En (+-) 20 líneas

Mi abuela fue una mujer de pueblo que murió con poco mar en sus ojos. Mujer de interior y de interiores. Una mujer de secano, como la vid, como el olivo, como el cereal. El paisaje que la rodeaba hizo a la mujer. O viceversa.

En mis tiempos de televisión, días de decorado virtual, de entrevistas en un plató verde psiquiatra –solía decir yo–, contaba en cada programa con una espectadora. Fiel y atenta. Mi abuela. Y después, sobre su mesa camilla, casi siempre con un brasero de picón bajo las faldas, hacíamos nuestra tertulia particular. Ella siempre orgullosa de su nieto, y siempre admirada de la gente a la que preguntaba. ‘El mérito es de ellos, abuela’, le decía todas las semanas. Pero, junto al entrevistado, ella siempre se fijaba en un decorado que solo era real para sus ojos. El suelo de aparente madera, el mobiliario. Ahí, para no frustrar su admiración por cuanto veía, me encargaba de poner una mentira piadosa sobre su tapete de ganchillo blanco. ‘¿Te gusta, abuela? Y si no te gusta, se lo digo a los que lo montan’, le decía con la retranca y la guasa que compartíamos. Para qué saber que ese suelo y esos muebles no existían más que para sus ojos. La ilusión de mi abuela merecía una mentira piadosa que enmascaraba ese verde psiquiatra en el que preguntaba y escuchaba cada semana.

Su máquina de coser, que usó casi hasta su penúltimo día –y que ahora vive en mi casa– era testigo de aquellas conversaciones y de los muchos refranes y dichos populares con los que aderezaba cada sobremesa, y que todavía los nietos refrescamos con cierta frecuencia. Sus bisnietos, a algunos de los cuales conoció, no son ajenos a los dichos de abuela Tomasa, la abuela vieja.

Uno de ellos me acompaña hoy –día que rebautizo este blog– fresco como cada día que lo escuchaba en la mesa camilla. ‘Échame agua en esta boca. No me eches mucha ni me eches poca’. Un refrán para imaginar la indefinición, la duda, lo oscilante, lo que no precisa ser preciso ni exacto. Por eso hoy, cuando esta bitácora pasa de llamarse En 20 líneas a ser En (+-) 20 líneas, debo recordar a mi abuela, esa mujer de secano que murió con poco mar en sus ojos, y a la que daría igual que su nieto escribiera 20 líneas, 25, 13 o 17. ‘¡Qué bien escribes, nieto!’, me diría. Aunque ella y yo sabíamos que casi nunca eso era cierto.

[Original escrito en Arial cuerpo 12. Palabras: 422. Caracteres sin espacios: 1889. Caracteres con espacios: 2.307. Párrafos: 4. Líneas: 29.]

Discussion area - Dejar un comentario






He leído y acepto las condiciones generales y la política de privacidad


Información básica sobre protección de datos
Responsable: REVISTA REINADO SOCIAL 21RS (más info)
Finalidad: • Gestión de la adquisición del producto, suscripción o donativo, así como la tramitación de los mismos.
• Envío de comunicaciones relacionadas con el proceso de compra, las suscripciones o los donativos.
• Envío de comunicaciones y ofertas comerciales, por diferentes medios, incluidos los medios electrónicos (email, SMS, entre otros). (más info)
Legitimación: Ejecución de una compra online, suscripción o donativo. (más info)
Destinatarios: No se cederán datos a terceros, salvo obligación legal. (más info)
Derechos: Acceso, rectificación, supresión, cancelación, y oposición. En determinados casos derecho a la limitación del tratamiento de sus datos. (más info)
Información adicional: Puede consultar toda la información completa sobre protección de datos a través del siguiente enlace (más info)
Los enlaces de (más info)