Detrás del disfraz

Nos disfrazamos porque nos gustan las caretas. Cuando me levanto, me pongo una y la voy cambiando según las circunstancias: la de ejecutivo, comerciante, oficinista, rico, pobre, payaso, escritor, comerciante, listo, alegre, deprimido. Pero no soy nada de eso. A niveles profundos soy un punto de la inmensidad de Dios, lo tengo todo. Si logro […]