¡SANGUIJUELAS!
Jerónimo Aguado Martínez

Dícese que una sanguijuela es aquella que guarda las características de un gusano anélido hirudíneo de agua dulce, de cuerpo anillado, boca chupadora y con una ventosa en cada extremo con la que se adhiere a otros animales para alimentarse de su sangre; o, lo que es lo mismo en una persona con parecido perfil, aquella que se aprovecha de otra y obtiene sus bienes poco a poco.
Ambas definiciones me han encantado, sobre todo para inspirarme en la creación de este artículo, a la vez de hacer de hilo conductor de lo que deseo expresar; y, por supuesto, como anillo al dedo para establecer un símil con lo que está ocurriendo en el mundo o en nuestro propio País a partir de la tan cacareada crisis.
Para empezar y sin temor a equivocarme, podríamos decir que el neoliberalismo y los Estados que se ponen a su servicio son entes y estructuras con alta vocación de sanguijuelas, dispuestas a sacar hasta la última gota de sangre a las poblaciones que dicen representar, para que eso que se llama globalización capitalista siga funcionando.
El ejemplo más cercano lo tenemos en nuestra propia casa. El Estado Español es un Estado Sanguijuela, con gestores elegidos democráticamente para legitimar representantes sanguijuelas ( excepto raras excepciones, compañeros y compañeras honestas que defienden desde las instituciones otros modelos de desarrollo donde el centro de atención es la persona y no el dinero… ), que hacen políticas y legislan normas que terminan abriendo caminos para practicas institucionales sanguijuelas.
El desmantelamiento de los bienes y servicios públicos es un práctica perfecta que expresa lo que significa un orden democrático (¿?) con espíritu sanguijuela, eliminando todos los derechos ciudadanos para que especuladores, ladrones escondidos bajo el manto de políticos, y banqueros, sigan campando a sus anchas y amasando fortunas a la vez que exigen austeridad a los que ya nos les quedan mas agujeros para apretarse el cinturón.
Rescatar el sistema bancario por segunda o tercera vez, como si éste fuera un sistema público, donde los beneficios de los años de vacas gordas nunca fueran socializados, me parece un insulto y una humillación hacía la ciudadanía, más cuando con dichas políticas estamos encubriendo a los mayores estafadores del mundo. Nacionalizar BANKIA una vez arruinada, para que con el dinero público sean corregidos todos los desmanes, descalabros y corruptelas de Directivos con sueldos e indemnizaciones multimillonarias, sólo se puede entender si la práctica del robo de los recursos públicos se eleva a categoría de derecho ciudadano, amparado por las leyes de un Estado que, a mi parecer, pierde a ritmos acelerados toda la legitimidad, si es que alguna vez la tuvo.
El resultado de tantas y tantas prácticas sanguijuelas es de todos conocido, millones de personas se encuentran sin trabajo y sin ninguna cobertura social para cubrir sus necesidades básicas, el derecho a una sanidad pública y universal está a punto de caerse, abriendo la puerta a su privatización para nuevos negocios para empresas sanguijuelas. El mismo futuro le espera a la educación, al trasporte público, a la atención de los sectores más marginados, y a los núcleos rurales, que por el hecho de ser pequeños sufren una doble marginación.
En la esfera internacional, las prácticas sanguijuelas son el pan nuestro de cada día, los pueblos que no alcanzaron el mínimo de bienestar y justicia social tendrán que conformarse con la ilusión de poder seguir soñando. Las practicas de acaparar todo lo que genera riqueza a costa de quien sea y como sea por parte de los conglomerados financieros y multinacionales revientan todos los pronósticos….. En la actualidad millones de hectáreas de tierra cultivable son acaparadas (especialmente en África) en todo el mundo por el capital transnacional para asegurar el negocio de los alimentos, con la mirada puesta en la producción de agrocombustibles para que sigan funcionando los parques automovilísticos ante el inminente agotamiento del petróleo, a la vez que 1000 millones de personas sufren desnutrición y padecen hambre.
La misma suerte de privatización corren otros bienes comunes. El agua, las semillas y los alimentos son objetivos prioritarios para futuros negocios de las corporaciones transnacionales. La industria agroalimentaria presiona a los Estados para que eliminen todas las barreras del mundo que les impida el control absoluto de los recursos vitales para que la humanidad pueda sobrevivir.
Llegado a este punto, coincido con el pensamiento de la escritora estadounidense ( de origen Ruso) ALISSA ZINOVIEVNA ROSENBAUM, conocida en el mundo de las letras bajo el seudónimo AYN RAND, cuando en 1950 anticipaba lo que nos está pasando en estos días a nivel global: “ cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos sino, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra Usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada.”
Pues como muy bien nos dice EL ROTO, en uno de sus ingeniosos chistes: para que la sociedad empiece a salir de su propia condena debemos de atrevernos a dar un paso colectivo para bajarnos de la plataforma que nos convierte en víctimas a la vez de sostén del modelo sanguijuela. Cuando entendamos que es así… y no al revés, habremos encontrado un principio de solución a los problemas.
Gracias ROTO por tanta imaginación!!!
MAYO 2012

Goldman Sachs: el negocio de hambrear
GUSTAVO DUCH

Goldman Sachs y sus fondos de inversiones están hasta en la sopa. Literalmente.
Desde hace poco sabemos que sus legiones de ejecutivos goldmanitas controlan a cara descubierta gobiernos, ministerios, bancos centrales y otras instituciones públicas en Europa y Estados Unidos. Pero con antifaz y en la sombra, ¿desde cuándo lo están haciendo?
Los encontramos en su salsa cuando hablamos de petróleo, vivienda o cría de puercos. No sería extraño que estén presentes en negocios tan suculentos como el armamentístico.
En el Estado español, almorzamos con Goldman Sachs. Como ha denunciado el investigador Carles Soler,Goldman & Sachs es propietaria de una de las grandes multinacionales de la restauración colectiva (ISS Facility Services), que en el Estado español sirve 22 millones de comidas anuales.
En restaurantes de escuelas, hospitales o de residencias de la tercera edad, te alimentan para el buen provecho del mismo banco de inversiones responsable del hambre del siglo XXI. Porque Goldman Sachs no ha descuidado para nada el sector agrícola como fuente, no de comida, sino de beneficios económicos.
En 1991, los cerebros de Goldman Sachs repletos de ideas jugosas para las gentes de la bolsa, crearon un instrumento financiero que permite a cualquier pájaro invertir sus riquezas en productos básicos como el trigo, arroz o café. De lo que se come se cría, y criaron toneladas de beneficios.
Tantas apuestas sobre la ruleta de los mercados de los granos básicos son las responsables de la subida de precios de éstos, y por tanto, responsables de que millones de personas no puedan adquirir sus alimentos necesarios.
Desde el año 2000 hasta ahora, sin otras burbujas que inflar, el precio de los alimentos básicos prácticamente se ha triplicado en paralelo al incremento de los activos financieros en estos exquisitos platos financieros.
Para Goldman Sachs, invertir en panes y peces esperando su mágica multiplicación, les representa al año beneficios de 5 mil millones de dólares. Mucho dinero que en pocos años daría para reparar el hambre global, pero claro, ese no es su propósito, ese no es su negocio, es todo lo contrario. Fabrican hambre, son hambreadores.
Un nuevo negocio, también hambreador, ha salido al escenario. Comprar las mejores tierras fértiles para exigirles (hasta su agotamiento) la producción de biomasa –la energía que moverá el mundo y resolverá buena parte de los problemas ecológicos del Planeta. Dicen, pero es pura farsa.
Y, efectivamente, algunos personajes hechos en Goldman Sachs ya están en él. Como Joakim Helenius, y su fondo de inversiones Trigon Agri Fund, que se sepa lleva acumuladas sobre 170 mil hectáreas de tierras cultivables en la región de tierras negras en Rusia y Ucrania. O Neil Crowder que con el fondo Chayton Capital ha arrendado para los próximos 14 años 20 mil hectáreas en Zambia.
Abanderando la lucha contra el hambre, más hambre. Abanderando la lucha contra el cambio climático, más hambre.
ABRIL 2012

AGRICULTURA ES ALIMENTACIÓN

AGRICULTURA ES ALIMENTACIÓN
Jerónimo Aguado Martínez

Madrid tres de marzo, COAG celebra su XIII asamblea general. Más de 1000 agricultoras y agricultores venidos de la diversidad de Comarcas y regiones del Estado Español, debaten sobre el futuro de la agricultura y el suyo propio, como productores y productoras de alimentos.

Una vez más, COAG mostraba ante la sociedad española su voluntad de liderar la urgente necesidad que tiene la sociedad de mantener vivas las agriculturas, gestionadas por los hombres y las mujeres que tienen en sus entrañas esa vocación de cuidar la tierra para que ésta nos devuelva tan preciados alimentos.

AGRICULTURA ES ALIMENTACIÓN, eslogan de la XIII asamblea que con acertado tino hacía síntesis de los anhelos de una organización que siempre tuvo como referente de sus luchas la defensa de la agricultura familiar y campesina dentro de un mundo rural vivo, y que sólo será tal mientras seamos capaces de que esta digna actividad esté en manos de las personas que verdaderamente aman la tierra y el campo.

Para la COAG el diagnóstico de la realidad de la agricultura y ganadería es claro: nos siguen expulsando del campo, las políticas agrícolas aplicadas desde el marco de la PAC durante los últimos 20 años son una hipocresía y una gran mentira, donde solo se apuesta por una agricultura y alimentación en manos de los mercados especulativos, caminando hacia una total desregulación y liberalización de estos, y desmantelando todo principio de Preferencia Comunitaria.

En realidad, manifestaba el nuevo coordinador de COAG Miguel Blanco, no les importa desmantelar el tejido productivo de las pequeñas y medianas explotaciones. Nuestros Gobernantes mantienen aquel paradigma suicida de la reforma del 2003:”No importa dejar de producir aquí, nos abastecemos de países más pobres que producen más barato”. Y esto es un suicidio, más con una crisis alimentaria mundial ya crónica, una población creciente (de 7.000 a 9.000 Millones de personas en 2050) y 1.000 millones de hambrientos.

Las políticas económicas -seguía manifestando Miguel- las agrícolas y hasta los Gobiernos están cada vez más dominados por los grandes capitales especulativos; es decir, los financieros. De 2003 a 2011 han aumentado un 3.200% las inversiones en mercados de futuros de materias primas agrarias. El 75% de estas operaciones no mueven producto, solo papel, las multinacionales agroexportadoras (30 multinacionales controlan todo el comercio agroalimentario mundial) y las gigantescas cadenas agroalimentarias (Wal Mart, tiene un volumen de ventas similar al PIB de Noruega o Arabia) se adueñan del control de la alimentación a nivel mundial, imponiendo un modelo agroalimentario que no necesita para nada de los agricultores y agricultoras.

También son claras y contundentes sus propuestas y alternativas, las que siempre fueron defendidas por esta organización, hoy mucho más articuladas. El punto de partida es seguir defendiendo el Modelo Social de Agricultura que COAG representa, que tiene como función principal producir alimentos para la humanidad. Una función estratégica, para una necesidad vital: AGRICULTURA ES ALIMENTACION, pero también empleo, territorio, medio ambiente, vida en los pueblos.

COAG reivindica la regulación de los mercados y la cadena agroalimentaria, precios remunerativos en origen como base de la renta de los agricultores y agricultoras, el control de los insumos en manos de oligopolios, que el apoyo a la agricultura con dinero público se dirija a los que verdaderamente trabajan la tierra y los ganados, y que la PAC tenga una cara más social y menos mercantilista, donde se visibilice a las mujeres campesinas en plenitud de derechos.

El marco no es otro que el principio de Soberanía Alimentaria, entendiendo éste como el derecho legítimo de los pueblos a decidir sus propias políticas agrarias y alimentarias, desde un principio de sostenibilidad. Será nadar contra corriente, pero de lo contrario la corriente nos arrastrará decía Miguel Blanco. Porque los mercados no deben ser un casino, ni los operadores del mercado unos traficantes. La agricultura y la alimentación han de ser sagrada, no debe ser una mera mercancía, sino un derecho universal de las personas.

Para sacar adelante dichas propuestas COAG tiene claro que somos pocos los campesinos y las campesinas en el contexto Europeo, pero que somos fundamentales para la labor que nos corresponde desempeñar: alimentar a las personas.

Pero COAG no está sola en esta lucha, más del 50% de la humanidad sigue teniendo rostro campesino, y desea seguir viviendo en el campo y del campo. Las propuestas sindicales de COAG son apoyadas por una parte muy importante de la sociedad civil a través de los movimientos sociales y muy especialmente los que se articulan entorno a la PLATAFORMA RURAL, red de la que hace parte. Y VIA CAMPESNA, movimiento internacional en el que participa activamente la COAG, donde confluyen más de 300 organizaciones de pequeños agricultores y agricultoras, representando a más de 250 millones de personas que luchan día a día para poder vivir del trabajo con la tierra.

Miguel Blanco, nuevo coordinador de COAG, tiene por delante una gran tarea que desempeñar, pero digna a más no poder, liderar la consecución de un apremiante objetivo: LA AGRICULTURA NO ES OTRA COSA QUE ALIMENTACIÓN.

Estamos convencidos de que sabrás hacerlo.

MARZO 2012

EL HOMBRE Y LA MUJER, EL LOBO, Y LA TIERRA

EL HOMBRE Y LA MUJER , EL LOBO, Y LA TIERRA
Jerónimo Aguado Martínez
Pensé que el enfrentamiento entre ecologistas y ganaderos sobre la problemática que sufren éstos ante los ataques del lobo y otras especies de la fauna silvestre había pasado a la historia. Pero no, parece ser que no, el conflicto está servido.
Jugar a demostrar quien es más ecologista, si los agricultores o los grupos medioambientalistas que lideran la defensa del canino, es perder energías y no abordar el problema como es debido.
Un servidor no habla por hablar sobre el tema que nos ocupa en el presente artículo, me encuentro entre los que ha sufrido las consecuencias de los ataques del lobo. Mi rebaño de ovejas ha sido presa del CANIS LUPUS SIGNATUS y por ello no he recibido ninguna compensación económica al encontrarme fuera de la zona delimitada por las autoridades competentes. También sufro todos los días como avicultor ecológico los ataques de diversas especies de la fauna silvestre, entre las que cabe destacar los zorros, visones, comadrejas, milanos reales, aguiluchos cenizos, y hasta los buitres hambrientos a más no poder que se encargaron de comer las ovejas atacadas por el lobo antes de que viniera el servicio de recogida de animales muertos. Toda una aportación al mantenimiento del ecosistema sin ninguna compensación económica que amorticen las pérdidas reales.
Pero, cuál es la causa que genera el incremento de tanto ataque que ha llegado hasta las puertas de los animales domésticos? . Sin lugar a dudas, no es otra que el desequilibrio medioambiental, la cadena de la vida del mundo animal se ha roto por mil sitios, una ruptura provocada por el modelo de desarrollo económico y productivo que hemos construido y afianzado en los dos últimos siglos, donde todo vale con tal de prevalecer los antojos de una de las especies de dicha cadena que se considera superior (homo sapiens) ; y, entre los miembros de dicha especie, una minoría de personas que no cesan de forzar la máquina del productivismo y el consumo sin límites, para enriquecerse ilimitadamente, y a costa también de sus propios semejantes; o sea, los seres humanos desplazados de la mesa de los manjares, los mil millones de personas que ni siquiera pueden atacar en los corrales domésticos para saciar el hambre, como hace le lobo.
Pero en este paquete de problemas nadie puede irse de rositas y traspasar la responsabilidad a los otros, sean ganaderos que se enfrentan al canino predador que destruye sus rebaños, o los ecologistas que pelean por que el censo del lobo aumente.
Está claro, los ganaderos no podemos ser los únicos paganos de un problema que es de la sociedad, pero tampoco podemos encubrir nuestra parte de responsabilidad. El modelo de agricultura practicado en los últimos 50 años tiene poco de ecológico (en contra de lo que afirman algunos dirigentes de la derecha agraria que por el mero hecho de ser titulares de una explotación agrícola se autoproclaman en los mejores cuidadores del medio ambiente) y ha sido una catástrofe en términos sociales y medioambientales. La agricultura moderna e industrializada impuesta por los conglomerados agro industriales, y abrazada por la mayoría de los agricultores, en vez de cumplir el objetivo regulador de los ecosistemas ( como lo hacía la agricultura tradicional) a la vez que se producían alimentos, ha cumplido justo el papel contrario, generar desequilibrios medioambientales, romper en mil pedazos las fuentes de la vida al forzar los sistemas productivos, agotar la vida microbiana de los suelos, hacer desaparecer gran parte de la biodiversidad agrícola y de la fauna y la flora silvestre, todo ello sin olvidar la desaparición sistemática de los propios agricultores, convirtiéndose así en las primeras victimas de un modelo agrícola y ganadero fundamentado en tirar piedras a su propio tejado.
En la otra orilla nos encontramos los consumidores y consumidoras, todas las personas que sin querer abrazamos el modelo de desarrollo vigente, nos beneficiamos directa o indirectamente de él, e incluso nos pone muy nerviosos pensar que nuestros niveles de consumo tendrían que disminuir drásticamente para que toda la población mundial pueda disponer de lo imprescindible para poder vivir. Es decir, si existe un modelo de agricultura súper intensivo e industrializado y agresivo para con el medio natural, es porque existe una población que desea tener a su alcance todos los alimentos del mundo en las estanterías de un centro comercial cerca de nuestras casas.
Dónde está pues la solución?. Pues sin lugar a dudas, no está en los enfrentamientos entre agricultores, ganaderos y medioambientalistas; sino, en la capacidad que tengamos de diálogo para caminar juntos en la defensa de unos ecosistemas con vida para poder desarrollar una agricultura duradera y no dependiente de corporaciones transnacionales, que son las que verdaderamente se benefician de la locura del productivismo agrario.
Necesitamos abandonar los debates sectoriales y parciales para abordar juntos el problema del lobo desde una perspectiva de defensa medioambiental más global…. Y ello pasa, no solo por liderar discursos técnico ideológicos; sino, por replantear nuestros modos de vida, hoy muy lejos de la idea de un desarrollo a escala humana, y que no es posible hacerlo si no entendemos que nuestra especie sólo sobrevivirá si sobrevive el conjunto de especies y de seres vivos que conforman la diversidad de ecosistemas, y entre ellas el lobo.
Para ello se necesita iniciar procesos de recuperación del valor de la vida, de restaurar los ecosistemas deteriorados como fruto de la imposición del modelo de desarrollo capitalista, donde siempre ha primado el lucro y el beneficio de sus resultados para una minoría privilegiada, y donde se ha puesto al borde del abismo la sostenibilidad del planeta tierra.
Y mientras estos procesos toman forma y nos ofrecen los resultados deseados, las instituciones públicas tienen que dar respuestas. Los ganaderos y ganaderas no pueden ser los únicos paganos del mantenimiento de la fauna silvestre. Ellos y ellas, que en estos momentos sufren una situación económica caótica ante el hundimiento de los precios de sus productos, y que son a su vez las personas que más aportan al mantenimiento de un mundo rural vivo, viviendo en los pueblos, manteniendo una de las pocas actividades que generan empleo en los mismos, y produciendo alimentos de calidad, no pueden soportar más cargas económicas a sus espaldas.
Hemos de unirnos todos, colectivos ecologistas, organizaciones que verdaderamente defienden a los que trabajan y viven en y del campo, y todas las persona sensibles a la apremiante tarea que tiene el ser humano de vislumbrar un mundo donde quepamos todos los seres vivientes, exigiendo a las Instituciones Públicas que no escurran el bulto, que dejen de tomarnos el pelo, de enfrentarnos a las partes que tendríamos que caminar juntos y desviando la responsabilidad que les corresponde: asumir todos los costes ( morales y económicos, animales muertos y heridos, la pérdida de renta que supone recuperar la cabaña,.. ) con celeridad para que los ganaderos y ganaderas puedan sobrevivir, antes de que tengamos que declararles especie a punto de extinguir.

FEBRERO 2012

LA PROPUESTA CAMPESINA

LA PROPUESTA CAMPESINA
Jerónimo Aguado Martínez

Los organismos multilaterales (BM, FMI, OMC ) y los grupos económicos que mediatizan sus políticas, con el beneplácito de la mayoría de los Gobiernos del mundo, siguen poniendo parches a un modelo de desarrollo que hace aguas por todas las partes.. El posicionamiento de nuestros gobernantes queda claro, erre que erre con los poderes fácticos que controlan, a través de los mercados financieros, el mundo a su antojo. La mayoría de los pueblos a los que dicen representar viven las consecuencia de sus decisiones, basadas en el mantenimiento de un modelo de desarrollo con una larga experiencia en generar pobreza, desigualdades sociales, sufrimiento humano a raudales, y deterioro medio ambiental a ritmos alarmantes, poniendo en jaque el futuro del planeta.
Las propuestas que poco a poco imponen las instituciones públicas, sin ningún debate social, para salir del atolladero en el que se encuentra el modelo de desarrollo capitalista, son las mismas que las que han generado los problemas socioeconómicos y medioambientales a nivel planetario: crecer y crecer ilimitadamente en la producción y el consumo, para que así crezca la economía y se puedan crear puestos de trabajo, para seguir creciendo y creciendo, consumiendo y consumiéndonos.
El debate pues no está en cómo salir de ésta crisis ( además, sin cambiar un ápice el modelo que la generó); sino, en cómo construir otros modelos de vida, de economía, de trabajo, de empresas, de sociedades y de relaciones humanas, cuidando de los ecosistemas que mantienen la posibilidad de vida duradera para el ser humano, como un ser vivo más que debe de cohabitar con el resto de los seres vivos que pululan en ese espacio común llamado tierra.
Y es aquí donde LA PROPUESTA CAMPESIMA toma valor y tiene mucho que aportar; por supuesto, sin dogmatismos y verdades absolutas, simplemente una más en el mundo de las ideas y de los sueños por la construcción de un mundo mejor.
El primer desvarío del modelo de desarrollo capitalista ha consistido en alejar a la gente del lugar donde se genera y produce lo imprescindible para supervivencia humana: la tierra, el agua, los bosques, las semillas, las plantas, los animales, los alimentos… Se hace cada vez más difícil poder soportar a medio y largo plazo la irracionalidad de los diferentes procesos (producción, transformación, transporte, etc. ) que sufren los alimentos para que éstos recorran miles de kilómetros antes de llegar a la boca de las consumidoras y consumidores. Los costes energéticos de dicha barbaridad son insostenibles y sólo se mantienen dichas prácticas porque en dicho tránsito se especula y se enriquecen unos pocos, a costa de los campesinos y las campesinas, los trabajadores y trabajadoras de la agroindustria, y del medio ambiente, del que se extraen ingentes cantidades de materias primas ( petróleo, agua, pescado, minerales, etc… ) que nunca se podrán reponer.
LA PROPUESTA CAMPESINA está unida a los principios y valores que determinaron la vida en el campo durante miles de años: vivir con lo imprescindible, con lo que te puede aportar el territorio donde las comunidades humanas están asentadas, gestionando con criterios de sostenibilidad los recursos naturales que están a su alcance. El abandono del campo, planificado para construir con nuestras gentes el capitalismo a escala planetaria, ha llevado a la humanidad a un callejón sin salida. El 20% de la población mundial consume el 80% de los recursos del planeta, dejando el 20% restante para el 80% de la población que también aspira (para el sistema posibles consumidores potenciales… ) a alcanzar los mismos niveles de consumo que los privilegiados de éste mundo, con lo que necesitaríamos otros dos planetas como el nuestro para saciar el ansia de consumo que el propio sistema nos crea.
LA PROPUESTA CAMPESINA tiene como punto de partida recuperar la alianza perdida con la naturaleza de la que nosotros y nosotras hacemos parte, volver al campo para abrazar la tierra, cuidarla para que nos proporcione los alimentos sanos que nos dan la vida, gestionando los territorios con criterios de sostenibilidad, no agrediéndoles, haciendo de ellos lugares para vivir en fraternidad con todos los seres vivientes. LA PROPUESTA CAMPESINA está relacionada con la experiencia humana de vivir con poco para que todos podamos vivir con dignidad, de forma sencilla y austera, pero donde lo imprescindible nunca podrá faltar.
LA PROPUESTA CAMPESINA no es una teoría nueva, es la praxis cotidiana que desarrolla más del 50% de la humanidad que resiste en sus comunidades y pueblos el envite del neoliberalismo, negándose a abandonar los campos, los cultivos, las formas ancestrales de vida, las culturas de cada pueblo construidas a partir de tener que dar respuestas a las necesidades vitales de los seres humanos.
El mundo campesino en nuestro país, al que se ignora en todos los debates y en todas las instituciones, está viviendo el drama del abandono absoluto. Sin embargo, todos sus territorios están llenos de oportunidades. Frente a la crisis global del modelo neoliberal sólo cabe la construcción de otros modelos a escala local, donde la propuesta de crecimiento sostenible se anteponga al valor del crecimiento ilimitado, donde la solidaridad esté por encima de la competitividad desenfrenada entre pueblos y personas, y la idolatría del consumo irracional desaparezca de la faz de la tierra, para dar prioridad a las necesidades básicas de las personas.
En todo este proceso de cambio de rumbo y de valores, el mundo campesino puede aportar mucho: un hábitat donde reubicarse mucha gente a la vez que desmasificamos las grandes ciudades, una cultura que tiene las claves para poner en práctica eso que llamamos sostenibilidad, un territorio donde generar nuevos empleos a partir de la práctica de una agricultura campesina como portadora de alimentos para las personas, una oportunidad para reencontrase con la naturaleza cuidando de ella como se cuida a nuestra madre, y un espacio para ser soberanos alimentariamente y recuperar la autonomía que nos merecemos como pueblos.

ENERO – 2012

CLAVES PARA CONSTRUIR DESDE LA CRISIS

CLAVES PARA CONSTRUIR DESDE LA CRISIS
Jerónimo Aguado, Raúl Contreras y Núria García
Cuando queremos resolver cualquier problema todos desearíamos contar con el mejor de los profesionales, más si éste es complejo. Nadie quiere para su hijo que un mediocre, de lo que sea, sea el responsable de aportar las respuestas que necesita. Es lógico y comprensible. Sin embargo no siempre actuamos así, no siempre aplicamos un análisis crítico que haga que nuestro hijo este bien atendido. No siempre le dedicamos el tiempo que deberíamos. Lo que es peor, no siempre estamos dispuestos a enfrentarnos a un cambio, por lo que ello puede suponer para nosotros y nuestro particular vértigo, poniéndolo por encima del interés de nuestro hijo.
Una mujer identificaba, la semana pasada, a unos grandes expertos en sobrevivir en tiempos de crisis, las personas que siempre han vivido en ella. Aquellos que el sistema desterró injustamente hace ya tanto que han tenido tiempo y oportunidades sobradas para finalizar sus doctorados con la mejor nota. La historia se mueve y aquellos que estorbaban a tantas personas hoy están formados para sobrevivir como la mayoría de nosotros no sabemos. Sus problemas no han desaparecido; es más, se han agravado pues ante la escasez los expulsados deberían estar en la nada más absoluta, pero sobreviven, lo hacen.
Esta terrible situación, a la que nos siguen llevando los poderes financieros, se agrava conforme ellos consolidan su política agresiva contra la humanidad. Ya no se esconden detrás de políticos sin carácter, hoy se auto-designan presidentes. Ellos no tienen ni quieren una solución a la crisis. Ellos no están en crisis, lo estamos todos los demás. Sólo la indignación y una posición activa y crítica de la sociedad les obligará a reaccionar.
Sin embargo todos aquellos que el sistema ha ido dejando al margen son los que hoy nos aportan claves para salir de la crisis.
Si nos paramos un poco….. podemos ver
Como el mundo rural mantiene valores, usos y costumbres, respeto y dignidad para con sus ciudadanos. Un mundo que desde la explotación de la tierra y la especulación de las materias primas ha sido golpeado constantemente. Un mundo que sólo las raíces, la cultura y el amor a la tierra han logrado conservar, guardando con ello claves que nos pueden permitir reinventarnos.
Las personas que hemos obligado a vivir en la cuneta, que hemos dejado, cuanto menos, que se les tirase al suelo cada vez que se levantaban, que parece que siempre han estado estorbando al desarrollo y al crecimiento, hoy tienen claves. Ellas saben levantarse tras la caída, saben reinventarse, saben encontrar la esencia que les deja la sonrisa en la cara mientras sus neveras están en los hierros. Ellas nos pueden ayudar.
Los pueblos indígenas son perseguidos y atropellados con el desprecio del capital que arrasa sus tierras y su cultura. Culturas y conocimientos ancestrales desde los que viven una vida muy distinta a la nuestra, una vida que no se puede comprender con esquemas neoliberales y que tienen claves para el hoy.
Qué difícil es no sucumbir al encanto de la persona con discapacidad intelectual. Sus habilidades para gestionar nuestros sentimientos son extraordinarias. ¿No seríamos capaces de aprender de ellos para reinventar nuestras relaciones? ¿Seremos capaces de subirnos a su tren, donde la esencia pasa por encima de lo superficial, donde las preguntas siempre son limpias y las respuestas auténticas?
El artista que no entró en el negocio del arte, que no sucumbió al sistema del capital y de los falsos reconocimientos, aquel que en su pequeño estudio sigue dando salida a su sentir interior, también tiene claves. Claves para lograr expresarse desde la libertad, para la comunicación y la liberación de los sentimientos, oprimidos por una educación que no sabe gestionarlos.
Todas esas personas que dejaron la persecución de la propiedad para perseguir los sueños. Todos los que se levantan y se acuestan luchando por la libertad, la justicia, la igualdad y el respeto. Aquellos que han sacrificado aquello que el sistema dibujaba como deseable para tener sus propios deseos, también tienen claves que aportar.
Y especialmente aquellos que pasaron del ego a compartir, a con-vivir. Aquellos que no entienden una vida si no la dibujan desde la generosidad, tienen claves que aportar.
Se me hace difícil encontrar dónde estamos los que tenemos claves para reinventarnos, cuando miro a los parlamentos, pero se me hace imposible cuando miro a quienes de verdad dirigen nuestro destino comunitario. Lo que parecen no saber es que ellos no lo controlan todo, poco a poco se abren fisuras en su mundo. La red se les escapó y la utilizamos todos, especialmente aquellos que estamos educados en compartir. También se les escapó que esta situación nos pone a muchos en un mismo plano, nos reconocemos cada vez más como un único frente, los empresarios de verdad que luchan por sobrevivir mientras se les asfixia en el mercado, el emigrante expulsado o admitido según la conveniencia del sistema, el que tiene una discapacidad, el militante de convicción, el verdadero sindicalista o el campesino sin tierra. Frente a la gestión de la división como práctica aceptada durante tanto tiempo, esta crisis nos une.
Todos sabemos lo que tenemos que hacer y algunos ya estamos haciendo. Tenemos la obligación de aportar generosamente nuestros conocimientos para poder construir un mundo inclusivo, justo y digno para todos. Cada uno debemos aportar las claves que están a nuestro alcance y así todos juntos forzar el cambio.
Debemos cambiar la perspectiva y reconocer a las personas en sus valores, dejando fuera nuestros prejuicios o aquellas normas de interpretación que nos inculcaron. Debemos poner en valor a todos los que el sistema se lo intentó quitar y escuchar lo que tienen que decir. De ello depende cómo salir.
Nadie dijo que sería fácil pero al menos el sacrificio que tengamos que hacer, todos, será dibujando un futuro y no para perpetuar aquello que se muestra como es, INÚTIL.
DICIEMBRE 2011

EL MUNDO RURAL IGNORADO EN EL DEBATE ELECTORAL

EL MUNDO RURAL IGNORADO EN EL DEBATE ELECTORAL
Jerónimo Aguad Martínez

La agricultura es un sector clave desde el punto de vista económico, social y ambiental. Garantiza la producción de alimentos y vertebra el medio rural, que supone un 90% del territorio y es donde vive el 25% de la población. Sin embargo, los partidos políticos, especialmente PP y PSOE, prácticamente no plantean propuestas, ni se posicionan ante los principales retos que este sector afrontará en la próxima legislatura: reforma de la PAC, transgénicos, exceso de poder por parte de la gran distribución o la alta tasa de abandono de la actividad agraria, entre otros.

Esta es la síntesis del resultado de un seguimiento de los diferentes programas electorales realizado por la organización internacional AMIGOS DE LA TIERRA.

Para dicha organización les preocupa ver como ninguno de los grandes partidos tiene una visión clara de hacia dónde debe ir la agricultura española o por qué modelo apostar, no aportan prácticamente propuestas. La agricultura es un sector con muchos problemas y desafíos que afrontar, pero también es un recurso fundamental para salir de la crisis si se adoptan las políticas públicas adecuadas. Estamos hablando de alimentación, de conservación de la biodiversidad, de empleo, de mantener un mundo rural vivo, tan importante para el conjunto de la sociedad.

No es la primera vez que venimos alertando del deterioro del medio rural a partir del desmantelamiento de la agricultura familiar y campesina, motor de una economía local que generaba vida en nuestros pueblos. Los comicios electorales podrían ser una oportunidad para diagnosticar lo que ocurre en las comunidades rurales y aportar soluciones innovadoras para que se alejen del fantasma del abandono total.

Por el contrario, la situación sigue agudizándose, en los últimos 40 años la población de los municipios españoles de menos de 10.000 habitantes ha pasado de ser el 57% de la población española a tan solo un 25%. Los datos de disminución de la población activa dedicada a la agricultura resultan también muy reveladores: entre 1992 y 2008 la población económicamente activa aumentó un 35% en España; sin embargo en el mismo periodo la población económicamente activa en agricultura disminuyó un 38%. Tan solo entre 2003 y 2008, se perdieron 124.000 empleos en el campo. En la situación de crisis que vivimos resultaría crucial que el próximo gobierno adopte las medidas oportunas para revertir este proceso y promueva que el sector agrario desarrolle todo su potencial de creación de empleo y de dinamización económica en el medio rural.

Otras organizaciones como la COAG han enviado a los grupos políticos que se presentan a los comicios una serie de medidas para que el campo pueda afrontar con garantías los retos del futuro, entre las que cabe desatacar: un mayor control de la cadena agroalimentaria, para que el fruto del trabajo campesino quede en sus manos; una mayor intervención del Estado en la regulación de los mercados de alimentos, para que éstos no sean un mero recurso especulativo; una PAC al servicio de los que viven del trabajo de la tierra y los ganados, de los consumidores y consumidoras, del cuidado medioambiental y de la vida de los pueblos; un rechazo al cultivo de transgénicos como la mayor expresión de control y privatización de los recursos naturales por parte de las corporaciones agroalimentarias.

Los datos muestran que una apuesta por un modelo de agricultura a pequeña escala, con prácticas agroecológicas y dirigido al mercado local, genera empleo y tejido social en el medio rural, así como beneficios ambientales y de gestión del territorio, además de la satisfacción cada vez mayor de la demanda de alimentos sanos y de calidad. Con los datos de paro y la urgente necesidad de cambiar el modelo productivo, ignorar la agricultura y el papel socioeconómico que pueden desempeñar muchas de las comarcas hoy prácticamente abandonadas, es un error estratégico demasiado grave.

Una vez más, el campo no interesa, salvo para extraer de él cuantos recursos sean necesarios para otras actividades que nada tiene que ver con la producción de alimentos para las personas. Los pueblos para la mayoría de los partidos políticos son la expresión de algo que ya pasó a la historia, como mucho un recurso para instalar museos etnográficos para visitar los fines de semana. Nada que ofrecer, nada que innovar, nada que hacer en el 90% del territorio donde están los recursos claves para sobrevivir como especie humana.. El cierre absoluto de la inmensa mayoría de las comunidades rurales sería la mejor alternativa que les gustaría poder aplicar, aunque no se atrevan a hacerlo.

Miguel Delibes se adelanto hace más de treinta años al anunciar a través del DISPUTADO VOTO DEL SEÑOR CAYO la ruptura entre el mundo rural y el urbano, la imposición de un modelo que minusvaloraba la cultura campesina, y la poca importancia que para los representantes que se prestaban a ser elegidos democráticamente tenía el mundo campesino, salvo el poder conseguir el puñado de votos que aún se podían rascar de los pueblos.

Pues al día de hoy, ni los pocos votos parecen importarles, a nadie le interesa esto, el mundo rural sigue ignorado en el debate electoral, los Señores Cayos que seguimos viviendo en los pueblos, somos tan pocos, que no les merecemos ninguna pena.

NOVIEMBRE 2011

Tratado sobre patologías alimentarias
Por Jerónimo Aguado y Gustavo Duch
La alimentación, cuando existe, debe ser fuente de nutrición y salud: de vida. Pero en la medida que avanza un modelo único, global e industrializado para producir, transformar y consumir alimentos, aparecen una serie de síntomas que alertan de todo lo contrario. Son síntomas patognomónicos, es decir, manifestaciones percibidas por el paciente y que un buen médico sabe reconocer, que aseguran que el sujeto padece un trastorno clásico de la alimentación de nuestros días. A saber:
Sofocones: cuando la temperatura de nuestro cuerpo supera sus valores normales, cuando empezamos a transpirar, jadear y sacar la lengua. Cuando la ropa nos sobra y buscamos las sombras de los árboles, cuando el abanico nos acompaña a todas partes, cuando en toda España en Octubre vamos en manga corta, ¿estamos ante problemas hormonales o sufrimos una epidemia de fiebres tifoideas? Pues no, estos síntomas, corresponden si duda alguna a un calentamiento del Planeta que compromete (y esto sí es una crisis en mayúsculas) la posibilidad de la vida, afectando inicialmente a las poblaciones del Sur. Como viene insistiendo La Vía Campesina a partir de los estudios de la organización GRAIN (recientemente galardonada con el Premio Noble Alternativo 2011) al menos un 50% de las emisiones de gases CO2 con efecto invernadero provienen del sistema alimentario global: cultivamos con petróleo, transportamos y conservamos en base a petróleo, para finalmente comer plásticos con sabor a petróleo.
Taquicardias: cuando estando tranquilamente en tu puesto de trabajo, frente a la televisión o paseando por el campo, irrumpe en tu vida un buen susto, el corazón y sus palpitaciones se disparan. Te llevas la mano al pecho y respiras hondo, podría ser un principio de ataque de ansiedad. ¿Has comido tú en los últimos días pepinos de esos que acaban de salir por las noticias? ¿Has estado tú los últimos días en ese restaurante sospechoso? Las periódicas alarmas alimentarias es lo que tienen, que nos aseguran un sobresalto tras otro. Cuando conoces con más detalle el cómo se ha llegado a una de estas crisis, a la aceleración cardíaca se le suma un brote de irritaciones en todo el cuerpo como consecuencia directa de la indignación que te causa. Y más cuando sabemos que todos estos riesgos alimentarios podrían minimizarse si cambiáramos a un modelo de alimentación local, a pequeña escala y agroecológico.
Debilidad: cuando las digestiones son muy pesadas y te sientes débil para ponerte en marcha, actuar o ser, puedes creer que tu organismo está caduco o enfermo. Pero no, en realidad es que ningún organismo humano está preparado para alimentarse con tantos kilos de carne, y toneladas de azúcar y grasas. Es la dieta ‘moderna’. Dicen que se produce mucha carne porque la población consumidora así lo exige. No es cierto, nos pasan la pelota de la responsabilidad. Se consume mucha carne porque detrás de este consumo hay muchas ganancias a repartir: las corporaciones de piensos y sojas, las corporaciones de la genética animal, las integradoras de engorde, las grandes superficies, etc. La población consumidora se debilita en su obesidad, y el mundo rural se debilita con la desaparición de miles y miles de familias que gestionaban pequeñas fincas agroganaderas.
Flaqueza del cuerpo y del espíritu. Así se encuentras millones de seres humanos a los que les han robado el derecho a la alimentación: han sido expulsados de las tierras, o les dejan las parcelas más inapropiadas; se les impide el acceso al mar donde pueden pescar; se condenan endeudados por la compra de semillas transgénicas y sus pesticidas correspondientes; etc. En barracones sembrados por las periferias de las urbes o en campamentos de refugiados no pueden cultivar su alimentación, son simplemente, receptores de limosnas.
Y un llanto permanente se diagnostica en toda la parroquia que espera la atención del oftalmólogo. Podría tratarse de una conjuntivitis alérgica pero hay poco polen esta primavera. De hecho, y por eso tanta pena, hay pocos árboles en el planeta. La agricultura intensiva se ha encargado de su sacrificio para ganar tierras que serán monocultivos de cereales para los animales o para los automóviles. Y la poca vegetación que se mantiene está contaminada por herbicidas en el suelo y muchos humos en la atmósfera. Por eso lloramos, por la Madre herida.
NOTA: Gustavo Duch es Director de la revista SOBERANÍA ALIMENTARIA, BIODIVERSIDAD Y CULTURAS, autor de varios libros donde se abordan los problemas de la pequeña agricultura y la alimentación. El próximo día 21 de octubre, a las 22 horas, presenta en Amayuelas de Abajo (Palencia) su última obra: ALIMENTOS BAJO SOSPECHA. Para más información sobre su trayectoria: http://loquehayquetragar.wordpress.com/

Fiesta de la recolección y la biodiversidad

¡CELEBRAMOS la RECOLECCIÓN de SEMILLAS, ALIMENTOS, IDEAS, INICIATIVAS, ARTE, PEQUEÑAS UTOPÍAS, PEQUEÑOS SUEÑOS …!
14 – 15 Octubre Amayuelas de Abajo ( Palencia )
ORGANIZA – CIFAES- URPF / ALKIMIA 130 teatroabierto / CDR CARRIÓN.
Desde la FIESTA DE LA RECOLECCIÓN, organizada por CIFAES – Universidad Rural Paulo Freire, el Centro de Desarrollo Rural de Carrión de los Condes, y la compañía de teatro ALKIMIA 130, os invitamos a participar, a vivir un momento de encuentro de recolectores/as: personas que cuidan la calidad de nuestra alimentación, grupos que aportan ideas innovadoras a nivel laboral , colectivos que defienden la vida en el medio rural, grupos que plantean caminos diferentes a los que plantea la sociedad mercantil actual, iniciativas artísticas que pretenden embellecer el cotidiano día a día.
NOS JUNTAMOS PARA FESTEJAR LA RECOLECCIÓN DE:
semillas, alimentos, iniciativas, proyectos, arte, cultura, pequeñas utopías, pequeños sueños…
OS INVITAMOS TAMBIÉN A APOYAR LAS INICATIVAS DE LOS GRUPOS CONVOCANTES:
Amayuelas – los FOROS PARA EL DIÁLOGO Y LA EXPRESIÓN DE NUEVAS UTOPÍAS, las actividades de la URPF- UNIVERSIDAD RURAL PAULO FREIRE y la FERIA DE LA BIODIVERSIDAD que se organizan cada dos años.
Alkimia 130 – la continuación del Espacio Creativo Autogestionado ENCOARTE, y el apoyo a la participación de la compañía con su actual investigación , ¿DÓNDE PONGO LAS FLORES?, en homenajes y actos de dignificación organizados por asociaciones y colectivos relacionados con la Memoria Histórica. (más…)

¡PORLA VÍA DE URGENCIA!

¡ POR LA VÍA DE URGENCIA!
Jerónimo Aguado Martínez
Un servidor, ciudadano de a pié, que no llega a entender nada de las explicaciones que nos dan para justificar los graves problemas que acontecen en el mundo, persona que intuye que éste está patas arriba, donde la lógica no funciona y la ética y los derechos humanos son un valor en decadencia.. Un servidor, que no es letrado alguno y que para nada ostenta conocimientos en derecho constitucional, salvo el conocimiento que te aporta la creatividad que desarrolla toda persona que se precie en pensar. Un servidor, que después de haber comprobado y corroborado que todas las vías son posibles para hacer los cambios políticos más inimaginables, de los que afectan a la vida cotidiana de las personas, como es caso del cambio del artículo 15 de la constitución. Un servidor, que junto a otros muchos servidores y servidoras, ciudadanos y ciudadanas también preocupados por el futuro de la humanidad, deseo y necesito proclamar mi indignación, que no es otra que la indignación de millones de personas que ocupan las calles y las plazas en cualquier lugar del mundo, para decir Basta!!
Basta de que aumente el número de personas pobres y hambrientas; basta de engrosar las listas de desempleados y desempleadas; basta de que desaparezcan más agricultores y agricultoras; basta de que los pueblos se sigan abandonando; basta de que la naturaleza y los ecosistemas que la mantienen con vida hagan aguas por todas latitudes como fruto de la esquilmación a la que es sometida por el modelo de producción y consumo que impone el capital, sin límite alguno, modelo que sólo beneficia a una minoría de la sociedad, experta en acumular riqueza sin piedad; basta de bancos y banqueros que aumentan sus dividendos, a pesar de tener que ser rescatados de sus descalabros con dinero público; basta de grupos incontrolados del poder económico transnacional que imponen a los estados sus agendas, hasta la de obligar a cambiar las normas básicas de las que se dotan los pueblos para su convivencia. Basta!!
Ha llegado el momento de que los estados aceleren los procesos legislativos para poder rescatar el ordenamiento jurídico que permita un “Estado Social” que haga realidad el anhelo de los pueblos por la libertad, la justicia y la igualdad.
Los parlamentarios del PP y del PSOE, con la aprobación de la reforma constitucional, han demostrado que es posible hacer cambios en la sagrada carta magna, sin sufrir trauma alguno por las instituciones y la sociedad. Si esto ha sido posible para satisfacer los inhumanos intereses del mercado especulativo, también será posible aplicar la misma medida de eficacia para responder a las necesidades de los pueblos.
Y si esto fuera así, por la vía de urgencia se podría derogar el Producto Interior Bruto -PIC como herramienta para medir la riqueza de nuestro País, siendo sustituido por la Felicidad Interior Bruta – FIB, herramienta que pone como primer valor el estado de felicidad de las personas y cuantifica el progreso a partir de la disminución de la explotación del ser humano, de otros pueblos y sus recursos naturales. Ello supondría abolir la deuda externa impuesta a los Países pobres y devolver a éstos los recursos que les hemos arrebatado.
Por la vía de urgencia podemos proclamar el fin de la pobreza de más de ocho millones de pobres, repartiendo las riquezas para que éstos dejen de serlo. A su vez, también podemos elevar a derecho la renta básica y mínima para cualquier persona que vive en los feudos del reino de España, dictando normas que regulen a su vez la renta máxima, para evitar el lucro absurdo de los que no se cansan de acumular riquezas.

Por la vía de urgencia podemos prohibir los cultivos y los alimentos transgénicos, tecnología que perpetúa el control de las semillas y los alimentos por parte de media docena de corporaciones agroalimentarias. Y junto a ello, se hace imprescindible que la constitución de todos y todas recoja el derecho de los pueblos a definir sus propias políticas alimentarias, conquistando la SOBERANÍA ALIMENTARIA perdida tras la imposición del modelo agroindustrial.

Por la vía de urgencia el Estado que representa a los ciudadanos y ciudadanas debe de regular los mercados de los alimentos, impidiendo que éstos no sean moneda de cambio para especular en la bolsa de chicago, y que alimentarnos sea el derecho más preciado para todas las personas . Para asegurar el cumplimiento de este anhelo es necesario decretar la agricultura familiar, local y campesina como uno de los mejores patrimonios que ostenta la humanidad.

Por la vía de urgencia podemos declarar que la tierra, el agua y las semillas sean bienes comunes y no propiedad del que tenga más poder económico para usurparlos.

Por la vía de urgencia podemos decretar que el trabajo sea un acto sagrado donde el ser humano expresa su creatividad y a través de ella la mejor forma y manera de prestar un servicio a la comunidad donde se vive, para lo que se hace imprescindible compartir el trabajo y los frutos que de él se devienen.

Por la vía de urgencia podemos legislar que los medios de comunicación dejen de ser monopolio de unos pocos y que la figura del tertuliano y la tertuliana que sienta cátedra, secuestrando el conocimiento colectivo, desaparezcan de una vez por todas de la faz de la tierra.

Por la vía de urgencia se hace necesario abrir caminos para que los pueblos que así lo deseen puedan declararse soberanos.

Por la vía de urgencia se puede cambiar la ley electoral.

Por la vía de urgencia podemos decretar que el salario mínimo interprofesional sea el sueldo de nuestros representantes políticos.

Por la vía de urgencia podemos restablecer la republica que el fascismo arrebató mediante una guerra de la que a nadie se ha identificado como culpable.

Y, por qué no?, también por la vía de urgencia podríamos declarar anticonstitucional el modelo de desarrollo capitalista por sus atrocidades para con los países y las personas más débiles, también por su responsabilidad en el deterioro medioambiental, al contemplar a la naturaleza como un mero recurso del que extraer todo lo posible para especular.

Y si nada de lo expuesto fuera posible, nos reafirmamos en que el sistema democrático no funciona, que tiene mucho de tomadura de pelo y que cobra sentido la urgente necesidad de una democracia real. Con adjetivo incluido, para dar una oportunidad a los que no quieren ver, ni oír, ni entender que el mundo no puede ser una mera mercancía.

SEPTIEMBRE 2011