Baltasar, Melchor y Gaspar

Ya sé que el orden de los tres Reyes Magos de Oriente es otro pero tras la lectura espero que entiendas el porqué de esta alteración. Tres días después de la llegada de sus Majestades,  justo cuando nuestros hijos han vuelto al colegio, no quiero hablar de la cabalgata, ni de la rivalidad con Papa Noel, ni del dinero necesario para satisfacer a todos los niños, ni del roscón y su sorpresa… sino de uno de los reyes. Sí amigo lector, quiero compartir contigo algo que por coincidencia mágica supe el mismito 6 de enero del 2012, justo hace tres días.

No sé tú, pero yo siempre me lío con los presentes que ofrecieron Melchor, Gaspar y Baltasar (ahora sí que los he colocado según lo aprendimos). ¿Tú, sabes quién lleva a Jesús el oro, el incienso y la mirra? La primera vez que dudé lo consulté en la Biblia y no encontré la respuesta. Espero no equivocarme pero en relación a los Magos de Oriente solamente se sabe lo que dice en evangelio de San Mateo. El evangelista escribe que fueron a ver al Niño unos Magos de Oriente, le dejaron regalos y se marcharon. No se nos informa de sus nombres ni siquiera cuántos eran. Se deduce que fueron tres por los regalos:

Y entrando en la casa, vieron al niño con María, su madre, y postrándose le adoraron; luego, abrieron sus cofres y le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.

( Evangelio de San Mateo, 2:1-12)

Ha sido la tradición cristiana la que les ha otorgado nombre, raza, rasgos físicos  etc. Lo que si  se conoce es que fueron recibidos en Jerusalén por el rey Herodes. Este quiso conocer detalles sobre las profecías, se interesó por saber quién era y dónde se encontraba ese “rey de los judíos” que buscaban estos “extranjeros”. Les pidió que, en cuanto lo encontraran, le avisaran, para “ir también a adorarlo”. Los Reyes Magos advertidos por un ángel  de las malas intenciones de Herodes adoraron  a Jesús y se volvieron a sus países por otro camino.

Pero me estoy yendo por las ramas, pues no era mi intención contar la adoración de los Magos de Oriente y menos detallar todas las leyendas en torno a ella. Sino recabar en uno de los Magos, reyes, o sabios, concretamente en Gaspar. Sí, el que según la tradición era el joven, rubio y que ofreció incienso. Todos sabemos que los tres regalos ofrecidos están cargados de simbología. Concretamente el incienso representa la naturaleza divina de Jesús. Hasta aquí lo conocía, aunque confieso que a veces lo olvido, lo que no sabía es que el origen etimológico del nombre Gaspar se encuentra en Persia (Gizbar), y significa tesorero. No voy a preguntarte entonces: ¿Si Gaspar era el tesorero, por qué no era él el que llevaba el oro? No quiero elucubrar acerca de esto sino decirte que mi tercer apellido es Gaspar. ¿Será esta la razón por qué siempre me piden que sea la tesorera? En todas las organizaciones con las que he colaborado o colaboro me piden que lleve las cuentas y yo insisto que a mí lo que me gusta es escribir cuentos pero ante su tenacidad acabo aceptando.

Espero que mi confidencia en forma de regalo de Reyes te haya gustado.

Y para acabar un deseo, como ya sabrás el número tres es mi preferido, por lo que allí va la terna por excelencia en estos primeros días del año. Sí amigo lector que este 2012 te traiga a ti y tu familia: salud, dinero y amor. No importa el Mago de Oriente que te lo otorgue, disfrútalo.

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