Cajón de las ilusiones

¡Imposible, abuela! Así recibían mis nietos mayores la noticia de que me convertía, de la noche a la mañana, en bloguera y tengo que decir que yo misma comparto su sorpresa. No he participado nunca en un chat y cuando he entrado en alguno me sorprendió el nivel de agresividad que mostraban los contertulios pero […]