Una de publicidad

Nadie conseguirá que te sientas inferior si no se lo consientes.

Eleanor Roosevelt

 

Si hay algo que simboliza de manera casi cruel que el tempus fugit, o sea, que la vida pasa a toda velocidad, son los anuncios navideños, especialmente los de colonias, machacona e impenitentemente repetidos, sobre todo, en los días que anteceden al de Reyes. Verlos, año tras año –algunos, iguales; otros, con apenas variaciones estéticas; otros, nuevos pero no novedosos; todos, con el mismo mensaje–, hace que el tiempo transcurrido desde la anterior Navidad parezca apenas un suspiro, un ayer que pasó, una vela nocturna, como reza el salmo, como si todo lo acontecido en doce meses se desdibujara por el regreso de esa publicidad que intenta convencernos, cada año en estas fechas, de que usar un perfume determinado es la clave del triunfo en cualquier ámbito de la vida, especialmente el amoroso, aunque no solo. Los considero un auténtico tormento.

Normalmente, me agarro al mando como a un clavo ardiente y paso de un canal a otro hasta que encuentro uno que me libre de semejante suplicio, pero estos últimos días me ha dado por tragarme estos anuncios, uno tras otro, y analizar los mecanismos mediante los cuales los publicistas intentan crearnos la necesidad de consumir el producto de sus clientes. Curiosamente, aunque el objetivo en este caso concreto es vender perfumes, muy pocas veces se explica a qué huelen. El gancho está en las características de los personajes que protagonizan los spots: gente joven, guapa, divertida, rica, elegante, aventurera, seductora, alegre, despreocupada… O sea, que si se usa tal o cual colonia, es porque una/o es, o aspira a ser, como el personaje que la anuncia.

Estoy segura de que los olores de los perfumes difieren suficientemente entre sí como para que no sea indiferente usar unos u otros. Sin embargo, el tipo de mujeres que protagonizan los anuncios guardan, en general, un gran parecido: jóvenes, hermosas y enormemente sensuales. En realidad, podrían intercambiarse caras y marcas sin que el efecto publicitario variara apenas. Pero ¿cómo podría ser de otra manera, si esas mujeres están ahí de puro adorno?

Me indigna y me preocupa más que mucho ver una y otra vez a las mujeres concebidas y utilizadas como meros objetos decorativos, lo que no es más que el reflejo de la ideología patriarcal y machista que subyace a la mayor parte de este tipo de publicidad, por no decir a toda, una ideología que se trasluce en otros muchos signos. Algunos anuncios, en mi opinión, merecerían una denuncia. Y para muestra, un botón: la colonia Amor, amor, de Cacharel, cuyo lema es “el perfume del amor prohibido”, se publicita con un anuncio en el que se puede ver a un adolescente que rotula palabras sobre el cuerpo de una muchacha de su edad que permanece inmóvil y pasiva mientras su novio, que la marca en el hombro y en el tobillo, termina trazando una raya negra bajo el ojo de ella, como si fuera una profunda y llamativa ojera. Sorprende la ausencia de reciprocidad en la pareja –¿por qué ella no juega también a dibujar palabras en la piel de él?–, pero creo que dicha ausencia no sería del todo grave si no fuera porque la tinta de último trazo bajo el ojo de la chica acaba deslizándose, a modo de lágrima, por su mejilla: una lágrima negra, prolongación de la negra ojera, que hace que su rostro se asemeje escandalosamente al de una mujer maltratada que llora sangre.

¿Ese es el modelo amoroso propuesto por Cacharel para las parejas jóvenes, una especie de la marqué, porque era mía, y qué guapa estás cuando lloras, cariño? Habrá quien piense que el asunto no tiene mayor importancia, porque un anuncio de colonia no es un tratado filosófico ni una ley de obligado cumplimiento ni un proyecto de vida, pero es, precisamente, en la aparente inocuidad del símbolo donde reside su mayor potencial, porque no causa ninguna alerta mientras se cuela en las conciencias de casi todo el mundo como algo normal y, lo que es peor, deseable. Porque esa es la función de la publicidad.

Me pregunto cuántas/os adolescentes han encontrado inspiración en este anuncio y no dejo de pensar en que los datos sobre el machismo en las parejas jóvenes son alarmantes. Un porcentaje elevado de chicas suponen normal que sus novios las insulten e, incluso, las agredan física y sexualmente. Es más, lo creen un gesto amoroso, porque entienden que el amor es sinónimo de control y posesión. Muchas piensan que su misión es complacer a sus parejas, sin necesidad de verse igualmente complacidas. Se consideran incompletas sin el otro y, por tanto, sin identidad. ¿Es esto igualdad?

Las solas leyes, con ser necesarias, no son suficientes para conseguir que las mujeres seamos consideradas sujetos humanos de pleno derecho, condición ineludible para prevenir y evitar la violencia machista. Y mientras sea normal, deseable e, incluso, erótico que las mujeres lloren, seguirá habiendo asesinos que nos maten, porque nos aman.

Licencia Creative Commons
Una de publicidad por María José Ferrer Echávarri se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-CompartirIgual 4.0 Internacional.

One Response to “Una de publicidad”

  1. Hoy estuvo un mujer en mi casa. Tiene 80 años y es amiga de mi madre. Comimos, hablamos, lloramos y cantamos. Cuando se fué, me quede pensando en lo trágico de la vida. Ella ha sido un mujer maltratada, con una historia casi novelesca. Cuando le di el micrófono del karaoke se desató, y cantó “hay pena ,penita pena” como nadie, después siguió cantando mucho tiempo y fué como que se desnudó el alma de emociones contenida. Me entró una ternura infinita , después leí este articulo de M. José y senti que sí, que hay que despertar los corazones, y hay que hacer algo, y decirles algo, y empujarlas a algo. No puede ser que una mujer maltratada acuda a un sacerdote y le diga que tiene que ser mas tolerante , y que despues vaya a un médico y este le de unas pildoras para relajarse, y mas tarde hable con una amiga y el marido de esta, la aparte porque “algun problema tendrá, cuando su marido le pega¨”….

    Se fué y me dijo que hacia muchos años que no se habia divertido tanto. Que bien! Pero que pena……Le regalamos un perfume de esos que anuncian para chicas guapas, creo que se lo merecia

Discussion area - Dejar un comentario






He leído y acepto las condiciones generales y la política de privacidad


Información básica sobre protección de datos
Responsable: REVISTA REINADO SOCIAL 21RS (más info)
Finalidad: • Gestión de la adquisición del producto, suscripción o donativo, así como la tramitación de los mismos.
• Envío de comunicaciones relacionadas con el proceso de compra, las suscripciones o los donativos.
• Envío de comunicaciones y ofertas comerciales, por diferentes medios, incluidos los medios electrónicos (email, SMS, entre otros). (más info)
Legitimación: Ejecución de una compra online, suscripción o donativo. (más info)
Destinatarios: No se cederán datos a terceros, salvo obligación legal. (más info)
Derechos: Acceso, rectificación, supresión, cancelación, y oposición. En determinados casos derecho a la limitación del tratamiento de sus datos. (más info)
Información adicional: Puede consultar toda la información completa sobre protección de datos a través del siguiente enlace (más info)
Los enlaces de (más info)