La humillación de la Navidad

Parece raro hablar de humillación y colocar el término antes de la palabra Navidad pues todo el mundo piensa todo lo contrario, es el momento de la alegría de la exultación, del regalo. Pero los ejemplos que veo a mi lado últimamente, han llevado mi pensamiento por otros cauces, aunque debo reconocer que la idea me viene sugerida por un artículo que he leído en el National Catholic Reporter.
¿Qué pasa cuando estás en una cuna? La mayoría de las veces el bebé es tratado con cariño pero no siempre, ni en todas partes. No es lo mismo nacer niño que niña, ni ser el primero o el último de muchos hermanos. Pero con indiferencia del amor con que se le cuide, la realidad es que el recién nacido, depende de todo el mundo para cumplir la menor de sus necesidades. Si quiere moverse, comer, rascarse, mudarse… hay alguien que lo tiene que hacer por él, prácticamente sólo le está permitido moverse un poco, reír o llorar.
Parece que en un niño pequeño estas limitaciones no tienen importancia, sobre todo porque no se entera, ni ha conocido una situación anterior de plena libertad. Dicen que los ciegos de nacimiento sufren menos que los que han visto, ya que no conocen lo que se pierden con su ceguera. Pero ahora pongámonos en el lugar de una persona mayor o enferma que ha sido dueña de sus actos y de repente, de la noche a la mañana o paulatinamente, se ha visto reducido a la dependencia de los demás. Si la situación es esporádica se encontrará con familiares y amigos solícitos a su lado pero si es irreversible o de larga curación, ese número irá decreciendo.
Acompañado o solo, la situación es muy dura porque el enfermo tiene la sensación de que el mundo se aleja y de que su yo, se ha diluido en un tú o en un vosotros, que son los que deciden por él. Y eso me ha hecho volver a pensar en esos epítetos grandiosos que siempre usamos para Dios y Jesucristo, el Todopoderoso, el Rey de toda la tierra… y le veo en la cuna, indefenso, en manos de sus padres, incapaz de la menor acción. Incluso tiene que ir a Egipto para huir de la muerte, como todos los que tienen que mudarse a hospitales, que por muy agradables que sean no suponen el hogar soñado.
¿Pensaría Dios lo que suponía su encarnación? ¿Sabía que ponía su yo en manos de los hombres? ¿Era consciente de la dureza de su decisión? La Navidad es el primer acto de una historia que termina en otra cuna de madera, donde ya no tiene ni el cuidado solícito de su madre.
Estos días son un buen momento para acordarnos de todos aquellos que están yaciendo en una cuna y que ven como todo el mundo alrededor hace planes: sale de compras, bebe champagne, se va a esquiar… ¡Qué dura puede ser la Navidad para muchos!

Discussion area - Dejar un comentario






He leído y acepto las condiciones generales y la política de privacidad


Información básica sobre protección de datos
Responsable: REVISTA REINADO SOCIAL 21RS (más info)
Finalidad: • Gestión de la adquisición del producto, suscripción o donativo, así como la tramitación de los mismos.
• Envío de comunicaciones relacionadas con el proceso de compra, las suscripciones o los donativos.
• Envío de comunicaciones y ofertas comerciales, por diferentes medios, incluidos los medios electrónicos (email, SMS, entre otros). (más info)
Legitimación: Ejecución de una compra online, suscripción o donativo. (más info)
Destinatarios: No se cederán datos a terceros, salvo obligación legal. (más info)
Derechos: Acceso, rectificación, supresión, cancelación, y oposición. En determinados casos derecho a la limitación del tratamiento de sus datos. (más info)
Información adicional: Puede consultar toda la información completa sobre protección de datos a través del siguiente enlace (más info)
Los enlaces de (más info)