Adelantar la aurora

La esperanza es vital para el ser humano; sin embargo, no es algo en sí, construido ya de antemano. Más bien debe ser buscada, alimentada, compartida, sostenida y concretizada en signos para conservar su propia consistencia y su fuerza.

Ivone Gebara

 

Ayer me enteré de que dos personas habían muerto. Uno era un hombre joven, de unos 40 años, cuyo hígado no pudo soportar un tratamiento contra un cáncer de piel que le habían diagnosticado hacía un mes. La otra era una mujer de poco más de 60 años que se suicidó tirándose al mar. No eran personas muy cercanas a mí, apenas podría calificarlas de conocidas, pero estoy impresionada. No me las puedo quitar de la cabeza y del corazón. A él, la muerte le pilló casi de sorpresa. Ella, sin embargo, planeó cómo, cuándo y dónde iba a morir.

Supe de las dos muertes en poco menos de una hora, cuando estaba leyendo un artículo de Ivone Gebara cuyos últimos párrafos hablan de la esperanza y me pregunté sobre las esperanzas de uno y de otra en el momento de su muerte, sobre la esperanza de quienes les aman y lloran su ausencia. Acabé preguntándome sobre mi propia esperanza y sobre qué es eso que, según el dicho popular, es lo último que se pierde.

La verdad es que no sé definir la esperanza. Como toda realidad, es ambigua. Según la mitología griega, Pandora abrió un ánfora que contenía todos los males de la humanidad y la cerró justo antes de que saliera la esperanza. Así, está claro que los antiguos griegos no la consideraban un bien. No obstante, creo que la esperanza tiene muchas más connotaciones positivas que negativas. La sola idea de vivir sin esperanza causa estremecimiento.

Tal como yo la veo, la esperanza remite al futuro, y no a cualquier futuro, sino a un futuro mejor. La esperanza conecta con nuestros mejores sueños de un mundo renovado: sin hambre, sin dolor, sin guerras, sin injusticias, sin marginaciones, sin opresión… ¿Por qué los antiguos griegos la consideraron un mal? Sinceramente, no lo sé, pero puedo intuir que percibían una relación entre esperanza e inmovilidad, como si quien espera sólo lo hiciera pasivamente. Si es así, yo también me apunto a considerar la esperanza como algo negativo. Pero pienso, más bien experimento, que la esperanza es, sobre todo, un motor.

Ahora bien, ¿de dónde nace la esperanza? ¿Es algo que podemos adquirir o alimentar o hacer crecer o, por el contrario, ahogar? Tengo claro que hay mil formas de destruir las esperanzas. No hay más que mirar alrededor y ver cómo las estructuras injustas y quienes las hacen posibles frustran –o frustramos, cuando somos cómplices de la injusticia– las miles de esperanzas concretas de tanta gente que lucha por un mundo mejor en todos los niveles de la existencia. Pero yo pienso ahora en la esperanza en singular, en eso que a cada persona –y a cada grupo humano tomado como un todo– le hace seguir resistiendo y luchando a pesar de todas las frustraciones y sufrimientos de la existencia concreta, de la historia personal y comunitaria.

No sé de dónde nace la esperanza, pero sé que tiene mucho de fe –en la Vida, sea cual sea el nombre que cada una/o le dé– y mucho de experiencia, es decir, de vivencias concretas a las que nos remitimos como prueba de que merece la pena seguir intentándolo: experiencias de superación, de sanación; experiencias de amistad, de amor dado y recibido; experiencias de solidaridad, de mutualidad, de conexión con los demás y con la naturaleza; experiencias paradójicas de muerte-resurrección, luz-oscuridad, dolor-gozo, de contacto con el Misterio… La esperanza se alimenta de la memoria y se proyecta hacia el futuro. Crece al compartirla a través de la palabra con otras personas. Se sostiene con la cercanía humana de quienes comparten las mismas esperanzas concretas. Se concreta en cada pequeño signo de vida, en cada logro, por minúsculo que sea, en cada persona que se niega, de mil formas distintas, a aceptar como destino la injusticia, la oscuridad y la muerte.

Ivone Gebara dice que somos como vigías de la esperanza que esperamos la aurora a nuestro modo. Lo malo es que la aurora sólo se espera cuando es de noche. Lo bueno, que no sólo sabemos que amanecerá, sino que podemos adelantar la aurora.

Licencia Creative Commons
Adelantar la aurora por María José Ferrer Echávarri se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-CompartirIgual 4.0 Internacional.

2 Responses to “Adelantar la aurora”

  1. Creo que esperanza tiene mucho que ver con conversión, y siempre he concebido la conversión como “ser mejores”. No sólo esperamos un mañana mejor para nosotros mismos, nuestros seres queridos y la humanidad entera, sino un mañana en que yo mismo sea mejor.
    Muchas veces se pelea por mantenerla. No es nada fácil.

  2. Para mí la esperanza, Mª José, es algo inscrito en la misma condición de lo humano, porque me remite siempre al dinamismo de la vida. La vida impulsa hacia delante, hacia arriba, a más, a mejor. Es la dinámica de la mejor evolución, o de toda la evolución. Es también propio de la consciencia reflexiva, que se sabe viva y anhela vivir. Cuando la relaciono con la vida encuentro también un dinamismo de esperanza que tira hacia delante en el cosmos, en la naturaleza, en el universo. ¿Por qué otra razón la materia, como dicen los expertos, “tiene memoria”? En el ser humano es más que el institnto de supervivencia, es la dinámica del DESEO con mayúscula. Eso que queda cuando se cubren las necesidades. No es sólo que sin esperanza no se puede vivir o se hace muy difícil la vida, es que la vida se rinde ante la muerte cuando ya no hay esperanza.

Discussion area - Dejar un comentario






He leído y acepto las condiciones generales y la política de privacidad


Información básica sobre protección de datos
Responsable: REVISTA REINADO SOCIAL 21RS (más info)
Finalidad: • Gestión de la adquisición del producto, suscripción o donativo, así como la tramitación de los mismos.
• Envío de comunicaciones relacionadas con el proceso de compra, las suscripciones o los donativos.
• Envío de comunicaciones y ofertas comerciales, por diferentes medios, incluidos los medios electrónicos (email, SMS, entre otros). (más info)
Legitimación: Ejecución de una compra online, suscripción o donativo. (más info)
Destinatarios: No se cederán datos a terceros, salvo obligación legal. (más info)
Derechos: Acceso, rectificación, supresión, cancelación, y oposición. En determinados casos derecho a la limitación del tratamiento de sus datos. (más info)
Información adicional: Puede consultar toda la información completa sobre protección de datos a través del siguiente enlace (más info)
Los enlaces de (más info)