Precisiones necesarias al comentario de Alberto a mi entrada “Felicidades, Pagola”.

 Puedo parecer una persona que se come el mundo, y que no pierde el tiempo con pequeños sentimientos. Pues no es verdad. Me he sentido profundamente herido con el comentario al que aludo, y que puede leer cualquier lector en mi entrada del sábado, día nueve, con el título que digo. Iré, pues, por orden, […]