Cajas, Bancos ¿pronto sinónimos?

Desde que la revista 21 me invitó a escribir en su web el pasado mes de octubre, he querido hablar de las entidades financieras pero…No hay excusas, solo razones que no voy a detallar para no aburrirte amigo y ya fiel lector. Los últimos acontecimientos me han empujado a que sin más demora aborde mi propósito otoñal. En ocasiones se me ha preguntado acerca de las diferencias entre Cajas y Bancos. Y tras quedarme claro que no se refiere a la partida del activo que indica la tesorería de la empresa (su dinero disponible), he contestado con otras preguntas ¿en qué sentido quieres conocer las diferencias? ¿respecto a las ventajas como cliente? ¿a sus objetivos? ¿a su organización interna? ¿ante la ley?¿a los servicios ofrecidos? etc.

Antes de enumerar las diferencias, hablaré brevemente de la historia de las Cajas de Ahorros. El origen está vinculado históricamente a las instituciones de tipo benéfico, especialmente a los Montes de Piedad. Éstos surgieron por iniciativa de los franciscanos en la Italia del siglo XV. Se otorgaban préstamos prendarios sin interés para satisfacer las necesidades más elementales. Inicialmente, tanto las cantidades prestadas como los gastos de administración se nutrían de limosnas y donativos que recibían los monjes de algunas personas pudientes. No obstante, estos recursos pronto fueron insuficientes y se hizo necesario cobrar intereses.

Se dice que el primer establecimiento implantado en España fue el Monte de Piedad de Madrid a principios del siglo XVIII. Más tarde llegaron las Cajas de Ahorro. ¿Conoces el significado de la palabra ahorro? Si me lo permites te aclaré su etimología. La palabra AHORRO viene del árabe hurr=libre. De ahí salió un arabismo que se empleaba en la Edad Media hurro=”libre que no esclavo”. Ahorrar primero significaba dar la libertad a un esclavo o a un prisionero, luego significó “librar a alguien de algo”, por ejemplo de un gasto. De aquí salió la idea de guardar dinero para el futuro y reservar alguna parte. ¡Qué curioso llamar ahorro al dinero que está prisionero!, cuando antes significaba dejar a alguien libre.

Volvamos a la historia, la idea de promover Cajas de Ahorros en España aparece en el marco de una sociedad castigada por la Guerra de la Independencia, su objetivo fue luchar contra la usura que sufrían principalmente los pequeños agricultores tras las malas cosechas. Su misión era conducir el ahorro popular hacia la inversión y realizar una labor social en sus respectivos ámbitos territoriales.

Al contaros la historia os he dicho una de las características que distingue a las Cajas de Ahorros: son entidades sin ánimo de lucro. Nacieron como entidades destinadas a realizar labores de apoyo a las clases más humildes, y en la actualidad están obligadas por Ley a aportar parte de sus beneficios a Obra Social.

Las Cajas no tienen propietarios, sino gestores, y no cotizan en Bolsa, por lo que no pueden ser adquiridas por capital privado.

Por el contrario, los Bancos son entidades con ánimo de lucro, y pueden destinar sus beneficios repartiendo dividendos a sus accionistas y a lo que consideren oportuno.

Las Cajas tienen que destinar como mínimo el 50% de sus beneficios a Reservas Obligatorias, para asegurar su solvencia presente y futura. El resto de los beneficios lo tienen que destinar obligatoriamente a Obra Social, en campos tan diversos como cultura, deporte, sanidad, ciencia, integración social, etc.

Otra diferencia derivada de la anterior es que los Bancos son dirigidos y gestionados por un consejo de administración elegido por la Junta de Accionistas, y las Cajas están sometidas al control de la Comunidad Autónoma donde se sitúe su sede social, y los órganos gestores son elegidos y pactados por los representantes políticos.

Las Cajas nacieron con un carácter localista por lo que es lógico que no estén presentes a escala nacional como los bancos (estos últimos tampoco se encuentran en las pequeñas poblaciones). Ahora bien después de unos años de políticas de expansión de sus oficinas y con los últimos SIP que tuvieron lugar el pasado verano ya están en casi todos los sitios.

Aunque en un principio era cierto que las Cajas de Ahorros estaban especializadas en ahorro familiar y en pequeños clientes o pequeñas empresas, en las dos últimas décadas han cambiado  sus estrategias. De hecho, en volumen de hipotecas o depósitos, las grandes Cajas de Ahorros españolas están al nivel de los grandes Bancos. Se han esforzado en ganar clientes con similares planes estratégicos, financieros y de marketing (regalar batería de cocina,  juego de toallas, televisores entre otros). Y como cualquier entidad financiera se ha pillado los dedos con el sector inmobiliario.

Amigo lector, te he colado el acrónimo SIP y no sé si has protestado o te has ido a navegar por Internet para conocer su significado. En el argot financiero se denomina como Sistema Institucional de Protección (SIP)  a una fusión ‘fría’ o ‘virtual. Es un mecanismo por el cual se unen varias entidades de crédito (actualmente se está poniendo en práctica con las Cajas de Ahorros) y se prestan ayuda mutuamente sin que por ello se tenga que producir una fusión en toda la extensión del término. Las entidades integrantes mantienen su marca, su capacidad de decisión individual, su forma jurídica y también su independencia económica. Ahora bien, se aprovechan de servicios comunes que, por un lado abaratan costes como los servicios informáticos, productos similares etc. y se intercambian favores en sus redes de oficinas y cajeros. El objetivo de estas “uniones amistosas” es cumplir los requisitos de solvencia para poder acogerse a las ayudas del FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria). Esto ocurrió en el último verano y antes de que llegue el siguiente habrá que cumplir con nuevos requisitos.

El plan de recapitalización del sector financiero promovido recientemente por el gobierno ha obligado a modificar las estrategias de las Cajas de Ahorros, que tendrán que conseguir en torno a 40.000 millones de euros para cumplir con las nuevas exigencias de solvencia (Un Core capital  (*)del 8 al 10%). Las Cajas van a vender su cartera industrial para conseguir esa liquidez pero como no va a ser suficiente optarán por la vía de la conversión en Bancos para acudir a los mercados.

Ahora que ya conoces en que se diferencian las Cajas y los Bancos a lo mejor ya no te sirve para mucho. Parece que en un futuro no muy lejano pueden ser lo mismo.

(*) En un próximo post os cuento que es Core capital y las normas de Basilea.

6 Responses to “Cajas, Bancos ¿pronto sinónimos?”

  1. ¿entonces nos beneficia o perjudica que desaparezcan las cajas? yo tengo mis ahorros en cajamadrid y creo que es mejor que tengan control publico y no sean negocios privados

  2. NMarta, tu pregunta no es fácil de contestar brevemente, prometo hacerlo en un nuevo post. Por el momento, te lanzo dos pregunta: ¿por qué quieres control público? ¿Conoces la banca ética?

  3. El problema precisamente de este pais con las cajas ha sido el control por parte de politicos y prohombres – en más de una caja el sr obispo o el rector de la universidad o el presidente de la diputación forma parte del consejo- que en vez de gestionarlas con el fin que fueron concebidas lo han utilizado como sus patio de juegos sin tener que rendir cuentas a nadie.
    Seguimos viviendo en un reino, y seguimos siendo subditos y no ciudadanos. Esto explica el porque la gente hace palmas al que rompe mobiliario urbano o no paga sus impuestos, en vez de alzar la voz defendiendo lo público, lo de todos.

  4. Yo creo que cuando todos seamos bancos, la economia funcionará mejor, pero antes , los polícos fuera!!!!

  5. Informative and precise

    Its difficult to find informative and precise info but here I found

  6. Informative and precise

    Its hard to find informative and precise info but here I noted

Discussion area - Dejar un comentario






He leído y acepto las condiciones generales y la política de privacidad


Información básica sobre protección de datos
Responsable: REVISTA REINADO SOCIAL 21RS (más info)
Finalidad: • Gestión de la adquisición del producto, suscripción o donativo, así como la tramitación de los mismos.
• Envío de comunicaciones relacionadas con el proceso de compra, las suscripciones o los donativos.
• Envío de comunicaciones y ofertas comerciales, por diferentes medios, incluidos los medios electrónicos (email, SMS, entre otros). (más info)
Legitimación: Ejecución de una compra online, suscripción o donativo. (más info)
Destinatarios: No se cederán datos a terceros, salvo obligación legal. (más info)
Derechos: Acceso, rectificación, supresión, cancelación, y oposición. En determinados casos derecho a la limitación del tratamiento de sus datos. (más info)
Información adicional: Puede consultar toda la información completa sobre protección de datos a través del siguiente enlace (más info)
Los enlaces de (más info)