4.000 pasos (I): una parada de autobús o un semáforo en rojo

He sustituido el café de media mañana por 4.000 pasos, más o menos. Más o menos a las dos cosas, porque hay veces que sigo optando por el café –que también puede ser una fruta, un par de galletas u otra vianda mañanera–, y también más o menos porque depende del tiempo, del itinerario del […]