Recibido de ECLESALIA

¡Qué razón tiene Gabriel Otaola!¡ Que pronto han salido los defensores de los pobres y los excluidos (sic) a dar la razon al Papa! ¡ Tiempo les ha faltado a los que optan preferencialmente por los pobres (sic de nuevo) a matizar, aclarar, completar, interpretar….que donde Benedicto dice digo quiere decir Diego…que donde el Papa condena el materialismo capitalista realmente lo que quiere es defenderlo y condenar otros sistemas…¡Por Dios! ¿Como va,la cabeza visible de la Iglesia, el Pastor, el Guia… a criticar y condenar el sistema en el que vivimos, disfrutamos, nos aprovechamos…! Martinez Camino tiene razón, el Papa no queria decir lo que ha dicho en su enciclica….(las negritas en la cita de abajo son mias)

ISSN: 1579-6345
ecleSALia 21 de julio de 2009

NUEVA ENCÍCLICA: ALTO Y CLARO
GABRIEL Mª OTALORA, gabriel.otalora@euskalnet.net

ECLESALIA, 21/07/09.- Benedicto XVI acaba de publicar una nueva encíclica clara y directa que todo el mundo va a entender, incluidos los representantes del grupo de países ricos G-8. Siguiendo la estela de Juan XXIII y Pablo VI, “Caridad en la verdad” tiene como hilo conductor la necesidad de superar la visión materialista de los acontecimientos humanos.
De la misma forma que la Iglesia institución ha denunciado hasta la saciedad el materialismo marxista (llegando a criticar a la Teología de la Liberación porque admitía el análisis marxista de la realidad), Benedicto XVI, desde los hechos y la fe, no deja margen de interpretación en su crítica al materialismo capitalista, a su estrategia y a sus fines, ante las consecuencias que está teniendo para el ser humano.
Se trata de una encíclica, por tanto un texto doctrinal católico de alcance mundial. Me atrevo a decir, pues, que estamos ante una clara llamada a las conciencias sobre la incompatibilidad del mensaje cristiano con una estructura socioeconómica materialista del signo que sea. En este caso, con las prácticas neoliberales actuales. Pero a diferencia de la posición sobre el marxismo, Joseph Ratzinger se va a encontrar muy solo entre su curia. Sin ir tan lejos, el obispo auxiliar de Madrid ha sido el primero en matizar la encíclica, en la que no ve condena alguna al modelo capitalista laminando así cualquier atisbo de denuncia profética del mismísimo Papa.
Desde el principio de la encíclica ya se afirma que nadie puede dar al otro de lo suyo sin haberle dado en primer lugar lo que en justicia le corresponde, señalando la responsabilidad tanto de las multinacionales como de las corruptelas locales de los países pobres. Ante esta situación, el Papa apunta directamente a “la acumulación en general y de los recursos básicos y energéticos en particular en manos de unos pocos es la fuente del problema”. Exceso por un lado y falta de distribución por otro.
Afirma que la Iglesia toda (es decir, cardenales, arzobispos y obispos incluidos) deben defender la tierra, el agua, el aire y sobre todo proteger al hombre contra la destrucción de sí mismo; una clara llamada a huir de la inhibición y a dar un paso al frente de compromiso activo frente a los desmanes económicos que deshumanizan a tantos millones de seres. Un paso al mismo nivel, diría yo, de la denuncia contra el aborto.
El Papa apunta a un sistema financiero que tenga como meta el desarrollo pleno de las personas; es decir, un progreso material y espiritual. Aboga por una reforma de la arquitectura económica y financiera internacional y de la ONU, sin olvidarse de señalar el riesgo de que la globalización sustituya las ideologías por la técnica transformándose ella misma en un poder.
En suma, un despliegue brillante sobre los problemas socioeconómicos, sus causas y soluciones, que apunta directamente al corazón humano de cualquier persona de buena fe.
Por tanto, a esta gran encíclica le debería seguir inexcusablemente otros signos eclesiales que refuercen esta llamada a la humanización y a volver los ojos a la Buen Noticia como el faro de referencia para el desarrollo de todos. Para todos queda la reflexión de si remar a contracorriente de esta encíclica, o simplemente desentenderse de los remos, no es un claro signo de injusticia y escándalo. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Como siempre.:GUstavo

PREOCUPACIÓN CERO COMA CERO DOS
GALICIA HOXE. OPINIÓN. 15 de julio de 2009

Hace un par de semanas algunos grupos políticos instaron al Presidente Zapatero a suprimir los Ministerios de Cultura, Vivienda e Igualdad. -Es tiempo de crisis- dijeron. Ya estamos como siempre priorizando la diosa Economía por encima de todas las cosas. Explica Antonio Baños en su libelo “La economía no existe” que nuestra civilización se rige por la Doctrina económica igual que los romanos lo hacían observando el hígado de un animal muerto, y así nos va. Nadie en su sano juicio –me dirán- propondría suprimir, en temporada de déficits, el Ministerio de Economía y Hacienda, pues vale, pero también son deficitarias las realidades en vivienda, cultura e igualdad entre géneros.

Sobre este último punto el gobierno del Estado presenta a mediados de mes su informe de cumplimiento a la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra las mujeres de las Naciones Unidas. Veremos que dicen, pero algunos datos facilitados por la Plataforma de Impacto de Género YA datos nos adelantan el resultado:“En el Estado español (…)persisten los estereotipos de género y la discriminación que se derivan de ellos en todas las facetas de la vida: división sexual del trabajo y escasa corresponsabilidad de hombres, Estado y empresas; violencia sexual, física, psicológica, médica, judicial (…), económica, política, cultural; sistema educativo no basado en la coeducación; medios de comunicación y publicidad sexista; persistencia de la feminización de la pobreza, que afecta a 1 de cada 3 mujeres mayores de 65 años; escaso reconocimiento social a trabajos de cuidados que llevan a una segregación y discriminación permanentes en el mercado laboral, en términos de salario: (brecha del 20% en 2007), puestos de trabajo (1/3 de quienes dirigen empresas son mujeres), tipos de contrato (el 83% de personas con contrato parcial son mujeres), profesiones (1 de cada 7 mujeres empleadas están en trabajos de limpieza o similares), agravándose además si se trata de mujeres rurales (jornadas laborales de más de 60 horas sin reconocimiento) o la condición de migrante (son el 50% quienes realizan trabajo doméstico).”

Dedicar fondos públicos (o disponer de un Ministerio) para combatir esta realidad parece que no es oportuno cuando el presupuesto previsto para el 2009 ha sido de 80,96 millones de euros, que supone el 0.02% del gasto no financiero del Estado español. Excusas.

Gustavo Duch Guillot

Pingüinos contra el cambio climatico

Interesantisima forma de protestar. Unos pingüinos delante de la aberracion urbanistica y medioambiental llamada XANADU reclaman su territorio

http://www.canalsolidario.org/noticia/dos-ping%FCinos-reclaman-en-xanadu-su-propia-nieve/11350″>

La ranita que no quiso saltar

Una fabula para compartir, debatir, pensar sobre ella..:¿Te animas a saltar o dejas las cosas como están? Pincha aquí para verla Ranas

El Nuevo Modelo Económico que necesitamos

En nuestra sociedad actual parece imperar una forma de entender la economía y su rentabilidad basada en unos valores que no tienen nada que ver con la ética, la responsabilidad y el desarrollo endógeno y armónico de los pueblos. Esta forma de entender e imponer el valor del beneficio financiero por encima de cualquier otro valor social, cultural y humano se ha venido globalizando a nivel planetario y, en los últimos años, ha acelerado aún más su presencia, de tal manera que la globalización económica e ideológica que se ha adueñado de nuestro mundo, unida al avance de la sociedad de consumo, hacen cada vez más difícil que nazcan y se articulen experiencias de carácter social en lo económico. Ejemplos de ello pueden ser la mundialización de los intercambios económicos con el vertiginoso crecimiento de las redes financieras internacionales que nos ha llevado a estar donde estamos; el proceso de desregulación del mercado laboral y el cuestionamiento de la viabilidad económica del estado del bienestar; la hegemonía política, militar y cultural de los EE.UU, paradigma del modelo neoliberal frente al cual, se decía, no había alternativa; la degradación medioambiental, en muchos casos con consecuencias irreparables para grandes áreas del planeta; la emergencia de una conciencia bienpensante en las sociedades occidentales y su asimilación por el mercado hacia una economía de la compasión (base para la existencia de muchas ONG) que convierte la solidaridad en un bien económico, en una mercancía, etcétera.
Efectivamente, la concepción de una economía cada vez más carente de elementos ideológicos (o simplemente éticos) y la aceptación de la racionalidad y el utilitarismo como criterios de comportamiento fundamentales en la toma de decisiones en la economía cotidiana, han supuesto una pérdida de conciencia de la responsabilidad del comportamiento del homo economicus en el que parece haberse convertido el ser humano. Frente a un contexto geopolítico mundial angustioso y a una crisis de credibilidad política nacional sin precedentes, enmarcados en una conmoción financiera mundial, sentimientos como el miedo, la desconfianza, la sensación de abandono….se han instalado en las vidas de unos ciudadanos consumidores que sólo piensan en aumentar su bienestar a través del gasto en experiencias y cosas
Ante todo este totum revolutum, el presidente Rodriguez Zapatero nos propone un nuevo modelo económico, denominado economía sostenible, sin darse cuenta de que el asunto es bien diferente, que necesita un mayor compromiso, una revolución en la forma de pensar y concebir la empresa hacia organizaciones que hagan felices a los demás y sirvan de agentes de desarrollo. Según la respuesta del Presidente en el Congreso en la sesión de control del 26 de mayo, su nuevo modelo se define como de transición entre la economía de ladrillo, sol y playa hacia otra fundada en la innovación, la capacidad tecnológica, el impulso a la educación y el apoyo a sectores de valor añadido como los de eficiencia energética o biotecnología. ¿Dónde está aquí el cambio?
El nuevo modelo podría y debería haber arriesgado un cambio de paradigma empresarial, enfocado más en el compromiso que toda empresa debe tener con su entorno más cercano y con la sociedad en su conjunto. Pasaría por entender la empresa como un “agente de desarrollo, otorgándola la capacidad (y la responsabilidad) de trabajar por el bien colectivo, sin perder su condición ni renunciar sus orígenes. En este sentido lo que se plantea es considerar a la empresa como un “buen vecino” más en la sociedad, entendiendo las relaciones entre los agentes sociales como de buena vecindad: respeto a la intimidad y a la libertad de cada vecino; ser considerado; mostrar interés por el bien de la comunidad; arrimar el hombro cuando sea necesario, etcétera. La empresa sigue siendo pues una iniciativa privada que, sin embargo, pondría el beneficio a disposición del bien común. Hay que plantearse para ello al menos dos cuestiones clave, desde la exigencia de que las cuentas de resultados sean positivas al final del ejercicio. Una, que tiene que ver con los modos de obtener los ingresos de forma que se asegure tanto la independencia político/ideológica de las fuentes de financiación como que la manera de conseguir los resultados positivos no debe ser a costa de la explotación de los trabajadores, de las deficiencias de las prestaciones o del abuso de terceras personas (proveedores por ejemplo). La segunda cuestión parte de que esos beneficios deben revertir forzosamente en los fines de la entidad, apoyando proyectos sociales, iniciativas solidarias o cooperación al desarrollo y no remunerar al capital privado vía dividendo.
En definitiva los criterios que deberían regir la búsqueda de un verdadero nuevo modelo serian aquellos enfocados en la mejora de la calidad de vida; que busquen iniciativas empresariales integradas en su ámbito local y que adopten una actitud crítica ante los excesos. Empresas que desarrollen acciones comerciales justas con los productores, donde la circulación de la información sea fluida, transparente y esté asegurada dentro y fuera de la organización. Donde la toma de decisiones interna se base en principios democráticos y dónde las diferencias de salarios máximos y mínimos se decidan entre todos. Organizaciones en las que se preste una especial atención a la calidad del trabajo y a la mejora contínua de las personas y sus saberes y cualificaciones. Este sería el nuevo modelo que de verdad nos sacaría de la crisis (no solo de ésta): crear empresas cuyo fin último sea hacer felices a los demás.

CAPITALISMI ILUSTRADO

El modelo de desarrollo basado en el crecimiento económico y en el logro personal, en el enriquecimiento personal, no es hoy en día un modelo válido. La idea de que el mundo sería un mejor lugar si cada uno mejorara a nivel individual se ha demostrado errónea, pues que unos estén mejor (los menos) lo es, según este modelo a costa de que otros (los más) esten peor. El paradigma de que la felicidad vendría por la posesión de objetos y bienes de consumo nos está llevando a una sociedad de la acumulación, la cual nos aboca al derroche, a la contaminación y a la injusticia. El problema de ser rico es la obligación de ser feliz en cada momento. Como decía Eduardo Galeano Hay en el mundo tantos hambrientos como gordos. Los hambrientos comen basura en los basurales; los gordos basura en McDonald’s
Estoy convencido de que la transformación del mundo hay que hacerla todos los días con nuestros actos cotidianos. Y consumir y comprar, al menos en esta sociedad que estamos creando, es uno de los más habituales. Creo firmemente que sólo desde el compromiso político, social y económico de todos y cada uno de los ciudadanos del mundo, especialmente de la zona occidental del hemisferio Norte (lo que comúnmente se conoce como “los ricos”) se podrá hacer del mundo un sitio más justo y más agradable para vivir. Sólo desde lo cercano y diario se podrá transformar la realidad.
En economía, el consumidor siempre ha sido tratado con respeto y cariño pues no en vano Él es la razón de ser del mercado, la causa por la que se producen bienes y servicios (para satisfacer sus necesidades) y el oscuro objeto de deseo de marcas y anuncios que compiten por su voluntad, su fidelidad y su bolsillo. Cuando uno busca en los manuales y diccionarios económicos la definición de soberanía del consumidor, parece que se está hablando de un empoderamiento del consumidor que se convertiría en el indiscutible gestor del mercado, ya que decide lo que se produce y cuánto se produce. Sin embargo esta omnipotente característica de un soberano que con sus preferencias guía la economía no es del todo cierta, ni defendible en muchas de sus manifestaciones. En un mundo competitivo, atomizado, globalizado y basado en el consumo desaforado el truco es hacer creer al consumidor que es libre de elegir lo que quiera, siempre que quiera lo que se le ofrece. Haciendo un pequeño juego de palabras en paralelo con el Despotismo Ilustrado del siglo XVIII en el cual los monarcas absolutos usaban su autoridad para introducir reformas en la estructura política y social de sus países, parecemos estar asistiendo actualmente a un Capitalismo Ilustrado:“todo para el consumidor pero sin el consumidor”.
El consumidor, supuestamente sujeto de derechos y deberes, no puede (a veces ni quiere) ejercerlos. En Europa teóricamente, cualquier ciudadano tiene el derecho a comprar sólo lo que quiera verdaderamente comprar. En la práctica esto no es así. Los derechos del consumidor son mayoritariamente desconocidos y lejanos para el ciudadano y están redactados en su totalidad pensando en el consumidor individual. Proteger su seguridad, su salud y sus intereses económicos; promover la información y la educación de consumidores y usuarios para que elijan con libertad plena (pero que no se olviden de elegir), etc. En cuanto a deberes la cosa es más sencilla: el único deber del consumidor parece ser ir a la compra, pagar. En muy pocas ocasiones se hace referencia al deber de todo consumidor de estar informado de cómo se ha producido lo que está comprando, bajo qué condiciones sociales y medioambientales. Anecdóticamente se plantea el deber de reducir el consumo que tenemos los habitantes del Norte para respetar al Planeta y su sostenibilidad.
La persona con un comportamiento responsable de consumo pone su acento, fundamentalmente, en su bienestar moral. Se trata de solucionar situaciones muy claras de disonancia entre lo que se espera de una persona y lo que realmente le apetece. Quizás esto pueda explicarse, una vez más, a través de la coherencia entre lo que uno piensa y como actúa. No es sino desde los valores y creencias firmemente asentados en un individuo desde donde se pueden plantear modelos de consumo y estilos de vida acorde con sus ideas que no le provoquen infelicidad. Así el consumo sería la expresión más acabada de la democracia económica y de la autonomía personal ya que el consumidor vota con cada compra. Sin embargo esta democracia del consumidor no es justa porque no es universalizable, no alcanza a todos por existir grupos que no tienen capacidad adquisitiva y quienes sí la tienen, carecen de información suficiente para realizar “votaciones” realmente libres. Es pues necesario considerar el consumo una expresión colectiva y organizada para generar un cambio en los patrones de consumo, ya sean de carácter positivo o negativo, como en los casos de boicot. La nueva soberanía consumidora implica la reivindicación de una libertad consciente de elección por encima del bienestar individual, en aras de un mundo más sostenible y justo.
Consumir de forma diferente, haciendo cierto aquello de reduce recicla y reutiliza. Ahorrar haciendo que los ahorros se conviertan en fuente de riqueza para otros. Comprar pensando qué rostro hay detrás de la etiqueta, qué manos han fabricado lo que nos ponemos, lo que comemos. Consumir teniendo en cuanta los ciclos de la naturaleza, los circuitos locales, las personas que fabrican y producen….Hay otra forma de hacer las cosas, de hacer economía, de transformar el mundo: desde los barrios, los hogares, las personas… se puede transformar el planeta; desde lo chiquitito y cotidiano no sólo se puede cambiar el mundo, sino que se debe cambiar el mundo.

Otra de GUstavo

Tab acertado, tan inquisitivo…dando en el clavo.

LOS NOMBRES DE LA PESTE. Recomendaciones para los medios de comunicación
Yo a los pollos les aviso para que corran la voz,
Porque van a hacer un guiso de pollitos en arroz
Canción tradicional de Veracruz. México

Utilizaremos el nombre de gripe porcina cuando se quiera trasmitir un sentimiento de soberbia, de superioridad de especie y de amos del mundo. Capaces de lo mejor y de lo peor. De encontrar soluciones a las patologías más raras a la vez de facilitar (como con el apilotamiento de los animales) el surgimiento de nuevas enfermedades.
Utilizaremos el nombre de gripe mexicana cuando se quiera enfatizar que tenemos dos mundos. Los privilegiados encerrados en su asepsia preoperatoria y los pobres que en su inmundicia van esputando microbios por el mundo. Dirán -en términos médicos- faltan barreras sanitarias, y se elevarán los muros.
Utilizaremos el nombre de gripe nueva o gripe A cuando no queramos decir nada, cuando queramos conservar el modelo informativo de la desinformación, un modelo pandémico que se ha instalado en nuestros hogares.
Utilizaremos el nombre de influenza H1N1 cuando queramos dárnoslas de entendidos, alargando -desde ese elitismo ganado con la descuarterización de las ciencias- la distancia entre el informador y el informado. Entre el sabedor y el nadalosabe.
Para acabar sugiero incorporar a este pequeño vademécum el nombre de gripe capitalista. Para cuando queramos advertir de su origen: un modelo de producción industrializado e intensivo que, desde la dominación de la naturaleza y sus otros habitantes terrícolas, se ofusca en alimentar al consumismo imperante con carne barata y otros manjares. Para cuando queramos advertir que todo este modelo productivo funciona, si funciona, desde el oligopolio que controla toda la cadena alimentaria. Las transnacionales controlan la genética animal, controlan la alimentación (los piensos) que les engordará, controlan el botiquín de las granjas que mantienen a los pollos y gallinas dopados para sobrevivir (aunque sean escasos meses) al stress que se les impone, y controlan la transformación y distribución del producto final. Para cuando queramos denunciar que hasta las enfermedades saben de clases sociales, y que posiblemente se trata de una gripe severa para los pobres sin acceso a los medicamentos, para los mayores desprotegidos, para los niños y niñas malnutridos y de un catarro común para las gentes con posibles. Para cuando queremos evidenciar el lucro de las empresas farmacéuticas y el capital que ahora, veloz cual centella, ya está depositado en dichas empresas especulando con la salud del planeta. Para cuando queremos revelar que es una gripe antisocial, que nos quiere echar de los espacios culturales, artísticos, y también de las escuelas. Que prima el individualismo por encima de lo colectivo. -Usen sus coches particulares y enciérrense en sus casas. Que prescinde del amor, del cariño, del tacto, de los besos, por cierto, el mejor antídoto aún por patentar.
Me dice Guadalupe desde DF México, que las calles están vacías, el claxon impaciente de los coches no molesta y a los niños y niñas no se les oye jugar. Y en ese nuevo silencio se descubre la sabiduría del gallo, de los pájaros y de los perros, que les da por seguir cantando, ladrando y viviendo.
Gustavo Duch Guillot

Una corazonada

2016. Esa es la meta. Un grupo de estirados miembros del COI estan de visita en la ciudad en la que trabajo (gracias a Dios me marche a vivir fuera de Madrid hace dos años y medio) para ver si le dan las Olimpiads del 2016. Cuando se denegó la propuesta de 2012 debí ser de los pocos madriñleños que me alegré. ahora tengo una corazonada (como Ruiz Gallardon): Que los miembros del COI vean la miseria en las calles de Madrid, la gente desesperada que vive ne la calle (creo que esta semana los han escondido); el desastre medioambiental y urbanistico que supone la costruccion de las llamdas infraestructuras olimpicas; los atascos y la contaminacion (deberian habernos prohibido esta semana venir a trabajar en coche, o mejor darnos vacaciones). Tengo la corazanada de que todo eso se les va a esconder a los del COI, pero no pierdo la esperanza de que no le den a MAdrid la organizacion de unos juegos de elite, de ricos para ricos y asi podamos organizar en 2016 lso juegos del pueblo, de los deportistas de base, de clubes de barrio, de colectivos vecinales..:LAS OTRAS OLIMPIADAS..

50 años de escultismo católico en Madrid

Scouts de Madrid (Movimiento Scout católico), asociación en la que aprendí a militar en el mundo asociativo, cumple 50 años y lo celebra este domingo con una gran fiesta en La Herreria de El Escorial. No voy a ir. No me siento invitado a participar, ni tan siquiera a asistir. Lamentándolo MUCHISIMO (y tenéis que creerme)…. No voy a poder ir.

y es una pena porque para muchos de los que tuvimos algún día algo que ver con esa Asociación que cumple y celebra 50 años ya no nos sentimos participes de su forma de edcuar, de su forma de consturir Iglesia.

Duruante los años 80 y sobre todo 90 en los que tuve la suerte de pertenecer al Consejo Local de una asociacion referente en el mundo asociativo infantil y juvenil madrileño, creo que trabajamos activamente por ofrecer un modelo de persona, de país y de iglesa que lamentablemente hoy ya no está vigente.

La sociedad madrileña ha cambiado mucho desde 1958 y sinceramente, creo que Scouts de Madrid ha aportado bastante a estos cambios. Durante unos años fuimos de las pocas asociaciones reconocidas en el ámbito de la educación infantil juvenil. Planteamos alternativas, algunas muy avanzadas e inimaginables para aquellos años (la coeducación, la iglesa local y comprometida, las celebraciones compartidas en el campo…). Fuimos impulsores de la creación de organismos e instituciones que hoy tienen un papel institucional reconocido (el consejo de la Juventud, por ejemplo). Tuvimos presencia social en aquellos asuntos que preocupaban a la juventud y la infancia (Objeción de conciencia al Servicio Militar por ejemplo)

Optamos por un modelo educativo, de país y de Iglesia acorde con el mundo que queríamos y nos sentíamos llamados a construir desde aquello de “dejar el mundo en mejores condiciones de cómo estaba cuando entramos en él”. Perseguíamos un modelo de persona libre, activa, comprometida. la recordamos (porque así la vivímos y experimentamos) abierta, enraizada en el territorio (como los grupos en sus barrios), abanderada en métodos y propuestas educativas, flexible ante los cambios y transformaciones que empezaban a ocurrir, marco ideal para vivenciar valores e interiorizar actitudes y sobre todo, aprender a crecer y participar en democracia. Estos son los valores que hoy, ni la sociedad ni esta asociacion parecen seguir persiguiendo.

Hoy no se si Scouts de Madrid sigue o no siendo el referente, el impulsor, la asociación lider de muchos de los cambios, de las transformaciones que nuestra Comunidad, nuestra iglesia y nuestro planeta necesita. ¿Dónde han quedado tantas y tantas horas de reflexión/discusión en las salidas de escuela para montar los contenidos más adecuados para nuestros educadores?, ¿es necesario volver a incluir “técnicas de amarre y construcciones en campamentos” (por poner sólo un ejemplo) en vez de curosso innovadores en lo educativo?.

Desde el mas profundo de los respetos que tengo a las decisiones democráticas que se toman en las asociaciones, disiento y no comparto la línea ideológica y de trabajo de la Asociación. Esto., que no seria motivo suficiente para no celebrar con ella sus 50 años, parece que si lo es para quien no me ha invitado a opinar ni a celebrar su cincuentenario, y lo digo públicamente. Para estas celebraciones del cincuentenario no se ha llamado a ningún Delegado, Tesorero, Secretario, Miembro de Equipo, trabajador…antiguo. No se nos ha invitado, no se nos ha consultado. No nos hemos sentido acogidos ni invitados a celebrar ni a brindar por estos 50 años

Con toda la autocrítica de la que soy capaz, y sabiendo que debimos cometer muchos errores, creo que también tuvimos aciertos (no sólo en cantidad sino en calidad). Y esta es la razón última de estas líneas. De alguna manera quería que se conociera y reconociera este trabajo realizado, ya que los actuales responsables de la Asociación no parecen acordarse de muchas de ellas.

Posiblemente en la situación actual de la asociación hay parte de responsabilidad mia (nuestra); por no haber sabido transmitir adecuadamente nuestras apuestas, nuestras ilusiones y convicciones de por dónde tenían que ir las cosas, el porqué de que los objetivos fueran lo que eran y las cosas se hicieran como se hacían…, ¡y por qué no decirlo…. por no haber cuidado más a la gente que podía entender de la misma manera la asociación, permitiendo que otra gente, otros grupos, otras sensibilidades muy diferentes fueran adquiriendo protagonismo y peso en la asociación!.

Me da pena tener que escribir esto y que esta página sean nuestra forma de celebrar que llevamos 50 años dando la lata por un mundo mejor. Pero el domingo me quedaré en casa.

Me lo manda Gustavo DUCH

1,2,3…..RESPONDA OTRA VEZ
En algunas de las charlas que estoy haciendo estos días hago el juego del Un, dos, tres, responda otra vez. La pregunta es -por veinticinco pesetas cada una- realidades, personas, entidades o empresas que vulneren el derecho de los campesinos y campesinas a producir sus alimentos. Y, rápido rápido, para sacar el máximo de aciertos, me salen una cascada de respuestas, a saber: la OMC y las alitas de pollo, Benetton en la Patagonia, Daewo en Madagascar, Julio Iglesias con sus complejos turísticos, Pescanova y Calvo con sus salmones y sus privilegios que les facilita, por ejemplo, el príncipe Felipe, la ministra Chacón defensora de los atuneros, Gustavo Noboa el Rey del Banano, la oligarquía boliviana Reina de la Soja, el Sr. Windows con su nueva revolución verde 2.0, Mr. Obama al frente de otra revolución dulce, el machismo, Monsanto dueña de las semillas y sus pesticidas, Abengoa el motor del lobby de los agrocombustibles en España, los fondos de inversión DWS en cereales, la comida rápida McDonald’s rica en carne y deforestación, ENCE y las papeleras que también saben lo suyo en depredación de bosques, los supermercados como Tesco o Wal-Mart, Nokia, el FMI, Danone y Nestlé, campos de golf, presas y represas, monocultivos de palma, de jatropha, de lo que sea…. Ufffs, “campana y se acabó”
Son veintinueve respuestas acertadas y porque se acabó el tiempo. A veinticinco pesetas o a lo que sea, son muchas y muy grandes dificultades que se encuentran en todo el planeta aquellas personas que decidieron vivir de la agricultura, la ganadería o la pesca, a pequeña escala.
Por ello, sabedoras de la necesidad de defensa que requieren, las propias organizaciones campesinas, coordinadas en la plataforma internacional La Vía Campesina, están trabajando a favor de una política internacional que proteja sus Derechos Campesinos. Al igual que tenemos cartas a favor de los derechos indígenas, de la infancia, la Convención del Trabajo o la Convención de la Mujer, se espera un reconocimiento jurídico que, superando normativas locales, pueda asegurarles condiciones justas. No pensemos en una Carta de derechos –digamos corporativos- que también, pensemos en un Carta que garantizando la presencia de campesinos y campesinas, ganaderos y ganaderas, pescadores y pescadoras viviendo de la tierra, de los animales y de la pesca, aseguran un medio ambiente vivo y una alimentación sana para el presente y el futuro de toda la humanidad.
Gustavo Duch Guillot
Veterinarios Sin Fronteras