¡CONSTRUIMOS DE FORMAS DIFERENTES!
VIII FORO POR UN MUNDO RURAL VIVO
“ del 26 al 29 de octubre, PLATAFORMA RURAL moviliza en Guernika a la sociedad rural”
Jerónimo Aguado Martínez

Los movimientos sociales llevamos años denunciado un modelo civilizatorio que, con el Capitalismo como bandera, ha dejado un rastro nefasto: mil millones de personas en un Planeta sobrante de fertilidad, pasan hambre; de tanto humo que echan las fábricas y los coches, el futuro de las próximas generaciones está oscuro, altamente comprometido; toda la Naturaleza y su biodiversidad está en peligro y hay especies en el Planeta azul que viven entre hormigón o escombros.
Como no podía ser de otra manera el Capitalismo se ha topado con límites insalvables: el agotamiento de recursos que ofrece la Naturaleza y el agotamiento de la paciencia de las personas. Con tantos delincuentes desbocados en las cabinas de mando, la colisión del capitalismo es inminente y sus consecuencias se aventuran complicadas para todas y todos, pero también hemos de tomar conciencia de que seguramente somos las primeras generaciones con el reto (y disfrute) de, recogiendo aprendizajes, inventar un mundo diferente para estrenar.
El Foro de la Plataforma Rural de este año queremos que sea entonces un espacio para celebrar –sí celebrar- las vísperas del entierro del capitalismo y dar los buenos días al siempre reclamado, ‘otro mundo es posible’. Frente al miedo con el que nos quieren paralizar, con sentido común (es decir en colectividad) debemos demostrar que desde el campo y el mundo rural, desde la Soberanía Alimentaria, tenemos propuestas, y que ya están en marcha. Este será el eje central del Foro: visibilizar la enorme cantidad de iniciativas multicolores que se están llevando a cabo en muchos lugares, al margen de los preceptos neoliberales y del mercado. Localizarlas, compartirlas, ponerlas en valor para contagiarnos de creatividad y buen hacer. Sin olvidar la más importante de todas ellas, la de los hombres y las mujeres del campo que durante siglos han resistido la barbarie de un sistema decidido a eliminarlas.
Hasta ahora hemos sido picapedreros: golpeando con campañas de denuncia, presión política, incidencia, para hacer caer el muro del capitalismo. Ahora que se desmorona –además de colaborar con algún empujoncito extra- hemos de dejarnos el casco de trabajo puesto, para reconvertirnos en espeleólogos y espeleólogas, adentrarnos en las profundidades de nuestros territorios y dar luz a las iniciativas de las gentes que ya hacen Soberanía Alimentaria: una revolución que nace de dentro y de abajo.
¡Tú también puedes participar!
Para más información: www.nodo50.org/plataformarural
Tf: 979154219

CRISIS ALIMENTARIA, UNA FEA COSTUMBRE

Por Jerónimo Aguado y Gustavo Duch. Revista Soberanía Alimentaria, Biodiversidad y Culturas

Se está convirtiendo en una inaceptable rutina. Cada dos años más menos nos sacude una crisis alimentaria por la fuerte subida del precio de los cereales. Dicen los indicadores que nuevamente nos viene una encima y que promete ser tormentosa. El ojo del huracán se sitúa esta vez en las malas cosechas de los Estados Unidos, en concreto apuntan que su cosecha de maíz puede caer un 17% sobre lo previsto y un 8% la cosecha de soja.
Leyendo la información que se publica al respecto, y desde nuestra ingenuidad, pensamos que serán muchas las toneladas que se dejarán de producir para que el precio promedio de los cereales, en poco menos de un mes, haya subido más de un 25%. Que tendremos muchos mercados desabastecidos. Pero no, para nada, aún teniendo en cuenta que hablamos de previsiones, el factor que dicen provoca la subida de precios es un descenso total de 23 millones de toneladas de cereales, que situarán la cosecha final en 2.396 millones de toneladas. Es decir un 1% menos para lo que será una nueva cosecha record a escala mundial.
Pero, efectivamente, un pequeño traspiés de las previsiones -que desde un sencillo análisis de oferta y demanda no debería de ser significativo- nos lleva al vendaval de la subida del precio de los alimentos, porque su precio se decide en las bolsas de la especulación. Ahí es donde con esmero se tejen falsos argumentos para generar la escalada de precios. Es ahí donde de un pinchazo se hace un reventón.
En realidad un fracaso más a añadir a la lista de los desatinos del sistema alimentario agroindustrial en un marco de libre mercado que tenemos. Porque la agroindustria que tantos parabienes recibe, en su andadura (1) desplaza a millones de personas campesinas de sus medios de vida y así tenemos que la gran mayoría de población mundial que pasa hambre lo hace en zonas rurales; (2) en el proceso de producción, transformación y distribución de los alimentos, el modelo sin parangón, pierde la mitad de lo producido; (3) mientras que ha generado un cantidad tan enorme de gases de efecto invernadero que sumandos es responsable del 50% del total que tan preocupantemente calientan nuestro Planeta; (4) cambio climático que se convertirá, vaya por Dios, en un limitante para el propio modelo agroindustrial; e (5) igual que lo es su dependencia del petróleo, de los fertilizantes sintéticos y del agua de riego, tres elementos que por su consumo abusivo y mala gestión ya escasean, lo convertirán en un modelo inservible en pocos años después de su nacimiento.
Y su supuesta gran bondad, la gran capacidad de producción de alimentos, de nada nos sirve si, como hemos visto, de los más de dos millones de cereales que nos han dicho se producirán este año, solo la mitad se usarán directamente para el consumo humano. La otra mitad se dedica, aproximadamente en un 70% a la alimentación de la ganadería estabulada y el otro 30% a la alimentación de los motores que caminan con agrocombustibles. Sin políticas regulatorias y sin la participación de las comunidades en las decisiones agrarias, las empresas que controlan la comercialización del grano sólo miran donde encontrar más beneficios.
Tendremos los mercados con grano más que suficiente para la alimentación de la población pero a un precio tal que [mucha] población no podrá adquirir. Ese es el drama.

EL ESTADO DEL MAL ESTAR TAMBIÉN SE TIÑE DE NEGRO
Jerónimo Aguado Martínez
De criminal y caníbal, así define Jean Ziegler, Vicepresidente del Consejo Consultivo de Derechos Humanos de la ONU, al orden mundial establecido, donde pequeñas oligarquías del capital financiero deciden DE FORMA LEGAL quién va a morir de hambre y quien no. La gente normal y corriente lo expresamos con otras palabras: una panda de ladrones y de políticos sin escrúpulos al servicio del gran capital nos están llevando a la ruina, para salvar sus descalabros como fruto de su carrera interminable de acumulación de riquezas a costa del empobrecimiento de millones y millones de personas.
Martes diez de octubre, miles de madrileños y madrileñas salen a las calles para apoyar la marcha de los mineros que reivindican un puñado de millones de euros para poder mantener la actividad y sus puestos de trabajo. Casi a la misma hora la Comisión Europea toma la decisión de inyectar a los bancos Españoles en bancarrota la friolera de 30.000 Millones de euros de forma inmediata y con posibilidad de acceder hasta un tope de 70.000 millones de euros más. De inmediato el Presidente del Gobierno asume el memorándum que la Comisión Europea exige al Gobierno Español para que la inyección multimillonaria pueda ser efectiva. Veinticuatro horas después el Parlamento aprueba toda una batería de medidas para hacer frente a los compromisos con Europa a cambio de elevar un año más el periodo de reducción del déficit público.
La batería de medidas es de todos ya conocida y sigue teniendo el mismo denominador común: quitar recursos a los que menos tienen para transferir éstos, sin ningún tipo de escrúpulo, al denominado sistema bancario; que según los entendidos, es de vital importancia rescatarlo.
Quien puede entender este galimatías donde se mezcla lo público con lo privado, las responsabilidades del Estado con las irresponsabilidades de banqueros y atracadores de bienes públicos, legitimados por la ley?
Desde los sesudos análisis económicos y científicos de esa minoría de intelectos que todos los días nos apabullan con mensajes indescifrables para el común de los humanos, puede que algún día consigan hacernos entender los porqués de tales descalabros. Desde el sentido común de las personas no es posible entender nada, salvo la conclusión lógica de que el Estado y sus Instituciones sólo están al servicio de los grandes conglomerados económicos, multinacionales, banqueros, defraudadores fiscales, políticos corruptos y con sueldo a cargo del erario público.
El desmantelamiento del estado del bienestar está a la vuelta de la esquina. 600.000 Millones de euros de deuda del Estado Español, unidos a los 200.000 de deuda de la banca privada al Banco Central Europeo y que hemos asumido por decreto ley como deuda ciudadana, no son posibles amortizar sin tocar un ápice los intereses de las grandes fortunas a las que al día de hoy nuestros gobernantes no las exigen ninguna responsabilidad.
El estado del mal estar para millones de personas es la propuesta de futuro que se nos ofrece desde el marco de las instituciones públicas. Además, como muy bien describe el lingüista norteamericano Noam Chomsky, para conseguir legitimidad a propuestas tan descabelladas los poderes fácticos no han dudado en diseñar estrategias sibilinas para domesticar y manipular las conciencias ciudadanas a través de los grandes medio de comunicación, generando miedos, distracción, culpabilidad y tratando al público como criaturas de poca edad.
Las cuentas están echadas, el modelo de desarrollo capitalista basado en el crecimiento ilimitado, la explotación del ser humano y de la naturaleza, hace años que está caduco, aunque intente recomponerse una y otra vez. Los Estados y todo el conglomerado de instituciones que los rodean no nos sirven, están muy lejos de ponerse al servicio de los ciudadanos y ciudadanas. La crisis actual es la mejor prueba de su ilegitimidad, el dinero está por encima de las necesidades humanas y especialmente las de los más débiles, y quienes más tienen son los mayores beneficiarios de lo público.
Nos toca desobedecer, cada día es más legítimo no aceptar las normas impuestas por la dictadura del dinero, traducidas en marcos legislativos construidos por burócratas e instituciones que están muy lejos de la gente. No podemos tolerar tanta injusticia, tanto sufrimiento humano para que una minoría goce acumulando las riquezas del esfuerzo colectivo.
Recuperemos nuestra dignidad como personas, seamos protagonistas de nuestras vidas en el contexto histórico que nos ha tocado vivir. Este el nuevo reto de la humanidad, desarrollar espacios para la autoorganización de la economía, del trabajo, de la alimentación, de la salud!!. Desde nuestras realidades locales practiquemos la democracia directa y real, sin dejar oportunidad alguna a que personas mediocres gobiernen nuestras vidas.
El ser humano siempre tuvo la capacidad de dar respuestas a sus propias necesidades, sin intermediarios, sin salvadores, más cuando éstos son marionetas del gran capital.
Sólo en nuestras manos está el futuro, manos trabajadoras, manos generosas, manos solidarias, manos campesinas, manos negras del carbón…!!

JULIO 2012

VERDE, QUE TE QUIERO VERDE! LO UE ESTÁ EN JUEGO EN RIO+20

VERDE, QUE TE QUIERO VERDE! LO QUE ESTÁ EN JUEGO EN RIO+20
Jerónimo Aguado Martínez
Me gustaría poder comunicar que la Conferencia de Naciones Unidas de RIO-92 había marcado un antes y un después en la mejora del medio ambiente; que, la propuesta del DESARROLLO SOSTENIBLE, acuñada hace ya 20 años en dicho evento fuese ya una realidad, y que los acuerdos comprometidos fueran motivo de celebración, porque los Estados de todo el mundo hubieran sido fieles cumplidores de sus propuestas políticas.
Pero nada de esto es verdad, a un mes de la nueva conferencia de Naciones Unidas denominada Río+20, los pueblos del mundo no vemos resultados positivos ni avances en la mejora de las condiciones medioambientales del Plantea, ni en la plasmación de modelos de un desarrollo armónico y sostenible.
Durante los días 20,21 y 22 de junio nuestros Gobernantes se reúnen de nuevo en Rio Janeiro para escenificar nuevas pantomimas sobre la necesidad de reconducir el modelo de desarrollo ante el evidente desastre medioambiental, pero sin tocar un ápice los comportamientos y las formas de vida de los devoradores de recursos naturales y de los bienes comunes. Veinte años después para nada se cuestiona el incumplimiento de los acuerdos tomados en Río 92, ni cómo cambiar las causas de las crisis económicas, financieras y alimentarias. Durante los próximos días el foco de la discusión sólo se centra en un paquete de propuestas llamado engañosamente “economía verde” y la instauración de un nuevo sistema de gobierno ambiental internacional que lo facilite.
Se va a ignorar intencionadamente que la verdadera causa estructural de las múltiples crisis es el capitalismo, con sus formas clásicas y renovadas de dominación, que concentra la riqueza y produce desigualdades sociales, desempleo, violencia contra los pueblos, criminalización de los que lo denuncian.
El sistema de producción y consumo actual produce y profundiza el calentamiento global, la crisis climática, el hambre y la desnutrición, la pérdida de los bosques y la diversidad biológica y sociocultural, la contaminación química, la escasez de agua potable, el aumento de la desertificación de los suelos, la acidificación de los mares, el acaparamiento de tierras y la mercantilización de todos los aspectos de la vida en las ciudades y en el campo.
La “economía verde”, al contrario de lo que pretende sugerir su nombre, es otra fase del proceso de acumulación capitalista. Nada en la “economía verde” cuestiona o sustituye la economía basada en la extracción ilimitada de combustibles fósiles, ni sus patrones de consumo y producción industrial, sino que extiende la economía explotadora de la gente, alimentando el mito de que es posible un crecimiento económico infinito.
El fallido modelo económico, ahora disfrazado de verde, pretende someter todos los ciclos vitales de la naturaleza a las reglas del mercado y al dominio de la tecnología, a la privatización y mercantilización de la naturaleza y sus funciones, así como de los conocimientos tradicionales; aumentando los mercados financieros especulativos a través de mercados de carbono, de servicios ambientales, de compensaciones por biodiversidad y del mecanismo (REDD+) de Reducción de emisiones por deforestación evitada y degradación de bosques.
En lo que concierne al mundo rural, RIO+20 significará otorgar más importancia al sistema alimentario agroindustrial, que es uno de los mayores factores causantes de las crisis climáticas, ambientales, económicas y sociales; profundizando en la especulación con los alimentos, y favoreciendo los intereses de las corporaciones del agro negocio, en detrimento de la producción local, campesina, y de los pueblos indígenas y poblaciones tradicionales.
Pero RIO+20 tendrá de frente a los movimientos sociales en representación de la sociedad civil y a LA VÍA CAMPESINA en representación de los campesinos y campesinas del mundo. Reclamarán un profundo proceso de cambio frente al actual modelo de producción y consumo, concretizado en nuestro derecho a desarrollarnos con modelos alternativos, basados en las múltiples realidades y experiencias de los pueblos, auténticamente democráticos, respetando los derechos humanos y colectivos, en armonía con la naturaleza y con justicia social y ambiental.
Frente a la locura del valor del dinero, aunque éste se vista de verde, platearán la construcción colectiva de nuevos paradigmas basados en la soberanía alimentaria, la agroecología y la economía solidaria, la defensa de la vida y de los bienes comunes. También la afirmación de todos los derechos amenazados, el derecho a la tierra y el territorio, el derecho a la ciudad, los derechos de la naturaleza y de las futuras generaciones, la eliminación de toda forma de colonialismo e imperialismo.
Verde que te quiero verde ha sido el anhelo de millones de personas frente un modelo de desarrollo que ha convertido el planeta en color grisáceo. Nos tememos que la “economía verde” que se intenta impulsar desde RIO+20 se siga mezclando con el rojo de ríos de sangre de tanto sufrimiento humano, y el verdor que necesitamos para sobrevivir como especie humana otra vez se quede al margen.

JUNIO 2012

¡SANGUIJUELAS!
Jerónimo Aguado Martínez

Dícese que una sanguijuela es aquella que guarda las características de un gusano anélido hirudíneo de agua dulce, de cuerpo anillado, boca chupadora y con una ventosa en cada extremo con la que se adhiere a otros animales para alimentarse de su sangre; o, lo que es lo mismo en una persona con parecido perfil, aquella que se aprovecha de otra y obtiene sus bienes poco a poco.
Ambas definiciones me han encantado, sobre todo para inspirarme en la creación de este artículo, a la vez de hacer de hilo conductor de lo que deseo expresar; y, por supuesto, como anillo al dedo para establecer un símil con lo que está ocurriendo en el mundo o en nuestro propio País a partir de la tan cacareada crisis.
Para empezar y sin temor a equivocarme, podríamos decir que el neoliberalismo y los Estados que se ponen a su servicio son entes y estructuras con alta vocación de sanguijuelas, dispuestas a sacar hasta la última gota de sangre a las poblaciones que dicen representar, para que eso que se llama globalización capitalista siga funcionando.
El ejemplo más cercano lo tenemos en nuestra propia casa. El Estado Español es un Estado Sanguijuela, con gestores elegidos democráticamente para legitimar representantes sanguijuelas ( excepto raras excepciones, compañeros y compañeras honestas que defienden desde las instituciones otros modelos de desarrollo donde el centro de atención es la persona y no el dinero… ), que hacen políticas y legislan normas que terminan abriendo caminos para practicas institucionales sanguijuelas.
El desmantelamiento de los bienes y servicios públicos es un práctica perfecta que expresa lo que significa un orden democrático (¿?) con espíritu sanguijuela, eliminando todos los derechos ciudadanos para que especuladores, ladrones escondidos bajo el manto de políticos, y banqueros, sigan campando a sus anchas y amasando fortunas a la vez que exigen austeridad a los que ya nos les quedan mas agujeros para apretarse el cinturón.
Rescatar el sistema bancario por segunda o tercera vez, como si éste fuera un sistema público, donde los beneficios de los años de vacas gordas nunca fueran socializados, me parece un insulto y una humillación hacía la ciudadanía, más cuando con dichas políticas estamos encubriendo a los mayores estafadores del mundo. Nacionalizar BANKIA una vez arruinada, para que con el dinero público sean corregidos todos los desmanes, descalabros y corruptelas de Directivos con sueldos e indemnizaciones multimillonarias, sólo se puede entender si la práctica del robo de los recursos públicos se eleva a categoría de derecho ciudadano, amparado por las leyes de un Estado que, a mi parecer, pierde a ritmos acelerados toda la legitimidad, si es que alguna vez la tuvo.
El resultado de tantas y tantas prácticas sanguijuelas es de todos conocido, millones de personas se encuentran sin trabajo y sin ninguna cobertura social para cubrir sus necesidades básicas, el derecho a una sanidad pública y universal está a punto de caerse, abriendo la puerta a su privatización para nuevos negocios para empresas sanguijuelas. El mismo futuro le espera a la educación, al trasporte público, a la atención de los sectores más marginados, y a los núcleos rurales, que por el hecho de ser pequeños sufren una doble marginación.
En la esfera internacional, las prácticas sanguijuelas son el pan nuestro de cada día, los pueblos que no alcanzaron el mínimo de bienestar y justicia social tendrán que conformarse con la ilusión de poder seguir soñando. Las practicas de acaparar todo lo que genera riqueza a costa de quien sea y como sea por parte de los conglomerados financieros y multinacionales revientan todos los pronósticos….. En la actualidad millones de hectáreas de tierra cultivable son acaparadas (especialmente en África) en todo el mundo por el capital transnacional para asegurar el negocio de los alimentos, con la mirada puesta en la producción de agrocombustibles para que sigan funcionando los parques automovilísticos ante el inminente agotamiento del petróleo, a la vez que 1000 millones de personas sufren desnutrición y padecen hambre.
La misma suerte de privatización corren otros bienes comunes. El agua, las semillas y los alimentos son objetivos prioritarios para futuros negocios de las corporaciones transnacionales. La industria agroalimentaria presiona a los Estados para que eliminen todas las barreras del mundo que les impida el control absoluto de los recursos vitales para que la humanidad pueda sobrevivir.
Llegado a este punto, coincido con el pensamiento de la escritora estadounidense ( de origen Ruso) ALISSA ZINOVIEVNA ROSENBAUM, conocida en el mundo de las letras bajo el seudónimo AYN RAND, cuando en 1950 anticipaba lo que nos está pasando en estos días a nivel global: “ cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos sino, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra Usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada.”
Pues como muy bien nos dice EL ROTO, en uno de sus ingeniosos chistes: para que la sociedad empiece a salir de su propia condena debemos de atrevernos a dar un paso colectivo para bajarnos de la plataforma que nos convierte en víctimas a la vez de sostén del modelo sanguijuela. Cuando entendamos que es así… y no al revés, habremos encontrado un principio de solución a los problemas.
Gracias ROTO por tanta imaginación!!!
MAYO 2012

Goldman Sachs: el negocio de hambrear
GUSTAVO DUCH

Goldman Sachs y sus fondos de inversiones están hasta en la sopa. Literalmente.
Desde hace poco sabemos que sus legiones de ejecutivos goldmanitas controlan a cara descubierta gobiernos, ministerios, bancos centrales y otras instituciones públicas en Europa y Estados Unidos. Pero con antifaz y en la sombra, ¿desde cuándo lo están haciendo?
Los encontramos en su salsa cuando hablamos de petróleo, vivienda o cría de puercos. No sería extraño que estén presentes en negocios tan suculentos como el armamentístico.
En el Estado español, almorzamos con Goldman Sachs. Como ha denunciado el investigador Carles Soler,Goldman & Sachs es propietaria de una de las grandes multinacionales de la restauración colectiva (ISS Facility Services), que en el Estado español sirve 22 millones de comidas anuales.
En restaurantes de escuelas, hospitales o de residencias de la tercera edad, te alimentan para el buen provecho del mismo banco de inversiones responsable del hambre del siglo XXI. Porque Goldman Sachs no ha descuidado para nada el sector agrícola como fuente, no de comida, sino de beneficios económicos.
En 1991, los cerebros de Goldman Sachs repletos de ideas jugosas para las gentes de la bolsa, crearon un instrumento financiero que permite a cualquier pájaro invertir sus riquezas en productos básicos como el trigo, arroz o café. De lo que se come se cría, y criaron toneladas de beneficios.
Tantas apuestas sobre la ruleta de los mercados de los granos básicos son las responsables de la subida de precios de éstos, y por tanto, responsables de que millones de personas no puedan adquirir sus alimentos necesarios.
Desde el año 2000 hasta ahora, sin otras burbujas que inflar, el precio de los alimentos básicos prácticamente se ha triplicado en paralelo al incremento de los activos financieros en estos exquisitos platos financieros.
Para Goldman Sachs, invertir en panes y peces esperando su mágica multiplicación, les representa al año beneficios de 5 mil millones de dólares. Mucho dinero que en pocos años daría para reparar el hambre global, pero claro, ese no es su propósito, ese no es su negocio, es todo lo contrario. Fabrican hambre, son hambreadores.
Un nuevo negocio, también hambreador, ha salido al escenario. Comprar las mejores tierras fértiles para exigirles (hasta su agotamiento) la producción de biomasa –la energía que moverá el mundo y resolverá buena parte de los problemas ecológicos del Planeta. Dicen, pero es pura farsa.
Y, efectivamente, algunos personajes hechos en Goldman Sachs ya están en él. Como Joakim Helenius, y su fondo de inversiones Trigon Agri Fund, que se sepa lleva acumuladas sobre 170 mil hectáreas de tierras cultivables en la región de tierras negras en Rusia y Ucrania. O Neil Crowder que con el fondo Chayton Capital ha arrendado para los próximos 14 años 20 mil hectáreas en Zambia.
Abanderando la lucha contra el hambre, más hambre. Abanderando la lucha contra el cambio climático, más hambre.
ABRIL 2012

AGRICULTURA ES ALIMENTACIÓN

AGRICULTURA ES ALIMENTACIÓN
Jerónimo Aguado Martínez

Madrid tres de marzo, COAG celebra su XIII asamblea general. Más de 1000 agricultoras y agricultores venidos de la diversidad de Comarcas y regiones del Estado Español, debaten sobre el futuro de la agricultura y el suyo propio, como productores y productoras de alimentos.

Una vez más, COAG mostraba ante la sociedad española su voluntad de liderar la urgente necesidad que tiene la sociedad de mantener vivas las agriculturas, gestionadas por los hombres y las mujeres que tienen en sus entrañas esa vocación de cuidar la tierra para que ésta nos devuelva tan preciados alimentos.

AGRICULTURA ES ALIMENTACIÓN, eslogan de la XIII asamblea que con acertado tino hacía síntesis de los anhelos de una organización que siempre tuvo como referente de sus luchas la defensa de la agricultura familiar y campesina dentro de un mundo rural vivo, y que sólo será tal mientras seamos capaces de que esta digna actividad esté en manos de las personas que verdaderamente aman la tierra y el campo.

Para la COAG el diagnóstico de la realidad de la agricultura y ganadería es claro: nos siguen expulsando del campo, las políticas agrícolas aplicadas desde el marco de la PAC durante los últimos 20 años son una hipocresía y una gran mentira, donde solo se apuesta por una agricultura y alimentación en manos de los mercados especulativos, caminando hacia una total desregulación y liberalización de estos, y desmantelando todo principio de Preferencia Comunitaria.

En realidad, manifestaba el nuevo coordinador de COAG Miguel Blanco, no les importa desmantelar el tejido productivo de las pequeñas y medianas explotaciones. Nuestros Gobernantes mantienen aquel paradigma suicida de la reforma del 2003:”No importa dejar de producir aquí, nos abastecemos de países más pobres que producen más barato”. Y esto es un suicidio, más con una crisis alimentaria mundial ya crónica, una población creciente (de 7.000 a 9.000 Millones de personas en 2050) y 1.000 millones de hambrientos.

Las políticas económicas -seguía manifestando Miguel- las agrícolas y hasta los Gobiernos están cada vez más dominados por los grandes capitales especulativos; es decir, los financieros. De 2003 a 2011 han aumentado un 3.200% las inversiones en mercados de futuros de materias primas agrarias. El 75% de estas operaciones no mueven producto, solo papel, las multinacionales agroexportadoras (30 multinacionales controlan todo el comercio agroalimentario mundial) y las gigantescas cadenas agroalimentarias (Wal Mart, tiene un volumen de ventas similar al PIB de Noruega o Arabia) se adueñan del control de la alimentación a nivel mundial, imponiendo un modelo agroalimentario que no necesita para nada de los agricultores y agricultoras.

También son claras y contundentes sus propuestas y alternativas, las que siempre fueron defendidas por esta organización, hoy mucho más articuladas. El punto de partida es seguir defendiendo el Modelo Social de Agricultura que COAG representa, que tiene como función principal producir alimentos para la humanidad. Una función estratégica, para una necesidad vital: AGRICULTURA ES ALIMENTACION, pero también empleo, territorio, medio ambiente, vida en los pueblos.

COAG reivindica la regulación de los mercados y la cadena agroalimentaria, precios remunerativos en origen como base de la renta de los agricultores y agricultoras, el control de los insumos en manos de oligopolios, que el apoyo a la agricultura con dinero público se dirija a los que verdaderamente trabajan la tierra y los ganados, y que la PAC tenga una cara más social y menos mercantilista, donde se visibilice a las mujeres campesinas en plenitud de derechos.

El marco no es otro que el principio de Soberanía Alimentaria, entendiendo éste como el derecho legítimo de los pueblos a decidir sus propias políticas agrarias y alimentarias, desde un principio de sostenibilidad. Será nadar contra corriente, pero de lo contrario la corriente nos arrastrará decía Miguel Blanco. Porque los mercados no deben ser un casino, ni los operadores del mercado unos traficantes. La agricultura y la alimentación han de ser sagrada, no debe ser una mera mercancía, sino un derecho universal de las personas.

Para sacar adelante dichas propuestas COAG tiene claro que somos pocos los campesinos y las campesinas en el contexto Europeo, pero que somos fundamentales para la labor que nos corresponde desempeñar: alimentar a las personas.

Pero COAG no está sola en esta lucha, más del 50% de la humanidad sigue teniendo rostro campesino, y desea seguir viviendo en el campo y del campo. Las propuestas sindicales de COAG son apoyadas por una parte muy importante de la sociedad civil a través de los movimientos sociales y muy especialmente los que se articulan entorno a la PLATAFORMA RURAL, red de la que hace parte. Y VIA CAMPESNA, movimiento internacional en el que participa activamente la COAG, donde confluyen más de 300 organizaciones de pequeños agricultores y agricultoras, representando a más de 250 millones de personas que luchan día a día para poder vivir del trabajo con la tierra.

Miguel Blanco, nuevo coordinador de COAG, tiene por delante una gran tarea que desempeñar, pero digna a más no poder, liderar la consecución de un apremiante objetivo: LA AGRICULTURA NO ES OTRA COSA QUE ALIMENTACIÓN.

Estamos convencidos de que sabrás hacerlo.

MARZO 2012

EL HOMBRE Y LA MUJER, EL LOBO, Y LA TIERRA

EL HOMBRE Y LA MUJER , EL LOBO, Y LA TIERRA
Jerónimo Aguado Martínez
Pensé que el enfrentamiento entre ecologistas y ganaderos sobre la problemática que sufren éstos ante los ataques del lobo y otras especies de la fauna silvestre había pasado a la historia. Pero no, parece ser que no, el conflicto está servido.
Jugar a demostrar quien es más ecologista, si los agricultores o los grupos medioambientalistas que lideran la defensa del canino, es perder energías y no abordar el problema como es debido.
Un servidor no habla por hablar sobre el tema que nos ocupa en el presente artículo, me encuentro entre los que ha sufrido las consecuencias de los ataques del lobo. Mi rebaño de ovejas ha sido presa del CANIS LUPUS SIGNATUS y por ello no he recibido ninguna compensación económica al encontrarme fuera de la zona delimitada por las autoridades competentes. También sufro todos los días como avicultor ecológico los ataques de diversas especies de la fauna silvestre, entre las que cabe destacar los zorros, visones, comadrejas, milanos reales, aguiluchos cenizos, y hasta los buitres hambrientos a más no poder que se encargaron de comer las ovejas atacadas por el lobo antes de que viniera el servicio de recogida de animales muertos. Toda una aportación al mantenimiento del ecosistema sin ninguna compensación económica que amorticen las pérdidas reales.
Pero, cuál es la causa que genera el incremento de tanto ataque que ha llegado hasta las puertas de los animales domésticos? . Sin lugar a dudas, no es otra que el desequilibrio medioambiental, la cadena de la vida del mundo animal se ha roto por mil sitios, una ruptura provocada por el modelo de desarrollo económico y productivo que hemos construido y afianzado en los dos últimos siglos, donde todo vale con tal de prevalecer los antojos de una de las especies de dicha cadena que se considera superior (homo sapiens) ; y, entre los miembros de dicha especie, una minoría de personas que no cesan de forzar la máquina del productivismo y el consumo sin límites, para enriquecerse ilimitadamente, y a costa también de sus propios semejantes; o sea, los seres humanos desplazados de la mesa de los manjares, los mil millones de personas que ni siquiera pueden atacar en los corrales domésticos para saciar el hambre, como hace le lobo.
Pero en este paquete de problemas nadie puede irse de rositas y traspasar la responsabilidad a los otros, sean ganaderos que se enfrentan al canino predador que destruye sus rebaños, o los ecologistas que pelean por que el censo del lobo aumente.
Está claro, los ganaderos no podemos ser los únicos paganos de un problema que es de la sociedad, pero tampoco podemos encubrir nuestra parte de responsabilidad. El modelo de agricultura practicado en los últimos 50 años tiene poco de ecológico (en contra de lo que afirman algunos dirigentes de la derecha agraria que por el mero hecho de ser titulares de una explotación agrícola se autoproclaman en los mejores cuidadores del medio ambiente) y ha sido una catástrofe en términos sociales y medioambientales. La agricultura moderna e industrializada impuesta por los conglomerados agro industriales, y abrazada por la mayoría de los agricultores, en vez de cumplir el objetivo regulador de los ecosistemas ( como lo hacía la agricultura tradicional) a la vez que se producían alimentos, ha cumplido justo el papel contrario, generar desequilibrios medioambientales, romper en mil pedazos las fuentes de la vida al forzar los sistemas productivos, agotar la vida microbiana de los suelos, hacer desaparecer gran parte de la biodiversidad agrícola y de la fauna y la flora silvestre, todo ello sin olvidar la desaparición sistemática de los propios agricultores, convirtiéndose así en las primeras victimas de un modelo agrícola y ganadero fundamentado en tirar piedras a su propio tejado.
En la otra orilla nos encontramos los consumidores y consumidoras, todas las personas que sin querer abrazamos el modelo de desarrollo vigente, nos beneficiamos directa o indirectamente de él, e incluso nos pone muy nerviosos pensar que nuestros niveles de consumo tendrían que disminuir drásticamente para que toda la población mundial pueda disponer de lo imprescindible para poder vivir. Es decir, si existe un modelo de agricultura súper intensivo e industrializado y agresivo para con el medio natural, es porque existe una población que desea tener a su alcance todos los alimentos del mundo en las estanterías de un centro comercial cerca de nuestras casas.
Dónde está pues la solución?. Pues sin lugar a dudas, no está en los enfrentamientos entre agricultores, ganaderos y medioambientalistas; sino, en la capacidad que tengamos de diálogo para caminar juntos en la defensa de unos ecosistemas con vida para poder desarrollar una agricultura duradera y no dependiente de corporaciones transnacionales, que son las que verdaderamente se benefician de la locura del productivismo agrario.
Necesitamos abandonar los debates sectoriales y parciales para abordar juntos el problema del lobo desde una perspectiva de defensa medioambiental más global…. Y ello pasa, no solo por liderar discursos técnico ideológicos; sino, por replantear nuestros modos de vida, hoy muy lejos de la idea de un desarrollo a escala humana, y que no es posible hacerlo si no entendemos que nuestra especie sólo sobrevivirá si sobrevive el conjunto de especies y de seres vivos que conforman la diversidad de ecosistemas, y entre ellas el lobo.
Para ello se necesita iniciar procesos de recuperación del valor de la vida, de restaurar los ecosistemas deteriorados como fruto de la imposición del modelo de desarrollo capitalista, donde siempre ha primado el lucro y el beneficio de sus resultados para una minoría privilegiada, y donde se ha puesto al borde del abismo la sostenibilidad del planeta tierra.
Y mientras estos procesos toman forma y nos ofrecen los resultados deseados, las instituciones públicas tienen que dar respuestas. Los ganaderos y ganaderas no pueden ser los únicos paganos del mantenimiento de la fauna silvestre. Ellos y ellas, que en estos momentos sufren una situación económica caótica ante el hundimiento de los precios de sus productos, y que son a su vez las personas que más aportan al mantenimiento de un mundo rural vivo, viviendo en los pueblos, manteniendo una de las pocas actividades que generan empleo en los mismos, y produciendo alimentos de calidad, no pueden soportar más cargas económicas a sus espaldas.
Hemos de unirnos todos, colectivos ecologistas, organizaciones que verdaderamente defienden a los que trabajan y viven en y del campo, y todas las persona sensibles a la apremiante tarea que tiene el ser humano de vislumbrar un mundo donde quepamos todos los seres vivientes, exigiendo a las Instituciones Públicas que no escurran el bulto, que dejen de tomarnos el pelo, de enfrentarnos a las partes que tendríamos que caminar juntos y desviando la responsabilidad que les corresponde: asumir todos los costes ( morales y económicos, animales muertos y heridos, la pérdida de renta que supone recuperar la cabaña,.. ) con celeridad para que los ganaderos y ganaderas puedan sobrevivir, antes de que tengamos que declararles especie a punto de extinguir.

FEBRERO 2012

LA PROPUESTA CAMPESINA

LA PROPUESTA CAMPESINA
Jerónimo Aguado Martínez

Los organismos multilaterales (BM, FMI, OMC ) y los grupos económicos que mediatizan sus políticas, con el beneplácito de la mayoría de los Gobiernos del mundo, siguen poniendo parches a un modelo de desarrollo que hace aguas por todas las partes.. El posicionamiento de nuestros gobernantes queda claro, erre que erre con los poderes fácticos que controlan, a través de los mercados financieros, el mundo a su antojo. La mayoría de los pueblos a los que dicen representar viven las consecuencia de sus decisiones, basadas en el mantenimiento de un modelo de desarrollo con una larga experiencia en generar pobreza, desigualdades sociales, sufrimiento humano a raudales, y deterioro medio ambiental a ritmos alarmantes, poniendo en jaque el futuro del planeta.
Las propuestas que poco a poco imponen las instituciones públicas, sin ningún debate social, para salir del atolladero en el que se encuentra el modelo de desarrollo capitalista, son las mismas que las que han generado los problemas socioeconómicos y medioambientales a nivel planetario: crecer y crecer ilimitadamente en la producción y el consumo, para que así crezca la economía y se puedan crear puestos de trabajo, para seguir creciendo y creciendo, consumiendo y consumiéndonos.
El debate pues no está en cómo salir de ésta crisis ( además, sin cambiar un ápice el modelo que la generó); sino, en cómo construir otros modelos de vida, de economía, de trabajo, de empresas, de sociedades y de relaciones humanas, cuidando de los ecosistemas que mantienen la posibilidad de vida duradera para el ser humano, como un ser vivo más que debe de cohabitar con el resto de los seres vivos que pululan en ese espacio común llamado tierra.
Y es aquí donde LA PROPUESTA CAMPESIMA toma valor y tiene mucho que aportar; por supuesto, sin dogmatismos y verdades absolutas, simplemente una más en el mundo de las ideas y de los sueños por la construcción de un mundo mejor.
El primer desvarío del modelo de desarrollo capitalista ha consistido en alejar a la gente del lugar donde se genera y produce lo imprescindible para supervivencia humana: la tierra, el agua, los bosques, las semillas, las plantas, los animales, los alimentos… Se hace cada vez más difícil poder soportar a medio y largo plazo la irracionalidad de los diferentes procesos (producción, transformación, transporte, etc. ) que sufren los alimentos para que éstos recorran miles de kilómetros antes de llegar a la boca de las consumidoras y consumidores. Los costes energéticos de dicha barbaridad son insostenibles y sólo se mantienen dichas prácticas porque en dicho tránsito se especula y se enriquecen unos pocos, a costa de los campesinos y las campesinas, los trabajadores y trabajadoras de la agroindustria, y del medio ambiente, del que se extraen ingentes cantidades de materias primas ( petróleo, agua, pescado, minerales, etc… ) que nunca se podrán reponer.
LA PROPUESTA CAMPESINA está unida a los principios y valores que determinaron la vida en el campo durante miles de años: vivir con lo imprescindible, con lo que te puede aportar el territorio donde las comunidades humanas están asentadas, gestionando con criterios de sostenibilidad los recursos naturales que están a su alcance. El abandono del campo, planificado para construir con nuestras gentes el capitalismo a escala planetaria, ha llevado a la humanidad a un callejón sin salida. El 20% de la población mundial consume el 80% de los recursos del planeta, dejando el 20% restante para el 80% de la población que también aspira (para el sistema posibles consumidores potenciales… ) a alcanzar los mismos niveles de consumo que los privilegiados de éste mundo, con lo que necesitaríamos otros dos planetas como el nuestro para saciar el ansia de consumo que el propio sistema nos crea.
LA PROPUESTA CAMPESINA tiene como punto de partida recuperar la alianza perdida con la naturaleza de la que nosotros y nosotras hacemos parte, volver al campo para abrazar la tierra, cuidarla para que nos proporcione los alimentos sanos que nos dan la vida, gestionando los territorios con criterios de sostenibilidad, no agrediéndoles, haciendo de ellos lugares para vivir en fraternidad con todos los seres vivientes. LA PROPUESTA CAMPESINA está relacionada con la experiencia humana de vivir con poco para que todos podamos vivir con dignidad, de forma sencilla y austera, pero donde lo imprescindible nunca podrá faltar.
LA PROPUESTA CAMPESINA no es una teoría nueva, es la praxis cotidiana que desarrolla más del 50% de la humanidad que resiste en sus comunidades y pueblos el envite del neoliberalismo, negándose a abandonar los campos, los cultivos, las formas ancestrales de vida, las culturas de cada pueblo construidas a partir de tener que dar respuestas a las necesidades vitales de los seres humanos.
El mundo campesino en nuestro país, al que se ignora en todos los debates y en todas las instituciones, está viviendo el drama del abandono absoluto. Sin embargo, todos sus territorios están llenos de oportunidades. Frente a la crisis global del modelo neoliberal sólo cabe la construcción de otros modelos a escala local, donde la propuesta de crecimiento sostenible se anteponga al valor del crecimiento ilimitado, donde la solidaridad esté por encima de la competitividad desenfrenada entre pueblos y personas, y la idolatría del consumo irracional desaparezca de la faz de la tierra, para dar prioridad a las necesidades básicas de las personas.
En todo este proceso de cambio de rumbo y de valores, el mundo campesino puede aportar mucho: un hábitat donde reubicarse mucha gente a la vez que desmasificamos las grandes ciudades, una cultura que tiene las claves para poner en práctica eso que llamamos sostenibilidad, un territorio donde generar nuevos empleos a partir de la práctica de una agricultura campesina como portadora de alimentos para las personas, una oportunidad para reencontrase con la naturaleza cuidando de ella como se cuida a nuestra madre, y un espacio para ser soberanos alimentariamente y recuperar la autonomía que nos merecemos como pueblos.

ENERO – 2012

CLAVES PARA CONSTRUIR DESDE LA CRISIS

CLAVES PARA CONSTRUIR DESDE LA CRISIS
Jerónimo Aguado, Raúl Contreras y Núria García
Cuando queremos resolver cualquier problema todos desearíamos contar con el mejor de los profesionales, más si éste es complejo. Nadie quiere para su hijo que un mediocre, de lo que sea, sea el responsable de aportar las respuestas que necesita. Es lógico y comprensible. Sin embargo no siempre actuamos así, no siempre aplicamos un análisis crítico que haga que nuestro hijo este bien atendido. No siempre le dedicamos el tiempo que deberíamos. Lo que es peor, no siempre estamos dispuestos a enfrentarnos a un cambio, por lo que ello puede suponer para nosotros y nuestro particular vértigo, poniéndolo por encima del interés de nuestro hijo.
Una mujer identificaba, la semana pasada, a unos grandes expertos en sobrevivir en tiempos de crisis, las personas que siempre han vivido en ella. Aquellos que el sistema desterró injustamente hace ya tanto que han tenido tiempo y oportunidades sobradas para finalizar sus doctorados con la mejor nota. La historia se mueve y aquellos que estorbaban a tantas personas hoy están formados para sobrevivir como la mayoría de nosotros no sabemos. Sus problemas no han desaparecido; es más, se han agravado pues ante la escasez los expulsados deberían estar en la nada más absoluta, pero sobreviven, lo hacen.
Esta terrible situación, a la que nos siguen llevando los poderes financieros, se agrava conforme ellos consolidan su política agresiva contra la humanidad. Ya no se esconden detrás de políticos sin carácter, hoy se auto-designan presidentes. Ellos no tienen ni quieren una solución a la crisis. Ellos no están en crisis, lo estamos todos los demás. Sólo la indignación y una posición activa y crítica de la sociedad les obligará a reaccionar.
Sin embargo todos aquellos que el sistema ha ido dejando al margen son los que hoy nos aportan claves para salir de la crisis.
Si nos paramos un poco….. podemos ver
Como el mundo rural mantiene valores, usos y costumbres, respeto y dignidad para con sus ciudadanos. Un mundo que desde la explotación de la tierra y la especulación de las materias primas ha sido golpeado constantemente. Un mundo que sólo las raíces, la cultura y el amor a la tierra han logrado conservar, guardando con ello claves que nos pueden permitir reinventarnos.
Las personas que hemos obligado a vivir en la cuneta, que hemos dejado, cuanto menos, que se les tirase al suelo cada vez que se levantaban, que parece que siempre han estado estorbando al desarrollo y al crecimiento, hoy tienen claves. Ellas saben levantarse tras la caída, saben reinventarse, saben encontrar la esencia que les deja la sonrisa en la cara mientras sus neveras están en los hierros. Ellas nos pueden ayudar.
Los pueblos indígenas son perseguidos y atropellados con el desprecio del capital que arrasa sus tierras y su cultura. Culturas y conocimientos ancestrales desde los que viven una vida muy distinta a la nuestra, una vida que no se puede comprender con esquemas neoliberales y que tienen claves para el hoy.
Qué difícil es no sucumbir al encanto de la persona con discapacidad intelectual. Sus habilidades para gestionar nuestros sentimientos son extraordinarias. ¿No seríamos capaces de aprender de ellos para reinventar nuestras relaciones? ¿Seremos capaces de subirnos a su tren, donde la esencia pasa por encima de lo superficial, donde las preguntas siempre son limpias y las respuestas auténticas?
El artista que no entró en el negocio del arte, que no sucumbió al sistema del capital y de los falsos reconocimientos, aquel que en su pequeño estudio sigue dando salida a su sentir interior, también tiene claves. Claves para lograr expresarse desde la libertad, para la comunicación y la liberación de los sentimientos, oprimidos por una educación que no sabe gestionarlos.
Todas esas personas que dejaron la persecución de la propiedad para perseguir los sueños. Todos los que se levantan y se acuestan luchando por la libertad, la justicia, la igualdad y el respeto. Aquellos que han sacrificado aquello que el sistema dibujaba como deseable para tener sus propios deseos, también tienen claves que aportar.
Y especialmente aquellos que pasaron del ego a compartir, a con-vivir. Aquellos que no entienden una vida si no la dibujan desde la generosidad, tienen claves que aportar.
Se me hace difícil encontrar dónde estamos los que tenemos claves para reinventarnos, cuando miro a los parlamentos, pero se me hace imposible cuando miro a quienes de verdad dirigen nuestro destino comunitario. Lo que parecen no saber es que ellos no lo controlan todo, poco a poco se abren fisuras en su mundo. La red se les escapó y la utilizamos todos, especialmente aquellos que estamos educados en compartir. También se les escapó que esta situación nos pone a muchos en un mismo plano, nos reconocemos cada vez más como un único frente, los empresarios de verdad que luchan por sobrevivir mientras se les asfixia en el mercado, el emigrante expulsado o admitido según la conveniencia del sistema, el que tiene una discapacidad, el militante de convicción, el verdadero sindicalista o el campesino sin tierra. Frente a la gestión de la división como práctica aceptada durante tanto tiempo, esta crisis nos une.
Todos sabemos lo que tenemos que hacer y algunos ya estamos haciendo. Tenemos la obligación de aportar generosamente nuestros conocimientos para poder construir un mundo inclusivo, justo y digno para todos. Cada uno debemos aportar las claves que están a nuestro alcance y así todos juntos forzar el cambio.
Debemos cambiar la perspectiva y reconocer a las personas en sus valores, dejando fuera nuestros prejuicios o aquellas normas de interpretación que nos inculcaron. Debemos poner en valor a todos los que el sistema se lo intentó quitar y escuchar lo que tienen que decir. De ello depende cómo salir.
Nadie dijo que sería fácil pero al menos el sacrificio que tengamos que hacer, todos, será dibujando un futuro y no para perpetuar aquello que se muestra como es, INÚTIL.
DICIEMBRE 2011