Carta de Joan Chittister

Escribe Joan Chittister, la famosa monja benedictina, una carta sobre la situación de la Iglesia de Irlanda tras el abuso sexual de los niños por el clero que creo tiene interés.
“Escribo desde Irlanda en un momento en el que la Iglesia y el país continúan el tormentoso proceso de resolver, si es posible, el distanciamiento entre las víctimas de abuso sexual y el episcopado local. En estos momentos me viene a la memoria, una extraña pero atractiva imagen, de una película antigua.
Es la escena final de la obra de Fellini, La dolce Vita (1960) que transcurre en una playa y en la que el espectador espera que la búsqueda del amor que lleva a cabo el protagonista tenga un buen fin. Se ve la figura de un hombre sofisticado, un profesional en engañar a mujeres para luego abandonarlas. Este último encuentro en la playa es con una mujer sencilla y parece idílico. Ahora, pensamos, el amor será capaz de limar las diferencias que el destino ha colocado entre medias pero el movimiento de atracción de la pareja se para. Se ha creado un ancho río de agua que impide el acercamiento. En la medida que avanza la marea y se ensancha la lámina de agua los personajes intentan conversar pero el espectador realiza que no pueden oírse mutuamente y aquí esta la moraleja. Hay encuentros en los que, sin gran trabajo por ambas partes, la comunicación aunque deseable, no es posible.
Yo he estado observando el abuso sexual irlandés durante años y aprendiendo lo que supone la comunicación. La católica Irlanda no es los Estados Unidos, dos culturas radicalmente distintas en su manera de afrontar este tema. En América cuando saltó la noticia la Iglesia se retiró tras un parapeto de plexiglas para responder a los procesos legales, el pueblo se congregó delante de los templos, firmó peticiones, hizo demostraciones en las cancillerías y formó grupos de protesta.
En Irlanda la respuesta fue más fría y la división se hizo mayor cada día que pasaba. Supuso dar la espalda a los campanarios, a las imágenes y al agua bendita. No hubo grandes protestas pero la situación se fue extendiendo a todos los niveles del país como un glaciar helador que avanza lento, pero inexorable.
Un país que hasta hace muy poco tiempo vigilaba que su constitución no “fuera contra las preceptos de la Iglesia” de forma que no se podían comprar contraceptivos dentro de sus fronteras, lanzó todo su sistema legal y político contra la tormenta.
Se rompieron cien años de silencio contra los abusos sobre las madres solteras acogidas en las instituciones llamadas “lavanderías Magdalena”. Se investigó el trato de los niños huérfanos o abandonados en las “escuelas industriales” donde los abusos sexuales era el pan de cada día. El gobierno se declaró responsable por no haber investigado estas instituciones de su propiedad aunque hubiera transferido a la Iglesia la dirección. Decidieron que se pagarían cantidades por los daños que todavía están en estudio en el parlamento.
Mientras tanto el hombre de la calle, en los bancos de la Iglesia, digería la información y declaraba calmada pero fríamente que había que establecer una diferencia entre “fe e Iglesia”, entre el mundo de los sacramentos y la conciencia individual. Se declaraban partidarios de respetar a los sacramentos pero reclamaban el uso de sus conciencias. “No nos dirán nunca más lo que debemos hacer” contestó un hombre de la calle en una de las primeras entrevistas televisiva, “decidiremos nosotros mismos”. Si juzgamos por las conversaciones que se escuchan y por las encuestas actuales todo el mundo se inclina por estas posturas.
La realidad es que todavía no se ha digerido el problema que determinará el camino que tomarán las próximas generaciones respecto a la fe y a la Iglesia, más afectadas que los mayores. Para ellos el problema no está en la debilidad humana algo que los irlandeses bien conocen sino en la responsabilidad a dos niveles distintos.
La reacción de las víctimas a la reunión de Benedicto XVI con el episcopado irlandés ha dejado un área de repulsa. “El Papa Benedicto”, dijo Andrew Madden portavoz de las víctimas, “no ha aceptado íntegramente los descubrimientos del documento Murphy como le pedimos hiciera”. Y es algo necesario “para contrarrestar una oleada de revisionismo y negación que están surgiendo en el seno de la Iglesia a propósito de los hallazgos”.
El mensaje es claro:
Primero, hasta que la Iglesia de manera oficial no admita que los cargos sobre una gran cantidad de casos de abuso sexual de niños que se llevaron a cabo en Dublin, son ciertos y acepte su responsabilidad incluida la práctica de ocultamiento por los respectivos obispos, el caso, al menos para las víctimas, no está cerrado. El arzobispo Dermot Clifford de Cashel se lamentó al pensar que el documento de Murphy se pudiera extender por otras diócesis del país en cuyo caso “el pasado no será pasado por mucho tiempo”.
Segundo: Hasta que los obispos que tuvieron parte en el ocultamiento no renuncien, dicen las víctimas, la Iglesia no habrá dejado claro su rechazo a esta práctica y su determinación a cambiar. Punto importante: Cuatro obispos criticados en el documento han ofrecido su renuncia pero el Papa sólo ha aceptado una de ellas. Un quinto obispo, Martin Drennan de Galway y Kilmacduagh, ha dicho que él no hizo nada malo y no renuncia. Todos eran obispos auxiliares en el momento de los hechos y no hicieron nada para destapar lo ocurrido. Pero ni ellos, ni ningún otro en el episcopado irlandés ha admitido su papel en el ocultamiento. Ninguno, en un país en el que el peso de la culpa ha caído con fuerza en las espaldas del pueblo, ha admitido su responsabilidad, su defensa de la institución antes que la de los niños. Ninguno ha dicho: “La Iglesia, yo, estábamos equivocados en la manera de afrontar el escándalo con lo que yo soy también responsable del abuso”.
¿Cómo están reaccionado los irlandeses en estos momentos”. El Market Research Bureau de Irlanda ha hecho una encuesta en los colegios católicos y el 74% contestó que “la Iglesia no reaccionó como debía al Murphy Report” mientras que el 61% afirmaba que no quería “control católico de los colegios”. Sólo la mitad consideraba que la Iglesia iba a cambiar sus métodos para prevenir los casos de abusos futuros y el 47% reconocía que su consideración sobre la Iglesia había empeorado a raíz de estos escándalos.
Lo más importante, quizás, es que el respaldo a la Iglesia de las generaciones mayores que solía ser superior que la de los jóvenes entre 18 – 24 años, ha bajado ostensiblemente. “Esta caída desde el documento Murphy ha sido un shock para los obispos”, dijo el arzobispo Clifford, “ya que ha tenido un impacto mucho mayor en la gente de edad que las otras investigaciones previas que se hicieron”.
“Mientras nos predicaban estaban dañando a nuestros hijos” dijo una anciana, “ ¿Qué más se puede decir”.
Ya se ha celebrado la esperada reunión del Papa con los obispos y la recepción de la noticia ha sido más un bostezo que una ovación. Según la tradición irlandesa todo el mundo habla del caso pero si los números son ciertos el amor entre el pueblo y la Iglesia está periclitando: un lado no escucha lo que dice el otro y las distancias se agrandan todos los días.

Anuncios de iglesias

Me ha llegado por Internet una comunicación muy curiosa que son los anuncios que ponen las iglesias en Inglaterra para llamar la atención del personal. Los voy a reproducir ya que alguno merece la pena.
1 – Hay cuestiones que no obtienen respuesta de Google
2 – ¿Estás con cara triste? Pásate por la Iglesia y conseguirás un lifting
3 – Cuando pases delante de esta iglesia entra un momento de manera que cuando necesites verdaderamente entrar, Dios sepa quién eres
4 – ¿No puedes dormir? No cuentes ovejas, llama al Pastor
5 – Habla bien de tus enemigos, al fin y al cabo son obra tuya
6 – Deja que te ayudemos a estudiar tus últimos exámenes
7 – Esta Iglesia tiene más de 2000 años pero todavía tiene la garantía del Creador
8 – Dios es perfecto… solo el hombre comete errores
9 – Somos los agentes del alma… en esta zona
10 – Los mansos heredarán la tierra… si no te parece mal.
11 – Feliz Pascua a los amigos cristianos. Feliz Pascua judía a los judíos y a nuestros amigos ateos, buena suerte
No sé si estos anuncios servirán de algo. Creo que alguno, al menos, suscitará una sonrisa en el lector pero para todos es una llamada de atención a utilizar la astucia de los hijos de este mundo y ponerla al servicio del Reino Lc 16,8

Residencias de ancianos

Mi trabajo matutino es en una fundación que tiene 3 residencias de ancianos en Madrid. No tiene conciertos con la administración pues pretende atender a un nicho de la sociedad que es “rico para los pobres y pobre para los ricos” ¿Qué significa esto? Que las personas sin medios son atendidas por las administraciones públicas y los que tienen dinero pueden pagar el coste de las privadas. Queda en el centro una población con una pensión media que con una pequeña ayuda de los hijos puede acceder a una residencia como las nuestras, que al tener mucha mano de obra voluntaria abaratan los costos.
Llevamos 25 años en esta aventura y los cambios de la sociedad española se reflejan en nuestros residentes. Al empezar, antes de la entrada de emigrantes, las personas, relativamente jóvenes, pero con algún problema no encontraban nadie que las atendiera en sus hogares y preferían dejarlos. Los emigrantes pararon este flujo ya que resultaba más barato permanecer en casa pagando el sueldo de una persona que se ocupara de las labores del hogar. Entonces empezamos a ver que los ingresos eran de personas de más edad y en peor estado de salud.
Ahora estamos en una tercera fase. Muchas familias no pueden atender a sus padres deteriorados pues trabajan, tampoco su salud les permite que los atienda una persona en casa y tienen que buscarles una residencia. El problema es que el costo de una persona dependiente es muy alto ya que necesita ayuda para todo y muchos hijos ya no pueden aportar ese plus que permitía inflar la pensión para que alcanzara la mensualidad. Nos piden becas pero a nosotros tampoco nos salen los números que se deteriorarán más cuando nos llegue la subida de dos puntos en el IVA ya que no podemos repercutirlos. Angustia no poder ayudar a esta gente que sabes lo necesita pero no tienes más remedio que cerrarles la puerta ya que no se nos permite dar pérdidas.
Otro problema añadido es que ha subido mucho la mortandad pues cuando llegan ya tienen muchos años acompañados de serios problemas de salud. Casi no nos da tiempo de encariñarnos ni de aprender quienes fueron, que hicieron y que familia tienen. Todo se hace más frío pero tendremos que acostumbrarnos y atenderlos lo mejor posible.

Desde la Provenza

Escribo desde la Provenza francesa donde he venido con unos amigos a hacer turismo de fin de semana ¡Qué mala suerte hemos tenido con el tiempo! Las fotos turísticas que acompañan nuestro viaje aparecen llenas de flores y campos de lavanda, mientras que nosotros nos paseamos con temperaturas inferiores a los cero grados y un viento mistral fuertísimo que hace descender la sensación térmica a niveles heladores. Hasta estos días no había comprendido lo que significaba la frase de que a María Sarmiento se la llevó el viento, pero viajamos con una persona que pesa poco y la hemos tenido que sujetar en varios lugares para que sus pies no se levantaran del suelo y fuera arrastrada.
Tenía ilusión por conocer Aviñón y el palacio de los Papas pues pensaba tendría algo que ver con el Vaticano pero no hay parecido alguno. Es una gran fortaleza maciza, impresionante pero falta de gracia. La verdad es que, en la zona, entre las guerras, la revolución francesa y la falta de religiosidad de los franceses, los edificios religiosos, iglesias, conventos y monasterios están exentos de retablos o imágenes lo que los hace aparecer como algo frío y sin alma.
Es más impresionante la parte romana. El teatro de Orange, el acueducto de Gard y los anfiteatros de Arles y Nimes están muy bien conservados y hablan de la riqueza que tuvo el Imperio en esta zona. Me acordaba de las traducciones latinas del bachillerato que empezaban con el famoso texto de la guerra de las Galias que empezaba con Gallia est omnis divisa in partes tres y los quebraderos que nos daban las estrofas siguientes.
Aparte de las ruinas, del buen vino y la mejor comida vuelvo a casa impresionada por la magnitud del Ródano. Acostumbrada a los ríos españoles sorprende su anchura y su caudal. No sabía que el famoso puente de Aviñón estuviera partido, que todos los puentes que se hicieron a lo largo de los siglos acababan cediendo a la fuerza del agua hasta llegar a los tiempos modernos. Ahora comprendo la dificultad que suponía en la época medieval cruzar este río, paso obligado para que los mercaderes acudieran a las ferias medievales francesas desde Italia.
Esta tarde volvemos a casa, descansados, más cultos y pelados de frío pero ha valido la pena.

La ley del péndulo

Se acaba de estrenar en España la película, Invictus, que trata del primer año de Nelson Mandela como presidente de Sudafrica y a la vez la prensa nos da noticias de su sucesor Jacob Zuma, un varón de 67 años que ha decidido reavivar todas las tradiciones de su tribu, los zulúes. Para festejar su tercera boda oficial (ha tenido 19 hijos reconocidos de 7 mujeres) ha celebrado un gran baile de 3000 personas al que acudió vestido con un manto de leopardo, un taparrabos de piel y unos zapatos de tenis. Pero no será la última boda ya que el personaje ya ha pagado la dote a la familia de Sebentile Dlamini, una princesa swazi, que espera fecha para los desposorios.
Cuando asumió el cargo hace 8 años la gente especulaba sobre cual de sus mujeres iba a ser la primera dama del país. Para que no hubiera problemas el presidente decidió que las 3 asumirían el cargo ya que las turnaría en las visitas oficiales. Pero no todo es tan fácil. La esposa más joven Nompumelelo Ntuli de 34 años no apareció en las festividades de la última boda mientras que su tercera esposa, Kate Mantsho, madre de cinco de sus hijos, que era azafata de las líneas aéreas se suicidó. Otra, Nkosazana Dlamini, madre de otros 4 hijos, se divorció porque consideraba inviable la convivencia.
Sus paisanos, la mayoría cristianos, desaprueban la poligamia de su presidente aunque nos les disgusta que recupere las tradiciones de su país y ofrezca una imagen menos occidental y más variada de la realidad de la nación. Ahora que se va a celebrar el campeonato de futbol mundial hay miedo de que el presidente no de la imagen más correcta posible. A mi me gustaba más la de Nelson Mandela pero hay que dar una oportunidad al caballero y ver que pasa.

Invictus

Estuve ayer en el cine para ver Invictus y reconozco que salí con la moral muy alta. La película, para quienes no la han visto, trata del primer año de la presidencia de Sud Africa de Nelson Mandela. Reconozco que fui con pereza pues la cinta que se había construido en torno a un partido de rugby no me atraía pero estaba equivocada.
¿Cómo es posible que alguien, condenado a una celda de dos metros por dos y medio durante décadas, pueda, no sólo perdonar, sino pedir la colaboración de sus carceleros a la hora de gobernar el país? Eso es lo que hizo Mandela apoyarse en negros y blancos para terminar con los revanchismos esperados en una vuelta de la tortilla.
Al terminar la sesión me vinieron a la mente otros dos personajes excepcionales que como Mandela pertenecían a colectivos marginados. Uno de ellos es Mahatma Gandhi que en la India ocupada por los ingleses intentó poner paz en las diversas facciones en las que se había fracturado el país. Su figura ascética, su renuncia a los bienes temporales y su aceptación de todos los seres humanos con independencia de sus creencias le convirtieron en un personaje mítico. Desgraciadamente este tipo de personas no son bien acogidas entre los grupos revolucionarios con lo que pagó con su vida sus esfuerzos integradores.
El último del trío que quiero mencionar es el pastor negro norteamericano Martin Luther King que vivió una época de extremada violencia contra los negros. Se puso al frente de una protesta generalizada contra la segregación que le produjo el arresto y el incendio de su casa pero consiguió finalmente una declaración en 1956 del gobierno que la declaraba ilegal. King fue, como Gandhi, un defensor de la desobediencia civil no violenta, de la justicia y de la vida para todos pero sus logros terminaron cuando un segregacionista blanco terminó con su vida en 1968.
La memoria de estas tres personas debe servirnos de acicate para terminar con las diferencias en nuestros países ricos y tratar de ayudar a los que viven fuera de nuestras fronteras y que son menos favorecidos por la vida.

La princesa rubia

Todas mis nietas pequeñas, cuando hay ocasión de un regalo, piden cosas de princesas y que sean de color de rosa, algo que por lo visto se ha extendido como la pólvora. He relacionado este hecho con un concierto que la Asociación Hispano- Británica ha organizado hoy en memoria de la Reina Victoria Eugenia ya que se había celebrado reciéntemente el 40 aniversario de su muerte.
Esta princesa de cuento, rubia y bellísima, era una nieta muy querida de la reina Victoria de Inglaterra. Muerta su abuela la convidaron cuando tenía 18 años en 1905 a una cena en palacio en honor del joven rey de España, Alfonso XIII que buscaba princesa casadera para contraer matrimonio. La pareja se entendió y se casaron en 1906 ante la oposición de la madre del rey que no veía con buenos ojos a una protestante que podía transmitir la hemofilia a los herederos.
Hasta aquí el cuento de hadas es perfecto, un cuento del que despertó la princesa, ya reina, el día de su boda. Un anarquista, rico y culto, Mateo Morral decidió acabar con la vida de la joven pareja a los que arrojó una bomba, desde un balcón, dentro de un ramo de flores. El destino quiso que el bulto tropezara con los cables del teléfono desviando su trayectoria y cayendo sobre la multitud causando 30 muertos. El traje blanco de la novia quedó manchado de la sangre y su alma tintada por el horror del espectáculo.
No debió serle fácil adaptarse a un país tan distinto del suyo y bastante más atrasado. Tuvo que aprender el idioma y convertirse al catolicismo. Pero lo peor fue que dos de sus hijos, uno el príncipe heredero, nacieron con hemofilia y murieron jóvenes mientras que otro, quedó sordo por una enfermedad. Proclamada la república la pareja real, con problemas hacía tiempo, se separó yendo la reina a vivir de nuevo a Inglaterra. Pero el destino quería que fuera una emigrante eterna ya que cuando se declaró la II Guerra Mundial la invitaron a exilarse escogiendo como residencia, Lausanne en Suiza.
Mis nietas no entenderán que las princesas no vengan siempre envueltas en color de rosa y que los príncipes puedan un día abandonarlas pero ya tendrán tiempo de aprenderlo ¡De momento que sigan soñando!

La jubilación retrasada

Tengo la impresión de que los seres humanos no aplicamos la lógica de nuestras economías familiares a las cuentas del estado. Cualquier recorte ya sea de sueldo, de pensión, de ayuda al pago de las medicinas…. está mal visto pues consideramos que todo nos es debido. Me parece que los ciudadanos no somos conscientes de que la caja de la nación es equivalente a la nuestra y que no debe salir más dinero del que entra, porque al final se paga con la ruina del sistema. Desgraciadamente en ella estamos.
Una política manirrota nos ha sumergido en una deuda externa astronómica que tenemos que devolver. Muchas empresas con la crisis han tenido que cerrar con lo que los ingresos del estado, entre ellos los de la Seguridad Social, han disminuido. El buen nivel de vida y la baja natalidad han hecho que la media de edad de los españoles haya subido a cifras altas donde el gasto sanitario se dispara y las contribuciones de los que permanecen en el mercado de trabajo, que disminuyen, son insuficientes para pagar las pensiones.
¿Cómo hacer frente a esta situación? Me temo que la jubilación retrasada será sólo la primera medida de una fuerte política de reducción de gastos ya que lo contrario sería peor y podría conllevar nuestra expulsión de la UE . Dentro de poco veremos la congelación de los salarios de los funcionarios públicos (estamos en una proporción altísima sobre todo en Extremadura y Andalucía), si no es una disminución, y la contención de los dividendos o de otro tipo de rentas. El bolsillo de todos los españoles tendrá que pagar los agujeros que nos ha dejado la crisis. Pensar lo contrario es vivir una utopía según la cual al estado le llueve el dinero del cielo, cuando el único que le entra es el que le damos todos los españoles por vía de impuestos.

Juan Pablo II se flagelaba

Acabo de leer en la portada del Mundo virtual que Juan Pablo II se mortificaba con ayunos extremos, durmiendo desnudo en el suelo y flagelándose con una cinta que siempre le acompañaba en sus viajes. Es una noticia que aparece en un libro del postulador de su causa de beatificación, Sladowir Oder, y que saldrá muy pronto a la venta en Italia bajo el título de “Por qué es santo”.
Reconozco que si la santidad de un individuo es porque martiriza su cuerpo no me interesa, creo que responde a una espiritualidad antigua que consideraba el cuerpo como la cárcel del alma. Es una espiritualidad ajena a Jesucristo que gozó con la comida y la bebida y no hay ningún texto en los evangelios que hable de mortificaciones buscadas ¡Bastantes trae la vida sin tener que salir a su encuentro!
Hoy, que se habla tanto de ecología nos podemos dar cuenta de que la creación, que Dios vio era buena, está llena de semillas de su Creador. Nosotros mismos somos las olas que emergen de ese mar que es Dios mismo, unas olas que vienen envueltas en agua, sal y espuma que sería el cuerpo, mientras que la fuerza con la que rompen en la orilla, la ponen el espíritu y la voluntad.
Me temo que la prensa hará eco negativo de la noticia y lo entiendo. Pienso que estas prácticas, aunque los que las hacen consideran que acercan a Dios lo que por supuesto respeto, no nos deja en buen papel a los cristianos. Detrás de ellas se puede ver la imagen de un Dios sádico que se complace con el sufrimiento de su criatura y de un hombre desinteresado por los problemas de un mundo que sufre. El mayor sacrificio es trabajar sin descanso para mejorar los problemas de nuestro entorno, renunciar al ocio, ceder de nuestro tiempo, escuchar al que sufre, levantar la voz en defensa del que no la tiene, acariciar al enfermo y al anciano, enseñar al niño…
Mil veces he oído que estas prácticas ascéticas equivalen al esfuerzo de preparación de los atletas y que hay que aprender a dominar el cuerpo pero no me convence. El que se tiene que levantar de madrugada para ir al trabajo o para atender al hijo que llora también tiene bien controlado un cuerpo que agradecería más horas de sueño. Un ejemplo de los mil que podríamos poner.
¿Hay alguien que me ofrezca otros argumentos que me puedan convencer?

Problemas económicos para la Iglesia Anglicana

La crisis que estamos viviendo no deja títere con cabeza y ahora nos enteramos que la iglesia anglicana tiene muchos problemas. Están pensando, como en el régimen laboral de nuestro país, que las jubilaciones se retrasen ya que no se podrán pagar las pensiones en caso contrario.
El lugar más emblemático es el de la diócesis de Winchester, una de las más antiguas del Reino Unido, ya que ha tenido que suprimir muchas capellanías y parroquias por falta de fondos para pagar a sus titulares. Incluso ha puesto en venta una casa del siglo XVII que tiene en el condado de Hampshire para pagar las deudas.
¿Qué ha sucedido para que unas finanzas prósperas hasta hace muy poco hayan colapsado? Parece que detrás de estas penurias está una mala administración de los fondos pues invirtieron en la bolsa cuando todo subía y ahora se encuentran que han perdido una buena parte del capital invertido. Al día de hoy, cada diócesis tiene que pagar al sistema central de pensiones per capita 7571 libras anuales, una cifra que en el 2003 era la mitad y que tiende a subir.
Para corregir futuros errores se ha puesto al frente del sistema a un cuerpo de expertos que ha redactado un escrito según el cual: “Incluso en el escenario más optimista, la escalada de los costes es tan grande que pensamos no se podrán absorber. Hace falta que se instrumente un foro de diálogo en toda la Iglesia”. El próximo sínodo llevará la propuesta de un retraso en la jubilación y contratar a los clérigos por un tiempo parcial. También parece que se le pedirá a cada diócesis que contribuya con 8 millones de libras este año aunque hay una creencia generalizada de que esta cifra se convertirá en un pago anual. Pero ¿dónde van a encontrar las diócesis este dinero cuando ya están en números rojos? Tendrás que ser los parroquianos los que echen una mano.