Las dietas milagro y la armonía

 
              Era un señor tan delgado tan delgado, que tenía que pasar dos veces la aduana para haber si había entrado en el país vecino. Era un tipo tan gordo tan gordo, que su ángel de la guarda tenía que dormir en otra cama. Gordos y flacos, bulímicos y anoréxicos de otros tiempo fueron asumidos como [...]