Quién soy

Cuando era pequeño emulaba a Héctor del Mar, El Hombre del gol, en sus narraciones de interminables partidos de fútbol. Creo que ese fue el primer contacto directo que tuve con el Periodismo. Después de una vocación frustrada con la Medicina (de la que apenas me queda la mala letra), comprendí que me dedicaría a contar cosas. Y desde entonces opté por el mundo de los medios de comunicación.

Soy hijo del periodismo de provincias, de las redacciones pequeñas en las que todo el mundo está pendiente de los temas que tienes entre manos, en las que es obligado dejarse aconsejar por los que saben mucho más que tú. De la prensa escrita a la radio, también en una emisora pequeña, con la vida y la profesión todavía por moldear.  Radio, televisión, alguna corresponsalía…

Desde 2003, abro el foco y comienzo a mirar -desde la profesión y la persona- a los más necesitados, a los más pobres, a los más esperanzados, a los más valientes, a los que son perseguidos a causa de su fe. En este tiempo, grandes y pequeñas historias que contar allá donde me han dejado hacerlo (¡y han sido muchos sitios donde he podido!). Muchas de esas historias, las más relevantes, ya están negro sobre blanco. Otras están todavía en los cuadernos de notas, cuya letra siento fresca todavía.

En medio de todo esto, mis alumnos en la Facultad, de los que aprendo mucho, y a los que hoy o mañana tendré de compañeros. Será un placer. Entonces ellos tendrán que pagar el café.