Quedarse a las afueras

afuerasSeguimos dando vueltas en torno a la Navidad. Las fechas, el ambiente, y hasta el frío y la lluvia invitan a que el tema esté presente. Pero sin necesidad de recurrir a lo ambiental, la Navidad es suficientemente importante, universal y festiva, como para ocupar la mente, el corazón y la pluma, el tiempo que se quiera y pueda.

Hoy me fijo en un aspecto que yo llamaría de “las afueras”. No central. Equivalente a lo no esencial, no nuclear, no importante. Es todo aquello que rodea las fiestas navideñas, pero que no tienen nada que ver con la verdadera Navidad, además de contribuir a desnaturalizar su sentido religioso y trascendente. Me refiero a todo aquello que no es la Navidad, sino adherencias históricas. Luces nocturnas, gastos excesivos, música y algazara, comidas de empresa, vacaciones…

Cuando uno va de turismo a una gran ciudad, lo normal es que trate de conocer bien esa ciudad: sus museos y obras de arte, sus paisajes urbanísticos, sus restaurantes más famosos, su historia y costumbres… ¿Qué pensaríamos de alguien que fuese a conocer París, y se quedase a “las afueras”, en la “banlieue”, en los alrededores; y después fuese contando a sus amigos que había estado en París?

Pues algo parecido ocurre para mucha gente con la Navidad, cuando toda, o casi toda, su vivencia de Navidad consiste en lo accesorio, en lo lúdico, sin profundizar y vivir el gran misterio de Dios hecho hombre para los hombres.

¡Qué capacidad y qué habilidad tenemos las personas para cambiar de sentido las cosas, al gusto que nos conviene! ¡Qué falta de sensibilidad y de sentido religioso acumulamos, para no descubrir el valor espiritual de los acontecimientos!

Yo me pregunto: De todos los que celebramos la Navidad, ¿cuánto tiempo dedicamos a la meditación del “misterio”, a la acción de gracias a Dios, a pensar y actuar respecto a tantos niños que nacen sin esperanza de una vida larga y digna, de tantas familias emigrantes como lo fueron José y María, camino de Egipto, como refugiados políticos?

Todo eso podría y debería ser la Navidad; que es alegría y felicidad, pero también responsabilidad, sentimiento y compromiso.

El peligro de quedarse en la periferia, a las afueras, es real, porque la sociedad lo monta de tal manera que arrastra con fuerza al consumismo, a la disipación, al olvido de los grandes compromisos; necesita olvidar las dificultades y problemas de la vida, aunque solo sea en unas fechas tan señaladas como la Navidad. Y tienen tal fuerza el comercio, y los organizadores de fiestas sin referencia al misterio, que logran ocultar el verdadero motivo de esta fiesta única e irrepetible.

No quisiera ser injusto ni olvidar a las familias y a las personas que viven con verdadero sentido la Navidad, y por eso lo festejan. No está nada mal la fiesta, pero que sepa a qué y por qué  se hace fiesta.

Recuerdo que mi madre, reunidos todos los hijos en la cena de Noche Buena, cuando el reloj marcaba las doce, se ponía en medio de la mesa un niño Jesús, el de todos los años, y rezábamos y dábamos gracias por la venida del Salvador. Era un detalle que nos ayudaba a dar sentido a la fiesta.

                                                                                                           Félix González

2 Responses to “Quedarse a las afueras”

  1. Poniéndome de puntillas para atisbar algo del Misterio, pensaré que todo ruido y luces son pocos para lo que acontece.
    En esta Navidad no voy a ir ni a favor ni en contra de otras expresiones de ella. Esta Navidad quiero ver los signos, ocultos tras otros signos; ser consciente de que vino un día Dios al mundo, pero con la emoción de saber que viene a nosotros a cada instante.

  2. No creas, Susana que por ponerte de puntillas vas a ser más alta. De todas formas inténtalo para ver si logras descifrar el misterio. Dices que estas Navidades vas a buscar signos, Vale. Lo encontrarás en un pesebre. Es decir, en la humildad y en la sencillez.

Discussion area - Dejar un comentario






He leído y acepto las condiciones generales y la política de privacidad


Información básica sobre protección de datos
Responsable: REVISTA REINADO SOCIAL 21RS (más info)
Finalidad: • Gestión de la adquisición del producto, suscripción o donativo, así como la tramitación de los mismos.
• Envío de comunicaciones relacionadas con el proceso de compra, las suscripciones o los donativos.
• Envío de comunicaciones y ofertas comerciales, por diferentes medios, incluidos los medios electrónicos (email, SMS, entre otros). (más info)
Legitimación: Ejecución de una compra online, suscripción o donativo. (más info)
Destinatarios: No se cederán datos a terceros, salvo obligación legal. (más info)
Derechos: Acceso, rectificación, supresión, cancelación, y oposición. En determinados casos derecho a la limitación del tratamiento de sus datos. (más info)
Información adicional: Puede consultar toda la información completa sobre protección de datos a través del siguiente enlace (más info)
Los enlaces de (más info)