Sodano, e Ivo Scapalo, dos malos nuncios; o ¡muy buenos!, depende. (II)

Insisto, “dos malos nuncios”, no digo, ni sé, ni puedo afirmar, ni lo haría, dos malas personas. Evidentemente, este artículo es el seguimiento del de ayer, y voy a intentar demostrar por qué eran malos nuncios. O por qué se les puede catalogar como muy buenos. 1) Muy malos. Según los criterios que manejamos en […]