Así es “¿Extraños Amigos?”

 

Cuenta la leyenda que cuando un periodista del New York Times le preguntó a Einstein sobre su último libro este le contestó: “Todo lo que tengo que decir sobre este libro se puede encontrar en su interior.” Y digo cuenta la leyenda porque no he sido capaz de encontrar ninguna referencia bibliográfica que lo respalde. En cualquier caso, dicho por Einstein o no, la respuesta es muy ingeniosa. Yo podría decir lo mismo de “¿Extraños amigos?”. Todo está en sus páginas. Sí, todo está ahí dentro, pero hay que leerlo con cierta actitud.

Este libro está escrito por un cura con sotana y una friki con gafotas. Sí, habéis leído bien: un cura con sotana y una friki con gafotas. ¿Y de qué pueden escribir juntos dos personas tan distintas? Pues abrid sus páginas y leed.

Leed cómo Ana describe el momento del Big Bang como un chiringuito en la playa a las dos de la tarde, o cómo compara una onda electromagnética con una competición de chiringuitos de pollo y de pescado. Leed cómo Fernando admite, con mucho sentido del humor, que “hasta la Iglesia va de bares”, aunque le pide por favor que no saque la frase de contexto. Leed cómo a mitad del libro los dos acaban rascándose hasta las uñas mientras hablan de plagas de mosquitos o Ana la explica a Fernando por qué cree que Dios envió a Moisés al culo del mundo.

Leed el principio del libro en el que las trompetas de Jericó se convierten en la cola de un cine y veréis que sus páginas te atrapan hasta llegar a la palabra FIN.

Leed todas sus páginas, leedlo una y otra vez, pero leedlo siempre pensando que esto no es ni un libro religioso ni un tratado de física. Es una conversación entre amigos, son formas diferentes de ver las mismas cosas. En este libro se habla de ciencia y de fe. Ana y Fernando conversan con la Biblia como base. Ana explica con frases muy sencillas y ejemplos muy graciosos la ciencia que le sugieren las palabras de Fernando. Fernando, por su parte, ve en las explicaciones científicas de Ana un paralelismo o un motivo religioso que expresa siempre con muchísima sensibilidad.

Los dos miran al cielo, pero uno percibe una fuente de amor y la otra una estrella. Y los dos se cuentan lo que ven, los dos tratan de comprenderse, de aprender el uno del otro.

Leed cómo la levadura puede ser el argumento de una parábola o representar un ejército de trabajadores al servicio del panadero. Leed y daos cuenta de que a los dos les fascinan las endorfinas y les hacen sentir bien. Leed que a Fernando el cielo le suena a banquete y a fiesta mientras Ana compara la luz del sol con un bizcocho.

Leed el libro tanto si usáis sotana como si tenéis gafotas, pero sobre todo hacedlo si no sois ni de unos ni de otros. Leedlo si tenéis buen humor, si tenéis ganas de pasároslo bien, si sois personas tolerantes, sin etiquetas ni prejuicios, porque a este tipo de personas es a quién va dirigido. Leedlo y compartirlo con vuestros hijos, con las abuelas, con los amigos. Hablad de él en la oficina, en el bar o en el ascensor, porque su sencillez, tanto en conceptos como en lenguaje lo propician. Leedlo de principio a fin o por capítulos sueltos, no sigue un orden determinado.

Leedlo y disfrutadlo, pero para eso primero tenéis que haceros con un ejemplar. Así que, como dijo Gandalf: corred, corred insensatos a las librerías antes de que se acaben.

Y esas palabras sí que puedo asegurar que las dijo el mago en “El señor de los anillos”.

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Tercero en el ranking de ventas de la caseta de la editorial San Pablo en la Feria del Libro de Madrid. ¡Gracias todos!

Tarjetón personalizado Ana Rota