Pagan justos por pecadores

Las recientes informaciones sobre el comportamiento de directivos de Oxfam con prostitutas en los locales de la ONG en Haiti, han hecho que conductas semejantes aparezcan en otras fundaciones sin ánimo de lucro. Médicos Sin Fronteras ha confesado algunos casos en los países donde trabajan también lo ha hecho Save the Children mientras que Acción contra el Hambre contrató a Roland van Hauwermeiren, que había sido despedido tras desvelarse los hechos de Haití.

Estos actos demuestran que se carece de información sobre las personas que se contrata y han tenido cargos previos en otras fundaciones, a los que incluso se les ha dado una salida honorífica para evitar el escándalo.

Inglaterra es uno de los países con más ONGs y también una nación a la que no le salen las cuentas y algunos políticos piensan que prescindir del 0,7 que es lo que dedican a la ayuda a los más desfavorecidos, ayudaría al presupuesto. Por otro lado, los Estados Unidos van a cambiar la legislación tributaria y puede afectar a los 390.000.000.000.000 $ (una cifra que no sé manejar) que este país dedica a la ayuda humanitaria, principalmente mediante donantes individuales. Y el peligro viene de un cambio, para simplificar el IRPF, que supondrá una reducción de la cantidad donada que se calcula bajará del 21% al 9%. Algunos colectivos van a sufrir más que otros pues la clase media, a quien la deducción afecta más tiende a donar su dinero a las iglesias y a los comedores sociales mientras que los ricos se lo dan a universidades y museos.

En todas las naciones se mira con recelo el dinero del impuesto sobre la renta que se entrega para las diferentes asociaciones sin ánimo de lucro, pues consideran que interfiere en el gasto del gobierno. El mal comportamiento de algunas ONGs junto a los deseos de los ministros de Hacienda de que les salgan las cuentas no ayuda a las asociaciones que tienen una historia impoluta. Pagan justos por pecadores

Te quiero

El próximo día 14 los cristianos celebramos el Miércoles de Ceniza y toda la sociedad recuerda a San Valentín como patrón de los enamorados. Pocas cosas tienen en común las dos fiestas y reconozco que ninguna de las dos, ha sido valorada por mí. El inicio de la Cuaresma recuerda al hombre que se tiene que arrepentir y cambiar de vida pero le falta un punto de alegría que es la noción que debe tener siempre el pecador de ser amado por Dios. Tenemos la tentación de darnos golpes de pecho eternos y no saborear el momento presente, el Carpe Diem que hizo famoso Horacio. La conversión siempre es buena pero mira al pasado, apunta al mañana y se olvida del presente

            Por lo que respecta a San Valentín siempre me pareció una fiesta cursi y comercializada, incluso cuando era adolescente y soñaba con que el chico con el que tonteaba me hiciera llegar un recado que manifestara su interés. Pero con la edad he cambiado y me parece un momento maravilloso para decirle a la persona con la que convivimos el amor que sentimos por ella.

            Todos los seres humanos sueñan con ser queridos, respetados y admirados por las personas con las que conviven pero el huerto donde crecen esas plantas hay que regarlo. Séneca decía “si vis amare, ama” lo que en román paladino significa si quieres ser amado, ama, una frase que podía haber pronunciado Jesucristo y que expresa la necesidad de cultivar el amor. El hombre moderno vive apresurado y no tiene tiempo para decir o le da vergüenza que es peor, la palabra te quiero y cuando se rompe la relación siente no haberlo hecho.

            De aquí que estas dos fiestas que coinciden en la semana tienen un punto en común. Por un lado, la conversión a expresar de manera explícita nuestro amor por la pareja con la que convivimos y abrirla en un círculo concéntrico a todas las personas. San Valentín nos da el pretexto para hacerlo y mejorar nuestra vida y la de los demás.

Diyalnet, el directorio religioso turco

¡Que sorpresa se llevaría Kemal Atatürk si se diera un paseo por la Turquía actual! Cuando en 1924 abolió el califato otomano también intentó separar la religión del Estado pues consideró que su país tenía que incorporarse a la modernidad. Pero hoy el directorio de asuntos religiosos, Diyanet, tiene más fuerza que antaño, cuenta con 117.000 empleados y un presupuesto cuatro veces mayor que el de 2006, y pretende regular toda la vida de la sociedad.

            Intenta prohibir temas ridículos como la celebración del Año Nuevo, jugar a la lotería o comprar bitcoins. Las medidas que pretende sigan los varones suponen que no se tiñan los bigotes o no se paseen de la mano de sus esposas. Pero el consejo que más repudio consiguió fue que las niñas deberían casarse a los nueve años, la edad legal en Turquía es 18, como hiciera el Profeta. Tantas fueron las críticas que llegaron a pedir algunos la supresión del directorio que tuvo que pedir disculpas

 Pero estos temas son anecdóticos al lado de lo que hay detrás pues Erdogan utiliza el directorio como una de sus más importantes plataformas y le ha dado el poder de nombrar a los imanes, organizar cursos de Corán para niños, interpretar las normas islámicas y hacer los sermones que las 90.000 mezquitas del país deben pronunciar todas las semanas

Hasta hace poco tiempo Turquía había conseguido abrazar una variedad del Islam compatible con la modernidad, manteniendo sujeto al fundamentalismo, y refrendando la Sharia con menos fervor que otros países musulmanes lo que ha cambiado en los últimos años. Las razones de este cambio están en el mayor contacto que ha desarrollado Diyanet con grupos islamistas extranjeros que hacen una lectura más estricta del Islam.

Turquía está lejos de convertirse en una teocracia pero está cambiando el curso de su historia y ya no aparece como el país que impulsa un Islam moderado frente a sus vecinos más radicales, lo que supone un peligro a la larga para la zona que es un polvorín dispuesto a estallar por una cerilla. No me parece que Diyanet está ayudando a apaciguar los ánimos.

Chile: de Juan Pablo II a Francisco

Cuando Juan Pablo II visitó Chile en 1987 gobernaba Pinochet y más de las tres cuartas partes de los chilenos se declaraban católicos. La Iglesia era muy respetada por su enérgica defensa de los derechos humanos y la visita papal fue usada por la oposición en contra del dictador, las celebraciones fueron masivas. El lema del viaje convertido en un himno fue “ mensajero de la vida, peregrino de la paz”.

            El viaje del Papa Francisco ha sido frío nada que ver con el de su antecesor. Podemos echarle la culpa al tema del obispo Barros pero hay otras razones silenciosas que han hecho que el pueblo chileno haya la espalda a su catolicismo previo. La mitad de la gente no estaba interesada en la visita e incluso criticaba los 11.000.000 dólares que iba a costar el viaje. Una encuesta realizada por el Latinobarómetro considera que menos de la mitad de los chilenos se considera católico una cifra que aumenta al 60% la Universidad Católica en su centro de estudios públicos.

            Lo cierto es que la Iglesia está perdiendo adherentes a lo largo de toda América, incluyendo a los Estados Unidos pero en otros países se produce un trasvase a la Iglesia evangélica lo que no se produce en Chile. En este país la religión se mantiene en los segmentos más pobres de población pero está ausente entre los ricos y los jóvenes mejor educados, algo semejante a lo que ocurre en Uruguay con una historia más larga de secularización. Los sociólogos consideran que este fenómeno se produce en parte por ser el país más rico de la región y el más abierto a las ideas que vienen de fuera. Pero hay que reconocer que tampoco ayudan las revelaciones sobre los abusos de Fernando Karadima y las sospechas de que el episcopado, que no ignoraba los hechos, los tapaba.

            La Iglesia no conecta con los chilenos, ni con católicos de otros países, en temas de la moral sexual. Concretamente en Chile hizo campaña contra el divorcio, que se declaró legal en el año 2004,m y contra las leyes menos estrictas contra el aborto. El pueblo achaca a la jerarquía de estar más interesada por estos temas que por la justicia social y la igualdad.

            La visita del nuevo Papa puede haber sido atractiva por su vida más moderna e interés más pastoral. El tiempo lo dirá pero mucho tendrán que cambiar las cosas para volver las ovejas al redil. Francisco está intentando variar el rumbo pero se estrella contra los muros que le ponen algunos miembros de la jerarquía más interesados en guardar sus prebendas que en el bienestar del rebaño.

Elogio delos jesuitas

Aunque los jesuitas no necesitan elogio, “por sus obras los conoceréis”, no viene mal recordar algunos hitos de su historia. Leyendo un libro de María Elvira Roca que se titula Imperofobia y leyenda negra encontré un apartado que se titula:”La lucha a muerte por la administración de la moral. La destrucción de la Compañía de Jesús” donde afirma que este hecho influyó en la desaparición del Imperio Español. La autora ofrece datos muy significativos para apoyar su argumento.

Fue una lucha abierta por el poder donde los jesuitas, como antaño los templarios, se dejaron matar sin oponer apenas resistencia. Carlos III se dejó engañar en 1767 y decretó la expulsión pues no conocía el valor de la compañía para su imperio. El mundo de la cultura sufrió cuando dejó de existir el colegio de San Pablo de Lima, el colegio Real de San Martín y el colegio del Príncipe, fundado para educar a las élites indígenas. La buena gestión de estos centros permitió la apertura de gabinetes de investigación en historia natural, química y botánica. También se invirtió en libros creando un tesoro bibliográfico con más de 40.000 volúmenes, una cifra inigualable para muchas universidades europeas. A las obras impresas había que añadir muchos instrumentos científicos. Todo esto con la expulsión de los jesuitas fue desmembrado y nunca fue reconstruido.

La música resultó una buena forma de entendimiento entre el viejo mundo y el nuevo. Tan es así que cuando algunos indios huyeron a la sierra se llevaron sus barrocas partituras musicales. A los seis meses de la expulsión en los pueblos misionados, las fundiciones pararon y las siembras se abandonaron como el cultivo del algodón, el tabaco, la vainilla y el aceite de palma. Las reservas fueron repartidas entre el ejército pues “las repúblicas de indios” defendidas por el Derecho de Indias se tenían que acabar. La población indígena fue deportada y erradicada de sus pueblos originales y en las plantaciones murieron por docenas.

El resumen fue que la actividad de los jesuitas generó prosperidad, riqueza y auténtica civilización sin prisa y sin destrucción. Sostiene la autora que esta labor destructiva la llevaron a cabo intelectuales con peluca en nombre del progreso (la Iglesia católica era el enemigo a combatir) pero aparte de los prejuicios había una razón más poderosa: la codicia.

¿Por qué no hemos aprendido en la escuela esta labor de los jesuitas y de otras órdenes religiosas? ¿Por qué seguimos teniendo un complejo de inferioridad cuando hablamos de la conquista de América? Ya el término conquista es peyorativo pero lo siguen comprando muchas personas cuando los españoles nos mezclamos con los indígenas, (algo que no han hecho otros países prefiriendo que los locales desaparecieran del mapa), y les llevamos nuestra cultura y nuestra religión. Hubo abusos, pues siempre los hay, pero hoy toca dar la enhorabuena a los jesuitas y a otras órdenes religiosas por esta labor encomiable e ignorada que ha estado siempre cuestionada.

 

Me too

Ha sido muy comentado el discurso de Oprah Winfrey en la gala de la entrega de los Globos de Oro. Una mujer muy guapa, de raza negra, con unos orígenes humildes que ha sabido a fuerza de trabajo y cualidades llegar al tope de los medios de comunicación. Sus palabras brillantes, con un inglés perfecto y bien entonado han sido en defensa, fundamentalmente de las mujeres, pero también de todas las víctimas del sistema. Tan bien lo hizo que muchos periódicos al día siguiente la veían como posible presidenta de los Estados Unidos, una idea que no le gustó nada al presidente Trump pues ironizó sobre el tema.

            Sus palabras han coincidido en el tiempo con un escrito encabezado por Catherine Deneuve y otras artistas francesas que se quejaban de la campaña contra los varones acosadores pues creían que parte del flirteo entre hombre y mujer dependía de estos  actos. Reconozco que no he leído el documento y sólo lo conozco por los medios.

            Pero a pesar de reconocer mi ignorancia, me inclino más por las palabras de Oprah pues aunque ahora, muchas mujeres que consintieron los avances, se muestren indignadas hay que reconocer que han existido muchos abusos por las personas que ostentaban el poder y podían destruir una carrera o hacer que alcanzara metas más altas si aceptaban el juego sexual.

            Recuerdo en mi adolescencia unos vagones de metro atestados que aprovechaban hombres sin escrúpulos para acercarse a nuestros cuerpos y tocarnos impunemente. Tampoco me gustaban los famosos piropos que muchas veces incluían en sus palabras defectos de las jóvenes o no tan jóvenes que pasaban junto a los piropeadores. Era una moda que ha pasado gracias a Dios.

            No me parece que estas prácticas contribuyan al juego de las relaciones entre los sexos pues nacen viciadas. Es legítimo que el varón trate de demostrar interés en la mujer y viceversa, un interés que debe de parar si el acercamiento no es correspondido. Y ahí nace el problema pues algunos se ven con derechos a satisfacer sus gustos a pesar de que la otra parte le rechace. Todos los días en nuestro país aparece la noticia de una mujer muerta a manos de su pareja, un hecho que me invita a pensar lo que sería en décadas pasadas cuando este comportamiento quedaba impune. Y todavía hoy es una conducta moralmente aceptada en muchos países sudamericanos, africanos o asiáticos.

            Por eso me uno a la campaña del Me too (yo también) pues siento en mis carnes el sufrimiento de estas mujeres, guapas o feas, negras o blancas, pobres o ricas, gordas o delgadas… Y no comparto el documento, políticamente correcto, que han publicado las artistas francesas reconociendo que en este juego del amor valen ciertos avances pero que hay una barrera que no se puede atravesar y es la negativa de una de las partes a seguir adelante.

 

Una enfermedad inoportuna

Lo teníamos todo preparado para que los hijos no se preocuparan de nosotros y para conseguirlo habíamos organizado un viaje, un pequeño viaje que nos permitiera pasar la noche de fin de año fuera de casa. Pero el hombre propone y Dios dispone pues el día antes de salir cogí la gripe con mucha fiebre y tuvimos que anular nuestro programa. Como ya estaban nuestros familiares fuera de Madrid no pudieron acompañarnos, como hubieran deseado, y tuvieron que recurrir a llamadas telefónicas

            Ha sido la primera vez en 50 y tantos años que hemos pasado la Noche Vieja, mano a mano, y que hemos estado durante siete días sin familia alrededor. Como la nuestra es muy grande debo decir, con la boca chica, que nos ha gustado no sentir el ruido de los niños, los problemas de nuestros hijos y nietos (creo que ellos, con mayor motivo, podrán decir que han dejado atrás nuestros achaques que son muchos) pero sobre todo hemos podido saborear la conversación de dos adultos que se quieren y que tienen mucho que contarse. Claro que la conversación la podemos tener todos los días del año pero, por algún motivo que se me escapa, no encontramos tiempo.

            La enfermedad, si se puede llamar así a una gripe, me ha  hecho concebir unos propósitos para el nuevo año distintos de los que había imaginado. En primer lugar escuchar las cosas que intenta decirme mi cuerpo pues con la edad tiene mucho que contar y no siempre es bueno con lo que no le presto atención. Me he propuesto cuidarlo  y mimarlo pues, al fin y al cabo, es la única herramienta que tengo para relacionarme con la naturaleza, con los hombres, con mi familia, con mis amigos y con Dios.

            Y tras esta segunda luna de miel, con mi maravilloso marido, he tomado la decisión de facilitarle la vida, en la medida que me sea posible, y de charlar de antaño y de hogaño, cambiar puntos de vista y pareceres pues, como somos muy distintos, ese diálogo nos favorecerá a los dos.

            Por supuesto, que también han entrado en mis propósitos los de todos los años como adelgazar, hacer gimnasia, rezar más y no incluyo aprender inglés porque no me hace falta y para dedicarme al estudio del alemán soy demasiado mayor. Se preguntarán mis lectores donde entra Dios en estos proyectos y les contestaré que su persona está en mi cuerpo alimentándolo con su aliento de vida y en la persona de mi marido con la que formo una sola carne desde que juramos amarnos siempre. Creo que Dios participa de mis ilusiones pues ¿Qué otros programas podrían ser mejores?

El solsticio de invierno

En el hemisferio norte se celebra el 21 de diciembre el solsticio de invierno que coincide con la noche más larga del año, el día con menos luz. Es como si la naturaleza se quedara suspendida y en espera, un momento privilegiado para meditar lo que supone la oscuridad en nuestras vidas, donde no podemos dejar que triunfen las tinieblas.

En estos días, hasta la Nochebuena, podemos imaginar que nuestra existencia avanza por un bosque cerrado, un bosque que se desnuda de hojas y nos ofrece una alfombra para nuestros pies cansados. La falta de claridad nos obliga a andar lentamente para evitar los obstáculos y esa cadencia permite que nuestros sentidos despierten y sean capaces de descubrir las pequeñas señales que Dios nos manda, las que fuimos incapaces de ver por el exceso de luz

La noche es sinónimo de frío, de soledad y de silencio, unos sustantivos que nos permiten dibujar el mapa de nuestro dolor, meditar en lo que ha consistido: ausencia de compañía, de cariño, de presencia humana, carencia de recursos, de proyectos… En nuestras ciudades hay muchos hogares monoparentales, muchos ancianos y personas que viven en un perpetuo solsticio de invierno a las que podemos confortar. Pero también es un buen momento para pensar en el invierno de nuestra vida espiritual que ha podido ser invadida por la noche oscura de Dios, por la indiferencia o por la duda pero tenemos que tener bien claro que una religión, cuando es verdadera, no está exenta de dudas. En esta noche de tinieblas es el momento de invernar, de cesar toda actividad superflua y de recordar también todos los momentos felices de los que hemos disfrutado

Sólo faltan tres días para que se termine la falta de luz en el mundo occidental.  Los primeros cristianos hicieron que el nacimiento de Cristo coincidiera con las fiestas del Sol Invictus que supone el principio de los días más largos. Los cristianos tenemos la esperanza de que el bebé, nacido en Belén, suponga un renacimiento en nuestras vidas, el fin de las noches oscuras o al menos la esperanza de que contamos a nuestro lado con la presencia de Dios en figura humana, un acompañamiento que mitiga nuestra soledad. Pero hasta que llegue ese momento, hasta que veamos la luz al final del túnel, dejemos que la noche nos invada pues disfrutaremos más cuando vislumbremos la claridad y exclamemos Feliz Navidad.

 

 

La Navidad Ortodoxa

En 1582 el Papa Gregorio XIII aprobó la reforma de un calendario, llamado Juliano, que data del año 45 a. C. y no calculaba bien el tiempo transcurrido desde el nacimiento de Cristo. Muchas naciones europeas adoptaron el nuevo pero otros países tardaron mucho tiempo, como Rusia cuyo cambio lo realizaron los ateos revolucionarios en 1918, aunque las iglesias ortodoxas serbia, rusa y georgiana no lo hicieron nunca de manera que la Navidad se celebra en distintas fechas: el 25 de diciembre con el nuevo calendario y el 7 de enero con el antiguo, trece días más tarde.

La globalización ha afectado a estos días pues en varios países ortodoxos la Navidad se celebra por partida doble. Éste es el caso de Ucrania, Eritrea, Líbano, Moldavia y Bielorrusia que reconocieron el 25 de diciembre como fiesta nacional, por influencia extranjera, aunque las celebraciones son más frugales que en occidente. Una costumbre para mí desconocida es que en Nochebuena las familias ucranianas arrojan paja debajo de la mesa en recuerdo del pesebre donde nació Jesucristo. También la costumbre tradicional en la comida de Nochebuena es contar con doce platos vegetarianos, la “pobre kutia”, mientras que en la Navidad se celebra “la rica kutia” que incluye diversas carnes.

Algunas personas no están de acuerdo con esta doble celebración porque supone un mayor gasto y no están por la labor. ¿Qué pasará con el tiempo?

 

Drones y sanidad en África

He estado escuchando una conferencia en TED talks sobre una empresa, Zipline, que ha montado un sistema, en las afueras de Kigali, para proveer de medicinas a muchos hospitales africanos con una tecnología muy avanzada y hasta hace poco inimaginable en estos países. El sistema utiliza drones de una manera única en el mundo y está auspiciada por el presidente de Ruanda y su ministro de Sanidad.

            Empezaron por la sangre pues el país necesita 80.000 unidades al año de diferentes tipos que tienen que tener a mano los centros médicos pues, la urgencia del momento, no puede esperar. Mandan un whatsapp con lo que necesitan a la central que tienen, a no mas de 100 km que es el radio de influencia. En su momento empezaron con sangre pero el servicio se ha ampliado a más fármacos. ¿Cómo funciona? Una vez recibido el mensaje los empleados lo colocan en un Zip que es como se llaman estos drones que se aceleran de cero a 100 km/h en pocos minutos. Cuando llega al hospital despliega un paracaídas de papel en el que va enganchada la medicina y se vuelve al inicio. Nunca se pierden puesto que están monitorizados desde la base y se anuncia la llegada del paquete para que estén atentos a su llegada.

            El servicio permite un gran ahorro de costes ya que los hospitales no deben mantener un stock de medicinas que, como la sangre, caducan tras un periodo de tiempo corto. De hecho, en los últimos nueve meses no ha caducado ninguna bolsa en cualquiera de los hospitales que están utilizando este servicio.Pero si importante es la no caducidad y la llegada de los fármacos mucho más es la vida de los pacientes. El caso de los partos que se complican es un ejemplo palpable de que la vida de la madre que sangra está en peligro y se necesitan para salvarla muchas bolsas de sangre. El reportaje ofrece la vida de una mujer a la que hubo que hacerle, transfusión tras transfusión, y salieron con vida tanto ella como su bebé.

El sistema que no es costoso nos lo ofrece África. Hace algunos días el ministro de Sanidad de Tanzania anunció que iba utilizar la misma tecnología para atender con un amplio campo de productos médicos a 10 millones de personas, las que viven en las zonas más remotas del país y cuentan con hospitales rurales.

La tecnología se puede abrir a otros campos como la agricultura o el comercio por Internet y lo más importante resulta que todo el personal es local tanto sus ingenieros como sus operadores. Han conseguido dominar una tecnología complicada que muchas empresas grandes de occidente no tienen todavía.

Muchos lectores pensarán que detrás de estos logros hay una sociedad sin ánimo de lucro pero es todo lo contrario pues la compañía firma contratos con los gobiernos y gana dinero para poder reinvertir, dar trabajo a más personas y seguir siendo lucrativa . Tenemos que pensar que las ayudas altruistas a los 250 millones de africanos jóvenes no bastarán para darles empleo. Se tienen que generar más empresas tecnológicas con capital privado. Los chiquillos, tras las vallas, que ven aterrizar los drones con las medicinas se muestran interesados y ya generan proyectos más allá de un campo de fútbol o la emigración.