¿Firmará el rey la ley del aborto?


¿Debe el Rey de España, católico, apostólico y romano firmar la ley del aborto? Si lo hace, ¿ le van a negar públicamente la comunión como se ha hecho con José Bono? El implacable portavoz de la Conferencia Episcopal, Martínez Camino, se fugó como pudo de dar una respuesta a esta pregunta. que le pone en evidencia respecto a lo que hizo con el presidente del Congreso de los Diputados. Bien es verdad que el periodista que preguntó se equivocó con la terminología canónica, como suele ser bastante frecuente, preguntando si el monarca iba a ser excomulgado. Pero todo el mundó sabía de qué iba el asunto. Lo de Bono no era una excomunión técnicamente (ya que esta excomunión automática se reserva según del Derecho Canónico vigente a las personas directamente implicadas en la ejecución de un aborto), pero sí la decisión de negarle comunión, contra la que me pronuncié aquí sin rodeos.
Recuerdo cuando el católico rey Balduino de Bélgica encontró una solución de compromiso. El 4 de abril de 1993 dimitía y en virtud del artículo 82 de la Constitución belga, el Consejeo de Ministros asumía la Regencia y firmaba la ley del aborto. Al día siguiente se reunió el Parlamento belga y por 245 votos a favor y 93 abstenciones Balduino volvía a ser rey. Un recurso que no dejaba de ser una escapada.
Aunque Juan Carlos se confiese católico, y yo creo que de corazón lo es, si bien de una forma amplia y no demasiado comprometida, todo el mundo conoce su talante liberal. Recuerdo, a raíz de la publicación de mi libro Yo confieso, Majestad, sobre los confesores de reyes y reinas de España a través de la Historia, que me preguntaron cual era el confesor del rey Juan Carlos I. Aunque había un dominico, fray Bartolomé, que se autoproclamaba como tal y se sabía que por entonces algunos curas del Opus, como Fuenmayor, merodeaban por la Zarzuela, recuerdo que, con su habitual sentido del humor, don Juan Carlos le respondió a un amigo común: “Yo no me confieso con nadie”.
Lo más seguro es que Juan Carlos firme la ley sin problemas de conciencia, pues al final él lo hace más como representante de la soberanía popular que a título personal. Pero lo curioso es la brutta faccia en la que queda Martínez Camino, si no afirma públicamente que hay que negar la comunión a Su Majestad. El quid de la cuestión es que en mi modesta opinion el secretario y portavoz del episcopado se está excediendo en sus fuciones y dando una imagen de la Iglesia española que no es compartida por todos los obispos y menos por muchos creyentes. Me consta que algunos piensan que metió la pata con lo de José Bono y que preferirían un rostro menos adusto y radical en la portavocía de la Conferencia.

“¡¡¡su imagen pública (no juzgo de su conciencia, que sólo Dios puede hacerlo) me recuerda más a un oficial de las SS que a un discípulo de Jesús de Nazaret!!!”
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Esperaba tu post sobre el tema, ya tardabas. lo imaginaba de este tenor, claro, que en cuanto al fondo comparto. Me refiero a la perplejidad por la distinción endeble entre el juicio moral que merecen la conducta del rey y la de los diputados. Lo que no esperaba es la lamentable coletilla final con que acabas tu artículo.
Naturalmente, de la conciencia de Mtz. Camino -como de la de nadie, en público- harás un jucio. Pero la comparación es tan excesiva, Pedro, que a mí, que tampoco me he sentido nada feliz con la manera de “salvar” al rey con un argumento tan poco convincente, me parece que, para pasarse de la raya con críticas destructivas, ya están “los de fuera”. Desde dentro, ejerzamos una crítica menos salvaje, más argumentada y menos sostenida en lo visceral: el vídeo del doberman hizo más daño a quienes tuvieron la “creativa” ocurrencia que a quien supuestamente quería representar, ¿recuerdas?. No hagas lo mismo, por Dios.
Además ya lo hacen con gran dedicación y esmero los líderes mediáticos de tertulias y programas estrella.
Si “sientes decirlo”, no lo digas: una cosa menos que sentir. ¡Como si la comparación con un oficial de las SS añadiera algo serio al caso!. Con la de razones que sabes y puedes aportar, deja a los de fuera que tengan esas ocurrencias maliciosas.
Imposible seguir diciendo eso de “otra Iglesia es posible” si quienes alguna vez hemos entonado ese eslógan no desaprovechamos ocasión de minar desde dentro y desde la base la imagen ya deteriorada de la Iglesia.
Desfortunadísima, a mi juicio, la innecesaria frase final.
Yolanda, las palabras que dedicas a Lamet las podría suscribir yo, punto por punto, dirigidas a Martinez Camino. A lo que además añadiría que hace Camino lo que Lamet no hace con él, juzgar su conciencia.
Martinez Camino juzga a D. José Bono cuando le señala públicamente con el dedo diciendo que no puede comulgar porque está en “pecado público”.
El pecado es también algo sometido a la conciencia de uno para poder afirmar si se peca o no. Por tanto Martinez Camino mina uno de los pilares que jamás nadie ha discutido, la primacía de la conciencia por encima de normas supremas.
Tienes razón, Yolanda. Había dudado en escribir la frase final que acabo de suprimir, aunque no borro vuestros comentarios para dejar constancia de mi error en la forma, no en los contenidos. Como creyente y en conciencia pido otro rostro menos duro y más cercano al Evangelio. Y estoy en mi derecho como creyente y miembro de una Iglesia de pedirlo, sin considerarme nunca en posesión de la verdad. Creo representar también la saturación de un amplio sector de la Iglesia ante una actuación pública persistente.Lo cual puede hacerse sin ofender. Retiro pues la frase. Gracias.
Penoso si la cuestion de imagen que plantea Yolanda es pura imagen.
Has quedado de P.M. Lamet, pero me pregunto si no será fruto del Marketing que sigue también el Corte Inglés y perseguirás los mismos objetivos: Vender. Aunque en tu caso sean ideas.
Lo de Mrtinez Camino es doble moral, atropello y abuso, al estilo de las dictaduras, incluida la nazi, ¿qué hay de malo en decirlo como creyente?
Si en nombre de no escandalizar a las “sentidas Yolandas” ( por favor, no te ofendas, intento incluir a quienes se ofenderían por la comparación de Camino con las SS), consentimos que los judios sean asesinados (léase ministros y ministras que en conciencia deciden dar luz verde a la ley) Flaco favor hacemos.
Ya me imagino a Jesús, si vuelve por estos lares, diciendo, “A ver fariseos, qué pillines sois, que os aprovecháis del Templo todo lo que podéis, si hay que echaros se echa, pero ir a echaros pa ná…., mejor veníos a tomar unas cañas y lo arreglamos, no vaya a ser que si os echo del templo porque lo habéis convertido en una auténtica cueva de ladrones, me vaya a venir Yolanda diciendo que soy un salvaje”.
Emma:
Las “sentidas Yolanda”, al menos ESTA “sentida Yolanda” lo primero que ha dicho es que rechaza la endeble justificación que da el portavoz de la CEE al diferenciar el juicio moral que merecen unos u otro. Dicho loc ual, sólo he intervenido para rechazar de plano UNA FRASE de Pedro. Y he razonado por qué rechazo esa frase.
Por o demás, estoy segura de que Pedro no borra la frase por Márketing (qué locura: ¿qué tiene que “vender” Lamet?).
Mi única pretensión en los foros en los que entro es una reciente obsesión acerca de cómo los propios miembros de la Iglesia ocultamos el rostro de Jesús constantemente. Y solemos hacerlo con el velo de la ira. Unos y otros. Y encima, todos en nombre de la fidelida a Jesús.
¿Y así queremos una Iglesia acogedora? Si un obispo mete la pata o incluso si un obispo nos parece perverso, es un suponer, ¡hay tantos medios de comunicación dispuestos a hacer sangre con ello! ¡Hay tantos amplificadores de la metedura de pata! ¿Nos constituimos nosotros mismos en uno más de la orgía amplificadora de los errores?
Una cosa es reclamar nuestro derecho a hacer valer la voz profética que todo fiel de a pie puede tener, y otra ser el martillo constante que desde dentro mine la credibilidad de la Iglesia como otros lo hacen desde fuera.
Una Iglesia acogedora se dejará sentir como tal el día que ese ente que llamamos, a veces con dolor, “jerarquía” deje de dar la imagen de una aguafiestas severa dedicada sólo a condenar, sí… Y el día que nosoros mismos, los que reclamamos una Iglesia que acoja en el regazo como una madre, no nos dediquemos a hacer exactamenete lo mismo que criticamos.
Gracias, Pedro. Y perdona si he sido algo osada. Al menos creo no haber sido demasiado dura. No me sale serlo contigo.
Yolanda, por supuesto que la iglesia somos todos y todos nos podemos equivocar, pero en este caso lo que se critica es la actitud de un Obispo, es decir de uno que tiene el PODER para servir como pastor y guia, no para usar el poder echando a los miembros del rebaño y mucho menos haciendo acepción de personas según su interés. Jesús se enfrentó al poder desde el no poder, David se enfrentó a Goliat desde el no poder.
A ti las palabras de Lamet te pareció que ocultaban el rostro de Jesús, sin embargo a mí me parecía que lo revelaban, porque es desde dentro desde donde se promueven los cambios. Los medios de comunicación, por más que amplifiquen su crítica no tienen ese papel profético por estar fuera, como bien dices. No es ni crítica constructiva, ni profética, ni corrección fraterna.
En cuanto a iglesia acogedora no creo que acoger al hermano que abusa reiteradamente de su poder en contra de otros hermanos haga más cálida nuestra casa, puesto que lo que haríamos es alinearnos con el poder y la injusticia.
Un profe mío siempre nos recordaba que una sociedad que domestica a sus rebeldes ha conquistado su paz pero ha perdido su futuro, pienso que en la iglesia ocurre igual, por eso, por conservar ese futuro para la iglesia, es preciso criticar lo criticable y si hace falta, usar analogías, ya sean las SS o la cueva de ladrones.
Mira, Emma: creo que este blog no está concebido como un lugar para la polémica. Observo, por tercera vez, que o bien no me has leído mi primera in tervención, o bien te obstinas en el error de manera deliberada.
No he escrito mi primer comentario para decir que no se pueda criticar a un obispo. Me he cenrrado en LAS FORMAS y, en concreto, en una expresión que he calificado de excesiva, visceral, innecesaria y, añado ahora, contraproducente. La Iglesia acogedora que queremos no puede usar esas maneras, creo yo.
En cuanto a tus fantasías sobre Yolanda, Jesús y los mercaderes, deja esas comparaciones manidas. Parece que en la Iglesia, todo el que quiere extralimitarse en la agresividad se ampara en el mismo episodio. Métete en páginas y blogs ultraconservadores y verás el mismo mantra cada vez que alguien quiere justificar sus violentos improperios contra los “progres”. Hiede ya esa muletilla del episodio evangélico.
Jesús es Jesús y a los demás, a sus discípulos, nos toca predicar, actuar y ser voz profética desde la mansedumbre y el amor. Eso sí mostrará un rostro acogedor en la Iglesia. A cada uno nos puede parecer que tal obispo o tal institución de la estructura jerárquica son… pon el adjetivo que quieras. Pero determinadas actitudes publicas -por ejemplo, creo, la frase que entré a criticar- sólo muestran niestras batallitas fratricidas, nuestra violencia interna, NO CORRIGEN sino que enconan el problema y hacen justo lo contrario de lo que predican.
Sólo era eso. Y te ruego que releas mi primera intervención, paa que dejes de tribuirme lo que NO he dicho.
Bueno, amigas, yo he retirado la frase sólo por cómo pueda ser mal interpretada. Pero en todo caso me refería a la imagen no al personaje. Hay, afortunadamente mucha distancia entre el secretario de la CE y un oficial de las SS. Pero no tanta desde el punto de vista icónico, digamos cinematográfico. Podía interpretar ese papel con éxito en un film de nazis, vamos que da el tipo… ¿No os parece? Nada más. En todo caso la frase había que leerla con más humor. Lo verdaderamente grave es que muchos que están alejados de la Iglesia y la fe se escandalizan de esa faz y con razón. Y a ellos nos debemos también los creyentes para decir con humildad y contundencia: No, así no. Y ofrece una alternativa de credibilidad.
“Lo verdaderamente grave es que muchos que están alejados de la Iglesia y la fe se escandalizan de esa faz y con razón. Y a ellos nos debemos también los creyentes para decir con humildad y contundencia: No, así no. Y ofrece una alternativa de credibilidad.”
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Pues ya está. Eso mismo: contundencia pero humildad.Sobre todo si sabemos que constantemente, desde el lado que reclama una faz más amable en la Iglesia, se ofrece una faz igualmente agresiva.
La frase era difícl leerla con humor. Más que nada por lo acostumbrada que está una a leerlas muy similares (iguales imágenes, iguales metáforas, iguales manipulaciones de la Escritura,iguales deescalificaciones, igual agresividad) tanto en lo que unos llaman “la caverna” como en lo que otros llaman “el antro”.
Internet democratiza, Internet da voz a todos. Pero Internet no está siendo aprovechada tanto para Evangelizar cuanto para escenificar ante mundo, en este inmenso teatro virtual, nuestros odios internos más viscerales y estériles.
Es como para retirarse a un silencio cartujo de por vida, donde no llegue ni el eco de las banderías de los que andan -o andamos o hemos andado- por el mundo virtual paseando y exhibiendo impúdicamente la miseria de todos los que se consideran los puros, los auténtcos, los cristianos fetén, (unos por ” más ortodoxos”, otros por “más evangélicos”) y damos ocasión a exclamar a todo el que nos contemple: ¡Mirad cómo se odian!
Dejo aquí y ya el tema.
Yo también para terminar, y para que veas, Yolanda, que sí he leido correctamente tu primer comentario entresaco algunas de tus frases, no para polemizar sino para aclarar lo que el lenguaje escrito no permite captar claramente. En resumen, quise decir en mi primera respuesta suscribiendo tu mensaje, que tú caes en lo mismo que intentas evitar, y si “salté” es porque para mí tu mensaje era agresivo y muy distante de tus objetivos de
“Jesús es Jesús y a los demás, a sus discípulos, nos toca predicar, actuar y ser voz profética desde la mansedumbre y el amor. Eso sí mostrará un rostro acogedor en la Iglesia” :
“para pasarse de la raya con críticas destructivas, ya están “los de fuera”.
Desde dentro, ejerzamos una crítica menos salvaje, más argumentada y menos sostenida en lo visceral
Imposible seguir diciendo eso de “otra Iglesia es posible” si quienes alguna vez hemos entonado ese eslógan no desaprovechamos ocasión de minar desde dentro
Totalmente deacuerdo con Lamet en que Camino da el tipo, la cara y las formas para actor en una peli de nazis. Obviamente yo me lo tomé como un ejemplo, no como una identificación real con ellos.
Que tengáis un buen día.
“Como creyente y en conciencia pido otro rostro menos duro y más cercano al Evangelio”
Y lo de “entrar por la puerta estrecha”, ¿qué le parece si lo borramos, así queda el Evangelio más guay?.
La puerta estrecha y otras frases del Sermón del Monte ciertamente forman parte del Evangelio. Pero sólo una parte. También lo es el buen pastor , el “venid a mí los que estáis cansados y agobiados que yo os aliviaré, pues soy manso y humilde de corazón”, y la oferta de fe, no la imposición. Al final predomina la imagen de libertad, misericordia, el “yo os he llamado amigos”, y, por encima de la cruz -también necesaria- la alegría de la Pascua, sin la cual “vana sería nuestra fe” (Pablo de Tarso).
Afortunadamente hay pastores en España, por ejemplo Ricardo Blázquez, entre otros, que, sin quitar exigencia, ofrecen esta imagen. En el pesimismo-ambiente necesitamos un aire de esperanza y alegría, más que de condena continua especialmente de cara a los increyentes que huyen de Savonarolas. Esta es la idea que intento aportar, por supuesto sin imponer. Gracias otra vez.
Todos, formamos parte de un plano, y tanto lo que está afuera, como lo que está adentro, se “conecta”, entiendo Yolanda, que con esto te referías a los que están fuera de la iglesia, sin embargo afuera y adentro son dos conceptos, que en esencia se contraponen, y que se refieren a tantas cosas en el lenguaje, creo, hoy que he entrado al blog, que hay un intento, de búsqueda interior, por encontrar, en las palabras que son utilizadas en el lenguaje, lo que es “congruente”,
Si firma el rey de España o no, la ley, pienso que utilizaría sabiduría y de ella la congruencia, dentro del pais que el representa, y con respecto a los “castigos” eclesiales, serán motivo de enojo de la sociedad, que se interesa por las medidas y decisiones de la iglesia cuando, no son congruentes, yo creo que eso ha pasado lamentablemente con la persona del Sr Bono,
Carmina
Emma: sigo creyendo que no me has entendido. Pedro me ha entendido mejor, sin duda, esté más o menos de acuerdo.
Si te contesto, Yolanda, se va a embrollar más la cosa, así que sólo te digo que comprendo que sientas que no te he comprendido cuando no comprendes que Lamet utilizara la imagen de las SS para hacer comprender lo que quería decir y solo ha modificado su frase por la mala comprensión que haces de ella y que por ello te fueras a sentir incomprendida si no comprendía lo que querías que comprendiera con tu respuesta. Como Lamet te ha respondido comprendiendote, entiendo que no comprendas por qué no te comprendo yo, pero que sepas que comprendo que te sientas una incomprendida.
Espero haber sido más clara esta vez. He dicho.
Buena tarde, buen humor y cuidaros de la tormenta perfecta!
Sinceramente, creo que el Rey es un católico descafeinado de sobre más de los muchos que ha dado el catolicismo de tradición. Si dice que no se confiesa con nadie, la verdad es que lo creo. No es precisamente un ejemplo de católico. Será todo lo buenrollero que quiera, pero nada más. Por eso mismo, no creo que le importase mucho que le negaran la comunión… ¿acaso Su Majestad va a misa? No entiendo por qué tenemos que suponerle asiduo a los sacramentos simplemente porque sea católico de título.
Aquí pasan recién las 8:30 de la noche y veo a Susana, danzando… por la madrugada, si es, ¿que vives por España?, su majestad estará quizás dormido, pero mañana al amanecer cuando un domingo desayune con su esposa la reina, sabrá que una tal Susana le dijo “buenrollero”, como me parece que tiene buen sentido del humor, se reirá y quizás se alisté para ir a misa de nueve, aunque no se confiese con” nadie”, de los que le rodean.
Escucho música relajante con música con sonidos de agua, que corre por las montañas y entre los violines una caña índigena de lluvia, del grupo Editus, con gusto te la enviaría Susana…
Carmina
Querida Yolanda, sé muy bien que hablas desde la sensibilidad y el don del espíritu de unidad.
Y sé por qué has sido el blanco. No sabes hasta que punto estoy contigo, lo vivo a diario en el seno de mi propia casa.
Pero Yolanda, “tú has elegido la mejor parte y no se te arrebatará.”
Carmina, de todos los coemntarios de réplica que me han enviado, el tuyo ha sido de los más bonitos… e insólitos.
Sí, era de madrugada, es que anoche no salí de juerga y me quedé viendo blogs como el de nuestro amigo Lamet.
A lo mejor el Rey sí que salió de juerga
Por cierto, anoche yo también estuve escuchando música con sonidos de agua, aunque la mía era más del rollo Feng Shui. Qué coincidencias tiene la vida.
Susana, gracias.
Carmina
Oh, gracias, Susana, muchísimas gracias, no se me podría decir nada mejor en estos momentos.
Susana_P, en tanto espero a dos vecinas, que iremos juntas a una muestra escultórica, ellas creen tiene algo de Manuel Felgueres, y es en casa de un amigo de ellas, que es pintor y coleccionista de arte, he copiado esto para tí, pero tambien si les gusta, a Yolanda, a la otra Susana, a Emma y los dos varones que han escrito en este blog, (uno de ellos nuestro amigo Lamet, como tú le llamas)
Carmina
“HOMBRE DE ARENA”
“No importa el crítico; ni aquel que muestra las falencias del hombre fuerte, o en qué ocasiones aquel que hizo algo podría haberlo hecho mejor. El reconocimiento pertenece al hombre que se encuentra en el campo de batalla, con el rostro manchado de polvo, sudor y sangre; aquel que persevera con valentía; aquel que erra, que da traspie tras otro, ya que no hay ningún esfuerzo sin tropiezo ni caida. Aquél que realmente se empeña en lograr su cometido; quien conoce el entusiasmo, la devoción; aquél que se entrega a una noble causa; quién en el mejor de los casos encuentra al final el triunfo inherente al logro grandioso; y que en el peor de los casos, si fracasa, al menos caerá con la frente bien en alto, de manera que su lugar jamás estará entre aquellas almas que, frías y tímidas, no conocen ni victoria ni fracaso…”