Liturgia rota, liturgia viva. De la anáfora a la alegoría.

Cuando me siento a escribir estas palabras, todavía estoy removido intentando asumir el significado profundo de lo que ayer  tuve el privilegio de vivir. Hay momentos en los que los guiños de El Jefe se hacen tan evidentes que, a poco que se tenga algo de sensibilidad, uno no puede menos que rendirse ante el asombro y […]