LA ASIGNATURA DE RELIGIÓN Y EL CAMBIO POLÍTICO

He sido profesor de Religión 14 años (2 en EGB y 12 en Secundaria). Luego trabajé unos 8 años con el Grupo SM en la formación del profesorado de esta asignatura en la mayor parte de España. Conozco bastante, por tanto, el tema del que quiero hablar, ante el posible cambio político que se avecina.

Hay personas y entidades que cuestionan el papel de la Religión en la Educación Pública. No voy a hablar de teorías ideológicas, sino de la realidad que conozco de cerca, sin tener ya el condicionamiento de ver peligrar un puesto de trabajo (que ya no tengo). Pienso en la mayor parte de su profesorado, no en las excepciones minoritarias.

Pocas asignaturas hay en nuestras escuelas e institutos que sirvan mejor a una educación integral de las personas. La mayor parte de sus profesores no se dedican a intentar “catequizar” o “ideologizar” a los alumnos, sino a facilitar su formación crítica y su preparación para comprender la realidad en la que viven y ser más felices por ello.

Es verdad que el Curriculum de la Jerarquía Católica no se lo pone fácil a veces, pero he conocido a muchos grandes profesionales que han ayudado a sus chicos y chicas a entender, respetar y valorar el hecho religioso como algo importante para parte de sus familiares, amigos y compañeros, cuando no para ellos mismos.

No es raro encontrar antiguos alumnos de religión que siguen apreciando y agradeciendo lo que sus profesores les aportaron. Y no sólo en las clases, sino también en las muchas tareas en que estos docentes colaboran en sus centros con compañeros de otras áreas.

Educar para comprender la religiosidad propia o ajena no es algo que se pueda restringir a las instituciones eclesiásticas, que tienden a ser confesionales y parciales en su visión de la espiritualidad. Nuestros niños y jóvenes lo necesitan como parte importante de una verdadera educación integral en la Enseñanza Pública.

Cientos de miles de alumnos y padres piden cada año esa formación. Toda asignatura es mejorable, también ésta. Sería necesaria un área de Religión no confesional, con un curriculum abierto a las diversas formas religiosas o laicas de espiritualidad, siempre con respeto a los Derechos Humanos de todos (también los de las personas LGTB).

Todos los partidos deben apoyar esta asignatura y a sus profesores y profesoras como parte fundamental de un sistema educativo integral.

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Fundamentalismo y Espiritualidad sana

He recibido críticas, insultos y amenazas de condenación eterna tras mi reciente apoyo a las comunidades de la IEE en Madrid, algunas incluso de predicadores latinoamericanos. Comprendo su intención de preservar “la doctrina” y salvar a las personas LGTB que nos atrevemos a vivir y disfrutar nuestra capacidad de amar en modo afectivo-sexual. Pero sus posturas me parecen ofensivas y hasta peligrosas, propias de una época anterior a la Declaración de los Derechos Humanos.

Los fundamentalismos “religiosos” son reacciones ideológicas frente al miedo que producen los cambios modernos en sociedades cada vez más laicas y libres. Suelen ir asociados a la intolerancia y el fanatismo. Rechazan toda adaptación del mensaje sagrado a la realidad socio-cultural como algo herético. Propician el rechazo y la agresividad contra quienes no compartimos su mentalidad y su forma de entender la fe y la espiritualidad.

Los fundamentalistas suelen apoyar sus posiciones doctrinales con textos fuera de contexto, citas de la Biblia o del Corán que usan como armas arrojadizas sin ningún tipo de rigor hermenéutico, y que se convierten en pretexto para justificar sus posturas dogmáticas o fanáticas. Exigen la absoluta uniformidad doctrinal, tratando de imponer normas morales muy rígidas, reglamentando todos los aspectos de la vida privada. Una mala formación teológica, una falsa y enfermiza experiencia espiritual, una escasa formación humana y una mentalidad cerrada y estrecha aumentan el peligro de radicalización de estas personas y colectivos.

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Una espiritualidad sana acoge lo mejor de este mundo actual, no teme los cambios, acepta la laicidad, comprende a quienes no comparten sus creencias, valora los avances científicos y sociales como un bien por el que dar gracias, defiende los Derechos Humanos y la dignidad de todas las personas. No se cree en posesión de la Verdad sino que intenta descubrir la parte de verdad que tienen los demás. No trata de imponer sus ideas, sino de proponerlas y dialogar de modo constructivo y respetuoso.

Entre las personas católicas, protestantes y musulmanas, muchas compartimos esta espiritualidad abierta y positiva, que nos ayuda a ser más felices, generosos, solidarios, respetuosos y agradecidos. Poco tenemos que ver en la práctica con los fundamentalismos cristianos e islámicos, que tanto daño han hecho, hacen y harán si se lo permitimos. No son nuestros enemigos, pero integran grupos enfermos que pueden ser peligrosos. Y algunos lo son. Sus derechos llegan hasta donde empiezan los derechos de los demás. ¿No os parece?

 

 

Homofobia en el Consejo “Evangélico” de Madrid

Terminamos el año con una corrección fraterna al Consejo Evangélico de Madrid, que ha amenazado de expulsión a las comunidades locales de la IEE (Iglesia Evangélica de España) si no se retractan de su  Declaración de Mamré, “donde el Sínodo de la IEE opta claramente por rechazar la homofobia en todas sus vertientes, acompañar pastoralmente a las personas LGTB y a sus familias, así como trabajar por su visibilización e integración en la iglesia”.

La Iglesia Evangélica Española siempre se ha destacado por su respeto y defensa de la diversidad, la defensa de la libertad de conciencia, las libertades políticas, su diálogo con la sociedad contemporánea, atendiendo a su espíritu protestante. Se ha esforzado a través del tiempo en construir un protestantismo unido, no en vano fue fundadora tanto de la Alianza Evangélica Española como de FEREDE.

Dice la Comisión Permanente de la IEE: “Hoy nuestras iglesias locales se ven amenazadas por aquellos que se llaman nuestros hermanos en Cristo”, por el CEM, que según reza su lema es “la casa común protestante”. “Nuestro pecado consiste en tomar partido a favor del ser humano, defender sus derechos dentro y fuera de las puertas de la iglesia. Nuestro pecado consiste en no estar apegados a la letra, sino al espíritu de las Escrituras, y haber perdido el miedo ante los que pretenden tener la Verdad presa en sus palacios invernales.”

“¿Qué decir? Simplemente confesar que nuestra conciencia eclesial está presa de la Palabra de Dios. Dicho de otro modo, somos presos del mismo Cristo, de su forma de hacer y de su respeto por la dignidad del ser humano. Y no hay concilio, ni institución, ni dogma que esté por encima del Resucitado que sigue inspirando a su pueblo a través del Espíritu. Seguiremos actuando como siempre hemos vivido, defendiendo la dignidad del ser humano, y luchando por sus derechos a la manera de Jesús de Nazaret. Nunca hemos impuesto nada a nuestros hermanos y hermanas, y tampoco queremos que por su parte se nos imponga nada…”

Fe y Espiritualidad LGTB

Desde estas líneas denuncio la presión homófoba del CEM contra una Iglesia ejemplar y fiel al Espíritu, que acoge fraternalmente a las personas LGTB. Ya es triste la actitud del sector más conservador de la Iglesia Católica Romana para sufrir también condenas y exclusiones del fundamentalismo protestante. Llamo al CEM a convertirse al Amor de Dios, encarnado en Jesús, a salir de su interpretación ideológica de la Biblia y a retirar su amenaza a la IEE.

Os deseo un buen año nuevo, con mucha justicia y solidaridad hacia las personas excluidas y necesitadas.

Feliz 2016.

 

 

Amor y familias diversas

Distintas comunidades cristianas celebramos este domingo el “Día de la familia”. Junto a las tradicionales, existen familias diversas nacidas del amor. Son unidades de convivencia, de cariño y ternura, de apoyo y solidaridad. Todavía hay mentes cerradas que rechazan la pluralidad de formas de compartir la vida con los que queremos. Mi amigo José María Rodríguez Olaizola ha publicado unas palabras bellas y sabias sobre la FAMILIA:

“Hay un vínculo más hondo que la sangre,
un árbol que echa raíces
más firmes que la genealogía
una herencia
que no está en los papeles ni las leyes,
una unión que va más allá
del espacio o el tiempo compartido.

Es el amor.
El amor que acoge sin condición.
Amor que se derrama
en mil facetas de la vida.
Amor nuestro de cada día,
dibujado en estampas de hogar,
discusiones olvidadas,
en el pulso de las generaciones
que reclaman su parcela de autonomía,
y en la experiencia de los mayores
dispuestos a compartir su memoria.

Esa es la familia que vamos forjando
a base de encuentros, confianzas,
saludos y despedidas.
Ese es el hogar
donde se fragua lo que somos.”

Sea vuestra familia como sea, especialmente si no es aceptada por las mentes cerradas, os deseo unas felices fiestas de Navidad y una larga vida de amor y familia con los vuestros.

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Por un futuro más justo y más limpio

Algunos de mis amigos y amigas han compartido unas palabras de Javier Gallego con las que me siento implicado. Con todo respeto a quienes no se sientan unidos a las mareas ciudadanas, quiero recoger algunos pensamientos de Javier ante la cita electoral del próximo domingo.

“Tengo la sensación de que todo lo que hemos peleado y padecido, todas las luchas y las desdichas, los golpes y las caídas, la rabia, la furia y el coraje, las decepciones y las derrotas pero también las alegrías y las victorias, nos estaban preparando para momentos como éste. Estábamos resistiendo para tener al menos esta oportunidad. Todo esto era para esto. No sólo pero también. El camino no termina aquí pero aquí toma otro camino.

Al final les va a salir el tiro por la culata. Nos pusieron las elecciones en Navidades para provocarnos una amnesia y que estuviéramos anestesiados por las fiestas pero no se dieron cuenta de que son días de nostalgias y en lugar de olvidar, nos da por recordar todo lo que hemos pasado estos años, todo por lo que hemos tenido que pasar y cómo hemos sido capaces de hacerlo para llegar hasta aquí.

No lo hemos pasado bien, aunque tampoco han sido capaces de quitarnos la capacidad de disfrutar. Muchos lo siguen pasando mal. Perdimos nuestros trabajos, algunos perdieron sus casas, otros incluso la vida, pero también encontramos causas por las que levantarnos y causantes contra los que levantarse. No nos olvidamos de cuánto nos ha costado, de cuántos no lo han logrado y por ellos y por nosotros, vamos a ir a votar. Porque recordamos el pasado y somos capaces de imaginar los futuros que nos querían abortar. Si hemos llegado hasta aquí es porque no han podido con nosotros y aún vamos a andar mucho más.

Pienso en este domingo y me acuerdo de aquel domingo en la plaza con los brazos en alto, el alma en vilo y un silencio que aún reverbera. Me acuerdo de los mineros entrando en Madrid con sus banderas como un ejército que iluminaba con sus cascos el camino a seguir. Me acuerdo de los caminantes que vinieron de todas partes rompiéndose las piernas y las suelas para pedir lo mínimo y lo básico para vivir con dignidad. Me acuerdo de toda la gente que taponaba las puertas de las casas con sus cuerpos para evitar que sacaran a las familias de allí y no me olvido de que lo siguen haciendo. No me olvido de Ada que antes estaba ahí y ahora es alcaldesa de una gran ciudad.

No me olvido de las batas blancas que siguen inundando las calles como una avalancha de nieve para defender nuestra sanidad universal ni de los que están en las vallas ayudando a los que quieren una oportunidad para vivir. Ni me olvido de los profes, los alumnos, los dependientes, los científicos, las madres y los padres, las mujeres y los hombres, que no han dejado de estar ahí, que han tendido una mano y han levantado la voz y han acompañado al parado y se han organizado para dar de comer a las familias y no han retrocedido ni se han dejado vencer a pesar de los palos y los bolazos de la policía que han dejado sus víctimas como si en este país no hubiera una democracia sino una batalla campal… Y me acuerdo de que nos dijeron que fuéramos a las urnas a decir lo que gritábamos en las plazas.

Pues allí nos vemos. Nos vemos en las urnas. No dejéis de ir. Decidles a los vuestros que vayan. No os quedéis en casa porque es lo que quieren. No os quedéis solos porque no lo estamos. Id juntos. Acompañaos. Reuníos como tantas veces en las calles. Vamos a llevar la marea hasta la playa. Vamos a hacer que esta ola rompa de una vez por todas…

Por lo que hemos perdido y los que se perdieron, por todo lo que hemos peleado y por lo que aún merece la pena pelear, por todas estas cosas, por tantas y por tantos. Vamos a votar por los que no pueden, porque podemos, porque nos retaron a que lo hiciéramos. Pues vamos a hacerlo. No les vamos a votar. Vamos a votar por cada uno de nosotros y por todos nuestros compañeros.”

Gracias, Javier. Un Estado más justo y más limpio es posible. Hasta el domingo en las urnas.

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DERECHO A SER

Existe una moral de la “pureza” anterior a Jesús de Nazaret. Podemos encontrar las normas y principios de esta ética en numerosos textos bíblicos del Antiguo Testamento. Da especial importancia a los mandamientos y prohibiciones rituales sobre el culto a Dios, los alimentos “puros e impuros”, la vestimenta, las enfermedades, la sexualidad, la esclavitud, la propiedad, la violencia y otros asuntos de la vida.

Jesús era galileo, de cultura judía, educado en las tradiciones de Israel. Respetó la Ley sagrada, la Torá, aunque sorprendió a mucha gente con una nueva espiritualidad centrada en el amor, lo que le trajo graves problemas con los observantes de la antigua Ley. Acogió a personas “impuras”, enfermos, pecadores públicos, leprosos, prostitutas y otros marginados de su entorno. Chocó abiertamente con algunas normas religiosas, tocó a los intocables, hizo curaciones prohibidas en el día santo del Sábado, comió en casa de recaudadores de impuestos, habló de dios como Padre y proclamó el Amor entrañable y compasivo como norma y motor fundamental de la vida humana.

Las primeras comunidades cristianas sufrieron la presión de quienes intentaron mantener la antigua moral judía. Pedro tuvo que terciar en conflictos relacionados con los alimentos prohibidos, la circuncisión ritual y la apertura a los nuevos creyentes “gentiles” que no provenían del Judaísmo. La mentalidad de aquella época se mezcló con la nueva fe en la forma de ver a la mujer, la esclavitud, la sexualidad. Surgieron nuevos fundamentalismos.

Las tres “religiones del Libro”, la judía, la cristiana y el Islam se preocuparon más por los actos y comportamientos “antinaturales” que por la identidad y la libertad de las personas homosexuales. Condenaron y persiguieron estas relaciones sin entender que en muchos casos encarcelaban y mataban a seres inocentes por el único motivo de que eran diferentes, sentían de un modo diferente y amaban de un modo diferente.

Las ciencias modernas han comprendido y estudiado que existen distintas identidades humanas afectivas y sexuales. Muchos hombres y mujeres somos y sentimos de otra manera. Nos resulta imposible prescindir de nuestra propia forma de ser y de amar, que no es ni mejor ni peor que la heterosexual. Queremos SER lo que somos, SENTIR como sentimos y AMAR como amamos. ¿Cuándo entenderán esto los que siguen persiguiéndonos y calumniándonos?

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Proclamamos y reivindicamos nuestro derecho a SER quienes somos, libres, felices y capaces de amar. En esto consiste el “Orgullo LGTB”: en la fiesta y en la lucha por defender nuestra dignidad y nuestro amor propio. Conocemos a muchos gays, lesbianas, trans y bisexuales que siguen sufriendo malas miradas, agresiones verbales y físicas, rechazo y desprecio por SER lo que son. Y en otros países son encarcelados, torturados y hasta asesinados por el mismo motivo. Trabajemos unidos por un mundo más justo y solidario, un mundo mejor para todos y todas. ¿Os parece bien?

 

 

Solidaridad y denuncia

Amigos y amigas: Tras unos meses desaparecido por motivos de salud, vuelvo a abusar de vuestra paciencia y buena voluntad. Hay cosas en la vida que nos obligan a ser coherentes con nuestra fe y nuestras convicciones. Las matanzas de París y otros lugares remueven nuestros sentimientos. Las redes sociales precipitan reacciones y tomas de postura. Pero es momento de discernir. No sé mejorar a este respecto las palabras de José Luis Serrano:

“Estoy fascinado con las discusiones de facebook sobre la hipocresía, las banderas y hasta el hambre en el mundo. Me parece absolutamente lógico que la gente se sienta más cercana a París que a Siria, pero hay que entender también que hay personas que sufren igualmente por un bombardeo en Irak que por un atentado en Madrid. Y que cada uno es libre de condenar, de solidarizarse, de callar y sobre todo de equivocarse, de cambiar de opinión e incluso de ser incoherente.

Me asusta el furibundo ataque contra la religión como causante de todos los males del mundo, cuando yo mismo, mi familia, todas las personas creyentes que conozco, lo malo que hemos hecho ha sido no ayudar a todo el mundo todo el tiempo. Por no decir que cuando una persona mata a otra ya no es religioso, por definición.

No sé cuál es la solución pero lo que me perturba especialmente es ese “ellos” y “nosotros” del que se habla en todas partes. Porque no sé quiénes son “ellos” ni quiénes somos “nosotros”. Al menos, yo no me veo. Yo no cogería un kalashnikov y dispararía a nadie (mucho menos indefenso), ni haría estallar un cinturón de explosivos, pero tampoco bombardearía Siria ni Irak por mucha legalidad internacional que me amparara. Yo no dispararía pelotas de goma a personas que se están ahogando, ni le pegaría una patada a un hombre que huye con su hijo. Me resulta complicado sentirme recogido en ese “ataque contra el modo de vida occidental”, puesto que los asesinados diariamente en Siria e Irak no están siendo atacados por eso. Yo no insultaría a un musulmán por el hecho de serlo ni derribaría ninguna mezquita.

Yo creo que sí hay un “ellos” y un “nosotros”, pero no es ése que nos intentan vender. Yo no estoy con Le Pen, ni con Hollande, ni lo estuve con Blair ni con Aznar. Si éstos son “nosotros” yo no soy “nosotros”. Si un refugiado sirio es “ellos” yo soy “ellos”. Y condeno, desde lo más profundo de mi corazón, los ataques terroristas en todas partes y los bombardeos (terroristas también)…”

Mi solidaridad con todas las víctimas del fanatismo, la política inhumana y los poderes económicos, sean del país y la fe que sean. Mi condena y repulsa para los asesinos , los sucios intereses internacionales y los que impiden o retrasan la acogida de nuestros hermanos y hermanas refugiados (¡ah, y para quienes los apoyan con su voto!).
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Fundación 26 de Diciembre: un signo de esperanza

A veces tenemos la suerte de encontrar personas muy humanas que tratan de mejorar este mundo. En estos días cercanos a la Pascua quiero dedicar unas líneas a una Fundación solidaria con nuestros mayores LGTB+ (homo, trans y bisexuales).

El día 26 de diciembre de 1978 se modificó la Ley franquista de Peligrosidad y Rehabilitación Social de 1970, que incluía entre otros a los mendigos y los homosexuales. Muchas personas LGTB+ habían sido por largo tiempo injustamente apresadas, maltratadas, vejadas y perseguidas, por el único “delito” de su identidad afectivo-sexual o de género. La ley de 1978 supuso un gran respiro para estas personas.

La Fundación 26 de Diciembre (F26D) toma su nombre de esa significativa fecha. Su principal finalidad es atender las necesidades básicas de las personas mayores LGTB. Para ello intenta poner en marcha programas de Atención Social, Sanitaria y Psicológica con este colectivo ignorado por la sociedad y las políticas sociales de los gobiernos. Trata también de “visibilizar” su realidad y su especificidad, de evitar que vuelvan a sufrir marginación y rechazo. Todo ello con un enfoque inter-generacional, que ayude a recoger y recordar toda la experiencia vital de nuestros mayores.

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La F26D intenta conseguir una atención residencial especializada para personas LGTB, con espacios físicos y sociales adaptados a sus necesidades, también a las psicológicas y emocionales. Para mejorar su calidad de vida la F26D tiene “una maleta repleta de sueños”, algunos de los cuales se van haciendo realidad día a día: viviendas solidarias, un hostal-residencia, asistencia domiciliaria, talleres ocupacionales, actividades lúdicas,…

Su local de la calle del Amparo (Madrid) sirve de hogar, lugar de encuentro y centro de día para cuantas personas, mayores y jóvenes, queremos compartir este proyecto inter-generacional.

Os deseo una feliz Pascua a la F26D y a quienes seguís este Blog.

 

www.fundacion26d.org

 

Iglesias abiertas e inclusivas: ICM

 

La historia de las Iglesias Comunitarias Metropolitanas (ICM) comienza con un Pastor expulsado de su iglesia pentecostal debido a su homosexualidad. Intentó suicidarse, pero luego tuvo el valor de creer en el amor y justicia de Dios para todos los seres humanos. El Reverendo Troy Perry, que tenía veintisiete años de edad, se sintió llamado por Dios para fundar una iglesia que adoptara a los gays, las lesbianas y demás minorías sexuales.

El día 6 de octubre de 1968 Perry celebró la primera misa con once hombres y una mujer en lo que después se convertiría en la “Metropolitan Community Church” de la Ciudad de Los Ángeles. Presagiando la diversidad que florecería en las siguientes décadas, la congregación de esa mañana abarcaba a personas de origen protestante, católico y judío, incluyendo a una persona de color (un latino), un judío y una pareja heterosexual. Durante las siguientes décadas, el Reverendo Perry recibió un sin fin de premios sobre los derechos humanos y guió a la iglesia hacia su crecimiento y madurez.

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Todas las personas LGTB (homo, trans y bisexuales) y las heterosexuales están invitadas a experimentar el evangelio de Jesucristo en las Iglesias Comunitarias Metropolitanas que promueven la reconciliación y afrontan las injusticias relacionadas con la homofobia, el sexismo, el racismo y la pobreza a través de acciones sociales cristianas. Caracterizan sus celebraciones la Comunión abierta para todos, la combinación de distintas tradiciones cristianas, la gran alegría por parte de la congregación y el Mensaje proclamado.

Han estado y siguen estando a la vanguardia de los movimientos civiles, incluyendo los esfuerzos realizados a mediados de la década de los 90 para abolir la discriminación de las lesbianas y los gays dentro del ejército de los Estados Unidos de Norteamérica, la respuesta a la violación de los derechos humanos en Brasil y la lucha constante contra el movimiento derechista religioso. Desde sus inicios, han encabezado marchas y promovido distintas demostraciones con el fin de obtener justicia para las personas LGTB. Su posición enérgica en pro de los derechos humanos las ha vuelto un blanco de bombas y otros ataques violentos.

La compasión está en el corazón de cada Iglesia Comunitaria Metropolitana. Se manifiesta a través del ministerio para los enfermos, los que han sufrido grandes pérdidas, los que están desconsolados, los pobres, los oprimidos y todos aquellos que sufren. La curación y la integridad del espíritu, la mente y el cuerpo se fomentan mediante una gran variedad de grupos de apoyo y otras actividades que la iglesia realiza para personas, parejas y familias.

Las ICM reafirman el sacerdocio universal de todos los y las creyentes. Las personas laicas participan activamente en todos los ministerios, con oportunidades de capacitación, relación y renovación espiritual para los laicos y de desarrollo de la teología a través de debates en la base. Troy Perry se jubiló y los delegados de las iglesias eligieron a Nancy Wilson en 2005 como moderadora y cabeza de la Fraternidad, siendo una de las pocas mujeres que dirigen una iglesia a nivel mundial.

Obsesión contra los homosexuales

De nuevo vuelve a la carga Reig Pla, obispo de Alcalá de Henares, contra las personas homosexuales, esta vez dentro de la Iglesia. La confederación LGTB “Colegas” ha condenado esta “cruzada” y ha pedido al Papa Francisco que lo “jubile” lo antes posible.

En una carta pastoral titulada “En defensa de la vida: sobre los abusos sexuales a menores y adultos vulnerables”, el obispo de Alcalá plantea “medidas preventivas”, como impedir la selección de “personas no aptas” para ser sacerdotes, catequistas, profesores de centros católicos y profesores de religión. Menciona principalmente a personas con atracción sexual hacia personas del mismo sexo: “Es muy importante impedir, como exige la Iglesia, la ordenación de candidatos con atracción sexual hacia el mismo sexo (AMS)… La ordenación al diaconado o al presbiterado de varones con AMS es absolutamente desaconsejable e imprudente y, desde el punto de vista pastoral, muy arriesgada”.

Colegas ha condenado esas declaraciones: “Nos sentimos indignados por la errónea amalgama que realiza Reig Pla de homosexualidad con pederastia. Para el prelado, la inmensa mayoría de los pederastas son homosexuales, y su solución es empezar una cacería de homosexuales en seminarios, catequesis y parroquias.” Además usa el término “Atracción Sexual hacia el Mismo Sexo” inventado por unos pseudo-científicos homófobos para no mencionar la homosexualidad, y considerarla como un nuevo síndrome psicológico de conducta anormal similar a una enfermedad mental que pueden tratar y “curar”.

“No sé de dónde se saca los datos Reig Pla…, pero estudios científicos contrastados afirman que la mayoría de pederastas y abusadores sexuales son heterosexuales. De hecho con la infame medida de dar caza a los homosexuales en la Iglesia, sólo va a conseguir aumentar lo que pretende combatir. Es precisamente por la presión de la sociedad como muchos homosexuales entran al sacerdocio, y es también por el control casi enfermizo de la Iglesia como mantienen oculta su inclinación homosexual produciendo a veces trastornos psicológicos que derivan en abusos sexuales a menores”, afirma Ramírez.

En España hay miles de buenos curas, catequistas y profesores católicos que son homosexuales. ¿Cómo se sienten cada vez que un obispo los trata como si fueran “apestados”? La Cuaresma es un buen tiempo para convertirse de la homofobia excluyente al amor universal de Jesús.

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