade”. Hoy su columna en “el Mundo”, que trata de la irracionalidad de la devoción al Cristo […]