¿A quién representa el FMI? (Fondo Monetario Internacional) ¿Quién de nosotros lo ha votado? ¿A quién defiende?

Supongo que el artículo de ayer de Leonardo Boff habrá hecho pensar bastante, o mucho, a mis lectores. Hace tiempo que estaba dando yo vueltas a ese tema, pero no sabía cómo hincarle el diente. La verdad es que, en esos terrenos de las aventuras financieras de altos vuelos, que son, probablemente, dentro de un mundo global, lo más global de la globalización, yo nunca me he movido ni seguro, ni a gusto. Pero la reflexión de Boff me ha hecho entender un poco mejor lo que yo quería expresar, y me ha ayudado bastante a decirlo con una cierta claridad.

También nos ha ayudado a todos el terremoto de las últimas elecciones europeas. Fue el primer ministro francés, el barcelonés Manuel Valls, quien interrogado si las elecciones para el Parlamento de la UE en Francia habían sido un alerta, respondió: “No han sido un grito de alerta, sino un verdadero terremoto”.  Desde luego, la victoria de la familia Le Pen, de la más extrema y rabiosa derecha socio-política, nada bueno podría augurar para Francia. Y esa victoria, sumada al incremento de votos y escaños de pequeños, y no tan pequeños, partidos de extrema izquierda y derecha, los que han dado en llamar anti sistema, ponía, y ahí sigue puesto, muy negro el panorama europeo.

Lo de la expresión anti-sistema merece un comentario. Los pseudo- periodistas, (desde ahora, y mientras no me demuestren lo contrario la mayoría de esos ¿profesionales?, pienso denominarlos así), convertidos e instalados en la poltrona, es decir, desde la plácida e inocua esterilidad e ineficacia de las tertulias, han dado, miméticamente, a lo que son muy dados, en llamar casi todos a los que protestan en la calle eso, anti-sistema. Como si esta denominación fuera algo malo, denigrante y vergonzoso. Pues yo soy anti- sistema, y la jerarquía de la Iglesia, -por lo menos el papa Pío XI lo era, que condenó por igual el comunismo y el capitalismo-, y no pienso que por eso la Iglesia y yo seamos violentos, y salgamos a la calle a quemar contenedores. La mayoría de los comentaristas, y de los políticos tradicionales, esos a los que les acaban de dar un batacazo, están cómodamente instalados en una clase media por lo menos aseada, aunque no le de para tirar cohetes. Pero sí les da para no pasar hambre ni ninguna extrema necesidad, salvo caso de emergencia imprevista.

Cuando a éstos a quienes me he referido les escucho hablar de la prima de riesgo, de los bonos del Estado a muy bajo precio con los que se está financiando la creciente deuda imparable del Reino de España, (que casi llega ya al 100% del PIB, es decir, que ni ese dato de la macro-economía está bien), me pregunto por qué se muestran tan aliviados, casi contentos, y proclaman muy alto que la cosa va bastante bien. Si a eso unimos la tranquilidad y el sosiego con que anuncian que el FMI, más que aconseja, exige a España que suba los impuestos indirectos, dígase sobre todo IVA, y baje los salarios, sin que les hierba la sangre, entonces descubro, súbitamente, la gran trampa del capitalismo liberal que nos gobierna, y que dirige el rumbo de la economía, y lo que es mucho peor, la sociedad toda occidental. Tiene toda la razón Thomas Piketty, en su libro  “Le capital au XXIe siècle” (Seuil, Paris 2013), que se ha convertido en un bet-seller mundial: que el sistema económico actual no solo hace aumentar las diferencias en rentas e ingresos, sino que lo hace de propósito, para poder aumentar geométricamente la rena y el capital de las clases altas y dirigentes.

¿Es o no es violencia de otro tipo , más sibilina, más eficaz, y más mortífera, esta realidad socio-económico-política, que la pura, y demasiado visible, brutalidad de quemar algunos contenedores?  (Seguiré con este tema mañana).

Jesús Mª Urío Ruiz de Vergara

Discussion area - Dejar un comentario






He leído y acepto las condiciones generales y la política de privacidad


Información básica sobre protección de datos
Responsable: REVISTA REINADO SOCIAL 21RS (más info)
Finalidad: • Gestión de la adquisición del producto, suscripción o donativo, así como la tramitación de los mismos.
• Envío de comunicaciones relacionadas con el proceso de compra, las suscripciones o los donativos.
• Envío de comunicaciones y ofertas comerciales, por diferentes medios, incluidos los medios electrónicos (email, SMS, entre otros). (más info)
Legitimación: Ejecución de una compra online, suscripción o donativo. (más info)
Destinatarios: No se cederán datos a terceros, salvo obligación legal. (más info)
Derechos: Acceso, rectificación, supresión, cancelación, y oposición. En determinados casos derecho a la limitación del tratamiento de sus datos. (más info)
Información adicional: Puede consultar toda la información completa sobre protección de datos a través del siguiente enlace (más info)
Los enlaces de (más info)