La polémica en la Iglesia, no es mala: es saludable (II)

2º, la valentía de contarlo. Hemos visto en la primera parte, la que escribí ayer, que en la Iglesia primitiva hubo no solo discusiones, sino que éstas llegaron a ser “violentas”. Si la palabra es fuerte, no se me achaque a mí, sino al libro de los “Hechos de los Apóstoles”, que la usa reiteradamente. […]