Dos matones desnudan su alma

bruges.jpg

Finalmente un thriller originalEscondidos en Brujas. Saturados del esquema hollywoodiense de una acción trepidante y una historia sentimental en paralelo, generalmente cursi, el género negro necesita volver a sus fueros.
Se trata de la opera prima como director cinematográfico del autor teatral Martin McDonaugh, que, tras unos días en Brujas como turista, decide ambientar en la ciudad medieval una comedia dramática muy rompedora, que además de humor es una reflexión penetrante sobre el sentimiento de culpa. Como dramaturgo McDonaugh fue nominado a dos Premios Olivier, por “El teniente de Inishmore” y “El hombre almohada”, y a cuatro Tony por otras obras. Escribió y dirigió el corto Six Shooter, protagonizado por Brendan Gleeson, por el que obtuvo el Oscar al Mejor Corto en 2006.
Dos matones dublineses a sueldo, Ray (Colin Farrell) y Ken (Brendan Gleeson), se encuentran en Brujas a la espera de órdenes tras un imprevisto ocurrido en el último “encargo”. Se trataba de matar a un cura en el confesonario, pero el más joven, Ray, asesinó también a un niño accidentalmente cuando éste examinaba su conciencia antes de recibir la absolución. Su jefe Harry (Ralph Fiennes), los ha distanciado de alguna manera tras este hecho, a que “disfrutan” de la ciudad medieval mejor conservada de Europa hasta nueva aviso.
El viejo killer, de carácter tranquilo y que ya vive en una actitud de verlas venir, se recrea en los monumentos y se toma el contacto con la belleza y la historia de la villa como unas vacaciones turísticas. Mientras Ray, nervioso, inquieto, torpe y visceral, no para un momento y le importa un bledo los monumentos. Su único deseo es ligar con una desconocida que, aparte de accidental actriz, comercia con estupefacientes.
Diríamos que la película es el paseo por Brujas de dos matones, que en un inteligente diálogo tragicómico desnudan su alma. La ciudad, aburrida para uno, interesante para otro, es el trasunto icónico de ese parón en su carrera de asesinos, como un retiro obligado, una especie de “ejercicios espirituales” laicos que les ponen en el disparadero de la reflexión. La clave de Escondidos en Brujas es sin duda un excelente guión de réplicas y contrarréplicas absurdas, a medio camino entre la risa y las lágrimas, que revelan la formación dramática como autor teatral de su autor. La sencillez y la complejidad de la relación de esta singular pareja, obtiene el tercer ángulo del triangulo con la aparición del jefe, un excelente secundario Ralph Fiennes (Harry), el gánster que aparece para “arreglar las cosas” y completa el trío de lúcidos actores.
La realización, sobria, evita por un lado el documental turístico de Brujas y, por otro, la moralina que cabía esperar de la introspección. El cinismo es la cáscara que oculta el verdadero contenido del film: hasta los gánsteres tienen conciencia y sentimiento de culpa cuando llegan a matar a un niño sin quererlo junto a cierta experiencia de la amistad. La fuerza de los diálogos no convierte la obra en exclusivamente literaria, ya que tiene contrapunto en la imagen, que en Brujas es arte medieval que evoca el pecado, la muerte, la sangre de la iconografía religiosa. Su torre, a la que Ray se niega a subir al comienzo, posee también connotaciones escatológicas.
No obstante un film así es difícil de terminar. McDonaugh sale bastante airoso en el trepidante último tramo, aunque el final sea discutible y lo peor de la película. Aparte del personaje femenino Clémence Poésy (Chloë) está bien elegido y la presencia del enano, símbolo literario de la marginación junto a las prostitutas, viene a ser como el espejo de estos espíritus desarraigados. El director consigue engrasar todo ello con un humor divertido y desconcertante, que distancia ante cualquier dualismo maniqueo ente el bien y el mal y revela la honestidad que oculta todo ser humano aun dentro del código brutal de los asesinos.
Un film pues a tener en cuenta cuando el cine negro, embotado por la violencia y la acción, nos hace añorar a Scorssese y Melville. Brujas, la verdad, no queda muy bien. Aparece como una ciudad triste, aburrida y anclada en el tiempo. No es extraño que el director haya declarado: “Tengo muchas ganas de volver a Brujas, pero creo que será mejor ir antes de que la película se estrene allí. Luego me matarán”. Una prueba más de que, sin muchas pretensiones, con pocos buenos actores y un brillante guión, se puede realizar una buena película, en este caso desmitificadora también del tópico thriller americano de consumo.

T.O: “In Bruges”.
P: Graham Broadbent y Pete Czernin, Reino Unido, Béliga, 2008
D y G: Martin McDonagh
F: Eigil Bryld
Mon: Jon Gregory
Mus: Carter Burwell
I: Colin Farrell (Ray), Brendan Gleeson (Ken), Ralph Fiennes (Harry), Clémence Poésy (Chloë), Jérémie Rénier (Eirik), Thekla Reuten (Marie), Jordan Prentice (Jimmy).
Dur: 108 min.
Estreno en España: 18-07-2008
Dis: Universal films

Discussion area - Dejar un comentario






He leído y acepto las condiciones generales y la política de privacidad


Información básica sobre protección de datos
Responsable: REVISTA REINADO SOCIAL 21RS (más info)
Finalidad: • Gestión de la adquisición del producto, suscripción o donativo, así como la tramitación de los mismos.
• Envío de comunicaciones relacionadas con el proceso de compra, las suscripciones o los donativos.
• Envío de comunicaciones y ofertas comerciales, por diferentes medios, incluidos los medios electrónicos (email, SMS, entre otros). (más info)
Legitimación: Ejecución de una compra online, suscripción o donativo. (más info)
Destinatarios: No se cederán datos a terceros, salvo obligación legal. (más info)
Derechos: Acceso, rectificación, supresión, cancelación, y oposición. En determinados casos derecho a la limitación del tratamiento de sus datos. (más info)
Información adicional: Puede consultar toda la información completa sobre protección de datos a través del siguiente enlace (más info)
Los enlaces de (más info)