Ganamos a Italia

Todos los españoles saben que hablo de fútbol, un deporte que siempre me ha gustado probablemente porque era la única mujer entre un numeroso grupo de hermanos y, correr detrás de una pelota, era lo único que me libraba del ostracismo. Hoy, como espectadora, encuentro bellísimos los grandes campos con su hierba reluciente, las gradas llenas de personas haciendo dibujos, la liturgia cuidada del césped y los dos equipos luchando con nobleza por conseguir la victoria. Un espectáculo que a veces se empaña con los violentos y borrachos que en todos los colectivos los hay.

            Este tipo de juegos sirve para visualizar lo que tiene que ser una comunidad en donde todos los miembros tienen un papel que jugar y donde el sacrificio personal va en beneficio del grupo. Así los defensas hacen una labor poco espectacular que demanda la destrucción del juego del equipo contrario lo mismo que pasa con los delanteros que con frecuencia tienen que ceder el balón a otros, mejor situados, para que metiéndolo en la red se llenen de gloria.

            Pero en los partidos internacionales mi gozo es mayor pues veo las gradas inundadas de personas que llevan la bandera española ondeando en la mano o pintada en el rostro. Todos, con independencia de la región a la que pertenezcan, quieren que ganen nuestros colores  y alienten y chillan para motivar al combinado nacional.

            Este año muchos periódicos ingleses han cargado con nuestra selección diciendo que el problema de que España nunca pasara de cuartos estaba en que los jugadores no se sentían españoles con lo que no rendían todo lo que se podía esperar de ellos. Nuestra victoria desmiente esos análisis mezquinos ¡Y si una victoria de España en el europeo de fútbol sirve para que los españoles nos consideremos miembros de un mismo equipo! Una razón más para que me guste este deporte.

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One Response to “Ganamos a Italia”

  1. No hay como proponerselo para sacar una buena moraleja se trate de lo que se trate y eso que en este caso no habia ningun jugador llamado Lucas,ni tampoco entre los once habia seleccionada ninguna jugadora.Pero el exito de ESpaña contra Italia valia la pena de resaltarlo porque el encuentro sabia a Derby europeo, a eternos rivales, porque es evidente que los españoles no miramos mucho en la peninsula de la “bota” y hacemos bien porque hay mucho que admirar.Afortunadamente que fueron los Reyes quienes nos presidieron porque siempre nos traen suerte.

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