Invictus

Estuve ayer en el cine para ver Invictus y reconozco que salí con la moral muy alta. La película, para quienes no la han visto, trata del primer año de la presidencia de Sud Africa de Nelson Mandela. Reconozco que fui con pereza pues la cinta que se había construido en torno a un partido de rugby no me atraía pero estaba equivocada.
¿Cómo es posible que alguien, condenado a una celda de dos metros por dos y medio durante décadas, pueda, no sólo perdonar, sino pedir la colaboración de sus carceleros a la hora de gobernar el país? Eso es lo que hizo Mandela apoyarse en negros y blancos para terminar con los revanchismos esperados en una vuelta de la tortilla.
Al terminar la sesión me vinieron a la mente otros dos personajes excepcionales que como Mandela pertenecían a colectivos marginados. Uno de ellos es Mahatma Gandhi que en la India ocupada por los ingleses intentó poner paz en las diversas facciones en las que se había fracturado el país. Su figura ascética, su renuncia a los bienes temporales y su aceptación de todos los seres humanos con independencia de sus creencias le convirtieron en un personaje mítico. Desgraciadamente este tipo de personas no son bien acogidas entre los grupos revolucionarios con lo que pagó con su vida sus esfuerzos integradores.
El último del trío que quiero mencionar es el pastor negro norteamericano Martin Luther King que vivió una época de extremada violencia contra los negros. Se puso al frente de una protesta generalizada contra la segregación que le produjo el arresto y el incendio de su casa pero consiguió finalmente una declaración en 1956 del gobierno que la declaraba ilegal. King fue, como Gandhi, un defensor de la desobediencia civil no violenta, de la justicia y de la vida para todos pero sus logros terminaron cuando un segregacionista blanco terminó con su vida en 1968.
La memoria de estas tres personas debe servirnos de acicate para terminar con las diferencias en nuestros países ricos y tratar de ayudar a los que viven fuera de nuestras fronteras y que son menos favorecidos por la vida.

La princesa rubia

Todas mis nietas pequeñas, cuando hay ocasión de un regalo, piden cosas de princesas y que sean de color de rosa, algo que por lo visto se ha extendido como la pólvora. He relacionado este hecho con un concierto que la Asociación Hispano- Británica ha organizado hoy en memoria de la Reina Victoria Eugenia ya que se había celebrado reciéntemente el 40 aniversario de su muerte.
Esta princesa de cuento, rubia y bellísima, era una nieta muy querida de la reina Victoria de Inglaterra. Muerta su abuela la convidaron cuando tenía 18 años en 1905 a una cena en palacio en honor del joven rey de España, Alfonso XIII que buscaba princesa casadera para contraer matrimonio. La pareja se entendió y se casaron en 1906 ante la oposición de la madre del rey que no veía con buenos ojos a una protestante que podía transmitir la hemofilia a los herederos.
Hasta aquí el cuento de hadas es perfecto, un cuento del que despertó la princesa, ya reina, el día de su boda. Un anarquista, rico y culto, Mateo Morral decidió acabar con la vida de la joven pareja a los que arrojó una bomba, desde un balcón, dentro de un ramo de flores. El destino quiso que el bulto tropezara con los cables del teléfono desviando su trayectoria y cayendo sobre la multitud causando 30 muertos. El traje blanco de la novia quedó manchado de la sangre y su alma tintada por el horror del espectáculo.
No debió serle fácil adaptarse a un país tan distinto del suyo y bastante más atrasado. Tuvo que aprender el idioma y convertirse al catolicismo. Pero lo peor fue que dos de sus hijos, uno el príncipe heredero, nacieron con hemofilia y murieron jóvenes mientras que otro, quedó sordo por una enfermedad. Proclamada la república la pareja real, con problemas hacía tiempo, se separó yendo la reina a vivir de nuevo a Inglaterra. Pero el destino quería que fuera una emigrante eterna ya que cuando se declaró la II Guerra Mundial la invitaron a exilarse escogiendo como residencia, Lausanne en Suiza.
Mis nietas no entenderán que las princesas no vengan siempre envueltas en color de rosa y que los príncipes puedan un día abandonarlas pero ya tendrán tiempo de aprenderlo ¡De momento que sigan soñando!

La jubilación retrasada

Tengo la impresión de que los seres humanos no aplicamos la lógica de nuestras economías familiares a las cuentas del estado. Cualquier recorte ya sea de sueldo, de pensión, de ayuda al pago de las medicinas…. está mal visto pues consideramos que todo nos es debido. Me parece que los ciudadanos no somos conscientes de que la caja de la nación es equivalente a la nuestra y que no debe salir más dinero del que entra, porque al final se paga con la ruina del sistema. Desgraciadamente en ella estamos.
Una política manirrota nos ha sumergido en una deuda externa astronómica que tenemos que devolver. Muchas empresas con la crisis han tenido que cerrar con lo que los ingresos del estado, entre ellos los de la Seguridad Social, han disminuido. El buen nivel de vida y la baja natalidad han hecho que la media de edad de los españoles haya subido a cifras altas donde el gasto sanitario se dispara y las contribuciones de los que permanecen en el mercado de trabajo, que disminuyen, son insuficientes para pagar las pensiones.
¿Cómo hacer frente a esta situación? Me temo que la jubilación retrasada será sólo la primera medida de una fuerte política de reducción de gastos ya que lo contrario sería peor y podría conllevar nuestra expulsión de la UE . Dentro de poco veremos la congelación de los salarios de los funcionarios públicos (estamos en una proporción altísima sobre todo en Extremadura y Andalucía), si no es una disminución, y la contención de los dividendos o de otro tipo de rentas. El bolsillo de todos los españoles tendrá que pagar los agujeros que nos ha dejado la crisis. Pensar lo contrario es vivir una utopía según la cual al estado le llueve el dinero del cielo, cuando el único que le entra es el que le damos todos los españoles por vía de impuestos.

Juan Pablo II se flagelaba

Acabo de leer en la portada del Mundo virtual que Juan Pablo II se mortificaba con ayunos extremos, durmiendo desnudo en el suelo y flagelándose con una cinta que siempre le acompañaba en sus viajes. Es una noticia que aparece en un libro del postulador de su causa de beatificación, Sladowir Oder, y que saldrá muy pronto a la venta en Italia bajo el título de “Por qué es santo”.
Reconozco que si la santidad de un individuo es porque martiriza su cuerpo no me interesa, creo que responde a una espiritualidad antigua que consideraba el cuerpo como la cárcel del alma. Es una espiritualidad ajena a Jesucristo que gozó con la comida y la bebida y no hay ningún texto en los evangelios que hable de mortificaciones buscadas ¡Bastantes trae la vida sin tener que salir a su encuentro!
Hoy, que se habla tanto de ecología nos podemos dar cuenta de que la creación, que Dios vio era buena, está llena de semillas de su Creador. Nosotros mismos somos las olas que emergen de ese mar que es Dios mismo, unas olas que vienen envueltas en agua, sal y espuma que sería el cuerpo, mientras que la fuerza con la que rompen en la orilla, la ponen el espíritu y la voluntad.
Me temo que la prensa hará eco negativo de la noticia y lo entiendo. Pienso que estas prácticas, aunque los que las hacen consideran que acercan a Dios lo que por supuesto respeto, no nos deja en buen papel a los cristianos. Detrás de ellas se puede ver la imagen de un Dios sádico que se complace con el sufrimiento de su criatura y de un hombre desinteresado por los problemas de un mundo que sufre. El mayor sacrificio es trabajar sin descanso para mejorar los problemas de nuestro entorno, renunciar al ocio, ceder de nuestro tiempo, escuchar al que sufre, levantar la voz en defensa del que no la tiene, acariciar al enfermo y al anciano, enseñar al niño…
Mil veces he oído que estas prácticas ascéticas equivalen al esfuerzo de preparación de los atletas y que hay que aprender a dominar el cuerpo pero no me convence. El que se tiene que levantar de madrugada para ir al trabajo o para atender al hijo que llora también tiene bien controlado un cuerpo que agradecería más horas de sueño. Un ejemplo de los mil que podríamos poner.
¿Hay alguien que me ofrezca otros argumentos que me puedan convencer?

Problemas económicos para la Iglesia Anglicana

La crisis que estamos viviendo no deja títere con cabeza y ahora nos enteramos que la iglesia anglicana tiene muchos problemas. Están pensando, como en el régimen laboral de nuestro país, que las jubilaciones se retrasen ya que no se podrán pagar las pensiones en caso contrario.
El lugar más emblemático es el de la diócesis de Winchester, una de las más antiguas del Reino Unido, ya que ha tenido que suprimir muchas capellanías y parroquias por falta de fondos para pagar a sus titulares. Incluso ha puesto en venta una casa del siglo XVII que tiene en el condado de Hampshire para pagar las deudas.
¿Qué ha sucedido para que unas finanzas prósperas hasta hace muy poco hayan colapsado? Parece que detrás de estas penurias está una mala administración de los fondos pues invirtieron en la bolsa cuando todo subía y ahora se encuentran que han perdido una buena parte del capital invertido. Al día de hoy, cada diócesis tiene que pagar al sistema central de pensiones per capita 7571 libras anuales, una cifra que en el 2003 era la mitad y que tiende a subir.
Para corregir futuros errores se ha puesto al frente del sistema a un cuerpo de expertos que ha redactado un escrito según el cual: “Incluso en el escenario más optimista, la escalada de los costes es tan grande que pensamos no se podrán absorber. Hace falta que se instrumente un foro de diálogo en toda la Iglesia”. El próximo sínodo llevará la propuesta de un retraso en la jubilación y contratar a los clérigos por un tiempo parcial. También parece que se le pedirá a cada diócesis que contribuya con 8 millones de libras este año aunque hay una creencia generalizada de que esta cifra se convertirá en un pago anual. Pero ¿dónde van a encontrar las diócesis este dinero cuando ya están en números rojos? Tendrás que ser los parroquianos los que echen una mano.

Conferencia del Dr. Fuster

Ayer tuve la suerte de escuchar al Dr. Fuster, un famoso cardiólogo español que alterna su trabajo entre Nueva York y Madrid, en un colegio de la capital. Su propósito era mentalizar a los oyentes de las causas que producen los infartos cerebrales y de corazón.
Parece que los factores que los producen son: tensión alta (los valores que nos dio fueron un máximo de 120/ 80 para los menores de 50 años y de 140/80 para los mayores de esa edad), diabetes, colesterol (del malo que es el LHL no se debe superar el 70 mientras que del bueno DHL se debería de contar con un mínimo de 80), fumador o bebedor y la falta de ejercicio físico (aconseja un mínimo de media hora diaria al menos 5 días a la semana). La medida de la cintura para los varones no debe pasar de los 100 centímetros y en las mujeres de los 80cm.
Proyectó en la pantalla la manera en la que se producen los infartos, mucho más frecuentes y nocivos a nivel cerebral, ya que van destruyendo nuestra capacidad cognitiva. Las altas cifras del colesterol malo son en un 75% genéticas pero es saludable cuidar la alimentación y tomar medicinas que lo reduzcan, cuando no se consiga disminuir de otra forma. En un gráfico vimos que las células del colesterol bueno fagotizan a las del malo, salvo cuando son demasiado numerosas. En ese caso son ellas las que se suicidan y al morir sueltan una sustancia que empeora el proceso.
Un oyente le preguntó por el consumo de alcohol a lo que contestó que dos vasitos de vino diarios son buenos en los varones y uno en las mujeres (parece que sintetizamos mejor algo que no recuerdo lo que era). Sin embargo no lo suelen recomendar por la tendencia del personal a pasarse de la raya.
Nos habló del costo astronómico de la medicina y de la necesidad de gastar en prevención que es más barato (se calcula que un tercio) y mejora la vida de las personas. Forma parte de un comité de sabios en el que hay, junto a médicos, economistas y sociólogos. Al hablar de estas cifras de ahorro, un economista levantó la voz para decir que para una nación no hay ahorro, ya que los infartados acaban muriendo antes y dejan de consumir medicinas. La frase, aunque cierta, rondaba el humor negro.
Los pacientes que han sufrido un infarto deben tomar 3 medicinas diarias con un coste que cifró en 2 dólares (inalcanzable cifra para los países menos desarrollados donde la mortalidad cardiovascular es igual de elevada que en los países ricos). Comentó que esta próxima a salir, una polipíldora que engloba a los 3 fármacos y que abaratará su coste a menos de la mitad.
En los niños aconsejó, facilitar el ejercicio físico pues los juegos de antaño en el patio se han sustituido por la play y el ordenador y condimentar comidas con menos grasas y azúcar. Parece que el alcalde de Nueva York multa a los restaurantes de la ciudad que no condimentan con aceite de oliva y quiere que reduzcan la comida que aparece servida en los platos. En su ciudad el porcentaje de obesos es altísimo con el costo para la comunidad que ello supone. En los mayores, mentalizar a las personas que si no cumplen estos consejos están conviviendo con una bomba de relojería en su interior que puede estallar en cualquier momento.
Como la conferencia fue larga, algunos se escaparon a fumar al patio y es que nos dijo el doctor que todo el mundo se escuda en que todo eso le pasará a los otros, pero … no a nosotros. Después de escuchar sus palabras yo cumplo mi papel de altavoz por si alguno me escucha y mejora su futuro nivel de vida.

Consejos para sobrevivir un terremoto

Nunca se sabe donde se pueden formar terremotos y es bueno conocer las pequeñas cosas que podemos hacer para salvar la vida. Por Internet me han llegado una serie de consejos que llaman el triángulo de vida. La idea es que cuando un edificio colapsa se cae el techo sobre los objetos o muebles que tiene la habitación pero deja un espacio libre a su lado que es este triángulo de vida. Ni que decir tiene que cuanto más grande es el espacio, mayor el hueco que deja libre. Parece que los edificios de madera son, los que al caer, dejan mayores zonas vacías con lo que las posibilidades de supervivencia son mayores.
Los consejos suponen no colocarse debajo de camas, mesas o sofás sino junto a ellos en posición fetal. La misma norma se debe aplicar cuando viajamos en coche, hay que salir del automóvil y colocarnos tumbados a su lado. Nunca debajo de una puerta que nos aplastaría bajo su peso y no intentar bajar por las escaleras que es uno de los lugares más peligrosos de las casas. Hay que intentar colocarse lo más en la periferia posible de un edificio para que el derrumbamiento no bloquee nuestra salida.
Espero que ninguno tengamos que atravesar por una situación tan dolorosa como la que ha sufrido Haití pero seguir estos consejos puede hacer que salvemos la vida

Malasia, quema iglesias y templos

Los problemas han tenido su origen en la sentencia del tribunal superior de justicia de Malasia que autorizaba el nombre de Alá a ser utilizado por los cristianos. Nada que objetar, ya que el vocablo designa la palabra Dios en su lengua lo que la vecina Indonesia admite, pero no lo ha visto así una parte minoritaria de la población.
El alto tribunal ha tenido que dar marcha atrás tras la quema de una decena de iglesias, un convento y un templo Sikh en Kuala Lumpur. El primer ministro Najib Razak ha condenado los ataques y ha ofrecido compensación económica a la vez que ha aumentado la protección de los templos.
Dado que muchos grupos musulmanes, algo muy positivo, han publicado que no había nada que objetar al uso de Alá para hablar de Dios en las religiones abrahámicas, los comentaristas buscan razones políticas. Parece que el gobierno del actual presidente se ha debilitado mucho en los últimos meses y la oposición le acusa de debilidad frente a un partido ultraderechista en el gobierno que pretende defender la identidad musulmana malaya. De hecho, intentó no condenar a un grupo musulmán que ofendió los hindúes cortando la cabeza de una vaca y se le acusa de negligencia por no haber parado la quema de los templos en esta última oleada de violencia.
Sus detractores consideran que esta política permisiva puede incrementar este tipo de actos tan perniciosos en todas partes que ahuyentan el capital extranjero y al turismo. Hoy, Malasia aparece ante el mundo como un país tolerante que prospera económicamente y la mayoría de sus habitantes quiere que así continúe pero cuando los intereses del poder andan en juego… todo vale.

El colapso de la Iglesia francesa

Así titula La Croix un artículo, en el que ofrece las cifras de una encuesta cobre los católicos en el país vecino que me parece pueden ser de interés para nosotros ya que el resultado da mucho que pensar.
Mientras que en 1965 el 81% de los franceses se declaraba católico esa cifra había disminuido al 64% en el 2009. Todavía se encoge más la cifra de asistencia a la misa dominical que pasa, en este mismo periodo de tiempo, del 27% al 4,5% (el país católico con el peor porcentaje del mundo) aunque el 15% reconoce que va a la iglesia una vez al mes.
En lo que respecta al nivel doctrinal el 63% de los católicos considera que todas las religiones son iguales; el 75% piensa que la Iglesia debe cambiar su política sobre la contracepción y el 68% dice lo mismo sobre al aborto.
En cuanto a la comunión con el Romano Pontífice las cifras tampoco son muy halagadoras pues sólo el 27% cree que Benedicto XVI está defendiendo “bastante bien” los valores del catolicismo mientras que otro 34% piensa que lo hace “bastante mal”.
El núcleo de los católicos practicantes tiene una media de edad superior a la del país y se centra en el norte de Francia entre las clase sociales más altas (18% de obreros frente e un 32% de empleados y profesionales), una composición que se deja ver en el partido al que votan los católicos, que suele ser de derechas o de centro.
Algo a tener en cuenta es que la religión sigue impregnando el famoso tercer círculo: nacimiento, matrimonio y muerte y que un 54% se siente muy unido a las raíces cristianas de su país, algo que consideran forma parte de la identidad de ser francés.
Ante los que acusan al Vaticano II se ser el culpable de este bajón en las cifras, aseguran que es todo lo contrario, ya que los números se estabilizaron tras el concilio y sólo a partir de 1970, cuando se vio que no se avanzaba en el aggiornamiento, es cuando volvieron a bajar.
Reconozco que estos estudios me hacen pensar, busco culpables y no los encuentro, a la vez que me pregunto si el catolicismo debe ser para una minoría o se debe extender a una masa mayor. Me gustaría conocer la opinión de otras personas más versadas en estos temas

Avatar

Me da vergüenza confesarlo, pero vi anoche la película Avatar (en un cine con gafas especiales) y… no me gustó nada. Es más, me aburrió pues estaba deseando que terminara una lucha disparatada que no tenía fin. Reconozco que no soy partidaria de las cintas de ciencia ficción pero ante los consejos laudatorios de parientes y amigos decidí aparcar mis aficiones y comprar las entradas.
La película se podría catalogar dentro de una de vaqueros modernizada, pues el argumento es el mismo. Occidental infiltrado para hacerse amigo de los indios que se enamora de la hija del jefe, se casa con ella y decide quedarse con los indígenas que son buena gente. Nada nuevo por el lado del argumento. La novedad es que tanto vaqueros como indios tienen algo de Superman ya que la batalla se da sobre todo en los cielos, todo vuela. Por el lado de la ciencia unos complicados aparatos metálicos, por el de la ignorancia, unas cabalgaduras míticas que recuerdan a los dinosaurios de antaño.
Tampoco los efectos especiales me parecieron tan extraordinarios aunque la recreación de una naturaleza paradisiaca si resulta muy bella. Las formas, el color y la fantasía componen magníficos cuadros.
El Observatore Romano ha criticado su visión ecologista pero me parece que detrás del sentimiento de los alienígenas lo que aparece es el típico animismo de muchos pueblos africanos y de otras culturas, que todo lo ven inspirado por un espíritu. Al fin y al cabo es un tipo de espiritualidad, algo que no exhiben los invasores occidentales.
No estaba de mal humor, había cenado bien (ni mucho ni poco), fui en buena compañía… no encuentro motivos que me influenciaran para esta valoración negativa. Lo siento, debo de ser uno de los pocos terrícolas que no ha vibrado con la película. Dicen que así será el cine del futuro pero espero que los realizadores escojan temas que puedan tener algún interés.