El nuevo milagrito del Ipad

IpadYa está aquí. Como un prestigitador o un predicador del futuro, Steve Jobs ha presentado al mundo el nuevo milagrito de Apple: una tableta digital que, según la poderosa firma estadounidense, va a revolucionar el mundo. El Ipad, sin embargo es, según la mayoría de los especialistas como un Iphone más grande, a medio camino entre el teléfono y el notebook. Es decir sirve para conectarse a Internet, usar algunos programas de oficina, ver fotos y pelis o leer textos, con el sistema operativo del famoso teléfono de Apple. Pero no es un ebook porque tiene retroiluminación y por lo tanto no usa lo que llaman tinta digital. Para que nos entendemos, su pantalla, muy bonita y táctil, daña a los ojos como la de un PC. Eso si es muy fino de grosor y con el diseño exclusivo que caracteriza los productos de Apple.

¿Qué añade pues sobre un portátil o un ordenador? Casi nada porque la maquinita en cuestión no es multitarea (no funcionan dos programas a la vez) su sistema operativo es limitado y además  es también exclusivo en la utlización de sus contenidos (sólo para lo que quiera  vendernos Apple). El gigante de la informática quiere apuntarse al éxito de Itunes (música protegida que sólo puede escucharse en los Ipod) aplicándolo al mundo de los libros, periódicos y revistas previo pago de los dólares correspondientes.

Un ejemplo: Si bajarte un libro de Amazon te puede costar en torno a 9 dólares, hacerlo para el Ipad puede salir por unos 14, sin posibilidad de copiarlo a otra máquina. En resumidas cuentas, a través del culto al diseño y la marca, Apple quiere rentabilizar su música, vídeos, podcasts, etc apuntándose ahora al mundo de la lectura y los libros que parecía estar  despegando digitalmente con los lectores digitales.

Cuantos me conocen saben cómo me apunto a la tecnología y cómo considero que puede ayudar bien usada a la difusión de la cultura. Siempre pensé además con McLuhan que los medios lejos de desplazarse entre sí se complementan. Asi pasó por ejemplo con la radio y la tele. No creo que desaparezcan los libros en papel con la difusión de estos lectores.  Será incluso estupendo llevar tu biblioteca en un cachivache de estos o todos los libros de texto del cole. Pero para eso prefiero el ebook. ¿Qué alumno se va a empollar la lección de Historia si con el mismo adminículo puede navegar con Internet, jugar a los marcianitos o bajarse una canción o un peli, por no hablar de otros contenidos menos convenientes? ¿Y quién se quedará satisfecho con este invento si dentro de un mes lo vuelven a vender con nuevo aditamento, tarjeta de ampliación, conexión multimedia y la biblia en verso?

Cuando pienso en Linux, un sistema abierto y gratuito que tiene casi todo, todavía creo en el espíritu magnánimo, libre y generoso del ser humano. Pero, amigo, estamos en mundo donde el diseño, la publicidad y la tiranía de las marcas se llevan su agosto. Tecnología si, pero con discernimiento y sin papanatería.

2 Responses to “El nuevo milagrito del Ipad”

  1. “Tecnología si, pero con discernimiento y sin papanatería”

    :D

    Sí, una “decepción” el cacaharrito. lo mires por donde lo mires no hay manera de encontrale ventajas sobre cualquier otro cacaharro.

  2. Yo no me pensaba comprar la famosa tableta, porque aunque me gustan las tecnologías nunca quise estar a la última, sino a la penúltima,y , visto lo rápido que va todo, a la antepenúltima. Ahora bien, tenemos que reconocer el talento de los creadores de la factoría Apple para sacarse de la manga artilugios y vendérnoslos. Estoy contigo en la convivencia de los formatos, por más que se nos anuncie el fin de Guttemberg, con pánico (por parte de los apocalípticos), con gozo (por los integrados). Y, efectivamente la gracia de la lectura en pantalla está en la tinta electrónica, que imita al papel. Cualquier otro formato, por mucha parafernalia que incorpore, es comprar gato por liebre o chip por libro.

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