¿Hasta cuándo incentivaremos la superstición?

Me refiero al Cristo de Medinaceli. Al medio millón de fieles que hacen cola, para sí mismos, o guardan el sitio para vendérselo a otros perezosos que, sin embargo, quieren estar este primer viernes de mes en sitio preferente. Pero dudo que lo paguen los ilustres visitantes, como la reina Sofía, o la alcaldesa Ana […]