Drones y sanidad en África

He estado escuchando una conferencia en TED talks sobre una empresa, Zipline, que ha montado un sistema, en las afueras de Kigali, para proveer de medicinas a muchos hospitales africanos con una tecnología muy avanzada y hasta hace poco inimaginable en estos países. El sistema utiliza drones de una manera única en el mundo y está auspiciada por el presidente de Ruanda y su ministro de Sanidad.

            Empezaron por la sangre pues el país necesita 80.000 unidades al año de diferentes tipos que tienen que tener a mano los centros médicos pues, la urgencia del momento, no puede esperar. Mandan un whatsapp con lo que necesitan a la central que tienen, a no mas de 100 km que es el radio de influencia. En su momento empezaron con sangre pero el servicio se ha ampliado a más fármacos. ¿Cómo funciona? Una vez recibido el mensaje los empleados lo colocan en un Zip que es como se llaman estos drones que se aceleran de cero a 100 km/h en pocos minutos. Cuando llega al hospital despliega un paracaídas de papel en el que va enganchada la medicina y se vuelve al inicio. Nunca se pierden puesto que están monitorizados desde la base y se anuncia la llegada del paquete para que estén atentos a su llegada.

            El servicio permite un gran ahorro de costes ya que los hospitales no deben mantener un stock de medicinas que, como la sangre, caducan tras un periodo de tiempo corto. De hecho, en los últimos nueve meses no ha caducado ninguna bolsa en cualquiera de los hospitales que están utilizando este servicio.Pero si importante es la no caducidad y la llegada de los fármacos mucho más es la vida de los pacientes. El caso de los partos que se complican es un ejemplo palpable de que la vida de la madre que sangra está en peligro y se necesitan para salvarla muchas bolsas de sangre. El reportaje ofrece la vida de una mujer a la que hubo que hacerle, transfusión tras transfusión, y salieron con vida tanto ella como su bebé.

El sistema que no es costoso nos lo ofrece África. Hace algunos días el ministro de Sanidad de Tanzania anunció que iba utilizar la misma tecnología para atender con un amplio campo de productos médicos a 10 millones de personas, las que viven en las zonas más remotas del país y cuentan con hospitales rurales.

La tecnología se puede abrir a otros campos como la agricultura o el comercio por Internet y lo más importante resulta que todo el personal es local tanto sus ingenieros como sus operadores. Han conseguido dominar una tecnología complicada que muchas empresas grandes de occidente no tienen todavía.

Muchos lectores pensarán que detrás de estos logros hay una sociedad sin ánimo de lucro pero es todo lo contrario pues la compañía firma contratos con los gobiernos y gana dinero para poder reinvertir, dar trabajo a más personas y seguir siendo lucrativa . Tenemos que pensar que las ayudas altruistas a los 250 millones de africanos jóvenes no bastarán para darles empleo. Se tienen que generar más empresas tecnológicas con capital privado. Los chiquillos, tras las vallas, que ven aterrizar los drones con las medicinas se muestran interesados y ya generan proyectos más allá de un campo de fútbol o la emigración.

La caída de las hojas y el Adviento

Tenemos la suerte de que nos ha llegado un otoño retardado y en el inicio del Adviento nos encontramos con una lluvia de hojas que caen a nuestro lado. En la ciudad se nota menos aunque siempre tenemos cerca de nuestras casas un parque con árboles.

            Piensa si cae una hoja delante de ti, que es una manera que tiene Dios para hacerse presente en tu vida. Si es roja, sinónimo del amor, nos da conocer que nos quiere. Si es amarilla, símbolo de la luz, nos hace comprender que es un faro en nuestra vida. Si todavía es verde nos llena de esperanza en un futuro mejor. Si es marrón nos advierte de que no tomemos senderos equivocados que pueden terminar en un camino sin final. Recógelas cuando salgas a pasear y mételas en una fuente en tu casa, al final del Adviento el conjunto formará un arco iris que anuncia el fin de la oscuridad, de la lluvia, de la falta de luz y del frío. A lo mejor te inspiran otras ideas, déjalas que se desarrollen sin interferencias.

            Es un buen ejercicio para el inicio de este tiempo litúrgico pues Jesucristo, como arco iris encarnado en un recién nacido, supone una gran esperanza para la humanidad. Esa esperanza que plasmamos en los belenes y en los villancicos navideños pero que debemos hacer realidad en nuestras vidas e intentar que los que participan de nuestra comunidad pueden tener las mismas ilusiones que nosotros.

Los árboles mueren aparentemente en invierno y renacen de nuevo en primavera. Nuestras vidas no son distintas de la naturaleza pues aunque no estemos sujetos a un ciclo de estaciones todos hemos pasado por momentos de muerte y de renacimiento. Que nos sirvan estas hojas para prepararnos mentalmente para la llegada del niño de Belén cargado de parabienes.

 

 

 

Cartas al Papa Francisco

La semana pasada la editorial San Pablo presentó un libro en el que 20 autores escribían una carta al actual Papa. Se escogieron a personas afines al pensamiento del pontífice para paliar, de alguna manera, la contestación interna a la que se ve sometido. Curiosamente, ninguno conocía la carta de los otros, pero coincidieron en algunos temas. El encabezamiento de la misiva prescindía de los títulos antiguos y apostaba por otros, más cercanos como querido, hermano, estimado, padre… También se mostraron acordes en el agradecimiento a la apertura que estaba haciendo el pontífice de la Institución: más fraterna, menos rígida, más abierta y más misericordiosa. El tema de la atención prioritaria a los necesitados se llevó la palma de las alabanzas. Pero también mostraron sus reservas, en referencia a la función de las mujeres en la Iglesia tanto los varones como las féminas, pues consideraban que se estaban dando tímidos pasos que se debían acelerar.

            Hubiéramos podido encontrar en España otro número de personas que no se hubieran mostrado tan acordes con el Papa. Escribirían otro tipo de cartas encabezadas por los títulos tradicionales como Santidad o Santo Padre, no alabarían las reformas pero tampoco demostrarían su postura contraria pues no es religiosamente correcta criticar al pontífice. El pasado con el que Francisco quiere romper les parece mejor pues no quieren romper la baraja ante el miedo de lo que depare el futuro.

            Otro grupo de cristianos españoles no escribiría ninguna carta, viven su religión sin referencia al Vaticano y a su cabeza. No están conformes con políticas que consideran desfasadas e intentan compartir su cristianismo con los signos de los tiempos a los que han dado la espalda, muchas veces, los dirigentes de la Iglesia.

            Lo más curioso es que entre los ateos, agnósticos, políticos de izquierdas o fieles de otras creencias, las reformas de Francisco están teniendo buena acogida, sobre todo por su giro de una Iglesia teológica a una Iglesia pastoral con el acento sobre los más desfavorecidos del planeta.

            Esta es la composición de la sociedad española con respecto al Papa en la que podemos ver la gran diferencia con los años franquistas y los del posfranquismo en los que el pensamiento único primaba en la Iglesia. Nadie se hubiera atrevido a comentar y más a criticar lo que salía de Roma pues estaban expuestos, sobre todo los intelectuales, a ser expulsados de sus cátedras en las universidades de la Iglesia. En un mundo pluralista y globalizado yo creo que todos los cristianos ad intra debemos hacer un esfuerzo por entendernos y convivir, aunque sea desde posturas distintas, pues la diversidad es buena y enriquecedora. Aquí debemos mencionar la famosa frase de San Agustin “en lo esencial unidad, en lo dudoso libertad y en todo caridad”

Ni que decir tiene que cuando salgamos de puertas afuera, ad extra, este diálogo se tiene que hacer con todas las personas de buena voluntad que intenten la mejora del mundo en el que vivimos. No siempre lo hacemos y nos queda la signatura para septiembre.

F de feminismo

He estado leyendo un folleto que se llama Girls. El camino para la igualdad de género  que ha publicado la Fundación Melinda y Bill Gates a la vez que un artículo del Financial Times en el que preguntan a una serie de personas sobre lo que ha supuesto el feminismo en sus vidas. El folleto de la fundación da mucho que pensar pues nos pasea por unos mundos muy distintos del nuestro.

            En algunos países la impureza de la menstruación sigue vigente de tal forma que las mujeres son apartadas en la comunidad una semana al mes. Tienen que vivir en soledad, con los riesgos que eso conlleva, o presas en una habitación de la casa. De esta manera faltan a la escuela muchos días del año lectivo lo que les supone un retraso frente a sus compañeros varones. Esta historia me ha hecho recordar un libro que se llamaba La tienda roja y que relataba la vida de las mujeres confinadas por la menstruación a una tienda concreta. Pero el libro reflejaba unas costumbres judías previas a Cristo cuando el pueblo judío era nómada y yo no creía que siguieran existiendo.

            Otra historia nos habla del presidente de Tanzania, John Magufuli, que ha condenado a las niñas adolescentes embarazadas porque son inmorales y por ello no pueden volver a la escuela ¿Tiene presente este político que la mayoría de estas niñas han sido violadas? ¿Es consciente que su vida sin educación irá bajando escalón tras escalón? Pero cuando el presidente habla nadie se atreve a chistar.

            Los matrimonios en temprana edad para las mujeres son letales porque cortan de cuajo cualquier aspiración a mejorar su vida. Es curioso que las madres de estas niñas las fuerzan a casarse pues no son conscientes de lo que supone una carga familiar cuando eres joven. Al fin y al cabo a ellas también las casaron cuando llegaron a la pubertad y no conocen otra cosa.

            Resulta muy interesante una entrevista a Kristalina Georgieva, una mujer búlgara que hoy es la presidenta del Banco Mundial. En ella cuenta que viajó a Kenia en 1960 y en esa fecha la población de Bulgaria y la de Kenia eran semejantes rondaban los 8 millones de personas, esas cifras cambiaron en el 2012 pues el número de búlgaros había disminuido mientras que los habitantes de Kenia pasaban de los 44 millones. En una cena en su honor que dio el presidente de Nigeria ella comentó estas cifras y éste le contestó que su país tenía suficiente tierra para mantener una población semejante. Saltaron dos ministras que estaban a la mesa diciendo que en esa tierra sólo tenían desierto y arena. La moraleja estriba en que hay que controlar la población… y tener mujeres en los órganos de gobierno.

            Al pairo de estas cifras recuerdo la anécdota que me contó una misionera en un país africano. El obispo católico había recomendado a las mujeres de su diócesis, en un país muy pobre, que no tuvieran menos de 6 hijos. Desconozco los argumentos que esgrimió.

            Yo no era consciente, como habitante del primer mundo, que no sólo en Asia sino que en otros países también se mostraba preferencia por tener hijos varones. El artículo habla de Armenia donde las mujeres con un gran coste económico se hacen ecografías y cuando descubren que el feto es femenino abortan con riesgo para su salud. La preferencia por los niños siempre había existido pero ahora que la fertilidad había disminuido dramáticamente la cuestión se había intensificado.

            ¿Qué decir de las mujeres musulmanas que viven en Europa? Algunas se quejan de que los diferentes países han dejado al patriarcado que controle su vida. En Inglaterra en las comunidades musulmanas conservadoras han proliferado las escuelas islámicas y a las jóvenes no se las deja participar en lecciones de natación o en otras actividades deportivas mientras que se las obliga a tapar su cabeza. No hablo de la vida de las mujeres en los países musulmanes pues es de todos conocida

            Una historia diferente y esperanzadora es la de Kimia Alizadeh, una deportista iraní de taekwondo,que ganó una medalla olímpica en Río a los 18 años y que llegó a la final del campeonato del mundo en Corea del Sur este mes de junio. Su vida no fue fácil pues cuando su familia se mudó a otra ciudad el gimnasio más próximo le quedaba a dos horas de autobús de ida y otras dos de vuelta pero cuando algo se quiere no hay impedimento que lo evite. Hasta 1990 las mujeres iraníes no podían participar en deportes que las impidiera cubrir pelo y cuerpo pero las excepciones han ido aumentando y el caso de Kimia ha resultado un aliciente para las jóvenes que quieren ser deportistas.

            Como este post ha sido más largo de lo que pensaba me dejo para otra entrada lo que ha supuesto el feminismo para muchas personas del primer mundo.

Un obispo americano obligado a dimitir

El obispo franciscano Thomas Weinandy, presidente de la conferencia episcopal estadounidense sobre la doctrina del 2005 – 2013, tras la publicación de un documento en el que afirma unidad y lealtad con el Papa pero sus palabras lo desmienten. Sus líneas han sido ubicadas en numerosos portales y en ellas asegura que el Papa tiene el mandato del Señor de promover la unión de la Iglesia pero sus obras y acciones, con frecuencia, parece que intentan todo lo contrario pues los teólogos equivocados se atreven a exponer a la luz sus equivocadas teorías.

Dice que ha esperado muchos meses una respuesta del Papa y como ésta no ha llegado ha decidido publicar su carta. La reacción de la conferencia episcopal estadounidense ha sido rápida pues anuncia su cese inmediato como consultor del Comité de doctrina. El presidente de esta conferencia episcopal cardenal Daniel DiNardo ha hecho un comentario en el que asegura que la carta publicada por Weinandy nos da la oportunidad de reflexionar sobre la naturaleza del diálogo dentro de la Iglesia. Hasta ahora este diálogo se celebraba de puertas adentro pero ahora lo recogen los medios de comunicación.

Continúa diciendo, con una cita de San Ignacio, que todos los cristianos deberían estar dispuestos a no condenar las interpretaciones de los otros, un presupuesto que afecta de manera especial al Papa. Y termina sus palabras diciendo que como pastores están siempre en unidad con el Santo padre.

La carta que escribió al Papa Weinandy el 31 de julio del año en curso asegura que la fe, la esperanza y la caridad no están ausentes de su pontificado pero con frecuencia se ven oscurecidas por sus palabras y acciones lo que genera en los fieles desconcierto. Cita cuatro ejemplos:

  • Las ambigüedades que aparecen en el capítulo octavo de la encíclica Amoris Laetitia sobre el matrimonio y el divorcio
  • Con frecuencia quita importancia a la doctrina eclesial que considera alejada de la vida real.
  • Los fieles se muestran confusos con la elección de ciertos obispos que parece defienden doctrinas contrarias a la católica
  • Su defensa de la sinodalidad favorece varias opciones doctrinales y morales en el seno de la Iglesia lo que genera confusión pastoral

También le pregunta al Papa si no ha advertido que la mayoría de los obispos están silenciosos porque piensan que Francisco resiente la crítica y porque no quieren hablar públicamente los problemas que plantea su pontificado. Termina su misiva con estas palabras: “Santo Padre rezo por usted continuamente y pido al Espíritu Santo que le guíe para ser la luz de la verdad que le permita deshacer la oscuridad que hoy oculta la belleza de la Iglesia de Cristo”.

Asegura que ante la confusión que vio en Roma pidió a Dios un signo que le permitiera ver con claridad si debía advertir al Papa de su camino desviado. Tras rezar le llegó la idea de que si encontraba al día siguiente a una persona a la que no había visto en mucho tiempo tenía luz verde. Y ésta apareció, escribió su carta y espero contestación pero como sólo le llegó una nota diciendo que la habían recibido, decidió publicarla.

Para comprender el pensamiento de Weinandy hay que aclarar que cuando presidía el Comité para la doctrina de los Estados Unidos se sometieron a represión prominentes teólogos como Elizabeth Johnson, Todd Salzman, Michael Lawler, Daniel Maguire y Peter Phan sin dialogar con ellos. Los 900 miembros del College Theology Society publicaron una carta en el año 2011 en la que aseguraban que esa falta de diálogo había dañado a toda la comunidad de teólogos católicos.

Llego a una conclusión y es que en religión y política se dan los casos más reticentes al cambio. Mis padres, cuando éramos jóvenes, no recomendaban que no tocáramos estos temas si no queríamos tener discusiones. Está visto que no hay nada nuevo bajo el sol.

 

Aclaración

Se me coló en el post anterior que el muchacho protagonista era colombiano cuando es nacido en la Republica de Santo Domingo

La renuncia

Acabo de recibir una novela que se llama La renuncia (E.Mensajero) en la que discurren dos historias paralelas muy distanciadas en el tiempo pues una narra acontecimientos transcurridos en el siglo XIII y la otra en el siglo XXI. Los espacios también son distintos pues una vida discurre entre Colombia y París mientras que la otra lo hace en lo que hoy llamamos Italia.

Les unen elementos comunes como son la violencia, el afán desmedido por el poder o por el dinero, la vanidad y la falta de moralidad para conseguir lo que se persigue. Unos temas que, me dirán mis lectores, son denominador común de la especie humana pero que también existen personas capaces de sustraerse a estos afanes.

El colombiano es un muchacho de 15 años que sale a pescar y se encuentra con un grupo de guerrilleros que quiere acabar con la dictadura de Joaquín Balaguer. Es testigo del asesinato a sangre fría del jefe de la guerrilla constitucionalista, Caamaño, y por miedo a su delación tiene que huir a Francia. Matan a su novia pues no consiguen que describa su paradero y persiguen a su familia. En París logra, estudiando de noche, hacer la carrera y conseguir una plaza como profesor de instituto de historia medieval.

El italiano es un hombre mayor, Pietro Morrone, eremita con fama de santo y cuando los cardenales no consiguen ponerse de acuerdo en nombrar pontífice piensan en su persona pues consideran que será fácilmente manipulable. Entre lo que considera es voluntad de Dios y la vanidad que le invade (reconocida por él mismo), acepta el cargo bajo el nombre de Celestino VI. No pasaron ni seis meses cuando se arrepintió de la decisión tomada, renunció al papado y se fue, sentado en un pollino, a su antiguo refugio del bosque aunque se trataba de una decisión inaudita ¿Influyeron sus conversaciones en Nápoles con Raimundo Llul y la lectura de Blanquerna que contempla un final semejante? Nunca lo sabremos pero es posible. Su sucesor, el cardenal Caetani, tomó el nombre de Bonifacio VIII pero estaba a disgusto con que hubiera dos papas vivos. No se atrevió a matar a su antecesor pero si a retenerlo en una cárcel a perpetuidad.

Los dos protagonistas de esta novela acaban entre rejas por la fidelidad a sus conciencias. El colombiano por proteger a su hermano y el Papa por hacerlo con la Iglesia pero a ambos les une una cosa adicional: se llevan a la cárcel muy pocas cosas, entre ellas la novela Blanquerna,  de Raimundo Llul.

El momento para sacar este relato es muy oportuno pues hemos vivido la renuncia de un papa, tras ocho siglos de un hecho semejante que muy pocas personas conocen, y yo me pregunto si también habrá leído Benedicto XVI la novela del mallorquín que pudo influir a su antecesor.

Indices altos de natalidad ¿buenos o malos?

La pregunta tiene trampa porque es desde donde se mire. Recientemente me informaron de que el obispo de un pequeño país africano, había recomendado a sus feligresas que tuvieran 10 hijos. Estoy segura de que lo hacía con la mejor voluntad del mundo y creía que, de esta forma, se cumplía lo que aconseja la Iglesia en materia de anticoncepción. También es una realidad que en el seno de las familias numerosas crecen las vocaciones sacerdotales, algunas auténticas pero otras llevadas por el hambre o por el deseo de educación.

Traigo a colación el tema por el informe que ha sacado la fundación Bill y Melinda Gates el 13 de septiembre y en el que demuestra que nunca había existido en el mundo una cifra menor de pobreza extrema y mala salud. Pero el informe era pesimista con el futuro pues consideraba que las ganancias obtenidas en distintos sectores estaban empezando a fallar. Había muchos factores implicados desde la demografía de ciertos países, la climatología y la política pero querían llamar la atención.

Nos hacía ser conscientes de que los países más pobres del mundo tienen una fuerte natalidad. En Nigeria en los años 50 del siglo pasado una mujer tenía 6,4 hijos de media, en China 6,0, en la India 5,9 y en Brasil 6,1. Si llevamos estas cifras a nuestros días la fertilidad de Nigeria sigue muy alta 5,7 mientras que Brasil, China y la India están por debajo del 2,5.

Hoy sabemos que los grandes índices de natalidad suponen muchas preocupaciones para los países pues la pequeña población de mayores tiene que soportar muchos jóvenes y en las sociedades agrícolas los agricultores deben buscar su vida en parcelas más reducidas. También conocemos, que al ritmo actual, la población del África subsahariana se duplicará en 30 años.

Es cierto que la pobreza ha disminuido enormemente en Asia y América Latina donde China, India, Indonesia y Vietnam “están secando las grandes lagunas de la pobreza asiática” en palabras de la fundación Gates. Pero la realidad es muy distinta en el África subsahariana con la triste conclusión de que la mitad de los pobres del  mundo son africanos.

Las guerras tribales y las catástrofes climáticas son parte del problema pero al frente se colocan las enfermedades infecciosas como la malaria y el sida. Tenemos la sensación en occidente de que hemos vencido estas contingencias pero se necesita mucho dinero para seguir en el empeño y ¿los países ricos se han cansado? ¿emplean los recursos en sus naciones? Tampoco estos países pobres dedican mucho dinero, o el poco que tienen, a invertirlo en la salud de sus ciudadanos. Mucha gente joven implica más sexo y los esfuerzos que estamos haciendo para controlar el sida, serán insuficientes. En cuanto a la malaria se necesita más investigación para que las vacunas sean más eficientes.

La conclusión general es que la mejor solución es un descenso dramático de la natalidad en estos países africanos y que los avisos de aumento exponencial no se hagan realidad. Entre las predicciones optimistas, (las personas que viven en las ciudades tienen menos hijos y Europa buscará fórmulas que eviten la inmigración) y las pesimistas, (no hay suficientes recursos para atender a tanta gente), viven millones de personas. Jeremy Farrar del Welcome Trust, una ONG dedicada a la investigación médica, lanza un mensaje al mundo entero “estamos en un momento que nos demanda escoger caminos”.

Y vuelvo al obispo de este pequeño país africano ya que no creo que la mejor senda sea que las mujeres tengan muchos hijos… en esa zona del mundo pues en otras, como España, otro gallo cantaría. Pero recuerdo con vergüenza que en mi niñez Franco premiaba a las familias con más hijos. Los que se llevaban la palma eran matrimonios con más de 20, de una sola mujer, y aquello, aunque eran otros tiempos, me parecía ya indignante pues se parecía demasiado a una feria de ganado.

 

 

El equinoccio de otoño

Vivimos momentos confusos a todos los niveles: sociológicos, políticos económicos y religiosos. He leído una frase de Gilda Radner que me ha parecido apropiada a estos tiempos:”Me hubiera gustado un final feliz pero he tenido que aprender que algunos poemas no riman y que algunas historias no tienen un comienzo, un centro y un final diáfanos. Y esto es la vida: no saber, tener que cambiar, buscar el momento más adecuado para hacerlo sin conocer el resultado final”.

         Los urbanitas vivimos a espaldas del campo pero el 22 de septiembre se celebra el equinoccio de otoño, una fecha en la que la noche y el día se dividen en partes iguales. Pero también es un periodo de grandes cambios pues se recogen las cosechas en las que teníamos puestas todas nuestras esperanzas. Sequía, granizo, trombas de agua, incendios… han dado al traste con muchas de  nuestras ilusiones y, como la lechera que dejó caer el cántaro al suelo, debemos empezar de nuevo.

         Y es un buen momento para hacerlo porque partimos de un campo yermo que espera ser trabajado para dar fruto. No vale quejarse de situaciones anteriores pues se trata de nuestra subsistencia y tampoco debemos renunciar a la esperanza de un tiempo mejor y más fructífero.

         En la vida espiritual también hay fechas que nos invitan a volver a comenzar con ilusión renovada. Si no llueve tenemos que pedir al Hacedor que nos mande su gracia para que no muera nuestro espíritu. Si hemos tenido pocos logros en este periodo no tenemos más que mirar a nuestro entorno y ver a personas que han perdido todo pero siguen confiando en el cielo. Si vamos de pesca y los peces no pican hay que esperar que llegue el momento propicio.

         Tengo una amiga que dice que la vida es como una jornada de pesca ya que vivimos en aguas turbias, que nos llenan de cuestiones y no tienen respuestas claras. Nos movemos por la orilla del río esperando tirar la caña a un lugar más poblado sin saber si cogeremos un pez escurridizo que se nos escapará de las manos

A todos nos gustan los días soleados que nos dejan ver el horizonte. Ella creía que la felicidad estaba en andar por buenos caminos, en mantener todo bien iluminado y bajo control. Pero con los años descubrió que la vida llega feliz y triste, llena y a la vez vacía y que hay que aprender a vivir en este ambiente de incertidumbre. Es entonces cuando descubrimos sendas más creativas y vemos la existencia desde nuevos puntos de vista.

De nuevo recojo el símbolo del pez pues vive como nosotros en unas aguas que le llevan, si la corriente es grande, a lugares que desconocía. Como ellos tenemos que encontrar nuestra vida dentro de este mundo misterioso y avanzar junto a nuestras penas y miedos, escuchando a los que caminan a nuestro lado. Debemos aprender a convivir con la hondura de nuestras dudas y a nadar en este entorno con coraje. Hay belleza en el barro, los budistas creen que en ese cieno crece la flor de loto y es en este mar de la vida donde tiro mi caña… y espero a que me llegue la gracias. El equinoccio de otoño nos abre a un nuevo tiempo lleno de posibilidades no dejemos que se nos escapen.

Los Amish crecen en número

A muchos occidentales nos parece mentira que una secta, los Amish, vean incrementados sus números cuando se muestran reacios a casi todo lo moderno. Se calcula que son 310.000 un número que se incrementa en un 150% frente al de hace 25 años cuando se pensaba que estaban en vías de extinción. Es una cifra enorme si pensamos en su método de vida.

Es frecuente verlos por las carreteras en coches tirados por caballos, sus casas no cuentan con televisión ni frigorífico mientras que su vestimenta nos hace pensar que estamos en el siglo XIX pero son familias unidas, con matrimonios tempranos que cuentan con numerosos hijos (la media es de 7). Su educación termina pronto pues los jóvenes aprenden un oficio de sus padres.

Pero la vida cambia para todos y cuando antes sus tierras estaban rodeadas de un ambiente rural ahora se encuentran con fábricas y pueblos cercanos. Muchos han tenido que abandonar la agricultura para seguir otros caminos más productivos. Concretamente una de sus comunidades se ha hecho famosa por la construcción de cenadores y pérgolas para jardines lo que les ha obligado a utilizar ordenadores y teléfonos para contestar a los pedidos. Otros negocios que han emprendido son supermercados, panaderías o catering para las empresas. Se calcula que hay más de 2000 empresarios con éxito, algunos millonarios, en la zona de Lancaster.

De esta forma internet está entrando gradualmente en sus comunidades ya sea mediante tarjetas de crédito, teléfonos celulares o servicio de taxis. Los jóvenes no están autorizados a utilizar sus teléfonos en las actividades eclesiales o en sus casas, simplemente pueden recibir mensajes pues hay una línea muy definida entre el trabajo y el hogar. Pero los límites no están siempre claros ya que conectar una casa a la electricidad pública está prohibido pero muchas están electrificadas mediante generadores o paneles solares. Incluso han montado una empresa de taxis con conductores, que no son amish, para no violar la norma de no tener coche propio.

Algunos están preocupados por estos cambios que les llevan al no cumplimiento de muchas leyes previas. Ven a los hijos obsesionados por el teléfono pues les alejan de la comunidad y viven individualmente. Llego a la conclusión de que en todas partes cuecen habas pero a la vez me admiro de que algunas personas sean fieles a sus creencias a pesar de que se vean enfrentadas a los signos de los tiempos.