Diario de una tía de verano III

  Comer y beber, abrazarnos y besarnos, gozar del aire y de la música, son placeres del cuerpo que enriquecen nuestro espíritu, haciéndole más feliz y, por lo tanto, más proclive a dejarse llenar por Dios y a bailar de gozo por el placer de la vida. Isabel Gómez Acebo   Este mediodía, a las […]