Invictus, una invitación a creer en el ser humano

Invictus

Un canto a la reconciliación mediante el deporte y al espíritu genial de un político señero es el último film de Clint Estwood “Invictus”. Basado en una  historia absolutamente real de un episodio histórico sin precedentes, Eastwood  para realizarla se ha inspirado eb Playing the enemy, (El factor humano), de John Carlin,  periodista  británico hijo de padre escocés y madre española que ha escrito sobre todo de política y deporte.

Arranca el día de la liberación de Nelson Mandela después de 27 años de prisión. Un equipo de rugby, de blancos, detiene su entrenamiento un instante para contemplar malhumorado como el coche de Mandela avanza por la carretera, al mismo tiempo que una jauría de muchachos negros le aclaman como un héroe, antes de que se convierta en el primer presidente de la República Sudafricana elegido democráticamente.

En el film, como en la vida real, los Springbocks, simbolizaban los ideales y las pasiones de la minoría blanca, y que Mandela decidió  reconvertir como punto de partida una nación dividida y aparentemente imposible de reconciliar. Película lineal y aparetemente simplificadora, es una excelente parábola sobre los ideales y la capacidad de recuperar la positividad del ser humano. Con una estructura casi elemental de tres mundos -el despacho de Mandela, sus guardaespaldas y el equipo de rugby con sus familiares- Estwood arrastra, emociona, cautiva, consigue incluso que los que no tenemos idea de este deporte, en la apareciencia brutal, quedemos atrapados por la magia narrativa del actor-dicrector estadounidense. Se diría que con Gran Torino e Invictus nos está dejando un testamento admirable de fe en el ser humano y su capacidad de conversión.

Algunos críticos afirman que en este film está por debajo de sus últimas películas, más profundas y maduras. Iba con este prejuicio a ver la película. Es cierto que presenta a Mandela como una especie de político santo sin fisuras, aunque están presentes su soledad y sus fracasos familiares. Pero en mi opinión la película se ajusta al relato de un episodio que es un trasunto filmado del cambio de un país y de la capacidad de perdonar.

Por lo visto fue un deseo e iniciativa del actor Morgan Freeman, casi un doble físicamente de Mandela, que realiza una interpretación fuera de serie, hasta el extremo de que la película sobre todo es él, en el mimetismo de sus gestos e incluso de su acento inglés sudafricano. Una de las pocas películas que, después de verla, deja al espectador con ganas de vivir y esperar contra toda esperanza. Es verdad también que puede resultar muy oportunista ante el fenómeno Obama. Da igual. Es magnífico ver películas que invitan al optimismo y la superación. Id con vuestros hijos. Con eso lo digo todo.

4 Responses to “Invictus, una invitación a creer en el ser humano”

  1. El sábado fui a verla y estoy de acuerdo con todo lo que usted dice. Se la he recomendado a mis hijos para que vayan a verla. Según decía Morgan Freeman en una entrevista pasó un tiempo junto a Mandela estudiando hasta el más pequeño de sus gestos, así es como borda al personaje. Admiro muchísimo a Clint Estwood más si cabe como director. Muy buena también El gran Torino.
    Qué bueno que la gente del cine haga este tipo de películas llenas de contenido.

    Un saludo.

  2. La he visto, me sentí muy bien , y me dejó un sabor de vida y fe en las capacidades del hombre ,cuando se para a contemplar a la humanidad con los ojos de Dios, 27 años en aquella celda dan para vivir desde dentro o para quitarse la vida, él optó por lo primero y descubrió que acercandose a los otros desde lo mejor de ellos se les estimula a ser.

  3. La he visto este fin de semana y confieso que no me ha parecido tan maravillosa, aunque por momentos, sobre todo hacia el final, también yo me sentía emocionado.
    Hay detalles que merecen citarse: las cuatro entradas que consigue el capitán del equipo para que pueda ir al campo la doncella; los policías y el niño escuchando juntos por la radio la retransmisión el encuentro; las calles vacías en todo el país, volcado con su equipo.
    He necesitado leer estos comentarios para terminar de entender algunas cosas:
    http://www.abc.es/20090415/cultura-literatura/factor-humano-200904151401.html

    http://www.johncarlin.es/#/invictus/4536646353

  4. “HACÉ LO QUE PODÁS, CON LO QUE TENGÁS, DONDE ESTÉS”,(El fragmento que leía N. Mandela en la cárcel que posteriormente dió el capitan del equipo de rugby y del cual se han hecho notas periódisticas y hasta poemas, es parte del discurso que daba T. Roosevelt en la Sorbona que se tituló “HOMBRE DE ARENA”)

    He visto la película, llama mi atención, la narración cinematográfica, que de este hecho “real” se suscita, en una nación dividida, aparentemente imposible de reconciliar, es logrado, gracias al espíritu y decisión de un líder “positivo”, es cierto, parece mas la vida de un santo que político , al destacarse sus virtudes personales.

    Nos lleva a cuestionarnos, como un hombre puede lograr sobrevivir, a pesar de que el maltrato que recibió injustamente en una cárcel, le quebraron física y emocionalmente .

    La película, tal vez no gane premios de la academia cinematográfica.Pero, en lo personal, tiene mensaje y contenido.

    Otro de los aspectos que se resaltan en el filme, dentro de la soledad y rupturas familiares que puede tener un hombre común , observo espacios sutiles de claridad y alegría en su entorno, en donde lo “femenino” irrumpe a su lado, me encanta la sonrisa que le acompaña, cada mañana y al anochecer, momentos íntimos de serenidad que le hacen recordar, que es, “querido”, su secretaria particular, con su dinamismo, que el permite, entre en su mundo personal, y le sugiera con objetividad, cariño y hasta respetuosa crítica, me gustó tambien observar como se relaciona con el equipo, con las personas que le rodean, pero nada como verle bailar, ¡me gustan, y no solo esto me encantan, los varones que bailan…!

    Carmina

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