Contruyendo igualdad

¡UNA LUCHA DE TODAS LAS PERSONAS!

Seguimos celebrando el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, como símbolo de la lucha pacífica en la que históricamente tantas mujeres trabajadoras se han organizado y siguen haciéndolo por el reconocimiento de su dignidad.
Lucha que hoy sigue más viva que nunca para reivindicar el fin de la desigualdad, violencia e injusticia que aún muchas mujeres sufren:
Precarización laboral, donde el desempleo femenino es del 16,2%, frente al masculino del 13,1%. Desigualdad salarial, con una brecha del 14,2% que supondría que las mujeres españolas trabajan gratis a partir del 10 de noviembre, si se compara su
sueldo con el de los hombres.
Violencia contra la mujer. En los primeros 17 días del año han sido asesinadas 8 mujeres, a las que hay que sumar las 975 asesinadas desde 2003, año en que en España se comenzaron a registrar estos crímenes como «violencia de género». No son solo cifras, son vidas desprotegidas frente al auge de algunos planteamientos políticos que atentan contra la seguridad e integridad de las mujeres, criminalizando a las víctimas.
Un techo de cristal que por ejemplo, en el sistema universitario español, se refleja en que la presencia de mujeres disminuye al escalar puestos de responsabilidad.
Ante tantos atentados a la dignidad de las mujeres trabajadoras, no podemos callar y por ello, la HOAC y la JOC, como Iglesia encarnada en el mundo obrero y del trabajo, queremos decir alto y claro que:
Es urgente que apostemos por otra economía que tenga como centro a la persona, el bien común y el cuidado de la naturaleza, que abandone este modelo depredador que genera desigualdad, pobreza y muerte…, y que establezca una relación de equilibrio tanto con el planeta como con las personas, especialmente las más empobrecidas. […]
Necesitamos desfeminizar los cuidados, porque el cuidado es responsabilidad de la humanidad, por lo que no es exclusividad de las mujeres. Para ello necesitamos comenzar a desaprender cánones establecidos por este sistema capitalista y patriarcal
y dar pie a formas nuevas de relacionarnos para posibilitar una igualdad real. […]
Además, hacemos una llamada para avanzar hacia la igualdad real en el seno de nuestra Iglesia, donde se reconozca el papel
y el protagonismo de las mujeres dentro de la comunidad eclesial y en la tarea de anunciar el Evangelio. Una Iglesia que en sus estructuras aplique los principios y valores del Evangelio y sea capaz de reconocer la dignidad y el valor de las mujeres en plano de igualdad con los hombres como lo hizo Jesús de Nazaret.
Jesús eligió a las mujeres para ser las primeras en anunciar que había resucitado, mujeres valientes, que confiaron,  permanecieron fieles hasta el final y que no tuvieron miedo a salir corriendo y anunciar que Jesús estaba vivo.
Por ello, junto al resto de compañeras y compañeros, nos sumamos a las movilizaciones de las organizaciones que buscan visibilizar la discriminación que sufren las mujeres trabajadoras, heridas por este sistema capitalista injusto, que deshumaniza y es tan contrario a los planes de Dios.
La JOC y la HOAC trabajarán para que así sea.