“El teólogo prohibido”

La escribí  hace años, cuando estaba en auge la Teología de la Liberación. Reflejaba en cierta manera aquella Iglesia de Juan Pablo II y el cardenal Ratzinger y la lucha en Latinoamérica a favor de los últimos. Al revisarla ahora compruebo que la utopía con que terminaba no se ha cumplido. Pero constato que no ha perdido actualidad y sueño con que algún día pueda realizarse su profecía.  Ahora la pongo al alcance de todos. Nadie se quejará por el precio. Está accesible  como libro electrónico en Kindle de Amazón por 1,60 €. Se llamó en su día “Esto es mi cuerpo”. Le he cambiado el título porque creo que aclara mejor el contenido. No hace falta tener un lector electrónico Kindle. En la misma página hay programas gratuitos para leerla en el PC o en un smartphone (teléfono inteligente) sea el  Iphone o  cualquier otro con el sistema Android, incluidas también las tablets de Apple y  de Android, es decir prácticamente todas.
Está accesible aquí 

Carlos Ribera, sacerdote y polémico teólogo de la liberación de origen español, que trabaja en una sencilla parroquia situada en el epicentro de la pobreza y la injusticia de un conflictivo país centroamericano, (más…)

Cómo recuperar la armonía

Nada menos que Pitágoras, el filósofo y matemático de Samos, unos 400 años ante de Cristo, enseñaba:

  Si se os pregunta ¿en qué consiste la salud?, decid: en la armonía. ¿Y la virtud?, en la armonía. ¿Y lo bueno?, en la armonía. ¿Y lo bello?, en la armonía. ¿Y qué es Dios? Responded aún: la armonía. La armonía es el alma del mundo. Dios es el orden, la armonía, por lo que existe y se conserva el Universo.

¿Y qué es armonía? Según el diccionario, “unión y combinación de sonidos simultáneos y diferentes, pero acordes”. Es por tanto un término musical que describe cómo  componer  lo diferente en un conjunto armonioso.

Pero ¿qué vemos a nuestro derredor hoy? Tensión, angustia, depresiones, aburrimiento, sensación de sin sentido y absurdo. Los compases de nuestro mundo son como mucha música disonante de hoy, chirrían, atruenan, enloquecen. Basta con seguir los informativos escritos o audiovisuales. Hay un culto a lo discordante, un regodeo en la negatividad, que al terminar el telediario te preguntas: ¿Es eso la vida? (más…)

Vagabundo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nos dan pena a veces los vagabundos, pero más allá de su desidia o vagancia, tienen un punto de desprendimiento y salida de lo establecido. Recuerdo aquella canción francesa que cantábamos en nuestras reuniones cristianas: “Vagabonde, par le monde, a la trace de Dieu…” Y este poema que escribí hace años:

 

VAGABUNDO

Como ese vagabundo que se cansa

de arrojar la pobreza de su paso

por cada calle, cada plaza nueva

tibio de anchuras,

 

como ese vagabundo, así a tu lado

sin pensar quién fui yo (más…)

40 años de “Cine para leer”

Ayer nos reunimos en el Palafox un grupo de amigos para conmemorar los cuarenta años de Cine para leer, un anuario, que puntualmente ha ido recogiendo de forma rigurosa la filmografía más interesante que se ha venido estrenando en España. ¡40 años gustando y haciendo gustar el cine! Se dice pronto. Hay que añadir que tanto la revista Reseña como este anuario fue una iniciativa de los jesuitas, que lo siguen publicando en ediciones Mensajero. Una prueba de que hay sectores de Iglesia que se han preocupado por la cultura y sin echarle agua bendita, sino desde los parámetros de la cultura misma. Actualmente Cine para leer es también accesible por Internet. Y su alma y mantenedor es José Luis Sánchez Noriega, profesor de la Universidad Complutense.

“Reseña”, la madre de Cine para leer, era una revista que nació con vocación de profundidad. Pretendía mirar las películas con el rigor con que sus críticos iniciales de narrativa, poesía y teatro aplicaban su bisturí incisivo a la creación literaria. (más…)

Una aportación valiente sobre la muerte

 

Mª Ángeles López Romero (Con Marta Alonso y Antonio González-Garzón), Morir nos sienta fatal. Diálogos a vida y muerte, Col. Psicología y Educación, Ed. San Pablo, Madrid 2011, 303 pp.

Nos guste o no, el tema de la muerte es el más importante de la vida. Incluso desde la increencia del más allá. Decía Heidegger que  por la toma de conciencia existencial de nuestro ser para la muerte autentificamos nuestra vida. Sin embargo, si buscamos en una librería novedades sobre la muerte, advertimos enseguida que son escasas. Sí, aparece y mucho, como no podía ser menos en la literatura de creación, porque esta intenta reflejar los problemas de los hombres y en ellos la muerte suele ser inevitable protagonista de todas las historias: los thrillers, las románticas, las dramáticas y melodramáticas, como acece en su pariente cercano, el cine.

Pero pocos se enfrentan con el tema a palo seco. María Ángeles López, redactora-jefe de la revista 21RS ha tenido la valentía de hacerlo desde su  calidad de periodista interesada por los temas humanos (más…)

El rey y el sacerdote

 

Un rey soñó que había visto a un rey en el paraíso y a un sacerdote en el infierno.

Cuando estaba preguntándose cómo podía ser aquello, oyó una Voz que decía:

“El rey está en el paraíso por haber respetado a los sacerdotes.

El sacerdote está en el infierno por haber transigido con los reyes”.

Hoy lease “políticos”.

Qui postest capere capiat

Canto a mis pies

LOS PIES

GRACIAS, pareja dispareja,

que conduce

este encuentro de tierra y esperanza

por las calles huidas,

casi sin protestar,

humildemente,

arrastrando en el polvo

los milagros del ojo y el cerebro.

 

Gracias, pie,

obediente cartero de mi alma.

Si voy de paso,

tú me lo precedes;

si consigo pararme,

me das el equilibrio;

y si duermo o descanso

me apuntas a lo alto

reviviendo en mi alma

el último camino.

 

¿Es posible que un pie

te lleve de la mano

hasta el mar

o al umbral de una puerta

con presencias

o permita el hallazgo

que es el paso feliz,

la gracia de la vida?

 

Junto mis pies y rezo desde ellos

porque son dos testigos

de la tierra.

 

Nada impide a la mano levantarse (más…)

El vacío

En estos tiempos de noticias turbadoras, el ruido aumenta y la mente (el loro insistente de nuestro ego negativo) nos  da especialmente la tabarra.

Necesito callar y hundirme a ratos en el silencio, mientras respiro y permanezco inmóvil.

Con mi silencio estoy en tu silencio. Yo callo en tu silencio y tu silencio calla en mí. Esoy en él sin pretender nada, absolutamente nada.

El silencio es un desasimiento de las cosas que ayuda  a crear el vacío y el vacío conecta con Dios.

La nada abre al Todo.

Toda auténtica meditación comienza con el silencio y el vacío. Al quedarnos callados y concetrarnos en la respiración todo desaparece y en el silencio aparece el espacio vacío que en realidad es una autopiasta que conduce al centro y por el centro a Dios.

 

Oh nada que nada dentro de mi

desándame el camino de la rosa

y el canto del jilguero

donde todo llega a ser Nada

para nacer del Todo.

 

El jesuita fotógrafo que por obedecer se libró de morir en el Titanic

 

Mi buen amigo Rodrigo Barsallo de Costa Rica me informa sobre este post a cerca de Frank Brown, SJ, el jesuita aficionado a la fotografía que obtuvo las mejores imágenes del Titanic y que se libró de morir en el naufragio por obedecer la orden del superior que le mandó: “Abandone ese barco”.

Os ofrezco esta curiosa historia y la documentación gráfica que incluye en su blog Ismael Bárcenas Orozco:

http://elmayito.blogspot.com.es/2012/04/la-historia-de-aquel-jesuita-fotografo.html?spref=fb

¿Qué haría Jesús hoy?

En su último número la revista El  Ciervo me ha preguntado sobre qué pienso que haría Jesús si viniera hoy.

Esta es mi respuesta.

EL DÍA QUE JESÚS SALIÓ DEL METRO

 

Cuando salió de la estación del Metro, la plaza estaba abarrotada por una gran multitud que quería verle y escucharle. Se subían a las farolas y encima de los coches. En su mayoría eran parados, inmigrantes y marginados de toda clase, edad y condición, que se abalanzaban sobre él con súplicas y lamentos.

—¡Mira, Maestro, cómo estamos. Ni uno de la familia tiene trabajo!

—Ayúdame, Jesús. Estoy sin papeles —le gritó un joven negro

—¡Te necesito! -exclamó una mujer de la calle.

Los discípulos tenían que apartar a la gente y abrirle camino hasta un parque cercano, donde mandó a todos sentarse en el suelo. Y les habló de esta manera: (más…)