EL TIEMPO
Jerónimo Aguado Martínez
Vaya por delante mi indiferencia y pasotismo frente a la caja tonta, un posicionamiento personal y radical ante un medio de comunicación que nos domestica y aliena, donde queda poco espacio para cumplir los cometidos para los que se creó. Dicho posicionamiento me ha condicionado a lo largo de los años para no ver con más objetividad alguna de las buenas informaciones que puede ofrecernos este medio de comunicación de masas.
Pues reconociendo el condicionante personal, y en un breve lapsus de atención, huyendo de la mediatización ideológica que a veces nos nubla la vista, he descubierto que en la TV pública contamos con un programa que reúne varios de los ingredientes que tendría que tener todo medio de comunicación social.
El programa se llama EL TIEMPO, programa predilecto de los agricultores, emitido al término de los telediarios, horario privilegiado para tener un buen nivel de audiencia.
El tiempo que nos ofrecen todos los días Mónica López, Alber Barniol, José Miguel Gallardo y Martín Barreiro, entre otros, es un auténtico ejercicio de un buen uso de un medio de comunicación, poniéndolo al servicio de la gente. Además de tener la virtud de saber llegar a los ciudadanos y ciudadanas, in-formando, han convertido éste espacio en un aula de formación meteorológica para millones de personas, entre las que me incluyo.
En el paquete informativo que nos presentan nos invitan a comprender el sentido de la meteorología; es decir, no sólo nos dicen que tiempo vamos a tener, sino que nos facilitan herramientas para que entendamos el por qué lo vamos a tener así; también en sus ingredientes incorporan algunas pinceladas de geografía y astronomía; hacen referencia en muchas ocasiones al conocimiento popular a través del refranero; y por si fuera poco, nos abren diversas ventanas para ver lo que todos los días acontece meteorológicamente en las diversas comarcas de la Península Ibérica, a través de las fotografías que envían los televidentes. Toda una lección didáctica y pedagógica que permite la participación ciudadana!!
Aún así, después de haber hecho el descubrimiento de disponer de un buen programa televisivo, gracias al acto inconsciente de abandonar uno poco de dogma y recuperar más dosis de conciencia crítica, la pregunta que me ronda por la cabeza es el por qué la TV, y más la TV pública, no puede dedicar más espacios a programas que verdaderamente in-formen a la población.
¿Por qué tanta telebasura, tanto futbol (actividad lucrativa en manos de un grupúsculo de sociedades anónimas que adeudan a la hacienda pública 600 millones de euros), tanta tertulia con tertulianos y tertulianas sabelotodo y que sientan cátedra de lo bueno y de lo malo, y tan pocos programas educativos como el ejemplo del tiempo?
Sólo he podido encontrar una respuesta, porque nos tratan como tontos, como personas objeto de consumo informativo a las que adoctrinar e imponer valores y dictar las normas y los ideales por los que debe de moverse la gente… Toda una dictadura de los más medias, donde la Tv pública no se libra de ello.
Mi enhorabuena a las mujeres y los hombres del tiempo por haber conseguido un espacio tan importante para las gentes del campo, que verdaderamente nos informa, sin menos preciar la labor de aquellos que os precedieron, como Mariano Medina, aunque en muchas ocasiones nos jugó malas pasadas, al no cumplirse el pronóstico.
Sin embargo Marino Medina nunca tuvo a su alcance un satélite artificial rondando a cientos de kilómetros alrededor de la tierra para poder informar con tanta perfección. Eso sí, en su época las diferentes capas de la atmósfera estaban menos contaminadas de restos tecnológicos ( chatarra espacial ) que pululan por el espacio sin control alguno, sencillamente porque el ser humano estaba un poco más lejos de comprender que la tecnología le abría inmensos caminos por donde encauzar sus ansias de dominar al mundo.
Pero todo esto es harina de otro costal.
OCTUBRE 2013

LA IRRACIONALIDAD DE LA LEY DE RACIONALIZACIÓN DE LA ADMINISTRACIÓN LOCAL
Jerónimo Aguado Martínez

A pesar del descontento generalizado por parte de los alcaldes y alcaldesas o presidentes y presidentas de las entidades locales menores, el Gobierno del PP sigue en sus treces de seguir adelante con su propuesta de ley de racionalización de la administración local. Sus pretensiones son conseguir que antes de finalizar el año se cumplan todos los trámites parlamentarios para que dicha ley quede aprobada definitivamente.

Para la inmensa mayoría de los municipios y entidades locales menores la aprobación de dicha ley supone el inicio de un camino sin retorno hacia su desaparición. El equilibrio presupuestario y la sostenibilidad económica de los ayuntamientos es justificación política que nos dan para mostrarnos que las instituciones más cercanas a los ciudadanos y ciudadanas hay que cerrarlas, y que sólo les queda el camino de adherirse “libremente” a una unidad administrativa que nunca sea inferior a los 20.000 habitantes, desde donde se prestarán los servicios a los pueblos.

Los que nos oponemos a esta ley hemos demostrado que ninguna de las argumentaciones para defender el nuevo proyecto son justificables.

Nuestros pequeños ayuntamientos no están endeudados, cuando emprenden algún proyecto es porque saben que lo pueden pagar; tampoco son insostenibles, pues los trabajos que desarrollan las vecinas y los vecinos para abordar las necesidades de la comunidad en muchas ocasiones son aportaciones gratuitas, incluidas las horas prestadas por parte de nuestros representantes que asumen su responsabilidad política de manera desinteresada. Y nuestros servicios públicos dudamos que sean más caros que los que se prestan en las grandes ciudades, entre otras cosas, porque no disponemos ya de aquellos que tendrían que ser indispensables: transporte, servicios sociales y sanitarios, escuelas, etc..

Pero, cuál es la razón de fondo por la que desean cerrar nuestras pedanías, juntas locales menores y ayuntamientos, cuando de sobra saben que no somos ningún problema?. ¿Por qué nos quieren eliminar del mapa, sabiendo que la sociedad necesita pueblos vivos para gestionar las tierras, los bosques, el ganado, los alimentos, todo lo básico e imprescindible que necesita el ser humano?.

Tres objetivos se enmascaran detrás de este proyecto de ley: destruir la autonomía y la soberanía de nuestros pueblos, ejemplos muchos de ellos de participación y de democracia real; facilitar el acaparamiento de tierras y recursos forestales ( nuestros montes y tierras comunales) a ciertos grupos de poder; y, una vez que la gestión municipal este en manos de las nuevas entidades administrativas, privatizar la gestión de los servicios públicos, alejándoles de nuestras gentes y de nuestros pueblos.

Las consecuencias de estas medidas pueden ser irreparables para el mundo rural. Se acelera el proceso de abandono del campo, se cierran muchas oportunidades para la gente joven que desea volver a los pueblos y ven en los bienes comunales un recurso que les facilitaría este proceso, perdemos autonomía y nuestra capacidad de ser soberanos y ponemos nuestras riquezas en manos de especuladores, y se destruye una parte importante de nuestras culturas y diversos modelos de organización ( gestión comunitaria de los bienes comunes, las huebras,…) que han demostrado durante siglos dar respuestas a los problemas de la comunidad, además de ser sustentables a lo largo del tiempo.

La propuesta de ley de racionalización de la administración local encubre una nueva desamortización de la tierra, dando cauce legal a un nuevo robo y saqueo hacia el medio rural, quitando la tierra a los pueblos para entregársela a sociedades anónimas que sin escrúpulo alguno ven en nuestros territorios un nuevo negocio de futuro, sin importarles para nada la presencia de las gentes que han mantenido vivos los pueblos.

OCTUBRE 2013

El mundo rural se escribe

EL MUNDO RURAL SE ESCRIBE. Aún es tiempo de esperanza
Jerónimo Aguado Martínez
Un maestro y un pastor, que dieron vida a la sección mundo rural en el periódico Carrión durante más de dieciséis años, para denunciar ante el mundo todas las tropelías que se están cometiendo contra nuestros pueblos, son los autores de EL MUNDO RURAL SE ESCRIBE. Aún es tiempo de esperanza, libro publicado gracias a la generosidad del CAS, entidad que ha puesto todo su empeño para que esta pequeña obra salga adelante.
El pastor es un servidor, el que escribe este artículo, y que tiene el privilegio de compartir con los amigos y amigas del CAS el resultado de este proyecto que comenzó a fraguarse hace unos cuatro años. Pero nos falta el maestro, Esteban Vega, quien nos dejó hace unos meses sin poder disfrutar del resultado de esta pequeña obra.
Con Esteban he compartido durante muchos años la lucha por un mundo rural vivo, la defensa de nuestros pueblos y de nuestras culturas, y la puesta en marcha de pequeños proyectos para poder dinamizar la vida rural.
El último proyecto en común es la publicación de este libro, donde se ponen en orden algunos de los artículos escritos en el Carrión, para dar cohesión a tres de los ejes con los que se estructura el mismo: la cultura rural; conciencia crítica, participación y compromiso, y palabra de campesino.
El conjunto de los textos invitan a leer y releer la palabra mundo, para interpretar y expresar críticamente lo que sucede en él; dan a conocer iniciativas y proyectos que construye la gente para abordar sus problemas cotidianos; concluyendo con pequeños pronunciamientos, siempre cargados de utopías y esperanzas, ingredientes básicos de las personas con conciencia campesina que han aprendido a escribir mientras abrazaban la tierra.
Esteban escribe el mundo rural desde la cercanía, los problemas cotidianos de la gente, sus anhelos y esperanzas, todo muy desde lo local… Yo por mi, parte introduzco en mis escritos la perspectiva Global, dimensión que adquiero gracias a mi participación en LA VÍA CAMPESINA, movimiento que a lo largo de los últimos años me ha ayudado a interiorizar la idea de globalizar las luchas y las esperanzas.
El mundo rural se escribe para poner en cuestión el modelo de globalización neoliberal que está llevando al ser humano al borde del abismo y cómo dicho modelo ha propiciado un sistema agroalimentario que ha expulsado de nuestros pueblos a las agricultoras y agricultores. Para comprender mejor dicho análisis se reflexiona sobre los valores que sustenta el neoliberalismo ( competitividad, crecimiento sin límites, la cultura del tener frente al ser,…) y se denuncian todas las políticas institucionales que anteponen el valor del dinero y los intereses del gran capital a las necesidades humanas, traducidas éstas en los ajustes estructurales que tanto sufrimiento humano está suponiendo a millones de personas, y que en el medio rural son la causa del desmantelamiento continuo de los derechos universales, la pérdida de autonomía, abandono y despoblación, llegando al punto de dar al traste con la vida y las culturas de muchos pueblos.
Aun así, ninguno de los dos autores nos quedamos en el drama, en el interior de cada uno de los artículos siempre queda espacio para hablar de futuro, ofreciendo alternativas a un modelo de sociedad y de desarrollo que ha dado la espalda a los pueblos, alternativas especialmente desarrolladas en el primer apartado del libro que hace de introducción, pero que a su vez es síntesis de la trayectoria de lo ocurrido el medio rural en los últimos veinte años, ofreciendo una propuesta que invita al ser humano del siglo XXI a volver al campo, a la conciencia de la vida.
Por todo ello EL MUNDO RURAL SE ESCRIBE, y es tiempo de esperanza.
JULIO 2013

¡Nos roban la tierra y nos expulsan de nuestros pueblos!

¡NOS ROBAN LA TIERRA Y NOS EXPULSAN DE NUESTROS PUEBLOS!
Custodiar la tierra para una agricultura social
Jerónimo Aguado Martínez
Cargill, multinacional norteamericana y la mayor comercializadora del mundo de materias primas agrícolas, compró hace unos meses 90.000 hectáreas en Colombia. El Gobierno de Etiopía, también muy recientemente, obliga a 70.000 indígenas de la región de Gambella a dejar sus tierras para dedicarlas a cultivos energéticos, en un País donde el hambre y la desnutrición claman al cielo. En los últimos años más de 80 millones de hectáreas han sido compradas o alquiladas por inversionistas que ven en la tierra el próximo negocio de futuro.

El derecho a la tierra para trabajarla y poder vivir de ella y con ella, es socavado y perseguido cuando éste se reclama. El acceso a la tierra para poder alimentarse sigue siendo el anhelo de millones de campesinos y campesinas en muchas partes del mundo. Pero, la tierra cada vez se aleja más de las manos de las que la trabajan o de las que la necesitan como principal medio de supervivencia. También se aleja de su función social y está cada día más al alcance de especuladores, amasadores de fortunas ilícitas; y especialmente, de la industria agroalimentaria, que ve en su privatización la mejor forma de asegurar sus negocios y conseguir el control absoluto de los alimentos.

Los procesos de reforma agraria se paralizan en la mayoría de los países del mundo, y las nuevas políticas agrícolas globales se orientan hacía la mercantilización de la actividad agrícola, donde la privatización de la tierra juega un papel fundamental, en una estrategia de dominio absoluto del gran capital sobre los derechos de los pueblos.

En nuestro País no somos ajenos a esta realidad. Bajo sistemas más sibilinos poco a poco la tierra es acaparada por unos pocos, sociedades anónimas que encabezan la lista de los mayores perceptores de ayudas de la PAC. El reparto injusto que históricamente hemos vivido (no podemos olvidar la configuración histórica de la estructura agraria con gran presencia del latifundio) y la intensificación agrícola ha permitido la creación de unidades productivas cada vez más grandes, a costa de la desaparición de un tejido productivo que estaba en manos de pequeños y medianos agricultores.

A todo este fenómeno podríamos añadirle la brillante idea de hacer desaparecer las pedanías, Juntas Vecinales y pequeños Ayuntamientos, operación que tiene como telón de fondo la privatización de los bienes comunes, entre los que se encuentran las tierras de los pueblos, públicas y comunales.

El despoblamiento del medio rural tiene mucho que ver con este fenómeno. El modelo agrícola que se impone en todo el mundo, basado en el productivismo sin límites, muy dependiente de la industria agroalimentaria y apoyado por las políticas públicas, especialmente la PAC, se ha especializado en la expulsión permanente de los agricultores y agricultoras de sus territorios, para facilitar la entrada de conglomerados financieros que ven en el sector primario un negocio de futuro sin precedentes.

Todo este proceso está impidiendo que se mantenga la agricultura local y campesina, basada en pequeñas producciones de calidad, destruyendo las redes locales de distribución que aseguraban alimentar a la gente.

El acaparamiento de tierras se hace imparable, los pequeños propietarios se rinden y su tierra, la que les permitió vivir (no ganar dinero) en los pueblos durante siglos, es usurpada por los grandes propietarios o por sociedades de las que nadie conoce su procedencia, anulando con ello todas las posibilidades de acceso a la tierra a nuevas agricultoras y agricultores, todo un movimiento esperanzador de gente que quiere regresar al campo. Pero sin tierra es difícil vivir en los pueblos!

Frente a esta problemática aparecen nuevos desafíos para la sociedad civil. En diferentes comarcas del Estado Español pequeños grupos rurales se organizan para defender su tierra, creando sistemas que permitan frenar el acaparamiento por entidades que no tienen vínculo alguno con los territorios, a la vez que van permitiendo, bajo diferentes fórmulas, el acceso a la a la misma a personas que quieren ser agricultores y agricultoras y vivir en el medio rural.

La tierra, junto al agua y las semillas han de ser patrimonio colectivo, custodiado por los campesinos y las campesinas que practican un agricultura viva, productora de cultivos que alimenten al mundo , a la vez que mantienen vivos nuestros paisajes y ecosistemas, nuestras culturas y nuestros pueblos.

El desafío no es otro que impedir que las tierras de nuestros Padres y Abuelos vayan a parar a especuladores sin escrúpulos, a los que nada les importa que los pueblos se cierren y que nuestros campos se conviertan en desiertos.

Hace unos meses que en Palencia surge una de estas iniciativas, un grupo de personas ha decidido crear la RED CUSTODIAR LA TIERRA.

Los promotores y promotoras de dicha iniciativa pretenden poner en comunicación a propietarios (que por diferentes circunstancias ya no trabajan el campo) y comunidades locales, junto a futuros nuevos agricultores y agricultoras, dos actores clave que con diferentes modalidades de acuerdo entre las partes, darán un uso ético y social a nuestros campos, frenando el acaparamiento y la especulación, y ayudando a poner en práctica una agricultura local, campesina, y en alianza con los consumidores y consumidoras.

El reto no es otro que custodiar nuestras tierras para que puedan seguir alimentando a la gente, generando trabajo, vida y esperanza en un mundo rural vivo.

PARA MÁS INFORMACIÓN SOBRE EL FONDO DE RESERVA DIRIGIRSE:
custodiarlatierra@gmail.com

MAYO DE 2013

Los jóvenes quieren volver al campo

LOS JÓVENES QUIEREN VOLVER AL CAMPO
“Transitos de la ciudad al campo”
Jerónimo Aguado Martínez

Amayuelas de Abajo acoge el primer encuentro Estatal de JÓVENES POR UN MUNDO RURAL VIVO. Durante los días 28, 29 y 30 de junio, jóvenes de diversas comarcas y regiones, convocados por COAG, PLATAFORMA RURAL Y MUNDUBAD, vienen hasta ésta pequeña población Palentina para crear lazos de unión y abordar un desafío común: volver al campo, volver a abrazar la tierra para vivir con ella, desde el respeto a las culturas campesinas y teniendo como anhelo prioritario mantener con vida las comunidades rurales.

En su agenda apuntan como objetivo inmediato crear puentes entre la juventud que vive y resiste en los pueblos y la que desea emprender el camino hacia el medio rural, para abordar conjuntamente un desafío de mayor envergadura, facilitar el TRÁNSITO DE LA CIUDAD AL CAMPO.

El abandono del campo y todo lo que ello ha significado social y medioambientalmente, es uno de los mejores exponentes de las atrocidades de un modelo de desarrollo sustentado en el crecimiento productivo sin límites y que antepuso el máximo beneficio y el lucro de unas minorías frente a las necesidades vitales de las poblaciones.

Hoy esta realidad se expresa en el hundimiento demográfico de la mayoría de los pueblos, a la vez que se consolidan grandes núcleos de población urbana masificados y donde se esconden todo tipo problemáticas sociales, agudizadas éstas por los descalabros del capital financiero, que trasladan sus irresponsabilidades a las instituciones públicas, para que sean ellas las que impulsen la economía de los grandes conglomerados económicos mediante políticas de ajuste estructural, que se traducen en pobreza para amplias capas de la sociedad: desahucios, desempleos masivos, desmantelamiento de lo público y los servicios universales, dejando abonado el terreno para la privatización de los bienes comunes, de lo colectivo, de lo vital e imprescindible para los seres humanos.

Aún así, el medio rural puede ofrecernos grandes oportunidades, si contemplamos éste como un lugar de acogida para rescatar uno de los elementos vitales que el capitalismo ha intentado quebrar a lo largo de toda su trayectoria: la ruptura del ser humano con la naturaleza y los ecosistemas que nos proporcionan lo vital para nuestra sobrevivencia, como son nuestros campos, nuestros bosques, el agua, las semillas. Trabajar la tierra con responsabilidad; es decir, cuidándola y mimándola, para que nos devuelva los alimentos que necesitamos como un derecho ciudadano elemental, es una de las mejores propuestas de futuro, que a su vez pueden ser creadoras de trabajo digno y de construcción de otros modelos de desarrollo a escala humana.

Las personas que van ha encontrase en Amayuelas van a reflexionar sobre la importancia y la necesidad social de volver al campo, conociendo de primera mano la realidad de los jóvenes que ya viven y trabajan en él; van a abordar los inconvenientes y las dificultades que dicha apuesta conlleva; y por último, valorarán con la mayor objetividad posible, las oportunidades que nos ofrece la vida en el medio rural, construyendo estrategias colectivas para conseguir el objetivo político de incorporar gente joven a la vía campesina.

PROGRAMA DEL ENCUENTRO

VIERNES – 28 de junio

•10/14 h. – Acogida de los/as participantes.
•16,30 h. – Conocer las iniciativas agroecológicas del proyecto de Amayuelas.
•18,30 h. – Presentación del trabajo de la Fundación Emaus, VSF-Justicia Alimentaria Global y EHNE Bizkaia sobre CRITERIOS DE ÉXITO para la SOBERANÍA ALIMENTARIA.
•19,30 h. – Presentación del encuentro, Miguel Blanco, Secretario General de COAG.
•20,30 h. – Foro para el Diálogo y la Expresión de Nuevas Utopías: JOVENES PARA UN MUNDO RURAL VIVO, necesidad, utopía o quimera, a cargo de Unai Aranguren, miembro del Comité Coordinador Europeo de la VIA CAMPESINA EUROPA.
•23,00 h. – Cena

SABADO – 29 de junio

•09,30 h. – Breve introducción sobre las oportunidades que nos puede ofrecer la vida rural y campesina.
•10,00 h. – CONVERSATORIO con jóvenes que ESTÁN en los pueblos y construyeron su propio proyecto de vida rural y campesina:
-Ángeles Santos Alonso, Pastora de Faryza (Zamora)
-Daniel Esteban, agricultor, productor de olivo y almendro, Valdealgorfa (Teruel)
-Sira del Val Saravia, panadera de Carrión de los Condes (Palencia)
-Dirk Madriles, Pastor y representante de Terra Franca, Catalunya
-Antonio Rome, Agricultor, productor de leguminosas y cereales, Zuera (Zaragoza)
-Fidel Berlanga, iniciativa de agroturismo, Hoces del Cabriel, (Cuenca)
– Paco Acera, fruticultor ecológico (cereza, ciruela y cítrico) en Navaconcejo y colaborador comercial del Grupo Alba que comercializa fruta del Valle del Jerte (Cáceres).
– Salvador Roncero, ganadero de vacuno de leche, Peleas de Abajo (Zamora)
-Aner Guimenza, productor elaborador de Pasta y pan de Larizgoitea (Bizkaia)

•12,00 h. – Café
•12,30 h. – Trabajo en grupos.
•13,30 h. – Puesta en común.
•14,30 h. – Comida
•16,30 h. – Breve introducción sobre los inconvenientes y dificultades de la vuelta al campo y al medio rural.
•17,00 h. – CONVERSATORIO con jóvenes que están abordando LA VUELTA a los pueblos, o se han instalado recientemente, poniendo en común los problemas a los que se tienen que enfrentar:

-Elsa Ayra, horticultora ecológica y distribuidora de la Huerta a Tú casa, Colindres (Cantabria)
-Cristóbal González, proyecto estiércol, Cuevas del Becerro (Málaga)
– Arturo Sócrates Salvador, avicultor ecológico, Villanuño de Valdavia (Palencia)
– David García Ramos, agricultor ecológico, productor de forrajes y cereales, Abia de la Torres (Palencia) (Palencia)
-Laia Viñals, proyecto de diversificación agrícola y transformación de aromáticas, San Esteban de Litera (Huesca)
-Enrique Acción, ganadero en extensivo de porcino ibérico, Cortegana (Huelva)
-Myriam Beltrá, horticultora ecológica, proyecto solidario, Elche (Alicante)
-Alex Balbona, 20 años de incertidumbre en la Ribera Sacra (Ourense)
– Daniel López, fruticultor ecológico (cereza, kiwi y castaña) en Garganta la Olla (La Vera, Cáceres) desde hace 2 años, dentro del grupo “En Tempero”.
-Elena Blázquez, Pastora (Ávila)
-Iñigo Larizgoitea, horticultor de Ugao (Bizkaia)

•18,30 h. – Descanso
•19,00 h. – Trabajo en grupos
•20,30 h. – Puesta en común
•21,30 h. – Cena
•22,30 h. – Presentación del libro EL MUNDO RURAL SE ESCRIBE. Aún es tiempo de esperanza, de Esteban Vega y Jerónimo Aguado
•23,00 h. – CONCIERTO: Chiguito, fuelle y orquesta (música y humor agridulce), CARLOS HERRERO.

DOMINGO – 30 de junio
•09,30 h. – Breve introducción sobre cómo articular una estrategia de trabajo colectivo para abordar el objetivo de incorporar gente joven a la vida rural y campesina.
•10,00 h. – Trabajo en grupos
•11,30 h. – Café
•12,00 h. – Trabajo en grupos
•14,00 h. – Comida
•16,30 h. – Conclusiones del encuentro

Más información: plataformarural@nodo50.org , Tf 979154161

¡POR LA AUTONOMÍA DE NUESTROS PUEBLOS!

¡POR LA AUTONOMÍA DE NUESTROS PUEBLOS!
Jerónimo Aguado Martínez

Crisis ecológica, crisis climática, crisis alimentaria, crisis financiera, crisis del medio rural, crisis de un modelo de desarrollo caduco, que ni ha dado ni dará respuestas a las necesidades más apremiantes del ser humano.

Millones de personas expulsadas del campo se hacinan en los suburbios de las grandes ciudades, millones de proletarios con rostros campesinos se suman al lumpen internacional, excluidos de sus más elementales derechos, incluido el derecho al trabajo.

En un mundo con capacidad de producir alimentos para todos los seres humanos, mil millones de personas sufren la pandemia del hambre. Sus rostros también son campesinos, expulsados y expulsadas de sus tierras y de sus territorios, para hacer del campo una factoría global bajo el dominio de un grupúsculo de corporaciones del agro negocio.

El desmantelamiento de la vida rural, también a escala global, está planificado, a pesar de que en nuestros pueblos y en nuestros territorios están los recursos vitales para que las personas podamos sobrevivir en el planeta tierra. Son muchos años de voluntades políticas para hacer operativa la muerte anunciada del medio rural, a través de diversas y variadas fórmulas legislativas ( entre ellas la PAC) para que el campo se convierta en un coto cerrado del poder financiero y económico multinacional.

Pues a los muchos años de acoso y desprecio hacia los pueblos, de robo y saqueo de nuestros bienes comunes, hoy se suma la propuesta de LEY PARA LA RACIONALIDAD Y SOSTENIBILIDAD DE LA ADMINISTRACIÓN LOCAL.

La lección aprendida de todo esto es corroborar una vez más que los representantes que dicen representarnos no nos representan, para la mayoría de la población están deslegitimados, sus lógicas se enfrentan con los interés y el sentido común de los pueblos, experimentando día a día que transitamos por caminos diferentes. Sus razonamientos están trasnochados, a pesar de intentar confundir la velocidad con el tocino, como en el caso que nos ocupa, denominando racionalización y sostenibilidad a la muerte definitiva del medio rural.

La población rural en España supone aún el 20%; es decir, nada más -y nada menos- que 1 de cada 5 personas, y la Ley para una nueva administración local pretende quitarnos la capacidad de decidir sobre aspectos muy importantes de nuestra vida. Detrás de los 7.129 millones de euros que pretenden ahorrar con tal Ley, al hacer desaparecer 3.200 Entidades Menores y 1.024 mancomunidades, solo se ahorrarían 72,8 millones, que según los cálculos del gobierno supondría un 1% del ahorro que proponen.

Pero la desaparición de miles de pequeños núcleos supone para muchos un genocidio cultural, al hacer desaparecer núcleos con muchos siglos de historia, y al eliminar el control de la gente sobre su territorio y el de sus antepasados. Los bienes públicos y comunales de las Entidades Locales Menores pasarían a ser gestionados por los municipios que les absorbiesen, perdiendo su cualidad de “comunal” estos últimos. Algunas voces ya señalaban en 2010 que el estado se podría embolsar 21.000 millones de euros si vendía las 3,5 millones de hectáreas de tierras comunales que hoy se podrían vender en base a la Ley propuesta. Pero esas tierras no son de ningún Gobierno, sino de los pueblos y de las gentes que los habitan. No son una mercancía, sino la base de nuestra cultura y nuestra identidad colectiva.

De la misma forma, con la desaparición de las Mancomunidades se podrían ingresar grandes sumas de dinero, al privatizar los servicios públicos que éstas gestionan. Los servicios públicos rurales se pretenden derivar a las Diputaciones Provinciales, y eso significa concentración de los servicios públicos, y derivación de servicios públicos desde el estado a la empresa privada: grandes contratas con grandes empresas que no tienen vocación de servicio público, sino de ganar dinero. La gente de los pueblos y que vive en el territorio tenemos derecho a decidir y gestionar nuestros servicios públicos, ya que conocemos nuestras necesidades y capacidades.

Con este Anteproyecto de Ley no estamos hablando solo del riesgo de privatización de recursos públicos y comunales, sino de que quieren arrebatarnos toda la autonomía de los pueblos. Quieren quitarnos la capacidad de decidir sobre lo que es nuestro, para costear la deuda de una Administración que mantiene desde hace décadas olvidados a los pueblos. De nuevo, y al igual que en el siglo XIX, la población rural debe pagar el pato de una Administración pública que no gestiona bien sus asuntos.

Por eso considero de vital importancia la propuesta de jornada que desde la PLATAFORMA RURAL se plantea para encontrarnos en Madrid el 5 y 6 de abril todas las personas, organizaciones y redes que apuestan por un Mundo Rural Vivo, para profundizar hacia donde nos quieren llevar con éste anteproyecto de ley y poder dar respuestas contundentes de manera organizada y colectiva, reafirmando como población rural, nuestro deseo de seguir viviendo con dignidad en nuestros pueblos.

MARZO 2013

JORNADAS POR LA AUTONOMÍA EN NUESTROS PUEBLOS
¿Que supone el anteproyecto de “Ley para la Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local” para nuestros pueblos?

ORGANIZA: PLATAFORMA RURAL

5 y 6 de marzo de 2013
Centro Cultural LA CORRALA, C/ CARLOS ARNICHES, 3 y 5 – MADRID
(Metro Puerta de Toledo)

PROGRAMA:

VIERNES 5 DE ABRIL, 18h:

MESA REDONDA: “El futuro de los bienes comunales y la Ley Montoro”.
◦ Manuel González de Molina. Catedrático de Historia Contemporánea, Universidad Pablo de Olavide (Sevilla).
◦ José Miguel Lana Berasáin. Profesor de Historia de la Economía, Universidad de Navarra.
◦ José A. González Nóvoa. Profesor de Ecología, Universidad Autónoma de Madrid.
◦ Modera: Elisa Oteros, Investigadora del Laboratorio de Sociosistemas, Universidad Autónoma de Madrid.

SÁBADO 6 DE ABRIL, 9,30-15h:

ENCUENTRO DE REDES LOCALES POR LA AUTONOMÍA DE LOS PUEBLOS

• 9,30h: Recepción de Participantes y presentación de la Jornada. Mª del Mar Martín. Plataforma Rural, Nordeste de Segovia.
• 10,00h: Ponencia: ¿Que supone la ley de racionalización y sostenibilidad de la Administración Local, para los pueblos pequeños, y el medio rural?. Valentín Cabero Diéguez. Catedrático de Geografía de la Universidad de Salamanca
• 11h: Mesa redonda: ¿Qué está ocurriendo en las diferentes comunidades autónomas?
◦ En este mesa participaran personas de diferentes territorios poniendo en común lo que esté ocurriendo ya en diferentes territorios.
• 12,30h: Pausa-café
• 13h: ¿Qué actuaciones proponemos desde las diferentes organizaciones en las que estamos, para defender los intereses de los pueblos? Elaboramos conjuntamente una propuesta de actuaciones
• 14,30 h. Conclusiones y fin de la Jornada

INSCRIPCIONES:
PLATAFORMA RURAL / ALIANZAS POR UN MUNDO RURAL VIVO
plataformarural@nodo50.org
Tfno: 979154219

CAMBIO DE RUMBO: DESAPRENDER LA CULTURA DEL AMO
Jerónimo Aguado Martínez
Se que resulta difícil resituarnos, volver al lugar que nos corresponde como seres con capacidad para gestionar nuestra vida y nuestra pequeña parcela de la historia humana. La crisis económica provocada por tanta codicia acumulada de unas minorías, nos ha pillado con el paso cambiado.
Años de bonanza material, sin reflexión alguna del por qué de tanta abundancia a nuestro alrededor, más para unos que para otros, han trastocado nuestra razón de ser como personas. Hemos confundido derechos humanos y universales con Estados del bienestar infinito, a costa del malestar de las dos terceras partes de la humanidad.
Un cebo envenenado: consumo y crecimiento sin límites, pilares fundamentales para que el modelo de desarrollo vigente, fundamentado en la codicia y en la explotación de la naturaleza y del propio ser humano, siga funcionando.
Pero a pesar de que dicho sistema no funciona, no acabamos de enterrarlo, porque intuyo que hemos asumido la cultura del amo, ese valor omnipresente que se ha inoculado en nuestros genes a través de nuestras formas de vida. También la hemos incorporado en nuestra estructura emocional y mental; tanto es así, que sin ellos (EL PODER DEL DINERO) nos quedamos huérfanos, hasta el punto de rogarles que sigan con sus tropelías para que nuestros puestos de trabajo se mantengan a cambio de una parte ínfima de la riqueza producida colectivamente.
Pensadores como Carlos Marx, Eric Fromm o Paulo Freire ya lo anunciaron, el mayor éxito del sistema es la construcción de un tipo de persona alienada, que llega a disfrutar siendo víctima de su propio verdugo.
Algunos de nuestros comportamientos cotidianos muestran como sin a penas darnos cuenta estamos tirando piedras a nuestro propio tejado:
En el campo, la supervivencia de los agricultores más emprendedores se ha hecho a costa de hacer desaparecer a miles de compañeros y compañeras campesinas con menos espíritu para ser competitivos. Ésta misma lógica hoy aniquila a miles de ganaderos que hace unos años modernizaron sus ganaderías a costa de cerrar todas las pequeñas granjas al no considerarse rentables.
La cesta de la compra la adquirimos en las grandes superficies que controlan los mercados de alimentos a nivel planetario y arruinan a los campesinos y campesinas del norte y del sur.
La mayoría de la población de los Países prósperos (si es que ahora lo seguimos siendo…) consumimos insaciablemente por encima de nuestras necesidades vitales para que la máquina del productivismo no se nos pare. Es más, a la crisis sólo la vemos una salida: reactivar el consumo, para reactivar la producción, para la creación de nuevos empleos.
Nuestro dinero se lo entregamos a los banqueros para que especulen con ello, los mismos que ahora dicen estar en banca rota, saliendo una vez más airosos y con desparpajo de sus descalabros financieros mediante la inyección multimillonaria de fondos públicos.
Los padres llevamos a nuestros hijos a las universidades que les formarán como buenos especialistas para dar respuestas técnicas a las necesidades del sistema.
Los soñadores de un mundo mejor nos enganchamos a internet como la mejor herramienta para hacer la revolución, olvidándosenos que dicha tecnología no está en manos del pueblo.
El dolor del hermano hambriento, desahuciado, marginado, no lo comprendemos hasta que no lo sufrimos en nuestras propias carnes.
Y para colmo, pedimos clemencia a nuestro amo explotador por los pecados cometidos, rindiéndonos a sus pies para que no cierren sus empresas, no destruyan más puestos de trabajo, se produzca lo que se produzca en dicha en empresa.. Que más da!!
Es más, soñamos con el restablecimiento de la economía a gran escala, el consumo sin límites y el estado del bienestar como modelo redistributivo de las migajas del festín de los poderosos de este mundo.
E insistimos en la bondad de un sistema democrático, como el menos malo, con alto grado de deslegitimación de sus instituciones al no dar respuesta a las necesidades básicas de la gente, instituciones plagadas de políticos y responsables públicos corruptos.
Tanta sumisión e interiorización de la cultura del amo, nos impide ver el bosque de posibilidades que tenemos en nuestras manos, cuando desaprendamos los valores que nunca tuvimos que aprender.
Hoy tendríamos que felicitarnos al comprobar en carnes propias que el modelo de desarrollo capitalista no funciona; o, mejor dicho, sólo funciona, cuando al ser humano, se le convierte en un esclavo; a la naturaleza, en un lugar de donde extraer todo cuanto se pueda, sin reponer nada a cambio; y, a las instituciones públicas, contemplarlas como meros casinos donde se juega con el dinero del pueblo.
Desaprender la cultura del amo es una de las lecciones pendientes para abordar el futuro de la humanidad, una sociedad nueva, sin amos ni esclavos, más bien personas que recuperan el poder de tomar las riendas de su propia vida.
Las cientos de movilizaciones ciudadanas diarias que en el Estado Español, en Europa, y en el resto del mundo, se están llevando a cabo para denunciar tanta injusticia y tantas tropelías del sistema capitalista contra los pueblos del mundo, serán mucho más fructíferas si somos capaces de plantear un cambio de rumbo.
¡Nunca el futuro lo podremos construir aplicando los mismos fundamentos y los mismos valores que lo destruyeron!
ENERO 2013

ARENILLAS DE SAN PELAYO. ELOGIO A LO PEQUEÑO
Para despedir a Esteban Vega
Jerónimo Aguado Martínez

Querido Esteban,
De nuevo estamos aquí reunidos en tú querido pueblo, en tú querida iglesia, en tú querido claustro, en tú querido convento, en tus queridas Escuelas Campesinas, en tú querida comarca.
Estamos aquí en una tarde fría de diciembre para poner calor a la despedida del amigo que tantas veces nos convocó para subirnos al carro de lo incomprendido, de lo olvidado, de lo ignorado, de lo pequeño.
Estamos aquí para despedirte y acompañar a Chelo, Isabel, Inés, Elena, Amaya, a sus compañeros y a tus queridos nietos y nietas, en este acto tan emocionante y transcendental.
Estamos muy tristes, la comarca de la Valdavia hoy está muy triste, muchas gentes del mundo rural están tristes.
Cuánto nos cuesta despedir a la gente que se nos va en un contexto donde somos tan pocas personas!! .. Cómo no nos va a costar despedir al amigo, al maestro con alma campesina, al vocero de tanta injusticia para con nuestros pueblos!!
Estamos aquí, orgullosos de haberte conocido, de haber compartido ilusiones, malos ratos, proyectos, discusiones, utopías,…. Y todo en las entrañas de nuestra tierra, tierra áspera, dura, pero muy agradecida cuando la cuidamos y no la agredimos.
Estamos aquí para celebrar el fruto que esta tierra generosa nos ofreció con la vida de Esteban, y así poder volver a sembrar, para asegurar el ciclo de la vida, que continúa con todas las sementeras que los hombres y las mujeres de buena voluntad hacen cada año, con buen tempero, ese que asegura el nacimiento de nuevos sueños y esperanzas.
Estamos aquí para decirte que en honor a tú recuerdo seguiremos trabajando por un mundo rural vivo, y seguiremos proclamando que VIVIR EN ESTOS PUEBLOS merece mucho la pena.
No claudicaremos Esteban!!
Defenderemos una escuela de calidad en cada pueblo y el derecho a que las mujeres y los hombres del campo tengan las mismas oportunidades que cualquier ciudadano y ciudadana.
No permitiremos que en nombre de la sagrada rentabilidad económica cierren nuestros ayuntamientos y clausuren por decreto ley la mejor práctica de democracia real, expresada en los Concejos y en las pedanías que conforman nuestros pequeños pueblos.
No dejaremos de plantar árboles aunque una y otra vez sean devorados por el productivismo agrario.
Seguiremos movilizando a nuestras gentes a través de la práctica de una cultura liberadora, y defenderemos con orgullo la cultura campesina.
Y, en la medida de nuestras posibilidades, pondremos la creatividad al servicio de nuevos proyectos, para que nuestros pueblos nunca se mueran.
Sabes, Esteban, aunque somos conscientes de que esto de los homenajes no iba contigo, me vas a permitir hacerte un reconocimiento.
Vamos a cumplir treinta años desde que se crearon las ESCUELAS CAMPESINAS, y tú has sido de las pocas personas que han permanecido en toda su trayectoria. Tu apuesta ha sido vital para poner en valor, desde este pequeño movimiento, la cultura rural que la sociedad actual tanto ha despreciado y que la daba ya por concluida.
Como tu bien sabías, desde los cánones de la sociedad moderna, donde los resultados financieros se anteponen a las necesidades humanas, cuan pequeño ha sido todo lo que se ha hecho desde este movimiento de educación popular!!. Pero, desde una visión más humana y de largo alcance, las culturas campesinas hoy son de los pocos signos de esperanza que le queda a la humanidad.
Ser campesino y campesina es hermoso, porque hermosos y hermosas han sido las gentes que supieron vivir con lo que tenían a su alcance, sin deteriorar el futuro del Planeta, donde tienen que vivir las generaciones futuras.
Gracias Esteban por tú hermosura, por tú resistencia, por permanecer y no claudicar hasta la última hora de tú existencia.
Gracias por habernos dado tanto, puedes descansar en paz!
Hasta siempre amigo y compañero!
9-12-2012

Flor en tierra, la flor de la palabra.
Aperitivo concierto de Amparo Sánchez en el VIII Foro por un mundo rural vivo

Antonio Viñas

13,30 h. Guernika, Bizcaia, domingo 20 de octubre, 2012. Nos habíamos reunido para celebrar la tierra. Más de trescientas personas conversamos desde el viernes sobre cómo volver con las manos limpias a sembrar, con el sentido común con el que lo hacían nuestros antepasados. Es decir, estableciendo un diálogo entre el terruño (harina fértil), el agua y la semilla, la luz y el aire. Era el VIII Foro por un mundo rural vivo organizado por Plataforma Rural; un espacio que lleva rodando de pueblo en pueblo como un vulanico que va dejando impreso su huella. Un vulanico que lleva en su ADN una forma distinta de mirar al mundo, una vuelta a la memoria para reconducir, en la medida de lo posible, el presente futuro de un ser humano que se encuentra perdido en la más angosta oscuridad civilizatoria. Una deriva del sapiens que, ya elevado desde el altar de Marte, y en tanto afán por pegarse golpes en el pecho reclamando su poderío tecnológico como un Tarzán trasnochado, se ha olvidado de su origen, de la liana de la que pende su vida: la tierra que pisa, los alimentos que llegan a su boca, la sangre de humus que licúa y que es.

Ese mismo afán tecnológico, autoritario y totalizador, es el que mantiene el hambre en el mundo y el que, tras el fracaso de la Revolución Verde, nos invita a condenarnos, de nuevo, a una dependencia alimentaria con tintes de dictadura económica y política. Su propuesta: un progresivo e inteligente etnocidio cultural y campesino, desde una alianza de corporaciones empresariales y gobiernos “democráticos” al servicio del beneficio estrictamente económico, que han convertido el alimento, el fogón, en una mercancía por encima de los valores humanos: la transgénica es otro paso atrás de la crematística para seguir acarreando el dolor de muchas víctimas al manipular la cadena racional de la vida. Por el contrario, y con humilde pero rotunda respuesta, un movimiento internacional, La Vía Campesina, representado en este Foro con las diversas identidades de la geografía peninsular de sus participantes, discurría sobre el cómo parar este tanque especulador y financiero, y construir solidariamente la palabra y el grito consciente de “fuera fiera”; metáfora ésta que Amparo Sánchez, en su extraordinario aperitivo-concierto ofrecido por la organización, nos dejó hilando melódicamente en el pensamiento.

Amparo, con su usual sencillez y pudor inicial, apareció en el escenario de un acogedor salón de actos como epílogo al encuentro y, también, como un principio: la generosidad y la tierna energía con la que levanta las melodías en sus cuerdas vocales, que aún viven como alimento en la memoria de los que allí estuvimos. Esta vez con un breve pero intenso concierto acústico (en el anterior Foro celebrado en Cortes de la Frontera, Málaga, también nos prestó su cauce), y acompañado con la guitarra de Jordi Mestre, nos sirvió un vermut melódico al presentarnos su nuevo trabajo “Alma de cantaora”.

Con una sobriedad fuera de lo común, su voz, a golpe de cuerdas, se desparramó por la sala como una ligera marea intimistamente rompedora. La letra de esta canción, título genérico que es la declaración de intenciones de su nuevo trabajo, es un desnudo original que se nutre de la fuente del verbo ancestral latinoamericano (comienza con las letras emancipadoras y hechiceras de la abuela Margarita), y en la que con un son de carretera nos abre al recorrido interior de su expresión como mujer: “hablar del despertar perdido y el poder… que es dentro de nosotros”, del canto como bendición y del alma como pentagrama para hacer sonar el universo.

Seguidamente, con “Fuera fiera”, nos llevo a un canto de resistencia por la vida, a combatir sonoramente y con las manos mojadas, la mentira de la codicia global que respira esta sociedad del siglo XXI. Esta vez sin su amiga Bebe, que le acompaña en la grabación, nos legó un testimonio poético y biocéntrico contra la privatización de los recursos naturales, y a favor de una ley natural basada en el respeto mutuo entre los seres, “caminantes sin medio… una estrella guía desde el cielo”.

Contagiados ya por la afinada humanidad que respira toda su puesta en escena, desde una serenidad profunda, sabiendo los terrenos que pisa al traernos en la poza de su voz la luz templada de su verbo, nos llevó al estribillo de “La flor de la palabra”: esa que nunca muere y viene desde el fondo más fondo de la historia, de la tierra. Letra inspirada en un texto del subcomandante Marcos y que refiere a la cualidad de la esperanza en resistencia, al hilo dorado que nos ha conducido al hoy, como resultado de tantos muchos de los que somos síntesis de amor “en el vientre del mundo”; y desde el que sería deseable otro mundo posible.

De forma inesperada y con un andar tímido, apareció en las tablas Tomàs de los Santos, acompañado de Gustavo Duch, amigo de ambos artistas, que le invitó a que se pronunciara y compartiera escenario. Cantautor valenciano (recientemente fue el ganador del IV Premio Miquel Martí i Pol, que forma parte del Certamen Terra i Cultura y que otorga el Celler Vall Llach, propiedad del trovador Lluís Llach y de Enric Costa), Tomàs avanzó hacia su música de la mano de una voz azucarada, interpretando “Homenatge anònim XV”, levantada a partir de un poema de Vicent Andrés Estellés. Sus delicadas y profundas formas fueron tomando cuerpo hasta dejarnos en un rancio paladar a cantautor pleno. De aquellos a los que no le tiembla la palabra pueblo en sus canciones porque nació de su cuna y sus pesares.

Como final, Amparo Sánchez, con su feminismo ilustrado, vital y tolerante (“Soy feminista desde siempre, lucho por la igualdad y reivindico el poder de lo femenino que afortunadamente muchos hombres comparten hoy en día…”) , con la sala emocionada, en pie de lagrimal, nos dejó volando con su personalísimo sello aún vivo de Amparonía: el abrazo global de la festiva canción “Somos viento… si estamos juntos somos huracán”, reafirma lo mejor del ser humano, su eterna cualidad amorosa y “portadora de sueños”, que recuerda a un magnífico poema de la escritora nicaragüense Gioconda Belli.

Una gran cesta de frutas de la tierra vasca fue la ofrenda a su sencilla entrega. Los miembros del Ehne Bizcaia, como portavoces de la organización local, se la llevaron en volandas al escenario, en los que ya estaban sus otros dos músicos que le acompañaron en la fiesta final.

Nadie da más de lo que no tiene, pero ella tiene tanto… Así nos dejó, a corazón abierto, no sin antes hacer un solicitado bis de “Alma de cantaora”; así, con el aire andaluz y universal de su acento al hablarnos, así con ese fino, leve, hondo desgarro, así con el suave lloro y el

recto y alegre paso de sus fusiones rítmicas (sin confusión), así quedamos: con esa fiesta que pasa por sus labios y siempre nos inunda.

Otros acaparan tierras. Ella, de sus bodegas, vierte vino, alma, en fino río de arterias.

Gracias.

Cinco conclusiones de las elecciones de Venezuela

Cinco conclusiones de las elecciones de Venezuela
Alejandro Fierro y Jerónimo Aguado Martínez

Mientras que en los países occidentales damos lecciones de democracia a todo el mundo, a la vez que imponemos nuestro modelo de desarrollo a escala global, escondiendo los abusos y atropellos cometidos contra los pueblos empobrecidos, como consecuencia de extraer de sus tierras todos los recursos posibles para que el sistema funcione… Mientras que se nos llena la boca de las bonanzas del sistema capitalista y su fase globalizadora, a la vez que se desmantela todo un estado que aseguraba el derecho ciudadano a la sanidad, la educación, la cultura,….. y que condena a millones de personas a la inactividad laboral, aumentando a ritmos acelerados los ratios de pobreza, al otro lado del atlántico otros modelos de organización social y de desarrollo económico ya son posibles.

Venezuela, criminalizada por el mundo de los del estómago lleno desde que Hugo Chávez llegó al poder, al no ser un fiel servidor de las consignas del capital internacional, hoy se presenta como uno de esos países donde, a pesar de todo el boicot occidental, se está construyendo otra alternativa, esa que nunca tiene hueco en las agendas políticas de nuestros representantes Europeos, la de dar prioridad a los más débiles y empobrecidos.

Las elecciones del pasado día 7 de octubre fueron una muestra más de que algo está cambiando en dicho país. Cinco conclusiones son la síntesis que aportamos dede nuestra reflexión sobre las elecciones Venezolanas:

1.- Venezuela es una auténtica democracia

El país caribeño ha vuelto a demostrar que es una de las democracias más sólidas de Latinoamérica. Las elecciones han sido limpias y transparentes, con una participación del 80%, impensable en otras latitudes. Este elevadísimo índice es más sorprendente aún si se tiene en cuenta que desde 1998, año en el que Chávez accedió a la Presidencia, el pueblo ha sido llamado 15 veces a las urnas. Por comparar, el Gobierno de Venezuela convocó un referéndum vinculante en 2007 para introducir varias reformas constitucionales mientras que PSOE y PP pactaron en privado y sin consultar con el pueblo la imposición del límite al déficit público en la Constitución (por cierto, Hugo Chávez perdió el referéndum y aceptó su derrota sin ningún problema).

2.- Los medios de comunicación han quedado deslegitimados

La prensa internacional, con El País y ABC a la cabeza, han manipulado la información para presentar a la derecha como una opción vencedora frente a un Chávez abandonado por el pueblo y que sólo se mantendría gracias al uso abusivo del poder institucional. Amparándose en el desconocimiento de su audiencia sobre la realidad de Venezuela, no han dudado en informar sólo de las encuestas que daban como ganador a Capriles, entrevistar únicamente a opositores, presentar a destacados antichavistas como supuestos analistas imparciales o tergiversar datos y hechos. De nuevo, los medios de comunicación de masas han incumplido su principal obligación y razón de ser que es garantizar el Derecho a la Información de la ciudadanía (consagrado en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos). Por eso, la prensa es percibida como uno de los principales problemas del Estado español, según las encuestas.

3.- El pueblo apoya a Chávez

El presidente mantiene un respaldo mayoritario. Ganar por diez puntos tras 14 años en el poder está al alcance de muy pocos mandatarios. Los resultados demuestran que el electorado venezolano no comparte la grotesca caricatura que las terminales mediáticas y políticas del neoliberalismo hacen del líder bolivariano. La conexión entre Chávez y el pueblo se sustenta en los avances de estos años. El cumplimiento de lo prometido es lo que le permitió el pasado jueves, ante más de un millón de personas, decir “Yo nunca les he fallado; yo nunca les he mentido” y que sonara creíble.

4.- Los ataques continuarán

Las primeras declaraciones ante el triunfo de Chávez anuncian que se mantendrá el acoso. Continuará el hostigamiento, las difamaciones, las críticas de trazo grueso y los chantajes políticos y económicos. Una vez más, las supuestas democracias avanzadas no respetan la decisión de los pueblos cuando creen que ésta va en contra de sus intereses.

5.- Hay alternativas

Venezuela es la prueba de que otro modelo es posible. Sus logros son incontestables: 5,6 de crecimiento del PIB; descenso a la mitad del desempleo, que ha pasado del 15% de 1998 a un 7% en la actualidad y continúa bajando; erradicación del hambre y el analfabetismo; disminución de la pobreza del 60% al 27%, y de la pobreza extrema del 25% al 7%; quinto país del mundo en tasa de matriculación universitaria; extensión de la sanidad universal y gratuita… Otros transitan ya la misma senda, con mayor o menor similitud: Bolivia, Ecuador, Argentina, Uruguay, Brasil, Paraguay, Honduras (en estos dos últimos países el neoliberalismo no dudó en derrocar mediante golpes de estado a los gobiernos legítimamente elegidos). Latinoamérica es hoy la última trinchera frente al dogma de los recortes, las privatizaciones y la supresión de derechos. Las clases populares europeas harían bien en mirarse en este espejo.

Octubre 2012