Matrimonios entre personas de distinta religión

Las generaciones anteriores a la nuestra desarrollaban sus vidas dentro de un círculo con pocos kilómetros cuadrados con lo que se casaban con gente de la misma cultura y de la misma religión. En la España católica, hace muy poco tiempo, no se podían celebrar esponsales entre distintos credos, ni matrimonios civiles, pero todo eso ha cambiado.

El fenómeno de la globalización, el turismo, la emigración, el deseo de aprender distintas lenguas, el comercio internacional… han hecho que las personas salgan de las fronteras de sus países y en un fenómeno natural, han conocido a otros seres humanos con los que quieren compartir su vida y tener hijos. Y a partir de este momento surgen los problemas.

Indonesia es uno de los 12 países en los que no existe la posibilidad de un matrimonio civil. En la lista aparecen también Israel, Jordania, el Líbano y la mayoría de los estados árabes y en todos ellos sólo los matrimonios que reúnen las condiciones de las religiones reconocidas oficialmente, se pueden inscribir. Algunas parejas de distintas creencias, o de ninguna, se van a un país distinto para celebrar una unión civil, muchos de Oriente Medio escogen hacerlo en Chipre, que se ha dado a conocer como la isla del amor. Pero cuando vuelven a su país de origen encuentran problemas para registrar a sus hijos lo que, en algunos casos, supone dejarles fuera de la educación y de la sanidad públicas.

Ante esta nueva realidad hay campañas en muchos países para introducir el matrimonio civil pero los gobiernos temen que se desencadene la ira de los grupos religiosos con mucha fuerza política. Unos y otros temen que estos matrimonios mixtos acaben necesariamente con uno de los dos esposos convirtiéndose.

Otro problema es que, aunque se superen las barreras legales, hay una fuerte resistencia en la comunidad que exige la conversión de la nueva pareja. En el caso de que ésta no se lleve a cabo, someten al matrimonio al ostracismo o incluso a la violencia. Dicho esto sería mejor que obtuvieran el reconocimiento legal.

Los porqués de la mutilación femenina

Han publicado unas investigadoras, Janet Howard y Mhairi Gibson, de la universidad de Bristol en Inglaterra, un artículo en Nature, Ecology and Evolution en el que tratan de comprender los porqués de la mutilación genital femenina para ayudar a su extinción. Todos sabemos que además de los daños psicológicos atentan contra la salud, en especial, cuando se realizan fuera de los hospitales con mínimas condiciones de higiene.

Si estas razones negativas las conocen muchas personas, se preguntan estas autoras, los motivos por los que la práctica continua ejerciéndose. Sus trabajos los han realizado en el oeste de África en Burkina Faso, Costa de Marfil, Nigeria, Mali y Senegal sobre 60.000 mujeres de 47 grupos étnicos. La primera conclusión obvia es que las hijas de madres mutiladas están más expuestas a sufrir la práctica. La segunda conclusión es que, no hay todo o nada, lo que en el argot de las estadísticas se configura con una forma de U, muchos casos en los extremos y pocos en el centro.

También han comprobado que las mujeres que fueron mutiladas tenían más hijos que las otras, un comportamiento que sugiere que las mujeres enteras podían contraer matrimonios más ventajosos y rodearse de redes donde buscar apoyo. Finalmente han demostrado que es una costumbre cultural y como tal puede ser manipulada. Si se consigue con diversas medidas reducir el porcentaje al 50% de las mujeres, ya no habrá que actuar más pues la misma sociedad seguirá reduciendo el porcentaje.

Otro artículo
de Katherine Wander de la universidad de Binghamton en el estado New York se pregunta si organizando conexiones sociales de mujeres entre mutiladas y no mutiladas en una comunidad, se consigue reducir los porcentajes de afectadas.

Estos métodos de estudio que nos hablan de las ventajas de las redes sociales se pueden aplicar en otros contextos. Los llamados asesinatos de honor pueden ser el primer candidato junto al fenómeno de las hijas abandonadas, el infanticidio selectivo y el aborto de mujeres. Hay que impulsar las redes sociales femeninas para que se apoyen, unas a otras, y terminar con una nefasta lacra cultural.

Faltan mujeres

Cuando afirmo que faltan no estoy haciendo referencia a mujeres listas, valientes, emprendedoras sino simplemente a mujeres. La doctrina del hijo único en China, el hecho de que las hijas abandonen el domicilio familiar al casarse, las costumbres religiosas que exigían que un hijo varón prendiera la pira funeraria del padre y el menor valor económico de las féminas, han conseguido perturbar el equilibrio entre los dos sexos en muchos países orientales.

El resultado ha sido catastrófico y en pocos años se verán sus consecuencias. Al día de hoy faltan en Asia 130 millones de mujeres y para darnos cuenta del problema es como si toda la población femenina de Gran Bretaña, Francia, Alemania y España hubiera desaparecido.

En las naciones europeas y africanas los nacimientos son de 105 varones por 100 mujeres, una forma que tiene la naturaleza de compensar la mayor mortandad de los hijos. En el Punjab, un estado al norte de la India, nacieron recientemente 118 varones frente a 100 niñas y en China llegaron a los 121 varones. Los gobiernos tratan de paliar estas cifras porque conocen sus consecuencias, impiden las ecografías para averiguar el sexo del neonato y apoyan los nacimientos de mujeres pero resulta muy difícil remar contracorriente.

Lentamente en algunos países las cosas están cambiando. En las ciudades las mujeres obtienen puestos de trabajo bien remunerados y, como no abandonan el entorno de su hogar, pueden ocuparse de sus padres enfermos. Incluso si no viven en la misma localidad les pueden mandar dinero. Tenemos que hacer especial referencia al hecho de que las políticas que no consiguen los gobiernos de turno lo hacen las novelas televisivas y sus veneradas actrices. Una serie que ha hecho furor Balika Vahdu, (Niña novia) en India y Vietnam ha conseguido cambiar la percepción de las mujeres que ahora son vistas como personas valientes y poderosas, dignas de pertenecer a la familia.

Faltan muy pocos años para que la sociedad sufra por esta falta femenina. Los chicos jóvenes no encontrarán pareja para casarse, sobre todo si son pobres, porque los ricos pagarán por sus novias o se irán a otros países, como Filipinas, en su búsqueda. Aumentarán las violaciones y los altercados por mujeres. Quedan unos años malos cuando estas generaciones jóvenes lleguen a la pubertad pero, gracias a Dios, lo peor ha pasado y ya se vuelve al control natural de los nacimientos.

Voluntariado y vocaciones

En una época con sequía de vocaciones religiosas el voluntariado parece que genera interés entre los jóvenes por sumarse a las congregaciones con las que trabajan. Preguntados, algunos novicios y juniores, por el origen de sus vocaciones comentaron que el periodo de voluntariado fue definitivo para descubrir su llamada.

El Catholic Volunteer Network ha realizado un estudio en el 2012 sobre una variedad de tópicos entre los voluntarios, uno de ellos, la consagración en una vida religiosa. Según este estudio, salido a la luz en el 2013, el 37% de los voluntarios han considerado alguna vez entrar en el sacerdocio o en la vida religiosa, cifras mucho mayores que los que nunca han servido en largas acciones voluntarias. Según un estudio de CARA (no conozco el nombre detrás de estas siglas), “Los sacramentos hoy: creencias y prácticas entre los católicos de los Estados Unidos” sólo el 17% los varones y el 15% de las mujeres habían considerado alguna vez la vocación religiosa, una cifra que se compara en el estudio entre los voluntarios con un porcentaje mucho mayor del 54% para varones y del 31% para mujeres.

Estas cifras han hecho que el Catholic Volunteer Network y la fundación Conrad N. Hilton hayan subvencionado un programa, empezado en el 2013, para promover la vitalidad de las congregaciones religiosas femeninas a través de iniciativas de voluntariado. Algunas congregaciones ya han empezado sus propios programas y retiros sobre el sentido de la vida.

Todavía es pronto para cuantificar esos esfuerzos pero todas las personas entrevistadas han manifestado que su experiencia en el voluntariado fue definitiva para seguir una vocación religiosa. Ver a los religiosos como personas reales apasionadas y capaces de integrar una vida modesta, con la oración y el trabajo resultó una buena opción para algunos. También vivir en comunidad demostró que enriquecía y se podía hacer.

Un jesuita que estuvo de voluntario desde el 2009 al 2011 en Belice comentó que había vivido como un religioso auténtico, trabajando con los pobres, viviendo en comunidad y con un sentido fuerte de espiritualidad. La experiencia le resultó apasionante y le abrió una puerta a lo que podría ser su vida como jesuita. Compartir estos años con otros voluntarios de su misma edad, que estaban pensando hacerse religiosos, fue de gran ayuda pues podía comentar sus impresiones. Esta misión de Belice se ha conocido en broma como la fábrica de los jesuitas pues en los últimos años han pasado al noviciado tres voluntarios.

Para los que estén considerando la vida religiosa se les aconseja, como primera medida, que escojan un director espiritual pues la decisión implica un largo proceso. Otra recomendación es que tengan momentos de silencio y de retiro porque ayudan a decidir y hacer preguntas sin miedo o vergüenza para presentarse como un presunto candidato.

El lema del programa de voluntariado juvenil es “una vida en ruinas” pues no se puede volver a la existencia anterior, comenta con gracia una novicia que acabó en el convento.

Los shakers

En la capilla del pueblo de Sabbath Day, un pueblo shaker a 25 millas de Portland, Maine, se reunió mucha gente para el funeral de la hermana Frances Carr, una de las últimas shakers que murió el 2 de enero pasado. Los fieles cantaban el himno “estamos contentos de ser shakers”, sin embargo pocas personas de las 300 reunidas en la capilla lo eran. Habían venido desde los pueblos cercanos para encomendar a Dios a la hermana Carr pero como no quedan más que el hermano Arnold Hadd y la hermana June Carpenter, de 60 y 78 años de edad, algunos se preguntaban si no estaban asistiendo al preludio de un funeral por la secta entera.

Creo que esta secta también conocida, como la Iglesia de la Segunda Aparición de Cristo, merece ser recordada. La componían los seguidores de una mujer, mother Ann Lee, que tuvo una visión de Cristo cuando estaba en la cárcel, que le hizo pensar que Jesucristo se había vuelto a encarnar en su persona permitiéndola hacer milagros. A partir de aquel momento se la conoció como la madre Ann.

Su padre la obligó a casarse y tuvo cuatro hijos que murieron al nacer, unas muertes que le hicieron pensar que sus seguidores debían vivir siendo célibes. Como la Iglesia anglicana era muy dura con los que consideraba herejes decidió marchar a tierras americanas con 12 de sus seguidores. Allí, bajo el lema “poner vuestras manos a trabajar y dar vuestros corazones a Dios”, consiguieron unas comunidades rurales prósperas en donde la liturgia consistía en bailar y temblar, de aquí el nombre de shakers, para deshacerse del pecado. Fueron famosos por sus muebles y por sus préstamos de bueyes y herramientas a quienes los necesitaran.

Fueron predicadores itinerantes y cientos de americanos se sintieran atraídos por sus liturgias en las que el espíritu de Cristo se manifestaba a través de la madre Ann. Como eran célibes decidieron adoptar huérfanos y darles educación pero, una vez adultos, no se incorporaron a sus comunidades que crecían por adeptos convertidos a su nueva fe, lo que no era fácil porque sus miembros tenían que renunciar a sus propiedades, familias y lazos con el mundo. En los últimos 40 años varias docenas de personas se les unieron pero abandonaron la mayoría.

Se les ha comparado con los Amish pero ellos no han dado la espalda a la sociedad, han vendido sus productos a extranjeros y también les ha gustado usar la tecnología. Hoy, los shakers que quedan tienen cuenta en Facebook.

Muerta la fundadora hicieron un gobierno dual formado por un varón y una mujer, sister Lucy, pero cada grupo, de entre 30 y 90 miembros, contaba con una serie de ancianos, diáconos y administradores de ambos sexos. Un milagro de igualdad si consideramos que lo consiguieron 150 años antes de que a las mujeres se las permitiera ejercer el voto.

Sufrieron muchas persecuciones que fueron remitiendo al ver que eran personas serias y trabajadoras. A mediados del siglo XVIII había 18 comunidades en los Estados Unidos divididas en 58 unidades familiares que contaban con 6000 personas en total. La pregunta está el aire ¿desaparecerán?

Lutero, más que un reformador religioso

Ante el quinto centenario de la reforma de Lutero se está llenando Alemania de carteles y eventos, más de 1000, recordando al fraile agustino. En mi juventud me enseñaron que los países del norte de Europa eran distintos de los del sur por la religión que habían adoptado y me pareció interesante saber si se mantenían esas ideas.

En el 2017 se sigue defendiendo que la influencia de Lutero ha resultado determinante en lo que respecta a la lengua, mentalidad y forma de vida de los alemanes. La razón es que aunque hoy hay un 30% de católicos y otro 30% de protestantes, la guerra cultural en el siglo XIX supuso una goleada a favor de la iglesia reformada.

¿En qué nos distinguimos? Lutero reconocía que la salvación se obtenía por Jesús pero sus seguidores tenían la obligación de merecerla. La ostentación suponía una actitud negativa pues la conciencia exigía de un cierto ascetismo. Si observamos la simplicidad de la arquitectura de Bauhaus, de los muebles suecos de Ikea y de la decoración del despacho de Angela Merkel, hija de un pastor protestante, y la comparamos con los fastos de Francia nos daremos cuenta de las diferencias.

Lutero fue un entusiasta de la música, un arte que otros reformadores como Calvino y Zwingli, aborrecieron pues la consideraron un placer sensual pero para el alemán era un arma inspirada por el mismo Dios para combatir el mal. Quería que los fieles cantaran juntos, tanto en la iglesia como en el hogar, con instrumentos que acompañaran la voz. Y lo cierto es que Alemania es hoy el país de la música con más de 130 orquestas financiadas con dinero público y unos auditorios llenos de personas que las escuchan. No creo que hay que mencionar a los grandes compositores alemanes.

Su defensa de la lectura de la Biblia y la consiguiente traducción para que todos los fieles pudieran leer sus páginas, ha conseguido que los países protestantes sean más cultos que los católicos y que la producción editorial alemana sea la segunda del mundo, detrás de los Estados Unidos.

Curioso resulta el toque económico pues la austeridad que se predicaba hizo que los protestantes fueran más ahorradores que sus vecinos católicos. Hoy vemos que los países católicos y ortodoxos del sur de Europa se endeudaron alegremente en el momento de la crisis y hoy reciben lecciones de austeridad de un luterano convencido, Wolgang Schäuble. Mientras que Calvino vio en la riqueza individual un signo de la predestinación, Lutero consideró que el dinero generado por el trabajo estaba destinado a reforzar la comunidad, este socialismo luterano ha sido la consecuencia de los estados del bienestar que se han creado en Suecia y Alemania.

También resulta sorprendente que los alemanes tengan más planes de pensiones y seguros de vida que acciones en compañías y los economistas consideran que estas prácticas tienen su origen en que Lutero consideraba que el dinero había que ganarlo trabajando. O que sean los alemanes los que más reciclan, el segundo país detrás de Corea, una práctica que genera la austeridad.

Pero no todo son cualidades pues Lutero era profundamente antisemita y culpó a los judíos de echarle malos espíritus cuando se estaba muriendo, unas ideas que heredó Hitler. También se le achacó falta de humor y una excesiva rigidez en los sermones.

Parece que lo que me enseñaron en mi infancia fue cierto, las naciones luteranas del norte de Europa “eran” distintas de las católicas del sur pero digo “eran” porque hoy viven más de 10 millones de turcos musulmanes en Alemania, han entrado más de un millón de refugiados en los últimos años y la globalización nos ha cambiado a todos.

Eutanasia y aborto

Primero se legalizó el aborto en muchos países del mundo y ahora está llegando la eutanasia. En Canadá una legislación federal permite que los médicos y enfermeras causen directamente la muerte del paciente, eutanasia propiamente dicha, o que receten medicinas para provocar la muerte lo que se entiende como suicido asistido. Los 10 obispos de la Conferencia Episcopal del Atlántico han respondido a esa legalización con nuevas directrices pastorales para los sacerdotes a los que permiten confesar y absolver a los que pretenden suicidarse con auxilio médico pero la decisión la debe tomar cada presbítero después de un encuentro personal con el interesado y con su familia.

Para ayudar al clero publicaron el 27 de noviembre una carta titulada “Una reflexión pastoral sobre asistencia médica para morir”. Recuerdan que tanto la eutanasia como el suicidio asistido no reflejan su visión cristiana de la vida, el sufrimiento y la muerte pero no denuncian la ley como gravemente inmoral o injusta. Monseñor Claude Champagne, obispo de Edmunston y presidente de la Conferencia Episcopal del Atlántico explicó al Catholic Register que el documento pone más énfasis en el cuidado pastoral que en la doctrina, para asegurarse de que los católicos se sientan acogidos.

«Intentamos no condenar ni juzgar, sino que tratamos de acercarnos a la gente para expresar la visión católica, a la vez que les acompañamos». De esa forma, intentan seguir lo expresado en Amoris Laetitia, reconociendo que «hay gente que todavía no ha llegado» a aceptar la visión católica. «Los acogeremos, intentaremos comprenderlos y los acompañaremos». La carta afirma que el Santo Padre «nos recuerda que quien acompaña a otros debe darse cuenta de que la situación de cada persona ante Dios y su vida de gracia son misterios que nadie puede conocer plenamente desde fuera. Por lo tanto, no debemos juzgar la responsabilidad y culpabilidad de la gente».

Los obispos señalan que, en el cuidado pastoral de aquellos que están contemplando la posibilidad de recurrir a la asistencia médica para morir, debemos recordar que “la finalidad del cuidado pastoral es comunicar la compasión de Cristo, su amor que sana y su misericordia». Asimismo, indican que las personas «que estén considerando la posibilidad de acudir a la eutanasia o al suicidio asistido y que pidan el ministerio de la Iglesia deberán ser acompañadas con diálogo y apoyo compasivo y orante».

Indican que aquellos que estén «considerando recurrir a la eutanasia o al suicidio asistido» podrán recibir la comunión, la confesión y la unción de enfermos además de tener un funeral católico después de suicidarse. Para concederles estos sacramentos, los sacerdotes deberán tener en cuenta su «contexto emocional, familiar y de fe».

Es el «encuentro pastoral» el que «arrojará luz sobre situaciones pastorales complejas e indicará la acción más apropiada a tomar, incluida la decisión de si la celebración de los sacramentos es adecuada». La decisión para celebrar un funeral católico deberá tomarse en «diálogo con las personas involucradas de forma compasiva, sensible y abierta», aunque parecen indicar que siempre deberá celebrarse ese funeral, porque «como personas de fe y ministros de la gracia de Dios, estamos llamados a confiar a todos, sin importar sus decisiones, a la misericordia de Dios».

Con estas directrices pastorales, los obispos del Atlántico se separan por completo de lo que determinaron en septiembre los obispos canadienses de Alberta y los Territorios del Noroeste que publicaron un vademécum en el que se indicaba que las personas que rechazaran de forma «obstinada» la doctrina de la Iglesia sobre el suicidio asistido no podían recibir la unción de enfermos aunque admitían la posibilidad de un funeral católico en algunas situaciones. Monseñor Champagne resaltó que la postura de los obispos de Alberta y el Noroeste no expresa la visión de todos los obispos católicos del Canadá lo que ha quedado claro.

Me ha dado que pensar
este documento eclesial porque a un familiar mío, hace muchos años, cuando se estaba muriendo ahogándose, el médico que se daba de muy católico no le quería recetar morfina “porque acortaba la vida” que es lo que pretendíamos que hiciera. La eutanasia está llamando a la puerta de muchas naciones y los gobiernos van a abrirla porque la vida moderna no permite la asistencia a una persona en coma o muy enferma durante muchos años, por el costo y por la atención que requiere. Entiendo la postura de estos obispos que quieren ayudarles a morir con la certeza de que Dios les espera con abrazo de madre pero también comprendo que a muchos prelados les parecerá un desatino porque la Iglesia evoluciona con más premura que la sociedad y sigue defendiendo verdades inamovibles.

Esperanza Bautista Parejo

Se nos fue Esperanza con el Padre tras solo cinco días de hospital y nos parece mentira. Hay que reconocer que desde la muerte de Ignacio, su marido, con el que estaba muy unida, tenía la vista puesta en el cielo y ahora volverán a estar juntos unidos en el abrazo de Dios.

Pero a las teólogas españolas nos deja muy huérfanas pues fue la fundadora, junto a otras tres mujeres en 1992, de la Asociación de Teólogas Españolas, ATE. A ella se le ocurrió la idea y puso los mimbres para llevarla a cabo en un mundo eclesial machista y en el que las mujeres, que habían estudiado teología, se podían contar con los dedos de la mano. Pero estas circunstancias no la arredraron.

Sus empeños feministas no se limitaron al campo eclesiástico pues mantuvo relaciones con colectivos variados encaminados a mejorar el papel de las mujeres en la sociedad a los que unió sus conocimientos. No eran escasos pues le gustaba estudiar y prueba de ello es que tras licenciarse en Derecho por la Complutense se licenció en Comillas en Teología Dogmática e hizo un máster en Bioética.

Empezó ejerciendo la abogacía pero le tiraba más la teología y, como era muy brillante, la nombraron profesora en Comillas y también profesora de EFETA, la Escuela de Teología Feminista de Andalucía. Sus alumnos la admiraban y la querían pues se volcaba con ellos. Organizó numerosos seminarios y participó en cursos y conferencias siempre en torno a la teología feminista. Sus saberes jurídicos le ayudaron a interpretar muchos elementos de la teología y de la historia de las mujeres en la Iglesia primitiva.

Esta variada actividad la llevó a ser miembro de la European Society of Women in Theological Research (ESWTR) de la que ha sido mujer de contacto para España hasta el 2011.

Su lista de publicaciones es larga y sólo mencionaré alguna La mujer en la Iglesia Primitiva (Verbo Divino 1993), Aproximación al estudio del Hecho Religioso (Verbo Divino 2002) 10 Palabras Clave sobre la Violencia de Género, (Ed) Verbo Divino 2004.

Pero sobre todo fue una buena mujer, inteligente, culta y excelente amiga. Las que la conocimos damos cuenta de ello y pedimos a los lectores de este blog que recen por su alma… aunque no creo que lo necesite.

El Mesías de Händel

Tuve la suerte de que me invitaran a un concierto en el auditorio de Madrid que organizaba la Caixa. Se trataba de escuchar la obra de Händel, El Mesías y los intérpretes eran The Sixteen, un nombre que les viene de su constitución: 16 músicos y una coral con 16 voces. Pero la novedad del tema es que se celebraba un concierto participativo para estimular la práctica social del canto con cantantes aficionados que podían unirse a una reconocida obra en un gran auditorio.

No los conté, pero fácilmente eran 250 personas, más mujeres que varones, los que participaron. Debían tener una cierta formación musical y trabajar previamente las piezas del programa para presentarse a las convocatorias. Un equipo de profesionales se hacía cargo de la preparación de los participantes y de los ensayos, con muchas horas de trabajo pero que dieron sus frutos ya que parecían profesionales y no cometieron ningún fallo.

Quiero que hagan un esfuerzo de imaginación para verse en una gran sala en la que un tercio del público se va a unir al coro. Una experiencia única e impactante. Si además eres seguidor de Jesucristo te sientes arrebatado por las melodías que alaban al Mesías. Los textos triunfantes de Isaías hablando de su llegada, las ilusiones de Sión, las exclamaciones esperanzadas de Israel, seguidos de la cruda realidad: el fin de la utopía. Como no era lo que esperaban, no creyeron en su persona y lo maltrataron.

El público escuchó emocionado a la contralto cuando desgranó la profecía de Isaías sobre el hombre despreciado lo que corroboró el coro. Pero al luto siguió la resurrección y el canto triunfante del Hallelujah. Como es una composición conocida, todos queríamos unir nuestras voces pero lo hacíamos con los labios no fuéramos a dar una nota equivocada.

Aunque el concierto terminaba con el Amén, que era el asentimiento a todo lo que habíamos escuchado, el director de orquesta, quiso darnos una propina cantando de nuevo el Hallelujha. Fueron más de tres horas de concierto pero les aseguro que se me pasaron rápido, tan rápido que sentí que se acabara. Volví a casa con el corazón henchido de esperanza.

La ecología integral: un reto para las mujeres

El cardenal Peter Kodwo Appiah Turkson, presidente de la Comisión Pontificia Justicia y Paz, quien desde enero dirigirá el nuevo Departamento de Servicio del Desarrollo Humano Integral evoca las perspectivas de una ampliación de la encíclica Laudato Si, Su desarrollo corresponde a las diferentes conferencias episcopales, pues una constante de la encíclica es la colegialidad para crear “un motor que proteja nuestro hogar común”. El tema lo ha presentado en París dentro del simposio La Tierra, nuestro hogar común: Retos y Esperanzas, organizado por la Misión de la Santa Sede ante la UNESCO. El prelado tiene sus esperanzas en el papel de África en el desafío ecológico en una entrevista que reproduzco.

Eminencia, Wangari Maathai, una mujer keniata ecologista y Premio Nobel de la Paz, dijo que se había inspirado en la Biblia. Piensa que en África, y en otras partes del mundo, ¿las mujeres tienen mucho que decir sobre la ecología integral que se encuentra en el centro de la Laudato Si?
La relación se puede ver fácilmente, sobre todo en África. Tradicionalmente, el cultivo de la tierra y la búsqueda del agua la llevan a cabo las mujeres por los que están un poco más cerca de los elementos de la naturaleza. Pero en la crianza de los hijos, la transmisión de esta sensibilidad con el medio ambiente, puede ser compartida por los padres y sobre todo por la escuela, si se quiere avanzar hacia el objetivo del milenio sobre los sistemas educativos.

¿El vínculo entre la protección de la creación y la búsqueda de la paz es cada vez más claro?Francisco nos invita a ir más allá de la simple ecuación de guerra-paz. La realización de la paz compete a muchas experiencias en la sociedad. Las mujeres, en particular, pueden inspirar la paz en la familia y en la sociedad, infundiendo armonía y estabilidad. No sólo en África, en todas partes del mundo puede brillar esta luz que saldría del potencial innato que tienen las mujeres.

¿África tiene un mensaje particular ambiental que ofrecer? África es una víctima del cambio climático pero de las dificultades surgen invitaciones para la solidaridad, por ejemplo, entre las regiones fértiles y desérticas. Para Europa y el mundo, África puede recordarnos de donde viene la comida y quién la produce pues los africanos no han perdido el contacto con la tierra. No pueden creer que el origen de la comida sea un supermercado. La encíclica habla mucho de nuestra relación con la creación, y en este apartado los africanos tenemos mucho que decir. Pero es un gran reto pues también en Ghana pueden desaparecer las costumbres tradicionales que protegen el medio ambiente, sin dar lugar a una nueva cultura de la reforestación.

Santa Teresa de Calcuta dijo que se debe actuar sobre los alimentos ¿Debe ser una prioridad de los creyentes? Ciertamente, se tiene que mantener la vigilancia de la industria y de los que producen. Por ejemplo, podemos pedir que las fechas de caducidad de los alimentos estén bien calibradas para desalentar el consumo de lo caducado. En general, se necesitaría un poco “más de espiritualidad para reconocer que nuestra satisfacción proviene no sólo de lo que compramos”.

Vd. presenta la encíclica Laudato Si “como la Rerum Novarum del Siglo XXI” ¿Qué quiere decir? En nuestro mundo, las cosas nuevas no cesan. Las tecnologías crecen pero también la conciencia del medio ambiente y del cambio climático, que se pueden ver afectadas por los peligros que engendra el progreso. La Laudato Si “nos invita a evaluar las cosas nuevas para permitir que exista un mundo futuro”. El Santo Padre, nos ha recordado en Nairobi, que el mundo puede parecer orientado al suicidio, pues destruye los elementos de los que depende la vida.

La Laudato Si ¿Está favoreciendo el ecumenismo y el diálogo interreligioso? Sin duda alguna. El Patriarca Bartolomé I ha estudiado y profundizado el pecado en nuestra relación con el medio ambiente, en la reciprocidad y la solidaridad con la Iglesia ortodoxa, Francisco nos pidió que observemos cada 1 de septiembre, una fecha de oración por la creación. Después de la publicación de la Laudato Si, observamos buenas resonancias en otras religiones. Incluso los musulmanes y los judíos estudian la encíclica con interés y se extiende la necesidad de realizar reuniones conjuntas sobre el tema ya que supone una amenaza común.